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¿Por Qué ... ?

Info9/13/2009











–¿Por qué se prohíbe utilizar el teléfono móvil o celular en los aviones y hospitales?


Todo aquel que viaja o ha viajado en avión conoce la prohibición que tienen implantada las compañías aéreas de no utilizar los teléfonos móviles o celulares, e incluso exigen apagarlos, una vez que se traspasa la puerta de embarque del aeropuerto.

Esa medida no responde ni a un capricho, ni a una arbitrariedad de las compañías aéreas para obligar a los pasajeros a utilizar el teléfono de a bordo y cobrar por ese servicio, tal como comenta el actor Craig Sheffer cuando encarnando el papel del “héroe” Martin Messerman en la película “Miedo a volar” (Turbulence 2: Fear of Flying - 1999), trata de establecer comunicación con las autoridades en Tierra desde el compartimiento de carga de un avión de pasajeros secuestrado en pleno vuelo, utilizando para ello un teléfono móvil

Es posible que en alguna oportunidad hayas notado que se produce un ruido o interferencia en algún radiorreceptor cercano cuando enciendes tu móvil o recibes alguna llamada. Es posible también que en algún momento hayas tratado de sintonizar la frecuencia de una estación de radio y se escuche también otra diferente, que interfiere a la que realmente quieres escuchar. Igualmente quizás hayas escuchado una interferencia en tu radiorreceptor cuando quisiste oír música y lo situaste junto al ordenador.

Pero bueno, ¿qué relación guarda todo eso con la prohibición de utilizar los teléfonos móviles o celulares en los aviones?

Pues bien, un teléfono móvil no es más que un pequeño transmisor inalámbrico o de radio, similar a un “walkie-talkie”, que emite señales de radiofrecuencia con una potencia superior a los 3 watt de salida. Todos los transmisores de radio, junto con las señales de alta frecuencia (o radiofrecuencia) tienden a emitir también señales de baja potencia en la banda de los sonidos armónicos. Esas señales pueden llegar a introducir distorsiones en otros equipos electrónicos, tal como ocurre con el ruido que el móvil o celular introduce en el receptor de radio cuando se enciende o cuando se recibe una llamada. Igualmente cuando una señal de radiofrecuencia se superpone a otra en la misma frecuencia de la estación de radio que queremos oír, la interfiere y no se entiende nada con claridad. Por su parte, el ordenador también posee circuitos que emiten ondas de radiofrecuencia que interfieren la banda de amplitud modulada de un radiorreceptor cuando lo colocamos muy cerca de éste.

En nuestra vida diaria en las ciudades y en los hogares las interferencias de los teléfonos móviles son inapreciables o sólo causan pequeñas molestias de interferencia en los radiorreceptores; sin embargo, en un avión sí pueden llegar a causar grandes problemas, incluso un desastre de incalculables consecuencias.

Todos los aviones modernos de pasajeros basan su control durante el despegue, tiempo de vuelo y aterrizaje, en el funcionamiento de diferentes dispositivos que envían y reciben constantemente señales de radio hacia y desde la Tierra, así como de un conjunto de satélites con los cuales mantiene también constante comunicación. Entre esos sofisticados dispositivos de control se encuentra un transmisor que envía ininterrumpidamente a las computadoras de ATC (Air Traffic Control / Control de Tráfico Aéreo) instaladas en los aeropuertos en Tierra, la posición que va llevando el avión, segundo a segundo, en cualquier punto donde éste se encuentre volando.

El lugar donde se halla el avión y la altura de vuelo, la controla el piloto por medio de un GPS diferencial (Sistema de Posicionamiento Global) que recibe señales constantes de radio de por lo menos cuatro satélites durante todo el tiempo que se mantiene en el aire. El radar que también lleva instalado el avión, constituye otro recurso radioelectrónico más para mantener informado a los pilotos de cualquier aeronave que vuele cerca de su trayectoria de vuelo y de las condiciones climatológicas reinantes. Y así sucesivamente ocurre con otros dispositivos que funcionan a diferentes frecuencias de radio, con la salvedad de que todos están concebidos y protegidos de forma tal que no se interfieren unos con los otros durante su funcionamiento en pleno vuelo, incluyendo el servicio telefónico de abordo y la conexión a Internet que se brindan como servicio adicional a los pasajeros.

Si durante el despegue, vuelo o aterrizaje mantenemos encendido el teléfono móvil sin utilizarlo o recibimos una llamada en el caso que exista cobertura para ello en el lugar y altura a la que se encuentre volando el avión, la señal de radio que emite el transmisor del teléfono móvil puede llegar a interferir alguno de los sofisticados dispositivos o instrumentos electrónicos de navegación.

Cuando el teléfono móvil se mantiene encendido, aunque no se utilice, produce los mismos efectos de una llamada, pues normalmente cada cierto período de tiempo su circuito electrónico envía ráfagas de datos por la antena, bien para tratar de no perder la cobertura, o bien para tratar de recuperarla cuando la ha perdido.

En el supuesto caso que durante el vuelo la computadora u ordenador de abordo que controla el rumbo del avión introdujera un error de cálculo y cambiara el rumbo verdadero que tiene fijado para llegar a su destino, el piloto o el copiloto tienen tiempo de percatarse del error e introducir las correcciones pertinentes para solucionar el problema, incluso si ese error se produce porque algún pasajero haya estado tratando de establecer una llamada o mantenga encendido su teléfono móvil.

