Según un modelo hubo un antes del Big Bang
La Relatividad General puede usarse hasta poco después del Big Bang, pero se pueden hacer unas modificaciones cuánticas de las ecuaciones de Einstein de esta teoría y usarlas para desarrollar un modelo que traza una ruta hasta un Universo similar al nuestro antes del Big Bang.
Según las teorías aceptadas en Cosmología que se basan en La Relatividad General el Big Bang representa el comienzo de todo. En ese momento el espacio, el tiempo y toda la materia y energía fueron creadas. Por eso no nos podemos preguntar qué hubo antes, porque no hubo un antes, pues el tiempo fue creado en ese momento. Esta teoría de la Relatividad General se ha comprobado experimentalmente reiteradamente, pero no es buena para describir el momento inicial porque el Universo estaba en un estado extremo y esta teoría da lugar a singularidades, que son lugares que no podemos describir o explicar.
Sin embargo, justo en ese momento los fenómenos cuánticos eran muy importantes. Por desgracia no disponemos de una teoría cuántica de la gravedad establecida que nos ayude. Pero hay físicos trabajando en ello.
Unos investigadores de Penn State University dirigidos por Abhay Ashtekar han podido calcular qué es lo que podría haber pasado "antes" del Big Bang usando ciertos cálculos en gravedad cuántica.
Según estos autores la Relatividad General puede usarse hasta poco después del Big Bang, pero se pueden hacer unas modificaciones cuánticas de las ecuaciones de Einstein de esta teoría y usarlas para desarrollar un modelo que traza una ruta hasta un Universo similar al nuestro antes del Big Bang. Los resultados han sido publicados en Physical Review Letters.
Según este modelo antes del Big Bang había un Universo en contracción con una geometría del espacio tiempo similar a la nuestra. Las fuerzas gravitatorias habrían previamente contraído ese Universo hasta alcanzar el punto en el que las propiedades cuánticas del espacio tiempo hacen que la gravedad se torne repulsiva en lugar de atractiva, produciendo una expansión que sería nuestro Big Bang.
Las simulaciones las han repetido bajo diversos parámetros y la predicción de este Universo pre-Big Bang que estaba antes del rebote cuántico parece bastante robusta.
La figura de la imagen representa nuestro Universo en expansión como la rama derecha del arco. Nuestro tiempo actual está localizado en la marca 1.8 del mayado a la derecha del dibujo. Según los cálculos de este grupo de físicos cuando miramos hacia atrás en la historia del Universo el tiempo no va hasta el punto del Big Bang sino que rebota o salta al lado izquierdo de la historia del Universo que describe un universo en contracción.
El estado del Universo representado por su función de ondas es mostrado en espacio (?) y tiempo (?). La singularidad del Big Bang es representada en la gráfica cuando el espacio se hace cero. Nuestra fase actual de expansión se muestra en la rama derecha.
La idea de un Universo previo se ha propuesto con anterioridad pero esta es la primera vez que se establece sistemáticamente a partir de las propiedades geométricas del espacio-tiempo.
En este caso se ha usado la teoría cuántica de bucles, que genera una aproximación al problema de la combinación de Relatividad General y Física Cuántica. En esta teoría el espacio-tiempo en sí mismo tiene una estructura discreta en lugar del continuo que nos gusta imaginar y que sólo aparece como aproximación a distancias grandes. Cerca del Big Bang esta geometría continua del espacio tiempo es rasgada violentamente y la naturaleza cuántica de la geometría aparece dominante. En ese momento la gravedad se torna repulsiva y permite a un Universo en colapso rebotar.
La teoría competidora en este caso es la teoría de supercuerdas que tampoco está establecida. Según un modelo reciente basado en esta teoría de supercuerdas el Universo sería cíclico y en cada rebote se ajustaría la energía de la constante cosmológica.
