
¿Tendremos leyes de identidad de especie? Los gobernantes de Occidente son muy capaces.

Quizá la sociedad no está siendo lo bastante acogedora con la diversidad. Quizá se está quedando corta con los derechos exclusivos para tantas identidades víctimas de la genética. Quizá la discriminación positiva, las cuotas en empresas y administraciones públicas, las guías escolares, las campañas institucionales contra la fobia, el bullying y el mobbing, o la vigilancia de un lenguaje inclusivo en los medios, estén dejando en la cuneta a otras personas atrapadas en cuerpos extraños, esa pandemia de nuestro tiempo.
Es el caso, por ejemplo, de este gato noruego atrapado en el cuerpo de una mujer de 20 años.
¿Qué pasa con sus derechos?
Es el caso, por ejemplo, de este gato noruego atrapado en el cuerpo de una mujer de 20 años.
¿Qué pasa con sus derechos?
¿No hay un pase de Metro gratuito para Nano –que así se llama–? ¿No hay Whiskas en el Burger King? ¿No tiene derecho a una cubeta de arena limpia en los baños públicos? ¿No deberían hacer parques exclusivos y vallados, donde Nano ronronee y se revuelque, a salvo de los perros? ¿No deben aprender los reclutadores a maullar como este minino de Oslo en las entrevistas de trabajo?
Su cuerpo de mujer es un accidente, una fatalidad del destino, “un error genético”, como ella misma explica en esta entrevista para el canal noruego de televisión P3 NRK, con más de dos millones de visitas en Youtube:
Su cuerpo de mujer es un accidente, una fatalidad del destino, “un error genético”, como ella misma explica en esta entrevista para el canal noruego de televisión P3 NRK, con más de dos millones de visitas en Youtube: