¿Qué es la verdad y qué es la mentira? Es una pregunta que ha intrigado a filósofos, quienes han discutido sobre el mundo que puede presentarse como verdadero y que es transformado en uno irreal; uno que termina siendo fantasioso aun cuando no se quiere mentir. Para Agustín una mentira no podía catalogarse simplemente como mala, pues consideraba que había mentiras que eran necesarias y que podían ayudar a alguien. Es decir, mentiras que no hacían daño, sino que podían resultar útiles. Cuando una mentira se repite tanto, según Goebels, llega un punto en el que se transforma en verdad.
¿Es la mentira la solución para zafarnos de un problema o es la repuesta para lograr un objetivo? ¿Es decisión del individuo o éste lo hace porque en algún momento se vio obligado? Es en este punto en el que el argumento de Agustín puede cobrar más importancia, pues no todas las mentiras deberían considerarse como iguales. Están aquellas que quizá tienen un fin un tanto positivo y otras tantas que sólo crecen con el paso del tiempo y que generan más mentiras.
El ser humano, ser racional, es un planificador aunque se niegue a aceptarlo. Su vida y acciones giran alrededor de decisiones, unas más meditadas que otras. Elegir qué decir, qué callar y qué modificar forman parte del día a día de la humanidad.
¿Es la mentira la solución para zafarnos de un problema o es la repuesta para lograr un objetivo? ¿Es decisión del individuo o éste lo hace porque en algún momento se vio obligado? Es en este punto en el que el argumento de Agustín puede cobrar más importancia, pues no todas las mentiras deberían considerarse como iguales. Están aquellas que quizá tienen un fin un tanto positivo y otras tantas que sólo crecen con el paso del tiempo y que generan más mentiras.
El ser humano, ser racional, es un planificador aunque se niegue a aceptarlo. Su vida y acciones giran alrededor de decisiones, unas más meditadas que otras. Elegir qué decir, qué callar y qué modificar forman parte del día a día de la humanidad.

Vivimos engañados en un mundo en el que las mentiras predominan. Sí, algunas piadosas y que quizá tienen un buen fin; pero también están aquellas que buscan perjudicarnos o las que nos afectan de manera directa.
Es sobre todo en una relación que uno esperaría que la confianza predominara sobre la mentira, lamentablemente en muchos casos es la segunda la que envuelve la mayor parte a la relación.
Podría decirse que los ojos son la parte más honesta de una persona; es a través de la mirada que alguien en caso de estar mintiendo se puede delatar. Aunque hay muchos factores a tomar en consideración para saber si alguien está mintiendo, los siguientes puntos te pueden ayudar.
Si tienes dudas sobre las palabras de alguien, puedes seguir estos trucos para saber si una persona está mintiendo.
Es sobre todo en una relación que uno esperaría que la confianza predominara sobre la mentira, lamentablemente en muchos casos es la segunda la que envuelve la mayor parte a la relación.
Podría decirse que los ojos son la parte más honesta de una persona; es a través de la mirada que alguien en caso de estar mintiendo se puede delatar. Aunque hay muchos factores a tomar en consideración para saber si alguien está mintiendo, los siguientes puntos te pueden ayudar.
Si tienes dudas sobre las palabras de alguien, puedes seguir estos trucos para saber si una persona está mintiendo.

Dirigir la mirada hacia arriba e izquierdo
Si la persona que tienes al frente hace lo anterior, significa que está construyendo imágenes. Si le pides a alguien que piense en un unicornio rosa, esta dirección es la que la mirada debería seguir. Es decir que estará usando su imaginación para construir en su mente una nueva imagen.
Dirigir la mirada hacia arriba a la derecha
Esto indica que el observado está recordando una imagen. Sería la dirección que la mirada debería tomar si le preguntas a alguien cómo era el perro que tuvo durante su infancia. A diferencia del punto anterior, no imaginarían para construir una imagen sino que la recordarían.
Dirigir la mirada a la izquierda
Si alguien dirige la mirada a la izquierda, sin subirla o bajarla se trata de una construcción auditiva. Un ejemplo en este caso sería que le pidieras a alguien que imaginara el sonido de una sirena en el fondo del océano. La mirada tomaría esta dirección al tiempo que analiza la pregunta e imagina un sonido que nunca ha escuchado.

Dirigir la mirada a la derecha
Es justo lo contrario al primer punto. Si alguien dirige la mirada en esta dirección, está recortando un sonido; por ejemplo, si la voz de su madre o el sonido de un concierto reciente.
Dirigir la mirada hacia abajo del lado izquierdo
Esto indica que recuerdan un sentimiento. Si le preguntas a alguien si puede recordar el olor a medicina cuando estuviste ingresado en un hospital, el tiempo que tardaría en recordar el olor llevaría a la mirada en esta dirección. Además, no sólo se recordaría el olor, pues éste traería también sentimientos y gustos.
Dirigir la mirada hacia abajo del lado derecho
Esto indica que la persona tiene un diálogo interno. Es la dirección que la mirada tiene cuando hablamos con nosotros mismos.

