Para algunas personas, viajar en avión es una aventura. Para otros, es un proceso relacionado a muchas incomodidades.
Decidimos investigar cómo afecta nuestro organismo viajar en avión y descubrimos varias cosas interesantes.
Piernas hinchadas
El salón del avión no es un lugar donde podemos movernos libremente, estirando las piernas. Desafortunada mente, la falta de movilidad al estancamiento de la sangre en las piernas, lo cual en el mejor de los casos conduciría a la hinchazón, y en el peor, a una trombosis.
Puedes evitarlo moviendo los pies de vez en cuando para que la sangre no se estanque.
Cambian las preferencias gustativas
Los científicos que durante un vuelo, las áreas del cerebro responsables de nuestras preferencias gustativas empiezan a funcionar de forma diferente. Incluso a los amantes de los postres se les puede antojar pizza y jugo de tomate a bordo.
Aparece el mal aliento
Debido a la deshidratación durante el vuelo, nuestro cuerpo produce menos saliva. Esta es la razón por la que en la boca se multiplican activamente las bacterias que causan el
Puedes evitar tales consecuencias consumiendo antes del vuelo solo alimentos saludables y tomando a bordo una goma de mascar de menta.
Aparecen problemas cutáneos
Otra consecuencia de la deshidratación es la de la piel y el acné. Las defensas de nuestra piel bajan en el seco ambiente del avión, debido a esto surgen todo tipo de problemas con la piel.
Puedes evitar esto si llevas contigo un poco de crema humectante.
Sientes mareos
Durante el vuelo, pueden mareos, náuseas y vómito. Esto ocurre debido a que la imagen estática que vemos no coincide con el movimiento que siente nuestro oído interno, y el organismo experimenta estrés.
Puedes reducir los efectos de esta disonancia eligiendo un asiento sobre las alas del avión, que se ubican al lado de la ventana.
Sientes problemas intestinales
La falta de movimiento también provocar estreñimiento y meteorismo. Estar sentado durante mucho tiempo desacelera el metabolismo, y el cambio de la presión pone a circular los gases a un ritmo inusual.
Puedes solucionar el problema reduciendo el valor calórico de tu dieta y moviéndote de vez en cuando durante el vuelo.
El oído se vuelve menos agudo
Debido al cambio de presión en el avión sentimos los oídos tapados. Si en ese momento no haces nada, el aire empieza a ejercer la presión aún más fuerte por dentro, el oído se volverá menos agudo y tendrás sensaciones desagradables.
Puedes superar esta incomodidad con una goma de mascar o un caramelo. Ambos estimulan la producción de saliva, que al tragarla libera una pequeña cantidad de aire.
Sientes dolor de muelas
Muchos viajeros han que durante el vuelo les empiezan a doler las muelas. Esto se explica también con la diferencia de la presión, por lo cual el aire al entrar a través de los orificios pequeños empieza a ejercer la presión sobre las muelas por dentro.
Puedes resolver el problema visitando a tu dentista antes de emprender el viaje.
Consumimos bacterias peligrosas
A pesar de que las aerolíneas hacen todo lo posible para servir el agua limpia a bordo, en la mayoría de los líquidos se pueden bacterias intestinales peligrosas.
Para evitar la contaminación, durante el vuelo solo bebe agua embotellada y evita que tus alimentos toquen la superficie de la mesa.
Nos volvemos más nerviosos
Incluso las personas que tienen miedo a volar, a bordo del avión se vuelven serias y a veces incluso malgeniadas. La razón es que durante el vuelo nuestra seguridad no depende de nosotros, lo cual provoca cierta inquietud.
Para distraerte de estos pensamientos te ayudarán un libro o una película interesante, o un buen sueño.
Decidimos investigar cómo afecta nuestro organismo viajar en avión y descubrimos varias cosas interesantes.
Piernas hinchadas
El salón del avión no es un lugar donde podemos movernos libremente, estirando las piernas. Desafortunada mente, la falta de movilidad al estancamiento de la sangre en las piernas, lo cual en el mejor de los casos conduciría a la hinchazón, y en el peor, a una trombosis.
Puedes evitarlo moviendo los pies de vez en cuando para que la sangre no se estanque.
Cambian las preferencias gustativas
Los científicos que durante un vuelo, las áreas del cerebro responsables de nuestras preferencias gustativas empiezan a funcionar de forma diferente. Incluso a los amantes de los postres se les puede antojar pizza y jugo de tomate a bordo.
Aparece el mal aliento
Debido a la deshidratación durante el vuelo, nuestro cuerpo produce menos saliva. Esta es la razón por la que en la boca se multiplican activamente las bacterias que causan el
Puedes evitar tales consecuencias consumiendo antes del vuelo solo alimentos saludables y tomando a bordo una goma de mascar de menta.
Aparecen problemas cutáneos
Otra consecuencia de la deshidratación es la de la piel y el acné. Las defensas de nuestra piel bajan en el seco ambiente del avión, debido a esto surgen todo tipo de problemas con la piel.
Puedes evitar esto si llevas contigo un poco de crema humectante.
Sientes mareos
Durante el vuelo, pueden mareos, náuseas y vómito. Esto ocurre debido a que la imagen estática que vemos no coincide con el movimiento que siente nuestro oído interno, y el organismo experimenta estrés.
Puedes reducir los efectos de esta disonancia eligiendo un asiento sobre las alas del avión, que se ubican al lado de la ventana.
Sientes problemas intestinales
La falta de movimiento también provocar estreñimiento y meteorismo. Estar sentado durante mucho tiempo desacelera el metabolismo, y el cambio de la presión pone a circular los gases a un ritmo inusual.
Puedes solucionar el problema reduciendo el valor calórico de tu dieta y moviéndote de vez en cuando durante el vuelo.
El oído se vuelve menos agudo
Debido al cambio de presión en el avión sentimos los oídos tapados. Si en ese momento no haces nada, el aire empieza a ejercer la presión aún más fuerte por dentro, el oído se volverá menos agudo y tendrás sensaciones desagradables.
Puedes superar esta incomodidad con una goma de mascar o un caramelo. Ambos estimulan la producción de saliva, que al tragarla libera una pequeña cantidad de aire.
Sientes dolor de muelas
Muchos viajeros han que durante el vuelo les empiezan a doler las muelas. Esto se explica también con la diferencia de la presión, por lo cual el aire al entrar a través de los orificios pequeños empieza a ejercer la presión sobre las muelas por dentro.
Puedes resolver el problema visitando a tu dentista antes de emprender el viaje.
Consumimos bacterias peligrosas
A pesar de que las aerolíneas hacen todo lo posible para servir el agua limpia a bordo, en la mayoría de los líquidos se pueden bacterias intestinales peligrosas.
Para evitar la contaminación, durante el vuelo solo bebe agua embotellada y evita que tus alimentos toquen la superficie de la mesa.
Nos volvemos más nerviosos
Incluso las personas que tienen miedo a volar, a bordo del avión se vuelven serias y a veces incluso malgeniadas. La razón es que durante el vuelo nuestra seguridad no depende de nosotros, lo cual provoca cierta inquietud.
Para distraerte de estos pensamientos te ayudarán un libro o una película interesante, o un buen sueño.