Pensando en el tiempo antes del Big Bang
¿Qué sucedió antes del Big Bang? La respuesta convencional a esta pregunta es: “No existe ese ‘antes del Big Bang’”. Ese es el evento en el que empezó todo. Pero la respuesta correcta, dice el físico Sean Carroll, es, “Simplemente, no lo sabemos”. Carroll, así como otros físicos y cosmólogos han comenzado a considerar la posibilidad de un tiempo antes del Big Bang, así como teorías alternativas sobre cómo nuestro universo llegó a la realidad. Carroll discutió este tipo de “investigación especulativa” durante una charla en la Reunión de la Sociedad Astronómica Americana el 7 de junio de 2008 en St. Louis, Missouri.
“Esta es una época interesante para ser cosmólogo”, dijo Carroll. “Estamos a la vez bendecidos y malditos. Es una época dorada, pero el problema es que el modelo de universo que tenemos no tiene sentido”.
Primero, existe un problema de inventario, donde el 95% del universo está sin contar. Los cosmólogos aparentemente han resuelto tal problema inventando l energía y materia oscuras. Pero aunque hemos “creado” materia para que encaje con los datos eso no significa que comprendamos la naturaleza del universo.
Otra gran sorpresa sobre nuestro universo procede de los datos reales de la nave WMAP WMAP (Sonda de Anisotropía de Microondas Wilkinson) la cual ha estado estudiando el Fondo de Microondas Cósmico (CMB) – el “eco” del Big Bang.
“La instantánea de WMAP de cómo era el universo inicial muestra que era caliente, denso y suave [baja entropía] a lo largo de una amplia región del espacio”, dijo Carroll. “No comprendemos por qué esto es así. Esto es una sorpresa incluso mayor que el problema del inventario. Nuestro universo no parece natural”. Carroll dijo que los estados de baja entropía son raros, además de que entre todas las posibles condiciones iniciales que podrían haber evolucionado en un universo como el nuestro, la abrumadora mayoría tienen una entropía mucho mayor, no menor.
Pero el fenómeno más sorprendente sobre el universo, dijo Carroll, es que las cosas cambian. Y todo sucede de forma consistente en una dirección del pasado al futuro, a través del universo.
“Esto es lo que se conoce como flecha del tiempo”, dijo Carroll. Esta flecha del tiempo procede de la segunda ley de la termodinámica, la cual invoca a la entropía. La ley afirma que los sistemas cerrados invariables se mueven del orden al desorden con el tiempo. Esta ley es fundamental en la física y astronomía.
Una de las mayores preguntas sobre las condiciones iniciales del universo es ¿por qué la entropía empezó tan baja? “Y una baja entropía cerca del Big Bang es la responsable de todo lo relacionado con la flecha del tiempo”, dijo Carroll. “Vida y muerte, memoria, el flujo del tiempo”. Los eventos se suceden en un orden y no pueden invertirse.
“Cada vez que rompes un huevo o haces pedazos un vaso de agua estás haciendo cosmología observacional”, dijo Carroll.
Por tanto, para responder a nuestras cuestiones sobre el universo y la flecha del tiempo, tendríamos que considerar lo que sucedió antes del Big Bang.
Carroll insiste en que es importante pensar sobre estos temas. “Esto no es sólo teología recreativa”, dijo. “Queremos una historia del universo que tenga sentido. Cuando tenemos cosas que parecen sorprendentes, echamos un vistazo al mecanismo subyacente que hace comprensible el misterio. La baja entropía del universo es una pista de algo y deberíamos trabajar para encontrarlo”.
Por ahora no tenemos un buen modelo del universo, y las actuales teorías no responden las preguntas. La relatividad general clásica predice que el universo comenzó con una singularidad, pero no puede demostrarse nada hasta después del Big Bang.
La teoría de la inflación, la cual propone un periodo de expansión (exponencial) extremadamente rápida del universo durante sus primeros momentos, no es de ayuda, dijo Carroll. “Eso sólo empeora el problema de la entropía. La inflación requiere una teoría de condiciones iniciales”.
