Las personas que comparten este tipo de contenido carecen de inteligencia y fluidez verbal, según expertos
Las frases con palabras confusas o “profundas” carecen de significado real al ser analizadas detenidamente
Un grupo de expertos en psicología cognitiva de la Universidad de Waterloo explicó mediante un estudio, publicado en 2015, cómo funciona la mente de las personas que suelen compartir frecuentemente a través de redes sociales frases filosóficas o de superación personal.
El estudio lleva por nombre “Sobre la recepción y detección de tonterías pseudo-profundas”. (On the reception and detection of pseudo-profound bullshit) y se dio a conocer en la revista de psicología Judgment and Decision Making.
De acuerdo con los expertos, por tonterías pseudo-profundas se entiende lo siguiente: “Se trata de afirmaciones aparentemente impresionantes que se presentan como verdaderas y llenas de significado, pero que en realidad están vacías de contenido”.
Un grupo de expertos en psicología cognitiva de la Universidad de Waterloo explicó mediante un estudio, publicado en 2015, cómo funciona la mente de las personas que suelen compartir frecuentemente a través de redes sociales frases filosóficas o de superación personal.
El estudio lleva por nombre “Sobre la recepción y detección de tonterías pseudo-profundas”. (On the reception and detection of pseudo-profound bullshit) y se dio a conocer en la revista de psicología Judgment and Decision Making.
De acuerdo con los expertos, por tonterías pseudo-profundas se entiende lo siguiente: “Se trata de afirmaciones aparentemente impresionantes que se presentan como verdaderas y llenas de significado, pero que en realidad están vacías de contenido”.
Los investigadores de la Universidad de Waterloo toman como ejemplo de su investigación los tuits de Deepak Chopra, un comunicador y conferencista indio dedicado a la espiritualidad y el supuesto poder de la mente como sanador de todos los males.
Al respecto, Gordon Pennycook, uno de los principales psicólogos que participaron en este estudio, señala que las personas que tienden a compartir este tipo de contenido en Internet carecen de inteligencia y fluidez verbal, así como una marcada tendencia a la idealización.
Además son personas que suelen ser mas propensas a confiar en las técnicas de medicina alternativa.
Durante la investigación, los especialistas analizaron el contenido de Twitter de Chopra, en el que comparte frases cuya sintaxis es correcta, pero no son más que series de palabras sin ningún sentido, por ejemplo. “El significado oculto se transforma en incomparable belleza abstracta”, o bien “la atención y la intención son la mecánica de la manifestación”.
Al respecto, Gordon Pennycook, uno de los principales psicólogos que participaron en este estudio, señala que las personas que tienden a compartir este tipo de contenido en Internet carecen de inteligencia y fluidez verbal, así como una marcada tendencia a la idealización.
Además son personas que suelen ser mas propensas a confiar en las técnicas de medicina alternativa.
Durante la investigación, los especialistas analizaron el contenido de Twitter de Chopra, en el que comparte frases cuya sintaxis es correcta, pero no son más que series de palabras sin ningún sentido, por ejemplo. “El significado oculto se transforma en incomparable belleza abstracta”, o bien “la atención y la intención son la mecánica de la manifestación”.
Una vez que los especialistas les pidieron a los internautas que analizaran el significado de las frases de forma razones, ellos mostraron problemas para definir el significado de las oraciones.
Los psicólogos consideran que el solo hecho de que en las publicaciones aparezcan palabras con un significado abstracto o profundo hace que el receptor lo interprete como una frase filosófica, aun cuando se altere el orden de las palabras.
Asimismo Pennycook explica que la veracidad o no de los discursos es una cuestión de mente abierta, pero respaldada con un criterio racional.
“Es una cuestión de tener la mente abierta, pero no tan abierta que se nos caiga el cerebro. En este sentido es necesario destacar la diferencia entre mente abierta acrítica o irreflexiva, y mente abierta pensativa o reflexiva. La primera es más propensa a aceptar cualquier información sin procesarla demasiado. El segundo tipo resulta en una mentalidad que busca información como un medio para facilitar el análisis crítico y la reflexión”, explica el autor de este estudio.
Los psicólogos consideran que el solo hecho de que en las publicaciones aparezcan palabras con un significado abstracto o profundo hace que el receptor lo interprete como una frase filosófica, aun cuando se altere el orden de las palabras.
Asimismo Pennycook explica que la veracidad o no de los discursos es una cuestión de mente abierta, pero respaldada con un criterio racional.
“Es una cuestión de tener la mente abierta, pero no tan abierta que se nos caiga el cerebro. En este sentido es necesario destacar la diferencia entre mente abierta acrítica o irreflexiva, y mente abierta pensativa o reflexiva. La primera es más propensa a aceptar cualquier información sin procesarla demasiado. El segundo tipo resulta en una mentalidad que busca información como un medio para facilitar el análisis crítico y la reflexión”, explica el autor de este estudio.