En EE.UU, aseguran que la pena de muerte no reduce la criminalidad
El director del Centro de Información sobre la Pena de Muerte, Richard Dieter, aseguró que "sería un problema" y un "retroceso" que un país piense en implementar la pena de muerte. "En Estados Unidos, los estados que usan la pena de muerte tienen índices de crímenes más altos", aseguró, y explicó que hoy la discusión está centrada en cuestionar la continuidad de esta práctica.
El que un país piense en implementar la pena de muerte "sería un problema". Mientras "muchos países están aboliendo la pena de muerte", otros tantos directamente "no la tienen", por lo que "sería inusual que un país instale la pena de muerte en estos tiempos", comentó el especialista en diálogo con Télam.
"Sería un desarrollo extraño", ya que en la era en que se busca simplificar los procesos, la práctica de la pena de muerte, además de atentar contra los derechos humanos, conlleva "mucho escollo, problemas legales y asuntos inconclusos".
"En Estados Unidos, los Estados que usan la pena de muerte tienen índices de crímenes mayores", reflexionando con ironía, que quizás "sea por eso que la utilizan". "Hoy el énfasis está puesto en no retroceder", asegura.
Durante 2008, treinta y siete personas fueron ejecutadas en Estados Unidos. Texas registró el mayor porcentaje, con 18 ejecuciones. En lo que va de marzo, el estado sureño, suma cuatro y en abril, están programadas otras tres ejecuciones más, según el Departamento de Justicia de Texas.
Si bien "es difícil" medir la relación de porcentaje de crímenes con el porcentaje de ejecuciones, "las tasas de muertes por crímenes en Texas (estado con mayor índice de pena capital a nivel nacional) es un poco más alta que la nacional", asegura Dieter, comentando que "los crímenes en el sur del país, son mayores" que en el resto del gran territorio norteamericano.
"La experiencia acá es que (la pena de muerte) fue muy frustrante, toma mucho tiempo entre la sentencia y la ejecución, para llegar al final de los casos", menciona el abogado. "Muchos casos son derrocados por inadecuada representación u otros errores" y "el tiempo que consume, no recompensa a las familias" de las víctimas, afirma.
Así lo afirmó Kathy García, tía de una víctima fallecida hace 20 años, el año pasado ante el Comité de Justicia del Senado del Estado de Maryland, cuando explicó que "la pena de muerte divide a las familias cuando éstas se necesitan mutuamente más que nunca", según informa el reporte realizado por el DPIC (siglas en inglés del Centro de Información sobre la Pena de Muerte).
Actualmente, en Estados Unidos, la discusión está centrada en "si conviene continuar" o no con esta práctica, afirmó Dieter. Además de los altos costos, la pena capital sufrió un descenso en la aceptación del público.
El mismo informe destaca que si bien hubo una marcada caída de sentencias a pena capital durante el período 1990-2000 (alcanzando hasta un 44 por ciento menos en el sur del país y 57 por ciento en el centro oeste), los índices de muertes por actos criminales permanecen aproximadamente constantes en los últimos siete años.
Por otro lado, los altos costos que involucra todo el proceso están llevando a muchos Estados como Kentucky, Lousiana o Kansas a considerar su reducción. Es el caso de California, que los 670 detenidos que posee esperando sentencia de muerte, le cuestan cada uno, 90 mil dólares anuales más de lo que le costaría mantenerlos en prisión si fueran condenados a cadena perpetua.
En total, ese Estado gasta 138 millones de dólares por año pero sólo ejecuta menos de una persona cada dos años, según señala un reporte de la Comisión de la Justa administración de Justicia , de California, tomado en el estudio.
Mientras Carolina del Norte registra una baja del 13 por ciento de aceptación de la pena de muerte, el ex presidente Jimmy Carter exige al gobernador de Nuevo Méjico, Bill Richardson, que apoye el proyecto de ley aprobado por el parlamento estatal días atrás, que revoca la utilización de esa práctica.
Desde 1976, fueron 1136 las personas ejecutadas por la pena de muerte en Estados Unidos. Ciento treinta fueron exoneradas desde 1973. En los treinta y siete Estados que la practican actualmente, más el gobierno federal y los militares estadounidenses, suman 3309 las sentencias a penas de muerte, que esperan el día de su juicio final.
http://www.larazon.com.ar/notas/2009/03/17/01879157.html
En Argentina, que pasaria si como piden muchas personas desinformadas, hubiera pena de muerte?
Estuvo preso por violación y era inocente: ahora lo indemnizan
Pasó 14 meses detenido, condenado por dos violaciones y robo. Lo liberaron cuando el verdadero violador confesó ser el autor de esos crímenes. Un tribunal ordenó al Estado que le pague 76.500 pesos.