Existen también otros modelos, pero Carroll propone, y parece a favor de la idea de multiversos que crean universos “bebé”. “Nuestro universo observable podría no ser toda la historia completa”, dijo. “Si somos parte de un multiverso mayor, no existe un estado de equilibrio de entropía máxima y la entropía se produce a través de la creación de universos como el nuestro”.
Carroll también discute sobre nuevas investigaciones que él y un equipo de físicos han llevado a cabo, reobservando, de nuevo, los resultados de WMAP. Carroll y su equipo dicen que los datos demuestran que el universo está “girado”.
Las medidas de WMAP demuestran que las fluctuaciones en el fondo de microondas son un 10% mayores en un lado que en el otro.
Una explicación para un universo “más pesado en un lado” sería si estas fluctuaciones representaran una estructura dejada por un universo que produjo este universo.
Carroll dijo que todo esto obtendría ayuda de una mejor comprensión de la gravedad cuántica. “Las fluctuaciones cuánticas pueden producir nuevos universos. Si las fluctuaciones térmicas en un espacio tranquilo pueden llevar a universos bebés, ellos tendrían su propia entropía y podrían seguir creando universos”
Se da por sentado, — y Carroll hace especial hincapié en este punto – que cualquier investigación sobre estos temas es generalmente considerada como especulación en este momento. “Nada de esto es materia firmemente establecida”, dijo. “Incluso apostaría mi dinero a que esto es equivocado. Pero con suerte esperamos ser capaces de volver en diez años y contaros que le hemos dado forma a todo”.
El “olvido cósmico” envuelve el tiempo anterior al Big Bang
No todos los físicos piensan que el tiempo se inició con el Big Bang – podría haber sido sólo una transición entre un universo en colapso a un universo en expansión. Pero ahora, Martin Bojowald de la Universidad Estatal de Pennsylvania en los Estados Unidos ha estudiado un modelo de “gravedad cuántica de bucles” para demostrar que incluso si existió ese universo pre-Big Bang, sería imposible comprender ciertos aspectos del mismo (Avance publicado en línea de Nature Physics).
Muchos piensan en el Big Bang como en la “bola de fuego” que disparó el estado inmensamente denso y caliente que hace aproximadamente 14 mil millones de años se expandió en el vasto cosmos que vemos hoy. Pero en la física clásica existe un problema: cuando extrapolamos nuestros modelos más lejos en el pasado, predicen el Big Bang como un momento de energía y temperatura infinitas, llamado singularidad. Los modelos clásicos pueden llegar hasta a una cien mil millonésima de segundo de esta singularidad, pero sus ecuaciones pierden todo sentido para instantes anteriores.
Para comprender el universo en momentos anteriores, los físicos necesitan establecer una teoría que unifique las tres fuerzas más intensas de la naturaleza – la electromagnética y la fuerzas nucleares fuerte y débil – con la gravedad. Esto significa que deben reconciliar la Teoría de la Gravedad de Einstein – la relatividad general – con la Mecánica Cuántica, y de esta forma crear una Teoría Cuántica de la Gravedad.
Una de tales teorías propuestas es la “gravedad cuántica de bucles” (LQG), que supone que el tiempo avanza en “saltos” finitos cuánticos. En la LQG, las energías que clásicamente toma valores arbitrariamente altos están limitados por un límite superior. “Hace unos seis años me di cuenta de que la gravedad cuántica de bucles podría evitar la singularidad, pero las ecuaciones que usaba eran aún demasiado complicadas para demostrar la forma precisa del estado cuántico”, dijo Bojowald a Physics Web.
La pérdida de la singularidad, sin embargo, abre la posibilidad de que el universo podría haber tenido un estado que se extendiera hacia atrás al tiempo antes del Big Bang. Esto significaría que el Big Bang no marcó el inicio del universo, sino que en lugar de ésto fue una transición – o un “rebote” – de un universo anteriormente en estado de colapso al nuestro en expansión.
