A todo aquel que hable más de una lengua le ha pasado: ha intentado decir algo y se ha dado cuenta de que no existe un equivalente a lo que estaba pensando en el otro idioma.
Aunque el español sea una lengua muy rica, todavía hay palabras para las que falta el equivalente perfecto.
Tartle - escocés
A todo el mundo le ha pasado alguna vez: vas a saludar a alguien pero te das cuenta de que tu cerebro ha borrado su nombre. A esta molesta sensación, los escoceses le llaman tartle.
Mamihlapinatapai - yagán
Los yaganes son un pueblo que vive en Tierra de Fuego. Según el Libro Guiness de los Récords, tienen la palabra más concisa del mundo: Mamihlapinatapai, que significa "la mirada entre dos personas, cada una de las cuales espera que la otra comience una acción que ambas desean pero que ninguna se anima a iniciar". Vamos, como cuando terminas de comer y tu familia se mira a ver quién lava los platos.
Cafuné - portugués
Odias que te hagan cafuné o te encanta, no hay término medio. Exactamente es peinar con los dedos el pelo de otra persona, acariciándolo, hasta que se duerma. En Brasil lo deben hacer mucho, porque tienen palabra y todo...
Layogenic - tagalo
En tagalo hay un adjetivo perfecto para esas cosas que de lejos son bonitas, pero que vistas de cerca no son para tanto: layogenic.
Backpfeifengesicht - alemán
Seguro que conoces algún Backpfeifengesicht : una persona cuya cara te pide un puñetazo. Está feo, sí, pero los alemanes tienen hasta una palabra para ellos.
Gjensynsglede - noruego
¿Te acuerdas de tu mejor amigo del colegio, el que se fue a vivir a China y hace 10 años que no ves? Imagina que te lo encuentras: lo que sentirás es gjensynsglede, es decir, la alegría de encontrarte a una persona querida que hace mucho que no ves.
Schadenfreude - alemán
Sabemos que no está bien, pero seguro que alguna vez te has alegrado de la desgracia ajena. Los alemanes también lo hacen y hasta tienen una palabra para ello: Schadenfreude.
Age-otori - japonés
Otro momento típico: vas a la peluquería con toda tu ilusión y cuando te miras al espejo te ves peor de como entraste. Los japoneses tienen una palabra para un corte de pelo que sienta peor que el que se tenía antes: Age-otori.
Seigneur-terraces - francés
El seigneur-terraces es el terror de cualquier bar: la típica persona que pasa horas y horas en una mesa pero no se toma más que un café solo. En Francia les debe pasar bastante, así que tienen una palabra para ellas: seigneur-terraces.
Shemomedjamo - georgiano
Es lo que te pasa cada vez que vas a casa de tu abuela a comer: hace media hora que estás lleno, pero mientras ella siga sacando raciones de esa comida tan rica que ha preparado, tu vas a seguir comiendo. En Georgia les debe pasar mucho, porque hasta tienen una palabra: Shemomedjamo
Peiskos - noruego
Ahora que llega San Juan, muchos lo sentiremos: ese gusto que se siente al estar al lado de una hoguera (aunque sea verano) y que los noruegos llaman peiskos.
Pelinti - buli
Seguro que te ha pasado: te abalanzas a comer sin esperar y acabas moviendo la comida por la boca a ver si consigues que se enfríe sin tener que escupirla. Pues en buli (un idioma hablado en Ghana) tienen la palabra perfecta para ese momento: pelinti.
Packesel - alemán
Un packesel es la persona que siempre acaba llevando el equipaje en los viajes. En español lo llamaríamos pringado, pero es menos específico.
Kumme - alemán
Lo bueno del alemán es que juntas dos conceptos y ya tienes una palabra para casi cualquier cosa. Un ejemplo es kummerspeck: sumas kummer (pesar) y speck (tocino) y tienes el peso que ganas cuando comes como un tocino porque estás triste. Lógico, ¿no?
Iktsuarpok - inuit
Típico momento en el que esperáis a alguien en casa y tu familia te dice: "sal a ver si vienen". Si estuvieseis hablando en inuit, hubiera bastado con una sola palabra: Iktsuarpok.
Mokita - ruso
En inglés lo denominan el "elefante en la habitación", pero en ruso tienen hasta una palabra para hablar de algo que todo el mundo sabe, pero nadie comenta: mokita.
Slampadato - italiano
La próxima vez que veas a alguien (por ejemplo, un político) muy moreno en enero, ya tienes una palabra para él: slampadato. Vale, en español tenemos tanoréxico, que es casi lo mismo, pero ¿a que suena mucho mejor en italiano?
Kyoikumama - japonés
En estos días de fin de curso, seguro que conoces a alguna madre que presiona a sus hijos para que consigan buenas notas. Lo que diferencia a la madre media de la kyoikumama el que no le importa el método... En Japón debe haber unas cuantas, porque es de donde procede la palabra.
Prozvonit - checo y eslovaco
Ahora con las tarifas planas se está perdiendo pero, ¿quién no llamó a un amigo y colgó antes de que le cogiese el teléfono para no gastar? En español le llamábamos "la pobre-señal", pero en checo y en eslovaco crearon hasta una palabra específica para esto: prozvonit.
Jayus - indonesio
Si quieres hacer reír a alguien con un chiste, cuanto peor, mejor. Es la mejor manera de que no pueda evitar reírse. En indonesio tienen una palabra para ese tipo de chistes: jayus.