Jorge Brisaboa
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Fue condenado por un delito tan grave como es el de violación y vivió una tremenda injusticia: estuvo preso 14 meses y 13 días siendo inocente. Pero ahora el Estado santafesino deberá indemnizarlo con 76.500 pesos más los intereses. Según fuentes judiciales la suma final llegaría a unos 120.000 pesos.
La sentencia sobre el resarcimiento moral y material de Leandro Riboldi, fue dictada por el Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual 1 de Rosario: los jueces entendieron que en el caso hubo "una defectuosa administración de Justicia".
Sobre la suma fijada, la abogada de Riboldi, María de los Angeles Milicic, dijo que se "estudia apelar (el monto indemnizatorio) por insuficiente". Milicic analizó que "hay que tener en cuenta que a la víctima se le causó un daño severo y se le expropiaron 14 meses de libertad".
"Lo importante es que pudo demostrarse que Riboldi estuvo preso y condenado siendo inocente y que sufre consecuencias por ello. Alguien se equivocó y todos los que participaron del proceso son dependientes de la provincia de Santa Fe, por eso la provincia deberá responder", sostuvo la abogada.
El 15 de setiembre de 1998 Leandro Riboldi fue detenido cuando el padre de una chica que había sido su novia lo encontró parecido con el identikit de un violador serial que había cometido varias violaciones en la zona.
En todos los casos, las víctimas del violador eran jóvenes estudiantes universitarias, y al abusador se lo bautizó como "el violador del centro".
En aquella época, Riboldi era estudiantes de Ciencias Económicas y trabajaba en el Hospital Provincial del Centenario. Cuando fue detenido, el joven (hoy tiene 30 años) negó los cargos que le imputaban, pero a pesar de ello, fue procesado por el juez Juan José Pazos, quien lo encontró responsable de "dos violaciones, robo y privación ilegítima de la libertad".
Mientras el proceso avanzaba, sus defensores cuestionaron duramente varios puntos del expediente. Uno de esos puntos fue que las víctimas de las violaciones sólo dijeron que Riboldi "era parecido" al agresor y señalaron que el atacante tenía la nariz más puntiaguda y los pómulos salientes. Pero el Tribunal no hizo caso a esas diferencias. Además, no se hallaron rastros genéticos compatibles entre el imputado y el semen del atacante que quedó en las ropas de las víctimas.
A pesar de ello, la fiscal Graciela Argüelles pidió 12 años de prisión para Riboldi, pero el juez de sentencia Ernesto Genesio fijó la condena en 7 años de cárcel.
Un hecho fortuito, ocurrido 16 días después de conocerse la condena contra Riboldi, permitió dudar de la acusación contra el estudiante: el 8 de noviembre de 1999 fue detenido Néstor Omar Fica, un joven médico que, según la Policía, había intentado ingresar a la casa de una mujer para agredirla.
Una vez en la comisaría, Fica confesó ante la Policía "estar compungido y arrepentido por hechos que él mismo había cometido y que un inocente estaba purgando".
Fica fue procesado entonces por el juez de instrucción Carlos Carbone, y en febrero de 2002, el juez de sentencia José María Casas lo condenó a 20 años de prisión, que actualmente cumple, tras ser hallado responsable de seis ataques sexuales, robos simples y calificados y una violación de domicilio. Riboldi fue liberado y dijo en aquel momento que agradecía a Fica "hacerse responsable de las cosas que hizo".
Cuando terminó la instancia penal, a mediados de 2001, la defensa de Riboldi demandó al Estado santafesino por 550.000 pesos. Ahora, a más de tres años de espera, el tribunal falló para que la provincia pague una suma mucho menor. Seguramente en las próximos días habrá apelaciones de ambos lados.
Lo acusaban de un crimen que no cometió
Estuvo tres años preso, fue abusado, tuvo que vender su casa y era inocente
Cargaba con la culpa de matar a su suegra * El Tribunal que lo absolvió cuestionó al fiscal de la investigación * Contó que estando detenido sufrió abusos * Dijo que para sobrevivir en la cárcel “no se puede denunciar nada” *
Rubén Álvarez (37) era custodio en una disco de González Catán hasta junio de 2002, cuando lo detuvieron y acusaron de asesinar a la madre de su novia. Hace tres semanas, después de pasar tres años y medio preso, el Tribunal Criminal Nº 1 de La Matanza lo declaró inocente al entender que el fiscal que lo acusó “no logró probar absolutamente nada en lo que hace a la autoría”.
Martha Ponce fue asesinada de 17 puñaladas en su casa de Virrey del Pino, la noche del 23 de junio de 2002. Antes de matarla le pegaron un golpe en la cara, y después de apuñalarla rociaron el cuerpo con combustible y prendieron fuego la vivienda.
