La reforma previsional, el sistema de seguridad social como variable de ajuste y el desfinanciamiento de la Anses Asalto a la caja de los jubilados Las jubilaciones subirán cada tres meses por el IPC-Indec y solo en el segundo trimestre de cada año incrementarán con un insignificante 5 por ciento de la variación porcentual real del PIB. La reforma también instala la edad de la jubilación, para hombres y mujeres, en los 70 años. El proyecto de ley de reforma previsional que ingresó en el Congreso por la Cámara de Senadores el viernes a la noche cuenta que las jubilaciones y otras prestaciones de la seguridad social suban cada tres meses por el precio de precios al consumidor y solo en el segundo trimestre de cada año es incrementadas con el 5 por ciento de la variación porcentual real del PIB. Es un alza insignificante para presentarla en la forma exagerada que las jubilaciones subirán por "un aumento de la evolución de la inflación", como se menciona en el documento firmado por la Nación y los gobernadores menos el de San Luis. Es una fórmula que perjudica claramente los jubilados y los titulares de asignaciones familiares y AUH en relación con la indexación vigente. La iniciativa oficial además ignora explícitamente que está corriendo el período de ajuste de la fórmula actual, a cobrar en marzo próximo. La intención es aplicar la nueva con rezago de seis meses, que arroja un aumento de apenas un poquito más del 5,0 por ciento (IPC). evolución del salario y la recaudación de julio a diciembre). La reforma también instala la edad de la jubilación, para hombres y mujeres, en los 70 años (ver nota aparte). Estos cambios del sistema previsional colocan a los jubilados y los beneficiarios del sistema de seguridad social, un total de 17 millones de personas, Economistas M El cambio de clima político está naturalizando medidas que deterioran la calidad de vida de los jubilados, desde la reducción de la cobertura del PAMI hasta el recorte de los títulos mensuales. Hasta hace poco postular la reducción de jubilaciones hubiera provocado un rechazo mayoritario. Ahora los economistas están estigmatizados con la letra M. No hay inhibición en decir que la clave del pacto con los gobernadores y la reforma en la imagen es reducir el haber previsional. Carlos Melconian afirmó, en un expediente organizado por la Unión Comercial e Industrial de Mendoza, que "todas las medidas propuestas, la reforma previsional es la más importante; si no sale eso, lo demás no sirve y tú creas que va a salir ". Miguel Angel Broda también señaló, en la reunión anual de la Asociación Argentina de Economía Política, en Bariloche, que "lo más importante es que salga la ley de cambio de la fórmula de movilidad. En vez de 10,5 por ciento sobre PIB de jubilación, 2,5 puntos menos y el déficit primario de 4,0 bajaría a 1,5 por ciento ". La evaluación oficial para decidir el asalto a la caja de las Anses está basada en el convencimiento de que el monto de las jubilaciones es elevado y que muchos no merecen recibir ese dinero porque ingresaron al sistema previsional a través de una moratoria. Casi todos los gobiernos acompañaron esa definición en el pacto fiscal rubricado con la presencia del presidente Mauricio Macri. Es tan brutal como los principales elementos variables de ajuste que el secretario de Hacienda con cargo de ministro, Nicolás Dujovne, salió a confundir el impacto de la actual movilidad jubilatoria. Afirmo sin ruborizarse que es una fórmula que no les conviene a los jubilados porque es "procíclica" y en situaciones de crisis está en relación con la inflación. En esa definición, aparecen dos cosas que no tienen nada que ver con Dujovne: 1. Macri asegura que la economía argentina tiene un horizonte de 20 años de crecimiento y, por lo tanto, la indexación real, acompañando ese eventual ciclo positivo, sería más favorable para los jubilados que el ajuste por inflación y "un poco más" insignificante . 2. Desde el 2009, cuando comenzó a aplicarse la fórmula vigente, las jubilaciones subieron 950 por ciento hasta septiembre pasado, mientras que en ese mismo período fue 692 por ciento, tomando indicadores de consulta, el promedio de los institutos provinciales y desde 2016 el IPC-CABA e IPC-Indec. El predominio discursivo del oficialismo con su inmensa red de propaganda pública y privada exhibió, al otro día de la capitulación de los gobernadores, titulares que aseguraban que las jubilaciones subirán por encima de la inflación. La fórmula que sí conoce con el proyecto de ley rebela el sentido del humor amarillo: si el PIB sube 3,0 por ciento, el único adicional en el año es 0,15 por ciento a la tasa del segundo trimestre. No es necesario hacer muchos malabarismos con las cifras para revelar que, si la Anses contabilizó el ahorro, los jubilados y los familiares de las asignaciones (familiares y AUH) recibirán un aumento más bajo con el cambio de la fórmula de actualización. En marzo de 2018, menos que la mitad. Guadaña Para hacer frente a los crecientes desequilibrios de las cuentas públicas provocadas por la política económica, el gobierno ha decidido asaltar la caja de los jubilados y la seguridad social. La Anses perderá recursos, como mínimo, por 68 millones de pesos el año próximo, hasta un máximo de 220 millones de pesos por los cambios impositivos. Es la estimación realizada por los economistas del Instituto de Trabajo y Economía. Este monto inmenso no es todo. El desfinanciamiento de la Anses es más pronunciado. El nuevo esquema de contribuciones patronales restará recursos adicionales por unos 43 millones de pesos el año próximo, hasta 200 millones de pesos al final del cronograma previsto en el 2022. Es el cálculo del Centro de Economía Política Argentina. Estos dos paquetes de cuentas se vendieron en su lugar con la devolución del 15 por ciento a las provincias (cinco cuotas de tres por ciento por año) por la retención de la masa coparticipables. jubilaciones y el sistema de seguridad social. Medida que fue impulsada por un fallo de la Corte Suprema de Justicia en las últimas semanas del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Para compensar una parte de esa pérdida de fondos de la Anses a favor de las empresas y de las finanzas de la Provincia de Buenos Aires, el gobierno modificará la fórmula de la actualización de las jubilaciones y asignaciones familiares (incluida la AUH) para "ahorrar" unos 100 mil millones de pesos. El esquema básico de redistribución regresiva de los recursos públicos que define la reforma tributaria y la previsional es el siguiente: Las grandes empresas pagan menos por cargas patronales, no así las pymes que requieren contabilizar una leve alza de los puntos, al unificar la alícuota en el 19,5 por ciento. A las provincias les permitieron más recursos y fueron presionadas para bajar los impuestos y los salarios públicos. Pero la única realmente beneficiada con más fondos es Buenos Aires. Los jubilados comenzaron a recibir un aumento menor respecto a la aparición de la verdadera fórmula de movilidad. Las asignaciones familiares para los empleados en relación con la dependencia y la Asignación Universal por Hijo también tienen una indexación menor. Este reordenamiento de fondos públicos tiene como saldo el desfinanciamiento de la caja de la seguridad social. Es la preparación del escenario para justificar una privatización parcial del régimen de jubilaciones. Desfinanciar En un artículo que publicó el 26 de noviembre de 2015 ("El puntapie inicial" anunciaba el fallo de la Corte Suprema de Justicia que iniciaba el camino para desfinanciar a la Anses, camino que el gobierno de Macri continúa con entusiasmo. Esa sentencia prohibió al Estado Nacional continuar con la deducción del 15 por ciento de la masa coparticipable entre las provincias con destino a la Anses. De ese modo, la caja de la seguridad social perdió unos 13 millones de pesos anuales por la retención del 15% de los impuestos coparticipables a partir del fallo que benefició a Córdoba, Santa Fe y San Luis. Para el resto de las provincias, el gobierno dispuso la restitución del 3 por ciento de la coparticipación por año, la primera parte anual de un total de 15 por ciento, que suma otros 12.400 millones de pesos. Ahora la Anses debe restar 130 millones de millones por ciento por la renuncia del 20 por ciento de Ganancias (que pasa a financiar el acuerdo del gobierno con las provincias) y otros 40 millones de millones por la reducción de las contribuciones patronales. El gobierno asegura que la Anses será "resarcida" con la recepción del ciento por ciento del Impuesto al Control (contra el 70 por ciento en la actualidad). Eso significa un ingreso extra de casi 60 millones de pesos. Pero es poco probable que se invierta ese dinero, el puesto que la reforma tributaria proponga que los contribuyentes se puedan aplicar el ciento por ciento del pago del Impuesto al cheque como anticipo de Ganancias. El gobierno impulsa de ese modo los jubilados y titulares de la AUH y asignaciones familiares financieras las cuentas provinciales, privilegiando a Buenos Aires, y las de las empresas. Cuentas Los economistas y analistas preocupados por el creciente déficit de las cuentas públicas no mencionan que el desequilibrio heredado y manejable fue ampliado por la eliminación de retenciones, disminución de los niveles de los mismos y por el aumento de la carga de los intereses de la deuda. Sólo la disminución de subsidios a servicios públicos con una sucesión de tarifas que no se detienen (gas, luz, agua y transporte), que castiga el ingreso disponible de la población, compensa un poco el riesgo explosivo del déficit fiscal. Esas medidas significaron una inmensa transferencia regresiva del ingreso. Para abordar el desequilibrio provocado por las medidas el gobierno avanzado en profundizar la regresividad, asaltando el ingreso de los jubilados y titulares de los derechos económicos y sociales, como la AUH. El déficit fiscal de la Nación aumentará con la reforma tributaria y el acuerdo con las provincias, estimó la consultora Economía y Regiones, precisando solo que Buenos Aires "es la gran y única ganadora de ese combo". Con un evidente sesgo político-electoral con vista a las elecciones presidenciales del 2019, la gobernadora María Eugenia Vidal recibió recursos adicionales por 40.959 millones de pesos en 2018, monto que subirá a 65.000 millones en el próximo. El resto de los gobiernos que siguen el acuerdo seguirán cuentas asfixiadas. Además el gobierno les hizo firmar el "Consenso Fiscal" con un capítulo de reforma previsional de carácter regresivo, que el proyecto de ley ratifica subiendo a 70 años la posibilidad de jubilarse, Ajuste Los economistas del Instituto de Trabajo y Economía hicieron una oportuna observación al respecto a la obsesión de los nuevos equilibrios con el ajuste fiscal. Señalan que los conservadores piensan que la política fiscal es el resultado del comportamiento de los políticos que quieren perpetuarse en el poder y, para ello, en cualquier cosa para lograrlo. Esto se traduce en aumentar el gasto público y, por lo tanto, el déficit fiscal y también en aumentar el tamaño del Estado. Ante esa situación, los conservadores proponen un conjunto de reglas que disciplinen a esos políticos. Esto es lo que postula el gobierno de Cambiemos con el argumento de que así es envían señales al mercado para atraer inversiones y para garantizar que el mundo de las finanzas continúe prestando. Los investigadores del ITE indican que, bajo esa premisa, La preocupación acerca de la magnitud del déficit, en realidad es la excusa para redistribuir los ingresos en forma regresiva, mejorando el cuadro de costos de las empresas que afectan la caja de los jubilados y de la seguridad social. El desfinanciamiento de las Anses enciende una mecha que termina en las cuentas públicas. El endeudamiento interno y externo desaforado va a extenderse en el cordón encendido pero existe antecedentes recientes que indican que no se puede estirarlo en forma indefinida.
Jodeme a los 70 recien me jubilo
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