¿Crees que puedes lograr hacer café con una bombilla? ¿Y si combinaras la acción con un papel de lija? ¿Y si tuvieras tiempo libre y algunos conocimientos de química? Echa un vistazo, seguro que podrías poner en práctica todas estas ideas…
Las políticas de cuidado y reciclaje alrededor del mundo nos sorprenden todos los días con innovadoras propuestas que, no sólo cumplen la función de reutilizar lo que desechamos, sino que también nos divierten, nos educan y nos mantienen ocupados. Y este fue el plan de alguien que, además de mantenerse entretenido y queriendo cuidar el medio ambiente, quiso conseguir la mejor taza de café obtenida de un método no-convencional: en una bombilla. Sí, leyeron bien. ¡Hizo café en una lamparita!
Este hombre comienza raspando la lamparita -o bombilla en algunos países- contra un papel de lija en forma circular, de manera que propicia el corte perfecto del vidrio de la parte superior del artefacto para evitar accidentes más adelante, en el acabado. Luego y apelando a dos o tres conocimientos de química, realiza con un gotero y una lamparita la parte, quizá, más importante de todas: la encargada de filtrar el café dentro de las dos lamparitas -tres lamparitas, si contamos un calentador a alcohol que descansa en la parte inferior del artefacto-, resultando en un no tan complejo aparato, pero realmente asombroso.
El mismo se trata de un procedimiento mediante el cual se desmantelan las bombillas, se lijan, se sellan al vacío, se adaptan y se consigue, de manera realmente exitosa, transformar tres lamparitas en desuso en una cafetera accionada por vacío y alimentada a alcohol. ¡Y con filtro y todo!
Este genial proyecto de ciencias precisa de muchas habilidades, tiempo y pasión por encontrar la taza de café perfecta, por supuesto. ¿Te animas a intentarlo en casa?