Buenas noches gente de T! Antes que nada, muchisimas gracias a todos los que comentaron mi primer post. Un honor contarles mis experiencias, y ojala me sigan apoyando. Empezamos
Todos tenemos la famosa "casa embrujada" del barrio... en nuestro caso, una casa vieja a dos aguas, de la cual se comentaba de una señora, mayor, conocida por mecerse en su silla, y mirar por la ventana de su habitacion, como una loca, sin hablar con nadie, nunca, resultado de la muerte de su esposo, la cual nunca nadie pudo explicar. Como es comun, siempre hay un murmullo y una curiosidad por saber si sera cierto, si sera mentira, la curiosidad es normal, lo anormal es meterse con ciertas cosas....
Junto con 3 amigos, los cuales voy a reservar el nombre, habiamos decidido meternos en la supuesta casa embrujada. Una cosa de chicos, para matar el tiempo, en esa epoca se nos daba por meternos en cualquier casa abandonada que encontrabamos (ya habra tiempo para contarles todas) pero la verdad es que el tiempo que estuvimos adentro, realmente fue para matarnos.
Habiamos quedado encontrarnos todos en la puerta, a eso de las 7 de la tarde, ya que para esa hora nunca habia mucha gente dando vueltas, y, de este modo, nadie nos molestaria.
Esa tarde solo asistimos dos, un amigo al que llamaremos Sergio, y yo.
Como si nos fuesemos de campamento, estabamos con mochila, una linterna, y una camara digital, para tomar ese momento y poder mostrarles a todo lo ocurrido. Preparados los dos, nos dispusimos a entrar.
Entrar no fue nada dificil, una puerta de madera, media podrida, con la cerradura casi caida, no supuso ser un obstaculo a un par de empujones y una patada. Dos pasos y ya estabamos adentro.
A pesar de haber luz de sol, la cual entraba por algunas ventanas que no estaban tapadas, no se podia ver con claridad... habia polvo, tierra, y los rayos de luz del sol, que de a poco iba cayendo, la verdad que no ayudaban, pero si creaban un clima digno de respetar.
Primero cruzamos un gran vestibulo, o un living, o lo que solia ser. Estaba medio amueblado. Un par de sillas, un mueble viejo, con vitrinas rotas, donde habian marcas de vasos que habian sido apoyados. Comenzamos a sacar fotos. Seguimos caminando, por un pasillo oscuro, del que pudimos distinguir un interruptor de luz, que de miilagro, andaba. se descubrieron 3 puertas.
Una daba al baño, del cual no quedaba nada, mas que la ducha. Otra puerta daba a lo que seguramente fue una habitacion, tal vez de una persona, ya que era chica, y quedaba la tercera. Era la puerta al final del pasillo, llamandonos, invitandonos a pasar. Era un sentimiento especial, de adrenalina, de prohibicion, la curiosidad pura. Asi que decidimos entrar.
Era una habitacion preciosa, a pesar de que el sol ya habia caido casi completamente, podia verse como si fuera el amanecer. Una cama matrimonial, vieja, cubierta en polvo pero ordenada. Un estante enorme, lleno de muñecas de porcelana, trofeos, creo que de pesca, y algunos libros, entre los que distingui una biblia, segui con la mirada recorriendo la habitacion. Al estante le seguia un escritorio, y luego, la verdad de los murmullos.
Una silla mecedora, y en ella... su dueña. Una señora mayor, arrugada, de ojos claros, celestes, y palida, tan palida seguramente como mi rostro, no como el de Sergio, que me pregunto si estaba bien. Era muy claro que el no podia verla.
No tuve mas remedio que volver a mirar la silla, y ella ya no estaba.
Preso del panico, de la exaltacion, y del miedo tambien, le ordene a Sergio que salgamos de la casa, que no debiamos estar ahi. El salio primero, y luego yo, o eso fue lo que intente, ya que la puerta se cerro delante mio.