La mujer era la madre de Melina, la novia de Álvarez. “Ella vino a mi casa de madrugada con su hijo de 4 años en brazos y me pidió quedarse; dijo que estaba shockeada por algo, pero no por qué”, relató Álvarez cómo se desató la pesadilla por la que después le tocó pasar.
La mañana siguiente tres policías llegaron a la casa de Álvarez en Gregorio de Laferrere, porque buscaban a su novia para interrogarla; “era la primera sospechosa”, dijo su defensor, Ernesto Vissio.
Álvarez admitió que no les dijo que Melina estaba en su casa, pero aseguró que no le preguntaron por ella hasta después: “Recién en la comisaría de Virrey del Pino, me contaron que mi suegra estaba muerta. Sabemos que fuiste vos, me dijeron”.
Cuando Melina declaró ante el fiscal Sergio Antín, acusó al novio de matar a su madre durante una discusión. Con esa declaración, dos días después del crimen, el fiscal pidió la prisión preventiva para Álvarez.
Después, una pericia demostró que la sangre hallada en un pantalón del imputado no correspondía al grupo sanguíneo de la víctima. En cambio, según consta en la sentencia, sí coincidían otras manchas de sangre encontradas en prendas de Melina. Pese a eso, el juez Raúl Alí elevó la causa a juicio oral con Álvarez como único acusado.
El primer año y medio Álvarez estuvo preso en una comisaría, de ahí lo trasladaron a Olmos y lo pusieron en un pabellón de máxima seguridad. “No la pasé bien; al estar por el homicidio de una mujer no tenés derechos para la ley tumbera”, manifestó.
Además, comentó que tenía que lavar y cocinar para los otros presos. “Era el mulo del pabellón. No me dejaban leer, no me dejaban hablar y lo poco que hablaba tenía que pensarlo muy bien, cualquier cosa se volvía contra mi”, mencionó.
Pero le cuesta seguir hablando de los largos meses en la cárcel, de los abusos sexuales que sufrió: “No quiero decir cómo fue, pero existieron; allí no se puede denunciar nada, no hubiese sobrevivido en ninguna cárcel”.
Durante el juicio oral, declaró un hermano de la víctima que albergó a Melina en su casa después del crimen. Aseguró que su sobrina nunca le mencionó a Álvarez como culpable, y que las explicaciones que ella le daba “a mi no me cerraban”.
El fallo de los jueces Néstor Bué Roca, Horacio Giusso y Alberto Saibene declaró inocente a Rubén Álvarez y criticó duramente a Antín por “desprolijidades” en la investigación. Por ejemplo, que la supuesta arma homicida (un cuchillo de cocina) y el pantalón manchado de sangre se perdieran antes del juicio.
“La investigación fue nefasta hasta el borde de la ineptitud; fue gracias a la valentía de los jueces del Tribunal 1 que se demostró que mi cliente es inocente”, reconoció Vissio.
Estando preso, el ex custodio tuvo que vender su casa (entre otros motivos, para pagar su defensa) y ahora vive en una pensión. No es lo único que perdió: “No quiero salir, es muy difícil la calle. Tengo miedo de que me agredan y tener que defenderme, que me lleven a una comisaría y pidan los antecedentes”.
Todo lo ocurrido también afectó a su padre, de 60 años, que se quedó sordo por los nervios. “Ahora tengo que escribirle, ni le hablo porque se pone muy nervioso”, contó su hijo.
Hubo varios casos en lo que va del año
Este año se conocieron al menos otros dos casos en La Matanza, en los que hombres que pasaron varios años en la cárcel acusados por un homicidio fueron luego absueltos en el juicio oral.
Uno de ellos fue el de los changarines del Mercado Central Carlos Belizán (45) y su hijo Miguel (23). El 22 de noviembre de 2001, padre e hijo iban en su camioneta cuando vieron una mujer tirada en la ruta 21. Pararon e hicieron señas a los autos hasta que se detuvo un patrullero. La mujer había sido violada y degollada, y dos semanas después los Belizán fueron detenidos.
En junio de este año, cuando ya habían pasado 36 meses presos, el propio fiscal de juicio Guillermo Rafaniello pidió su absolución porque no había una sola prueba en su contra. Hasta se probó que una supuesta mancha de sangre hallada en la camioneta era en realidad de remolacha. El Tribunal que los absolvió ordenó reabrir la investigación sobre el crimen “porque los responsables no han sido condenados”.
En abril fueron absueltos Roger Acuña, su hermano Matías, Claudio Luna y Carlos Varela, quienes llevaban cuatro años presos acusados de asesinar a María Rosa Jiménez y a su nieto Gustavo Sanagua en una casa de Ciudad Evita, el 21 de noviembre de 2000.
Los cuatros fueron incriminados por tres testigos de identidad reservada. El Tribunal Oral 1, también al frente de este juicio, además de declararlos inocentes, ordenó que se investigue si funcionarios judiciales y policiales de La Matanza armaron la causa para mejorar su imagen.