Ahora Bojowald ha explorado si seríamos capaces de vislumbrar tal universo pre-Big Bang. Comienza con un modelo basado en la LQG que desarrolló a principios de este año en el cual es estado del universo está definido por unos pocos parámetros, incluyendo cómo se está expandiendo actualmente, la cantidad de materia presente y la fuerza de la gravedad. Simplificando progresivamente el modelo, fue capaz de hallar ecuaciones del estado del universo que fueron solucionadas de forma exacta en el momento del Big Bang.
Viviendo en la era post-Big Bang, nosotros disfrutamos de un espacio-tiempo bastante suave. Pero antes del Big Bang, si existió tal época, existe la posibilidad de que el universo estuviese en un estado cuántico altamente fluctuante en el cual incluso el concepto usual de tiempo tendría poco sentido. Bojowald ha encontrado que tamaño total de nuestro universo actual ocasiona una incertidumbre fundamental en sus ecuaciones que evitan que sepamos cómo de grandes eran las fluctuaciones cuánticas anteriores al Big Bang.
Esto significa que no podríamos, por ejemplo, realizar cálculos hacia atrás para rastrear todos los aspectos del universo anterior al Big Bang – lo que llama “olvido cósmico”. “El hecho de que algunas propiedades no puedan predecirse por completo era totalmente inesperado”, dijo. No obstante, Bojowald añadió que los aspectos asociados con el comportamiento clásico, tales como el tamaño del universo o el ratio de contracción, podrían, en principio, determinarse.
Pero John Barrett, teoría de gravedad cuántica de la Universidad de Nottingham en el Reino Unido, advierte de que la LQG no está ampliamente aceptada entre los teóricos, lo que colocaría las conclusiones de Bojowald en un terreno inestable. “La LQG es un pastel a medio hornear”, dijo. “Hay algunos aspectos que serían necesarios para formar una Teoría Cuántica de la Gravedad completa y que aún no tenemos ahí”.
http://www.cienciakanija.com/
Comentar no hiere a nadie
La Relatividad General puede usarse hasta poco después del Big Bang, pero se pueden hacer unas modificaciones cuánticas de las ecuaciones de Einstein de esta teoría y usarlas para desarrollar un modelo que traza una ruta hasta un Universo similar al nuestro antes del Big Bang.
Según las teorías aceptadas en Cosmología que se basan en La Relatividad General el Big Bang representa el comienzo de todo. En ese momento el espacio, el tiempo y toda la materia y energía fueron creadas. Por eso no nos podemos preguntar qué hubo antes, porque no hubo un antes, pues el tiempo fue creado en ese momento. Esta teoría de la Relatividad General se ha comprobado experimentalmente reiteradamente, pero no es buena para describir el momento inicial porque el Universo estaba en un estado extremo y esta teoría da lugar a singularidades, que son lugares que no podemos describir o explicar.
Sin embargo, justo en ese momento los fenómenos cuánticos eran muy importantes. Por desgracia no disponemos de una teoría cuántica de la gravedad establecida que nos ayude. Pero hay físicos trabajando en ello.
Unos investigadores de Penn State University dirigidos por Abhay Ashtekar han podido calcular qué es lo que podría haber pasado "antes" del Big Bang usando ciertos cálculos en gravedad cuántica.
Según estos autores la Relatividad General puede usarse hasta poco después del Big Bang, pero se pueden hacer unas modificaciones cuánticas de las ecuaciones de Einstein de esta teoría y usarlas para desarrollar un modelo que traza una ruta hasta un Universo similar al nuestro antes del Big Bang. Los resultados han sido publicados en Physical Review Letters.
Según este modelo antes del Big Bang había un Universo en contracción con una geometría del espacio tiempo similar a la nuestra. Las fuerzas gravitatorias habrían previamente contraído ese Universo hasta alcanzar el punto en el que las propiedades cuánticas del espacio tiempo hacen que la gravedad se torne repulsiva en lugar de atractiva, produciendo una expansión que sería nuestro Big Bang.
