Este fenómeno ocurrió muy pocas veces y los investigadores no le encuentran explicación.
Los pescadores que se encontraban en la localidad portuaria de
Hook
, en Holanda se sorprendieron al ver una extraña criatura marina de dos cabezas. Ante el desconcierto decidieron llamarla la “cosa” y sacarle fotos para que los científicos la identifiquen.

Las imágenes se volvieron virales rápidamente y llegaron a Erwin Kompanje, del Museo Natural de Historia de Rotterdam. El experto quedó atónito ante las fotos de la criatura de 70 centímetros de largo.
Después de investigar llegó a la conclusión que se trataba de dos marsopas recién nacidas y estaban unidos en su cuerpo. Los casos de gemelos en estas especies son casi imposibles porque las hembras no tienen espacio suficiente para que ambos puedan desarrollarse.
Pero la ilusión de Kompanje se terminó cuando le avisaron que los pescadores le había sacado las fotos y habían devuelto al animal marino a su lugar porque pensaron que era ilegal dejarlo sacarlo de su hábitat.