Y ahi estaba de vuelta ella, sentada en su silla, meciendose, y mirandome con esos ojos celestes, que ya en la oscuridad, seguian reluciendo, resaltando con su piel palida. Con un miedo terrible lee pregunte quien era, si era la dueña de la casa. No respondio. O eso crei al principio, ya que al instante me di cuenta que repetia algo en voz baja. Me quede petrificado, mirandola, siguiendola con la mirada como iba de atras hacia adelante. Y de repente, freno los movimientos. Levanto su cabeza y volvio a mirarme. "Yo soy la dueña de esta casa", respondio. Inmeditamente se paro, o eso crei ver, porque el movimiento fue rapido, y se acerco hacia mi. El frio invadio la habitacion, y mi cuerpo. "Mi marido va a llegar pronto, y va a estar furioso" me dijo. Y se escucho la puerta de entrada, cerrandose con fuerza. Pense en Sergio, seguramente habia llegado a salir. Trate de escuchar a traves de la puerta, algun indicio de el, pero no oí nada.
No queria volver a mirar, no queria volver a verla. Puedo salir? pregunte con miedo. "Si, pero no vuelvan" escuche, y la puerta se abrio. Corri con todas mis fuerzas, pase por el pasillo, divisé la puerta de entrada y sali. Sergio estaba esperandome, pálido, con el brazo ensangrentado.
Me conto que no habia visto nada, pero si escucho que yo hablaba con alguien. El motivo del brazo lastimado, no lo podria explicar. El mismo dijo "que sintio como algo, o alguien lo empujaba a la salida, haciendolo caer en la vereda". La camara se rompio en el instante, solo algunas fotos de la casa pudimos recuperar de la memoria, pero nada raro.
Muchas veces sentimos morbo por saber, por cureosear, si algo he aprendido en estos años, es no molestar a quienes no nos molestan.
Como siempre digo, se pueden decir muchas cosas, hacer chistes, pero no lo hago por nada en especial, solo por compartirlo. A los que les guste, comenten, asi sigo animado a seguir escribiendo, Un saludo!
Esta es una de las fotos a pedido de uno de los muchachos, como dije, no tiene nada raro, pero la subo igual, cuando consiga las demas, las pongo tambien
Mis otros post
Todos tenemos la famosa "casa embrujada" del barrio... en nuestro caso, una casa vieja a dos aguas, de la cual se comentaba de una señora, mayor, conocida por mecerse en su silla, y mirar por la ventana de su habitacion, como una loca, sin hablar con nadie, nunca, resultado de la muerte de su esposo, la cual nunca nadie pudo explicar. Como es comun, siempre hay un murmullo y una curiosidad por saber si sera cierto, si sera mentira, la curiosidad es normal, lo anormal es meterse con ciertas cosas....
Junto con 3 amigos, los cuales voy a reservar el nombre, habiamos decidido meternos en la supuesta casa embrujada. Una cosa de chicos, para matar el tiempo, en esa epoca se nos daba por meternos en cualquier casa abandonada que encontrabamos (ya habra tiempo para contarles todas) pero la verdad es que el tiempo que estuvimos adentro, realmente fue para matarnos.
Habiamos quedado encontrarnos todos en la puerta, a eso de las 7 de la tarde, ya que para esa hora nunca habia mucha gente dando vueltas, y, de este modo, nadie nos molestaria.
Esa tarde solo asistimos dos, un amigo al que llamaremos Sergio, y yo.
Como si nos fuesemos de campamento, estabamos con mochila, una linterna, y una camara digital, para tomar ese momento y poder mostrarles a todo lo ocurrido. Preparados los dos, nos dispusimos a entrar.
Entrar no fue nada dificil, una puerta de madera, media podrida, con la cerradura casi caida, no supuso ser un obstaculo a un par de empujones y una patada. Dos pasos y ya estabamos adentro.