Dramático testimonio del taxista que estuvo preso por una mentira
Pasó más de tres años preso. "Tengo que empezar mi vida de nuevo", destacó
"Las cosas que viví no me las olvido más. Todavía escucho los ruidos de la cárcel. No me los puedo sacar de la cabeza". El testimonio, dramático por momentos, pertenece a Federico Maximiliano González, el taxista de 29 años que, en junio de 2005, fue implicado en un caso de abuso sexual, aunque, en realidad, era todo una farsa. Igualmente, por esa mentira, el joven pasó más de tres años en prisión y ahora no busca revanchas, sólo justicia.
Pese a la tranquilidad que reina en su casa de Los Hornos, con la compañía y el apoyo de sus padres y hermanos, González no puede sacar de su mente e intenta poner en palabras a los casi cuatro años de "sufrimiento injusto": "todo lo que puedan decir de la vida en la cárcel no alcanza para describir realmente lo que es. Con sólo decir que, desde que fui liberado, no me puedo dormir, porque escucho ruidos, porque tengo miedo, porque me acostumbré a no dormir".
Pasó mucho tiempo desde aquél 5 de junio de 2005. Parece lejana aquella jornada en que Federico Maximiliano González, un taxista igual a tantos, daba vueltas por la noche platense para llevar a algún ocasional pasajero. "Era una noche como cualquier otra. Nunca hubiera imaginado lo que se me venía", confesó.
EL DIA DEL SUPUESTO HECHO
Es uno de esos momentos que no se olvidan, tristemente imborrables. El joven recuerda con lujo de detalles lo que pasó aquella noche en la puerta del boliche "Recordando", ubicado en 3 entre 42 y 43: "Pasé por la puerta y me paró una pareja. Subieron y al hombre lo bajó del taxi la policía, porque estaba borracho. Yo pregunté a la mujer qué hacía y ella me dijo que igual la llevara".
A menos de una cuadra del ingreso a la confitería bailable tuvo lugar la escena que le valió a González los más de tres años de cárcel: "a poco de haber subido, empezamos a discutir con la mujer, que parecía alcoholizada, por la dirección a dónde la tenía que llevar. Ella decía que la llevara a Ensenada, y comenzó a arrojarse encima mío. Yo, dado el estado en que estaba la pasajera, me negué y le pedí que se bajara. No quería bajarse y forcejeamos un poco, hasta que logre que se fuera del auto. Y me fui", recordó el muchacho que hoy vive junto a sus padres en la calle 150 entre 47 y 49.
"La verdad, nada del otro mundo, eso ya me había pasado en otras ocasiones", aclaró el taxista.
A los cinco días de aquel episodio, en dónde según el joven "ni siquiera tuvo relaciones de común acuerdo", fue detenido por personal de la comisaría 2ª de La Plata. "Me pidieron los papeles y me dijeron que quedaba detenido, porque estaba acusado de violación", señaló. Según la supuesta víctima, el conductor del taxi la obligó, arma mediante, a mantener relaciones en el asiento trasero del vehículo.
A partir de ese momento, el calvario. "Estuve en la segunda, después en la primera de Berisso. De ahí me mandaron a la Unidad 9, y los últimos tiempos los pasé en la Unidad 32 de Florencio Varela", contó González.
LA VIDA EN EL PENAL.
"La pasé bien dentro de todo. No me tocaron. Pero claro, lo que se vive ahí dentro no tiene forma de explicarse: muertos todos los días, nunca sabés cuándo te toca a vos. No dormís, no vivís", explicó el muchacho en diálogo con este diario.
González reconoció que "jamás agaché la cabeza, porque yo sabía de mi inocencia. Lo decía, pero casi nadie te cree, porque la causa que pesaba sobre mí era muy seria. Pero igual jamás dejé mi orgullo y mi conciencia tranquila".
Ya en libertad, junto a su familia, a la que no quiere "dejar ni un minuto", el joven, exaltado ante la pregunta, indica "no quiero saber más nada con el taxi, no quiero salir ni a la puerta".
Sobre el final de la charla con EL DIA interrumpió la madre del joven: "Nuestro dolor no se puede explicar, lo que pasamos es horrible. Además, Fede hoy no quiere salir, no quiere ver a nadie, no quiere ir ni a la puerta. Hablé con el médico y ya acordamos que hará un tratamiento psicológico".
También el padre del joven quiso hacer una acotación -mientas exhibía la nota que publicó este diario el pasado miércoles en donde se informa que González quedó en libertad-: "Es para agradecer lo que hizo el fiscal que, luego de ver que era inocente, decidió, correctamente, ni si quiera acusarlo".
