>Impresionantes festejos por el Año Nuevo se vieron en diferentes lugares del mundo.
Las primeras ciudades de Asia y Oceanía recibieron el nuevo año con diferentes actos.
En la mañana del miércoles de Argentina, comenzaron los festejos, primero en nueva Zelanda y luego en Australia.
En Sydney, Australia, más de un millón de personas se reunieron en el puerto para presenciar los fuegos artificiales, un show de música y luces.
"Hay tanta miseria en todas partes", dijo el director del espectáculo de fuegos artificiales, Fortunato Foti. "Si podemos lograr que la gente lo olvide todo y piense solamente en los fuegos artificiales por 15 ó 20 minutos, nuestro objetivo estuvo cumplido".
Armados con mantas, meriendas y sombrillas para protegerse del calcinante sol australiano, decenas de miles de personas esperaron durante horas junto a la bahía de la ciudad por los fuegos artificiales.
Alivio. En medio del júbilo y las celebraciones de Fin de Año, otro sentimiento está presente en las mentes de muchos al acabarse el 2008: alivio.
Enfrentando el fin de un año que vio el colapso de los mercados globales - y con ellos el ánimo del mundo -, personas en todo el mundo trataban de olvidar sus problemas.
En Filipinas, la presidenta Gloria Macapagal Arroyo habló de la esperanza por los días por venir, mientras que en Hong Kong, algunas personas admitieron que estaban demasiado deprimidas por sus problemas monetarios para sumarse a las celebraciones. Y en Malasia, el gobierno decidió no patrocinar ninguna fiesta.
En Tokio, decenas de voluntarios revolvían enormes cazuelas de sopa de arroz, colocaron tiendas de campaña y repartieron mantas para los pobres.
Las primeras ciudades de Asia y Oceanía recibieron el nuevo año con diferentes actos.
En la mañana del miércoles de Argentina, comenzaron los festejos, primero en nueva Zelanda y luego en Australia.
En Sydney, Australia, más de un millón de personas se reunieron en el puerto para presenciar los fuegos artificiales, un show de música y luces.
"Hay tanta miseria en todas partes", dijo el director del espectáculo de fuegos artificiales, Fortunato Foti. "Si podemos lograr que la gente lo olvide todo y piense solamente en los fuegos artificiales por 15 ó 20 minutos, nuestro objetivo estuvo cumplido".
Armados con mantas, meriendas y sombrillas para protegerse del calcinante sol australiano, decenas de miles de personas esperaron durante horas junto a la bahía de la ciudad por los fuegos artificiales.
Alivio. En medio del júbilo y las celebraciones de Fin de Año, otro sentimiento está presente en las mentes de muchos al acabarse el 2008: alivio.
Enfrentando el fin de un año que vio el colapso de los mercados globales - y con ellos el ánimo del mundo -, personas en todo el mundo trataban de olvidar sus problemas.
En Filipinas, la presidenta Gloria Macapagal Arroyo habló de la esperanza por los días por venir, mientras que en Hong Kong, algunas personas admitieron que estaban demasiado deprimidas por sus problemas monetarios para sumarse a las celebraciones. Y en Malasia, el gobierno decidió no patrocinar ninguna fiesta.
En Tokio, decenas de voluntarios revolvían enormes cazuelas de sopa de arroz, colocaron tiendas de campaña y repartieron mantas para los pobres.