La Armada de China busca mejorar sus tecnologías de submarinos y antisubmarinos. Con este motor magnético estaría buscando el modo de eliminar su desventaja en el mar.
La diferencia más importante de los propulsores magnéticos radica en que no tienen rotores y presentan muy pocas partes móviles, lo que minimiza el ruido. Los imanes superconductores de este tipo de motores empujan el agua, que sirve como conductor, aplicando el campo magnético sin necesidad de propulsores.
Las tecnologías de submarinos y antisubmarinos fueron desde siempre "el eslabón débil" de China, que con este motor magnético estaría buscando el modo de eliminar esta desventaja, explicó al portal el experto naval, Eric Wertheim.
El pasado mes de junio el contralmirante chino Ma Weiming, director de proyectos navales de tecnología electromagnética de China, aseguró que ahora están "muy por delante de EE.UU." gracias a la tecnología de propulsión muy silenciosa, que permitirá disponer a la Armada de su país de nuevos submarinos sigilosos y elusivos.
EE.UU. no cuenta con submarinos con motores magnéticos, mientras que Japón logró construir en 1992 el Yamato 1, un buque experimental con esta tecnología, si bien nunca aplicó extensamente esta tecnología.