Los autores de la Encuesta Nacional sobre Creencias y Prácticas Religiosas en México señalan que los principales cambios que apuntan a un reacomodo del campo religioso en México son: la baja del catolicismo, acompañada de la diversificación religiosa primordialmente protagonizada por grupos evangélicos, pentecostales y paraprotestantes, todos cristianos y el incremento constante del grupo “sin religión”, lo que no quiere decir que sean no creyentes.
Agregan que los mexicanos nos encontramos en una transición a una cultura de pluralidad religiosa y que la idea de que los mexicanos somos guadalupanos, “discurso que un día fue constructor de nación, en ciertos contextos puede seguirlo siendo, pero que como estadística nacional no es sostenible”.
El estudio arroja que en temas como el aborto, los matrimonios entre personas del mismo sexo y la adopción de niños por este tipo de parejas, la mayoría de los consultados se oponen.
El estudio publicado este día retoma datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) que señalan que las mayoría la población en México se identifica con la religión católica (82.7 por ciento), seguido de las religiones protestantes históricas, (0.7 por ciento), las pentecostales y neopentecostales (1.6 por ciento), la Luz del Mundo (0.2 por ciento), otras evangélicas (5.0 por ciento), los adventistas del Séptimo Día (0.6 por ciento), los mormones (0.3 por ciento) los testigos de Jehovah (1.4 por ciento), judaica (0.1 por ciento), otras religiones (0.1 por ciento), sin religión (4.7 ciento), y no especificados (2.7 por ciento).
El texto, realizado por el Colegio de la Frontera Norte y la Red de Investigadores del Fenómeno, señala que los principales cambios que apuntan a un reacomodo del campo religioso en México son: la baja del catolicismo, acompañada de la diversificación religiosa primordialmente protagonizada por grupos evangélicos, pentecostales y paraprotestantes, todos cristianos y el incremento constante del grupo “sin religión” lo que no quiere decir que sean no creyentes.
Y agregan que “estos cambios van a su vez acompañados de dinámicas transversales de cambio al interior de las confesiones religiosas, como son la subjetivación y desinstitucionalización religiosa, especialmente visible entre los católicos. Cada vez más la religiosidad se practica fuera o en los márgenes de las instituciones o religiones”.