La belleza es una cualidad y no un bien material que se pueda comprar o vender. Sin embargo, muchas personas han intentado ofrecer la belleza de su cuerpo a personas adineradas a cambio de llevar una vida llena de lujos. Son muchas las mujeres que se ofrecen como si fuesen un producto en algunos portales.
Cada día se hacen más comunes las historias de las mujeres hermosas y jóvenes que se casan con hombres sólo por su dinero, incluso algunas de ellas lo hacen como parte de un negocio. Pero aquí te contaremos una historia diferente que sucedió en un foro de fianza muy famoso. Una joven mujer vio una buena oportunidad para encontrar un marido adinerado y decidió escribir un mensaje en dicho foro:
“Soy una chica hermosa de 25 años, bien formada y con clase. Quiero casarme con alguien que gane como mínimo medio millón de dólares al año”. Asimismo, preguntaba si había en ese foro un hombre que ganara más de 500.000 dólares y que aceptara su oferta.
Explicó que conocía a una mujer que se casó con un banquero y que ahora vive en un lugar lujoso a pesar de no ser tan bonita ni inteligente como ella.
Por supuesto que muchas personas leyeron su mensaje en este concurrido foro, pero ninguno se atrevía a responder la atrevida oferta. Sin embargo, más tarde recibió una sorpresiva respuesta por parte de un millonario, que hizo que la mujer considerara si realmente su oferta era la correcta.
El hombre le responde que había leído su oferta con especial atención y que pensó cuidadosamente sobre ella, llegando a una conclusión muy interesante.
Lo primero que debes saber es que no te voy a hacer perder el tiempo, porque cumplo con el perfil de hombre que buscas, pues gano más de 500 mil por año. Una vez aclarado esto, considero lo siguiente:
Lo que usted propone es un simple negocio en donde usted pone la belleza y yo el dinero. Sin embargo, existe un gran problema del que seguro no te percataste.
Su belleza va a decaer con el tiempo y algún día se va a terminar, mientras que es muy probable que mi dinero siga creciendo con el tiempo. Es decir, usted es un activo que sufre depreciación, y yo soy un activo que genera dividendos.
Es por eso que lo que usted ofrece no es un buen negocio a mediano o a largo plazo. Sin embargo, le propongo alquilarla por el tiempo en que el material esté en buen uso.
Espero noticias suyas. Se despide de usted, un millonario que por eso es millonario.