Antes de despedirse, Federico González responde a la pregunta que más bronca debería generarle: "No, de esa mujer nunca supe más nada. No quiero saber. No me importa. Ya estoy libre y tengo que empezar mi vida de nuevo".
Como se sabe, el fiscal Sarlo recomendó que se inicie una investigación contra la denunciante por posible falsa denuncia, aunque sabe que la pena que prevé ese delito no puede pagar el daño que la causó a esta nueva víctima inocente.
Estuvo preso por violación por una mentira de su hija
Sábado, 31 de Octubre de 2009 02:34 administrador
El hombre estuvo detenido 20 meses en una cárcel de máxima seguridad. Pero en el juicio oral su hija admitió que no fue abusada y que todo había sido un invento. El fiscal no acusó y terminó absuelto.
Jorge, un camionero cordobés de 42 años, salió llorando de la Cámara 6ª del Crimen de Córdoba y se abrazó con Analía, su esposa, que lo esperaba también llorando. Acababan de absolverlo de una acusación aberrante, por la cual había pasado 20 meses en prisión, basado en una falsa denuncia: la violación de su propia hija, una chica que ahora tiene 19 años.
Pero todo había sido una mentira, una venganza de su hija porque "el hombre era demasiado recto y quería que sus hijas fueran personas de bien, que estudiaran y que honraran a la familia", contó a Clarín Claudia Mirele, la abogada defensora de Jorge.
En el pasillo frente a la sala donde se hizo el juicio, al hombre lo esperaba, además del resto de su familia, su hija mayor, quien lo había denunciado falsamente y quien durante la investigación y en el propio juicio dio marcha atrás con sus dichos. "Realmente, la instrucción a cargo de la fiscal Liliana Abad fue pésima, con vicios procesales y fallas muy gruesas", disparó la abogada Mirele.
Al terminar el juicio, el fiscal de la Cámara, Marcelo Altamirano, quien había solicitado la absolución del acusado, expresó: "Fue un hecho desgraciado. En caso de que no haya secuelas físicas en la denunciante, la Justicia debe construir desde los indicios. La menor, luego de la denuncia, explicó que su padre era inocente. Pero en su momento se temió que la joven hubiera sido amenazada para que diera otra versión de lo sucedido".
El fiscal agregó que "esta persona estuvo detenida casi dos años en el penal de Bouwer. La pena probable para este tipo de delitos es de 8 a 20 años, pero por suerte los sensores de la Justicia funcionaron correctamente".
Sin embargo, la presunta víctima "nunca fue sometida a un examen forense y hasta le prohibieron que visitara a su padre", aseguró la abogada defensora.
En diciembre de 2007, la hija mayor, quien entonces tenía 17 años, le contó a su mamá que su papá la había estado abusando y violando desde el año 2003. Analía, la esposa del acusado, quien concurría a una iglesia evangélica, le dijo a una predicadora lo que estaba pasando. Desde el templo le sugirieron hacer la denuncia.
El 7 de febrero de 2008, la Policía detuvo al camionero. "La principal bronca de la chica hacia su papá era el control estricto del hombre hacia sus cinco hijos. Mi cliente es camionero, pero había llegado a la universidad y para alimentar a su familia dejó de estudiar. Entonces, quería que sus hijos estudiaran y que no fueran vagos. Era un padre rígido que ponía controles", detalló la abogada.
El detonante para que la hija denunciara a su papá fue una mezcla de venganza y celos: el le exigía que estudiara, le cuestionaba sus amigos porque a ellos no les iba bien en la escuela y encima ella le encontró en el celular un mensaje de texto de una mujer que no era su madre. Cuando Jorge cayó preso, "sus familiares fueron visitados por miembros de la iglesia evangélica, quienes les dijeron que debían vender su casa y darles dinero porque ellos los habían ayudado a liberarse del peligro y estaban en deuda".
Incluso, durante la investigación, la suegra del padre sospechado declaró ante la fiscal Abad: "Yo tengo una corazonada, recibí un mensaje de Dios que me decía que algo pasaba en esa casa". Pero en el juicio negó haber visto alguna conducta sospechosa.
En medio del juicio y sin pruebas del abuso, el fiscal Altamirano le propuso a la defensora Mirele un acuerdo: "No quise, porque yo quería que también se cayera la acusación de la violación y Jorge se fuera con una absolución que limpiara su integridad moral. Y lo logramos".
Ayer, al salir de la sala de audiencias, Jorge se abrazó a su familia. Su hija mayor, la falsa acusadora, lo miraba llorando desde un banco. Al verla, el hombre se acercó, le tendió la mano y le dijo: "Vení hija, te perdono".
Estuvo 27 meses preso por homicidio y era inocente
El homicidio sucedido en Manuel Ocampo conmovió al país. Dos individuos quemaron vivo a un anciano y torturaron a su hermana. Poco después detuvieron a dos supuestos autores. Dos años después el caso fue a juicio oral y público y declararon inocente al único imputado. El homicidio quedó impune...