A pesar de haber luz de sol, la cual entraba por algunas ventanas que no estaban tapadas, no se podia ver con claridad... habia polvo, tierra, y los rayos de luz del sol, que de a poco iba cayendo, la verdad que no ayudaban, pero si creaban un clima digno de respetar.
Primero cruzamos un gran vestibulo, o un living, o lo que solia ser. Estaba medio amueblado. Un par de sillas, un mueble viejo, con vitrinas rotas, donde habian marcas de vasos que habian sido apoyados. Comenzamos a sacar fotos. Seguimos caminando, por un pasillo oscuro, del que pudimos distinguir un interruptor de luz, que de miilagro, andaba. se descubrieron 3 puertas.
Era una habitacion preciosa, a pesar de que el sol ya habia caido casi completamente, podia verse como si fuera el amanecer. Una cama matrimonial, vieja, cubierta en polvo pero ordenada. Un estante enorme, lleno de muñecas de porcelana, trofeos, creo que de pesca, y algunos libros, entre los que distingui una biblia, segui con la mirada recorriendo la habitacion. Al estante le seguia un escritorio, y luego, la verdad de los murmullos.
Una silla mecedora, y en ella... su dueña. Una señora mayor, arrugada, de ojos claros, celestes, y palida, tan palida seguramente como mi rostro, no como el de Sergio, que me pregunto si estaba bien. Era muy claro que el no podia verla.
No tuve mas remedio que volver a mirar la silla, y ella ya no estaba.
Preso del panico, de la exaltacion, y del miedo tambien, le ordene a Sergio que salgamos de la casa, que no debiamos estar ahi. El salio primero, y luego yo, o eso fue lo que intente, ya que la puerta se cerro delante mio.
Y ahi estaba de vuelta ella, sentada en su silla, meciendose, y mirandome con esos ojos celestes, que ya en la oscuridad, seguian reluciendo, resaltando con su piel palida. Con un miedo terrible lee pregunte quien era, si era la dueña de la casa. No respondio. O eso crei al principio, ya que al instante me di cuenta que repetia algo en voz baja. Me quede petrificado, mirandola, siguiendola con la mirada como iba de atras hacia adelante. Y de repente, freno los movimientos. Levanto su cabeza y volvio a mirarme. "Yo soy la dueña de esta casa", respondio. Inmeditamente se paro, o eso crei ver, porque el movimiento fue rapido, y se acerco hacia mi. El frio invadio la habitacion, y mi cuerpo. "Mi marido va a llegar pronto, y va a estar furioso" me dijo. Y se escucho la puerta de entrada, cerrandose con fuerza. Pense en Sergio, seguramente habia llegado a salir. Trate de escuchar a traves de la puerta, algun indicio de el, pero no oí nada.
No queria volver a mirar, no queria volver a verla. Puedo salir? pregunte con miedo. "Si, pero no vuelvan" escuche, y la puerta se abrio. Corri con todas mis fuerzas, pase por el pasillo, divisé la puerta de entrada y sali. Sergio estaba esperandome, pálido, con el brazo ensangrentado.
Me conto que no habia visto nada, pero si escucho que yo hablaba con alguien. El motivo del brazo lastimado, no lo podria explicar. El mismo dijo "que sintio como algo, o alguien lo empujaba a la salida, haciendolo caer en la vereda". La camara se rompio en el instante, solo algunas fotos de la casa pudimos recuperar de la memoria, pero nada raro.
Muchas veces sentimos morbo por saber, por cureosear, si algo he aprendido en estos años, es no molestar a quienes no nos molestan.
Como siempre digo, se pueden decir muchas cosas, hacer chistes, pero no lo hago por nada en especial, solo por compartirlo. A los que les guste, comenten, asi sigo animado a seguir escribiendo, Un saludo!
Esta es una de las fotos a pedido de uno de los muchachos, como dije, no tiene nada raro, pero la subo igual, cuando consiga las demas, las pongo tambien
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