¿Por qué las moscas se frotan los patas?
Los pelos que cubren las patas de las moscas actúan como nuestras papilas gustativas y los receptores olfativos. Estos permiten que el insecto pueda oler y degustar sus alrededores para elegir el mejor lugar para poner sus huevos y localizar su alimento favorito.
Algunos creen que las moscas al frotarse las manos están planeando una invasión o algo de ese estilo, pero resulta que no es así. Aunque cuidado!, si ves una mosca frotándose las manos mientras gira la cabeza, es porque esta planeando un suicidio.
Al igual que nosotros, los órganos del gusto y olfato de los insectos se encuentra cerca de la boca. Pero las moscas domésticas y de fruta, así como las mariposas, tienen estos receptores sensoriales en sus patas.
La mosca pasa mucho tiempo frotando sus patas para deshacerse de las partículas que se pegan en ellas. Los científicos de la Universidad de Berkeley han analizado por muchos años los principios básicos de su habilidad para saborear y oler. Su sentido de olfato es bastante complejo, combinando la información enviada por 50 tipos diferentes de receptores olfativos, el insecto es capaz de discernir miles de olores.
En contraste, las señales procedente del gusto se procesan de una manera mucho más rudimentaria. El cerebro de la mosca sólo distingue algunos sabores, como los amargos y dulces. Esta es una de las principales causas por las que los insectos estimulan diferentes partes de su cerebro al frotar sus patas en busca de su alimento.
Los pelos que cubren las patas de las moscas actúan como nuestras papilas gustativas y los receptores olfativos. Estos permiten que el insecto pueda oler y degustar sus alrededores para elegir el mejor lugar para poner sus huevos y localizar su alimento favorito.
Algunos creen que las moscas al frotarse las manos están planeando una invasión o algo de ese estilo, pero resulta que no es así. Aunque cuidado!, si ves una mosca frotándose las manos mientras gira la cabeza, es porque esta planeando un suicidio.
Al igual que nosotros, los órganos del gusto y olfato de los insectos se encuentra cerca de la boca. Pero las moscas domésticas y de fruta, así como las mariposas, tienen estos receptores sensoriales en sus patas.
La mosca pasa mucho tiempo frotando sus patas para deshacerse de las partículas que se pegan en ellas. Los científicos de la Universidad de Berkeley han analizado por muchos años los principios básicos de su habilidad para saborear y oler. Su sentido de olfato es bastante complejo, combinando la información enviada por 50 tipos diferentes de receptores olfativos, el insecto es capaz de discernir miles de olores.
En contraste, las señales procedente del gusto se procesan de una manera mucho más rudimentaria. El cerebro de la mosca sólo distingue algunos sabores, como los amargos y dulces. Esta es una de las principales causas por las que los insectos estimulan diferentes partes de su cerebro al frotar sus patas en busca de su alimento.