Un ataque estadounidense contra fuerzas leales al Presidente sirio, Bashar al-Assad, mató a más de 100 personas en el norte del país el jueves 8/2. Según el Pentágono, se trató de un "ataque defensivo", ya que las fuerzas progubernamentales habían atacado una facilidad de petróleo y gas controlada por los kurdos -terreno que a su vez estos habían recuperado de manos del Estado Islámico-. El régimen respondió con más ataques feroces contra enclaves rebeldes cerca de Damasco.
La coalición liderada por Estados Unidos dijo el jueves 8/2, que había matado a al menos 100 combatientes del régimen de Bashar al-Assad, en lo que sería una de sus confrontaciones más mortíferas hasta el momento con las fuerzas que apoyan a Damasco, explicó la agencia de noticia AFP.
Según el Pentágono, la coalición realizó "ataques defensivos" contra las fuerzas progubernamentales, porque estas habían atacado una facilidad de petróleo y gas en áreas de la provincia de Deir Ezzor controladas por las fuerzas kurdas apoyadas por Estados Unidos, las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF, según sus siglas en inglés).
La coalición liderada por Estados Unidos dijo el jueves 8/2, que había matado a al menos 100 combatientes del régimen de Bashar al-Assad, en lo que sería una de sus confrontaciones más mortíferas hasta el momento con las fuerzas que apoyan a Damasco, explicó la agencia de noticia AFP.
Según el Pentágono, la coalición realizó "ataques defensivos" contra las fuerzas progubernamentales, porque estas habían atacado una facilidad de petróleo y gas en áreas de la provincia de Deir Ezzor controladas por las fuerzas kurdas apoyadas por Estados Unidos, las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF, según sus siglas en inglés).