Las simulaciones las han repetido bajo diversos parámetros y la predicción de este Universo pre-Big Bang que estaba antes del rebote cuántico parece bastante robusta.
La figura de la imagen representa nuestro Universo en expansión como la rama derecha del arco. Nuestro tiempo actual está localizado en la marca 1.8 del mayado a la derecha del dibujo. Según los cálculos de este grupo de físicos cuando miramos hacia atrás en la historia del Universo el tiempo no va hasta el punto del Big Bang sino que rebota o salta al lado izquierdo de la historia del Universo que describe un universo en contracción.
El estado del Universo representado por su función de ondas es mostrado en espacio (?) y tiempo (?). La singularidad del Big Bang es representada en la gráfica cuando el espacio se hace cero. Nuestra fase actual de expansión se muestra en la rama derecha.
La idea de un Universo previo se ha propuesto con anterioridad pero esta es la primera vez que se establece sistemáticamente a partir de las propiedades geométricas del espacio-tiempo.
En este caso se ha usado la teoría cuántica de bucles, que genera una aproximación al problema de la combinación de Relatividad General y Física Cuántica. En esta teoría el espacio-tiempo en sí mismo tiene una estructura discreta en lugar del continuo que nos gusta imaginar y que sólo aparece como aproximación a distancias grandes. Cerca del Big Bang esta geometría continua del espacio tiempo es rasgada violentamente y la naturaleza cuántica de la geometría aparece dominante. En ese momento la gravedad se torna repulsiva y permite a un Universo en colapso rebotar.
La teoría competidora en este caso es la teoría de supercuerdas que tampoco está establecida. Según un modelo reciente basado en esta teoría de supercuerdas el Universo sería cíclico y en cada rebote se ajustaría la energía de la constante cosmológica.
Pensando en el tiempo antes del Big Bang
¿Qué sucedió antes del Big Bang? La respuesta convencional a esta pregunta es: “No existe ese ‘antes del Big Bang’”. Ese es el evento en el que empezó todo. Pero la respuesta correcta, dice el físico Sean Carroll, es, “Simplemente, no lo sabemos”. Carroll, así como otros físicos y cosmólogos han comenzado a considerar la posibilidad de un tiempo antes del Big Bang, así como teorías alternativas sobre cómo nuestro universo llegó a la realidad. Carroll discutió este tipo de “investigación especulativa” durante una charla en la Reunión de la Sociedad Astronómica Americana el 7 de junio de 2008 en St. Louis, Missouri.
“Esta es una época interesante para ser cosmólogo”, dijo Carroll. “Estamos a la vez bendecidos y malditos. Es una época dorada, pero el problema es que el modelo de universo que tenemos no tiene sentido”.
Primero, existe un problema de inventario, donde el 95% del universo está sin contar. Los cosmólogos aparentemente han resuelto tal problema inventando l energía y materia oscuras. Pero aunque hemos “creado” materia para que encaje con los datos eso no significa que comprendamos la naturaleza del universo.
Otra gran sorpresa sobre nuestro universo procede de los datos reales de la nave WMAP WMAP (Sonda de Anisotropía de Microondas Wilkinson) la cual ha estado estudiando el Fondo de Microondas Cósmico (CMB) – el “eco” del Big Bang.
“La instantánea de WMAP de cómo era el universo inicial muestra que era caliente, denso y suave [baja entropía] a lo largo de una amplia región del espacio”, dijo Carroll. “No comprendemos por qué esto es así. Esto es una sorpresa incluso mayor que el problema del inventario. Nuestro universo no parece natural”. Carroll dijo que los estados de baja entropía son raros, además de que entre todas las posibles condiciones iniciales que podrían haber evolucionado en un universo como el nuestro, la abrumadora mayoría tienen una entropía mucho mayor, no menor.