Luego de veintisiete meses de estar detenido por un homicidio de un anciano que vivía en Manuel Ocampo, la justicia pergaminense dejó en libertad al único imputado.
El hecho ocurrió el miércoles 6 de abril de 2005, en la casa de una pareja de ancianos que vivían en la localidad de Manuel Ocampo, partido de Pergamino.
Ese día a las 21hs, cuando los hermanos Axel y Dionisia Sanz habían cerrado las puertas del almacén que poseen en su domicilio, dos personas golpearon la puerta.
Al atender el llamado, los delincuentes ingresaron al interior de la finca, encerraron a la pareja en una de las habitaciones del inmueble, robaron algunas pertenencias y se fugaron, previo prender fuego la casa.
Como consecuencia, de las quemaduras que sufrió Axel Sanz falleció, mientras que Dionisia Sanz ( su hermana) fue rescatada por efectivos del Destacamento de esa localidad.
Según los datos reunidos por Colón Doce en Manuel Ocampo, después del espeluznante homicidio, los ladrones llegaron al pueblo “caminando” y por la tarde. Luego lo habrían recorrido haciendo inteligencia. Una persona había reconocido a los malhechores por el identikit, puesto en circulación por la policía y que fuera dictado por Dionisia Sanz.
La investigación fue rápida, la policía detuvo en Pergamino a Félix Fabián Fratti, de 28 años, y en la localidad de Urquiza a José Alberto González, de 30 años. Según se comprobó en ese momento tenían antecedentes por delitos contra la propiedad y un homicidio de un remisero.
La policía no pudo encontrar en los operativos el prismático que los asesinos se llevaron de la casa de los hermanos Sanz, ni tampoco la llamativa campera que lucía uno de los asesinos ajustada al cuerpo y de color crema.
Por otro lado, tampoco se halló la peluca “estilo Mo- ria Casan” que lucía uno de los delincuentes.
Detalles del caso
Los dos delincuentes esperaron a que los hermanos cerraran el almacén, escondidos en los fondos de una casa, para luego golpear la puerta y pedir que le vendieran pan. Una vez en el interior del comercio, el infierno para los dos hermanos duró hasta las dos de la mañana. Los cacos golpearon ferozmente a la mujer. Uno de ellos llevaba una peluca color roja
Los intrusos le repetían a Dionisia Sanz : “te mató si no me das la plata”. Algo que llamó la atención es que los delincuentes sabían que los dos propietarios eran hermanos y que además trabajaron con guantes para evitar dejar huellas digitales.
También dejaron olvidado sobre una mesa un viejo revólver sin balas. En el mismo sentido fueron habilidosos para atar a la mujer a la cama con varias corbatas y para que no gritara para pedir auxilio le pusieron en la boca una media de nylon. Antes de retirarse, juntaron papeles y prendieron fuego con la intención de quemar el edificio. El anciano Axel murió sofocado.
Los asesinos actuaron a cara descubierta y el que usaba peluca tenía una voz de mando muy particular.
Pocos meses después la justicia dejó en libertad a Felix Fratti al demostrar que no había estado en Manuel Ocampo.
El juicio
El jueves pasado en el Tribunal en lo Criminal Nº 1 concluyeron las audiencias por el juicio oral seguido adelante por el homicidio de Axel Sanz .
La fiscalía a cargo de Pablo Santamarina y Horacio Lazarte desistió de la acusación penal contra José Alberto González .
Los jueces Danilo Cuestas, Miguel Gaspari, y María Castagno absolvieron de culpa y cargo al único imputado José Alberto Gonzalez.
En el debate el defensor Eduardo Villalba dijo que lo actuado en la causa contra su defendido no tenía asidero. Sin embargo Dionisia Sanz, al declarar recordó que en rueda de detenidos había reconocido al imputado como el autor
El acusado, José Alberto González a su turno relató que actividades había realizado el día del homicidio y negó la autoría diciendo que esa noche había visto a Boca, jugar por la copa Libertadores en un club de Urquiza.
Un testigo que empleaba al acusado y que se identificó como Enrique Pacheco afirmó que el día del homicidio del anciano fueron a trabajar a un campo y que lo dejó en la casa cerca de las 18.30 hs.
El encargado del campo, Juan Luna, reafirmó estos dichos.
La propietaria de un almacén, Juana Cabrera también vio en su comerció al imputado a las 20.30 hs del día del asesinato.
Los testigos que siguieron ratificaron que el acusado estuvo en Urquiza, hasta pasado el horario del homicidio.
Los testimonios ubicaron a Gonzalez lejos en tiempo y lugar del aberrante asesinato. Los indicios reunidos por la fiscalía se “cayeron” y ya nada podía sostener que Gonzalez haya sido el asesino de Manuel Ocampo, por lo que la justicia debió dejarlo en libertad.
