Entre Diores, Valentinos y Chaneles, hay algo en lo que coincidirán todas las actrices (o casi): la ropa interior. Concretamente un modelo de microfibra, sin costuras, que lleva el sello de la firma Commando.
Una pieza tan ligera, que mientras posan ante miles de flashes, las estrellas de la noche sentirán que no llevan ropa interior. “Lo peor que te puede pasar es que estés notando la ropa interior. Si llevas el modelo correcto deberías poder olvidarte de ella”, explica Kerry O’Brien, creadora de la lencería que triunfa desde hace años entre celebridades de todo tipo.
Así que ya sabemos que, las estrellas sentirán que van “en plan comando”, una expresión que viene a decir (muy finamente) “ir sin ropa interior”. “Cuando bajo la ropa llevas lo más adecuado, te sientes mucho más segura y bella”, cuenta la entusiasta emprendedora en su visita a Madrid. En el 2003 tuvo una idea revolucionaria, confeccionar lencería invisible, y ahora, 14 años después, da trabajo de tiempo completo a 50 personas y ha colado sus productos en los cajones más vip.
“Creo que nos eligen por los patrones limpios, por la precisión y la funcionalidad”, reflexiona O’Brien, pensando en la cantidad de ‘traseros vip’ que enfundan sus creaciones. “Fue algo muy orgánico. Alguien nos descubrió, empezaron a llamarnos, las famosas se sentían bien con estas braguitas y comenzaron a pedírselas a sus estilista, y la rueda se hizo cada vez más y más grande”. “Las prendas abrazan el cuerpo de la mujer y lo celebran, no luchan contra él, así que todo sienta mejor”, aclara la diseñadora.
Una pieza tan ligera, que mientras posan ante miles de flashes, las estrellas de la noche sentirán que no llevan ropa interior. “Lo peor que te puede pasar es que estés notando la ropa interior. Si llevas el modelo correcto deberías poder olvidarte de ella”, explica Kerry O’Brien, creadora de la lencería que triunfa desde hace años entre celebridades de todo tipo.
Así que ya sabemos que, las estrellas sentirán que van “en plan comando”, una expresión que viene a decir (muy finamente) “ir sin ropa interior”. “Cuando bajo la ropa llevas lo más adecuado, te sientes mucho más segura y bella”, cuenta la entusiasta emprendedora en su visita a Madrid. En el 2003 tuvo una idea revolucionaria, confeccionar lencería invisible, y ahora, 14 años después, da trabajo de tiempo completo a 50 personas y ha colado sus productos en los cajones más vip.
“Creo que nos eligen por los patrones limpios, por la precisión y la funcionalidad”, reflexiona O’Brien, pensando en la cantidad de ‘traseros vip’ que enfundan sus creaciones. “Fue algo muy orgánico. Alguien nos descubrió, empezaron a llamarnos, las famosas se sentían bien con estas braguitas y comenzaron a pedírselas a sus estilista, y la rueda se hizo cada vez más y más grande”. “Las prendas abrazan el cuerpo de la mujer y lo celebran, no luchan contra él, así que todo sienta mejor”, aclara la diseñadora.