Pero el fenómeno más sorprendente sobre el universo, dijo Carroll, es que las cosas cambian. Y todo sucede de forma consistente en una dirección del pasado al futuro, a través del universo.
“Esto es lo que se conoce como flecha del tiempo”, dijo Carroll. Esta flecha del tiempo procede de la segunda ley de la termodinámica, la cual invoca a la entropía. La ley afirma que los sistemas cerrados invariables se mueven del orden al desorden con el tiempo. Esta ley es fundamental en la física y astronomía.
Una de las mayores preguntas sobre las condiciones iniciales del universo es ¿por qué la entropía empezó tan baja? “Y una baja entropía cerca del Big Bang es la responsable de todo lo relacionado con la flecha del tiempo”, dijo Carroll. “Vida y muerte, memoria, el flujo del tiempo”. Los eventos se suceden en un orden y no pueden invertirse.
“Cada vez que rompes un huevo o haces pedazos un vaso de agua estás haciendo cosmología observacional”, dijo Carroll.
Por tanto, para responder a nuestras cuestiones sobre el universo y la flecha del tiempo, tendríamos que considerar lo que sucedió antes del Big Bang.
Carroll insiste en que es importante pensar sobre estos temas. “Esto no es sólo teología recreativa”, dijo. “Queremos una historia del universo que tenga sentido. Cuando tenemos cosas que parecen sorprendentes, echamos un vistazo al mecanismo subyacente que hace comprensible el misterio. La baja entropía del universo es una pista de algo y deberíamos trabajar para encontrarlo”.
Por ahora no tenemos un buen modelo del universo, y las actuales teorías no responden las preguntas. La relatividad general clásica predice que el universo comenzó con una singularidad, pero no puede demostrarse nada hasta después del Big Bang.
La teoría de la inflación, la cual propone un periodo de expansión (exponencial) extremadamente rápida del universo durante sus primeros momentos, no es de ayuda, dijo Carroll. “Eso sólo empeora el problema de la entropía. La inflación requiere una teoría de condiciones iniciales”.
Existen también otros modelos, pero Carroll propone, y parece a favor de la idea de multiversos que crean universos “bebé”. “Nuestro universo observable podría no ser toda la historia completa”, dijo. “Si somos parte de un multiverso mayor, no existe un estado de equilibrio de entropía máxima y la entropía se produce a través de la creación de universos como el nuestro”.
Carroll también discute sobre nuevas investigaciones que él y un equipo de físicos han llevado a cabo, reobservando, de nuevo, los resultados de WMAP. Carroll y su equipo dicen que los datos demuestran que el universo está “girado”.
Las medidas de WMAP demuestran que las fluctuaciones en el fondo de microondas son un 10% mayores en un lado que en el otro.
Una explicación para un universo “más pesado en un lado” sería si estas fluctuaciones representaran una estructura dejada por un universo que produjo este universo.
Carroll dijo que todo esto obtendría ayuda de una mejor comprensión de la gravedad cuántica. “Las fluctuaciones cuánticas pueden producir nuevos universos. Si las fluctuaciones térmicas en un espacio tranquilo pueden llevar a universos bebés, ellos tendrían su propia entropía y podrían seguir creando universos”
Se da por sentado, — y Carroll hace especial hincapié en este punto – que cualquier investigación sobre estos temas es generalmente considerada como especulación en este momento. “Nada de esto es materia firmemente establecida”, dijo. “Incluso apostaría mi dinero a que esto es equivocado. Pero con suerte esperamos ser capaces de volver en diez años y contaros que le hemos dado forma a todo”.
El “olvido cósmico” envuelve el tiempo anterior al Big Bang
No todos los físicos piensan que el tiempo se inició con el Big Bang – podría haber sido sólo una transición entre un universo en colapso a un universo en expansión. Pero ahora, Martin Bojowald de la Universidad Estatal de Pennsylvania en los Estados Unidos ha estudiado un modelo de “gravedad cuántica de bucles” para demostrar que incluso si existió ese universo pre-Big Bang, sería imposible comprender ciertos aspectos del mismo (Avance publicado en línea de Nature Physics).