Seguramente ahora vendrá un juicio contra el Estado de la provincia de Buenos Aires por los veintisiete meses en que estuvo detenido Gonzalez, siendo inocente.
La coincidencia
Colón Doce estuvo en Manuel Ocampo luego del homicidio y remarcó una coincidencia entre dos homicidios. El 31 de diciembre de 2001, en la estancia “El Porvenir” (queda en línea recta 25 kilómetros de Manuel Ocampo) los asesinos de Patricio Matcovick se llevaron un prismático que jamás apareció. En la casa de los Sanz también se llevaron un prismático que nunca apareció. En ambos casos desecharon las armas de fuego y otros objetos valiosos.
Estuvo 6 años preso pero era inocente.
El detenido fue preso por la equivocación de un testigo y el parecido que tenía con el verdadero homicida de un policía en 2002. Una vez comprobado esto, el fiscal directamente desistió de acusarlo.
La Justicia de la ciudad de La Plata absolvió ayer de culpa y cargo a un hombre que cumplió seis años de cárcel por el asesinato de un policía cometido en 2002, durante el asalto a una estación de servicio. Durante el juicio que finalizó ayer se determinó que el detenido, que era inocente, fue preso por la equivocación de un testigo y el parecido que tenía con el verdadero homicida. Una vez comprobado esto, el fiscal directamente desistió de acusarlo.
Estuvo seis años preso y se comprobó que era inocente
La Justicia platense absolvió de culpa y cargo a un hombre sospechado de asesinar a un policía en 2002, durante un asalto a una estación de servicio de la zona. Lo confundieron por el parecido físico con el homicida
Fuentes tribunalicias informaron que durante el juicio, que finalizó ayer, se demostró que el detenido, que era inocente, estuvo preso por la equivocación de un testigo y el parecido que tenía con el verdadero homicida.
Según los informantes el Tribunal Oral Criminal (TOC) 1 de La Plata se absolvió ayer a Adrián Eduardo Lamoglie, que fue juzgado sospechado de haber participado del asalto a una estación de servicio donde fue asesinado de un balazo el sargento primero Walter César Leguizamón.
El tribunal que juzgó el caso estuvo integrado por los jueces Guillermo Labombarda, Samuel Saraví Paz y Juan Carlos Bruni.
Explicaron los informantes que el fiscal del juicio, Rubén Sarló, decidió desistir de la acusación, y el Tribunal de inmediato dispuso la absolución del detenido que fue representado por las defensoras oficiales María Vigorelli y Verónica Garganta.
El hecho que se le imputa a Lamoglie ocurrió el 18 de diciembre de 2002, cuando un ladrón que se movilizaba en bicicleta asaltó a los playeros de una estación de servicio ubicada en la esquina de las calles 120 y 32.
Cuando el policía intentó detenerlo, según quedó demostrado en las pericias, el ladrón lo mató de un balazo al pecho.
Según los informantes, esta tarde la fiscalía podría dar a conocer el pedido de condena para el acusado al presentar su alegato.
Estuvo preso cinco años y era inocente
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Sábado 3 de junio de 2006 | Publicado en edición impresa
LA PLATA.- La justicia platense dejó en libertad a un hombre que estuvo preso durante cinco años en la Unidad Penal de Olmos, al concluir que era inocente, y dispuso investigar presuntas irregularidades contenidas en la causa.
Es la tercera vez en menos de un mes que en los tribunales de esta ciudad un acusado que pasó más de cinco años preso queda libre por los errores o falencias que presenta el expediente judicial.
La absolución de Diego Emiliano Caffarena, de 31 años, fue dispuesta por el Tribunal Oral N° 1 integrado por Samuel Saraví Paz, Patricia de la Serna y Guillermo Labombarda.
Los jueces tomaron la decisión luego de que el fiscal de juicio, Rubén Sarlo, desistiera de formular los cargos contra Caffarena, acusado de asaltar, golpear y ocultar el cuerpo de Juan Zamponi en el baúl de un auto.
Fue el 17 de diciembre de 2001. Cuando fue hallado, Zamponi estaba gravemente herido y, tras ser trasladado a un hospital local, falleció como consecuencia de un edema de pulmón ocasionado por los golpes recibidos.
La fiscalía entendió que las evidencias vertidas en el juicio contra Caffarena eran insuficientes y que, durante la instrucción, se descartaron pistas sin ser investigadas.
Por ello desistió de acusarlo. Además de absolver al imputado, el tribunal ordenó remitir copias de las actuaciones a la fiscalía de turno y a la fiscalía general para que se iniciaran actuaciones sobre presuntas irregularidades y la posible comisión de delitos de acción pública durante la etapa de instrucción.