Muchos piensan en el Big Bang como en la “bola de fuego” que disparó el estado inmensamente denso y caliente que hace aproximadamente 14 mil millones de años se expandió en el vasto cosmos que vemos hoy. Pero en la física clásica existe un problema: cuando extrapolamos nuestros modelos más lejos en el pasado, predicen el Big Bang como un momento de energía y temperatura infinitas, llamado singularidad. Los modelos clásicos pueden llegar hasta a una cien mil millonésima de segundo de esta singularidad, pero sus ecuaciones pierden todo sentido para instantes anteriores.
Para comprender el universo en momentos anteriores, los físicos necesitan establecer una teoría que unifique las tres fuerzas más intensas de la naturaleza – la electromagnética y la fuerzas nucleares fuerte y débil – con la gravedad. Esto significa que deben reconciliar la Teoría de la Gravedad de Einstein – la relatividad general – con la Mecánica Cuántica, y de esta forma crear una Teoría Cuántica de la Gravedad.
Una de tales teorías propuestas es la “gravedad cuántica de bucles” (LQG), que supone que el tiempo avanza en “saltos” finitos cuánticos. En la LQG, las energías que clásicamente toma valores arbitrariamente altos están limitados por un límite superior. “Hace unos seis años me di cuenta de que la gravedad cuántica de bucles podría evitar la singularidad, pero las ecuaciones que usaba eran aún demasiado complicadas para demostrar la forma precisa del estado cuántico”, dijo Bojowald a Physics Web.
La pérdida de la singularidad, sin embargo, abre la posibilidad de que el universo podría haber tenido un estado que se extendiera hacia atrás al tiempo antes del Big Bang. Esto significaría que el Big Bang no marcó el inicio del universo, sino que en lugar de ésto fue una transición – o un “rebote” – de un universo anteriormente en estado de colapso al nuestro en expansión.
Ahora Bojowald ha explorado si seríamos capaces de vislumbrar tal universo pre-Big Bang. Comienza con un modelo basado en la LQG que desarrolló a principios de este año en el cual es estado del universo está definido por unos pocos parámetros, incluyendo cómo se está expandiendo actualmente, la cantidad de materia presente y la fuerza de la gravedad. Simplificando progresivamente el modelo, fue capaz de hallar ecuaciones del estado del universo que fueron solucionadas de forma exacta en el momento del Big Bang.
Viviendo en la era post-Big Bang, nosotros disfrutamos de un espacio-tiempo bastante suave. Pero antes del Big Bang, si existió tal época, existe la posibilidad de que el universo estuviese en un estado cuántico altamente fluctuante en el cual incluso el concepto usual de tiempo tendría poco sentido. Bojowald ha encontrado que tamaño total de nuestro universo actual ocasiona una incertidumbre fundamental en sus ecuaciones que evitan que sepamos cómo de grandes eran las fluctuaciones cuánticas anteriores al Big Bang.
Esto significa que no podríamos, por ejemplo, realizar cálculos hacia atrás para rastrear todos los aspectos del universo anterior al Big Bang – lo que llama “olvido cósmico”. “El hecho de que algunas propiedades no puedan predecirse por completo era totalmente inesperado”, dijo. No obstante, Bojowald añadió que los aspectos asociados con el comportamiento clásico, tales como el tamaño del universo o el ratio de contracción, podrían, en principio, determinarse.
Pero John Barrett, teoría de gravedad cuántica de la Universidad de Nottingham en el Reino Unido, advierte de que la LQG no está ampliamente aceptada entre los teóricos, lo que colocaría las conclusiones de Bojowald en un terreno inestable. “La LQG es un pastel a medio hornear”, dijo. “Hay algunos aspectos que serían necesarios para formar una Teoría Cuántica de la Gravedad completa y que aún no tenemos ahí”.
http://www.cienciakanija.com/
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