Aqui el caso de un condenado a pena de muerte de manera injusta, en Argentina, de este caso casi ni se hablo en los medios, no se hicieron editoriales, no se acumularon los periodistas en la puerta del juzgado que condeno a muerte de manera injusta a esta persona, no se pidio MANO dura con los jueces, no se dijo "hay que matar a todos los jueces", nadie dijo nada, se ve que en este pais la vida vale segun la billetera de cada uno.
Estuvo preso por el asesinato de su novia y la chica estaba viva
Ahora tienen que indemnizar al hombre con 340 mil pesos. Pasó dos años en la cárcel, donde se contagió de Sida y fue torturado para que confesara dónde había escondido el cuerpo. La chica estaba en San Juan.
El Superior Tribunal de Justicia de San Luis condenó al estado provincial a indemnizar con más de 340 mil pesos a un joven que estuvo dos años preso acusado por el supuesto crimen de su novia en 1992, ya que la mujer fue hallada diez años después en San Juan.
El abogado Carlos Pereyra, representante del joven que sufrió torturas y se contagió sida en la prisión, confirmó hoy que el fallo del tribunal respondió a su demanda por "daños y perjuicios". Nelson Madaf había sido acusado de la muerte de su novia en 1992 y pasó dos años en prisión, según lo dispuesto oportunamente por la justicia local.
Los reclamos judiciales de Madaf y su reiterada proclamación de inocencia no fueron aceptados por los investigadores del caso hasta que la ex novia del joven, Claudia Díaz, fue localizada en San Juan, donde había formado una familia.
La mujer tenía 16 años cuando se fue de su casa de San Luis, en octubre de 1989, luego de pasar por el domicilio de una compañera del colegio, que también estuvo encarcelada por el crimen inexistente.
El abogado Pereyra dijo que ayer el Superior Tribunal de Justicia condenó al Estado Provincial a indemnizar con 349.639 pesos a Madaf, en un fallo dividido que hizo lugar "íntegramente a la demandada por daños y perjuicios".
Madaf sostuvo, desde que recuperó la libertad tras permanecer encarcelado durante dos años, que fue sometido a torturas para lograr las confesiones autoincriminatorias.
Durante varios meses, como consecuencia de esas "confesiones", la policía excavó en distintos puntos de la ciudad en busca del inexistente cadáver de Claudia Díaz. Además de las torturas que sufrió, Madaf contrajo sida en la cárcel, según dijo él mismo.
La causa que inició la investigación por el crimen de Díaz por aparente "aborto seguido de muerte" complicó a otras tres personas, entre ellas la amiga de la joven desaparecida, una enfermera y su pareja, que estuvieron procesados en el caso.
"Los únicos elementos de prueba que colectó el juez Néstor Ochoa fueron dos linternas y el secuestro de un (automóvil) Torino" donde presuntamente se había llevado el cadáver, relató Pereyra.
La sentencia señaló que "de la lectura del expediente de marras, resulta que la detención, procesamiento, encuadre legal y prisión preventiva se fundan en la autoincriminación del imputado".
Respecto de la confesión autoincriminatoria, el Superior Tribunal dijo que era "contradictoria, retractada, mendaz, con imputaciones a terceros, que se esgrime como prueba de cargo por el instructor".
"Por otra parte, detenciones y prisión preventiva se ordenan sin la debida acreditación de la semiplena prueba de la existencia del corpus críminis, tanto para el delito de privación ilegítima de la libertad del primer procesamiento, como el de aborto y homicidio", remarcó el fallo.
El texto fue rubricado por los jueces Florencio Rubio y Horacio Zavala Rodríguez y los camaristas Carlos Maqueda y Hugo Saá Petrino, que subrogaron al actual presidente, Omar Uría y Eduardo Gatica.
Este último se excusó porque en la década de 1990, cuando ocurrieron los hechos investigados, integraba la Cámara que confirmó la prisión preventiva dictada por Ochoa. La sentencia abre un interrogante en el foro local, ya que hasta ahora el Superior Tribunal no se expidió sobre la constitucionalidad de una ley sancionada meses atrás y que obliga a pagar con el presupuesto de la Justicia las condenas económicas contra el Estado
Fuentes:
http://www.clarin.com/diario/2008/09/26/um/m-01768450.htm
http://www.clarin.com/diario/2005/02/09/policiales/g-04015.htm
http://diarionco.com/a3374/nota21.htm
http://www.eldia.com.ar/edis/20080531/policiales27.htm
http://santacruzsinvueltas.com/portal/index.php?option=com_content&view=article&id=907:estuvo-preso-por-violacion-por-una-mentira-de-su-hija&catid=55:policiales&Itemid=171
http://www.colonbuenosaires.com.ar/semanariocolondoce/cgi-bin/hoy/archivo/2006/00001219.html
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=811421