Pero el peor momento para que se produzca una interferencia de ese tipo es durante el despegue y sobre todo cuando el avión se aproxima a la pista para efectuar la maniobra de aterrizaje. Si en el momento de aterrizar a un pasajero se le ocurre llamar a la casa para avisar que ya está llegando y se produce una interferencia en el altímetro que controla los metros que faltan para tocar tierra alterando la altura verdadera a que se encuentra de la pista, lo más probable es que ocurra un desastre y que ni ese pasajero, ni el resto de los que lo acompañan, lleguen a su destino.

Prohibición de utilizar otros equipos electrónicos en el avión


No sólo los teléfonos móviles o celulares pueden introducir errores en los dispositivos e instrumentos de navegación y de control del avión. Otros aparatos electrónicos de uso común, como los ordenadores o computadoras personales, agendas electrónicas, walkman, y reproductores de CDs y DVDs y MP3, tiene también restricciones de uso en los aviones y siempre, antes de utilizarlos, hay que consultarlo con las azafatas.

El empleo de esos equipos está igualmente prohibido durante el despegue y toma de altura, y partir del momento que comienza la maniobra de aproximación al aeropuerto para efectuar el aterrizaje, pues al igual que el teléfono móvil, incluyen circuitos osciladores que sin llegar a ser realmente transmisores de radio, sí emiten ondas de radiofrecuencia que pueden interferir igualmente los instrumentos y dispositivos de navegación.

Prohibición de usar teléfonos móviles o celulares en los hospitales




Las interferencias que son capaces de introducir los teléfonos móviles en los equipos médicos electrónicos, pueden llegar a falsear el resultado de un diagnóstico, con las imprevisibles consecuencias que una interpretación errónea por parte del médico puede significar para el posterior tratamiento de un enfermo que se esté realizando un reconocimiento con uno de esos aparatos en el mismo momento que alguien realiza o recibe una llamada.

Por motivos similares a su prohibición en los aviones, los teléfonos móviles no se permiten utilizar en determinadas zonas de los hospitales donde funcionan equipos electrónicos de diagnóstico. Esas zonas hospitalarias generalmente cuentan con un aviso que prohíbe el empleo de los móviles o celulares que se debe respetar.




–¿Es necesario apagar el ordenador, computadora o PC cuando no vamos a continuar trabajando con el equipo? ¿Por qué?





Apagar o no el ordenador o PC

La respuesta a esta pregunta depende de la función o funciones a la que está destinado el ordenador.

Cuando el equipo se destina al uso personal, ya sea en el trabajo o en el hogar, debemos apagarlo si no vamos a continuar trabajando hasta pasadas unas cuantas horas o hasta el día siguiente, porque de lo contrario estaremos consumiendo y gastando energía eléctrica inútilmente.

Un ordenador común consume un promedio de unos 200 ó 300 watt por hora de trabajo aproximadamente. Por tanto, el consumo de uno de 300 watt, funcionando durante 8 horas será de (300 watt x 8 horas = 2400 watt), o lo que es igual, 2,4 kW en total. Pero si no lo apagamos y permanece encendido inútilmente durante 16 horas adicionales, se estarán consumiendo 4 mil 800 watt (4,8 kW) de más.

Si ahora esos 4,8 kW consumidos en exceso lo multiplicamos por 30 días de funcionamiento continuo, al finalizar el mes se habrán derrochado 144 kilowatt. Multiplicando ahora 144 por el costo que tiene un kilowatt-hora (kW-h) de energía en tu lugar de residencia, comprenderás entonces la cantidad de dinero que estás tirando, sin que te produzca beneficio alguno.

Ahora bien, quizás hayas oído decir en alguna oportunidad que los componentes internos del ordenador se resienten cada vez que lo apagamos. Hasta cierto punto eso es cierto por el motivo siguiente:

Cuando el ordenador lleva horas funcionando, el microprocesador o CPU alcanza una temperatura muy alta. En el momento que lo apagamos, esa temperatura desciende con rapidez, produciéndose internamente una serie de cambios físicos de expansión y compresión, que pudieran ocasionar que una soldadura interna del chip se abra o incluso se pueda producir también un defecto en el propio chip del microprocesador.

Sin embargo, si esa fuera una situación que se produjera con mucha frecuencia, los ordenadores estarían fallando continuamente, cuando en realidad no es así. De hecho, otros efectos electrónicos de uso doméstico como el televisor, la cadena de música, el teléfono móvil, la agenda electrónica, los ordenadores portátiles etc., que emplean también circuitos integrados y/o microprocesadores con sus correspondientes chips, solo se encienden cuando se van a utilizar y después se apagan de nuevo, sin que eso influya después en su correcto funcionamiento.

Ahora bien, existen otras situaciones de empleo para un ordenador o computadora personal, para cuya ejecución sí resulta necesario mantenerlo funcionando de forma ininterrumpida durante las 24 horas del día. Esos casos son los siguientes:

*Al hacer función de servidor, formando parte de una Intranet.
*Cuando sin ser necesariamente un servidor, actúa como servidor de archivo, o de impresora en una LAN (Local Area Network – Red de área local).
*Si además de hacer función de servidor, o de emplearlo solamente como un ordenador independiente conectado a Internet, su función sea la de servir de ordenador remoto o extranet para poder acceder a los archivos almacenados en su disco duro desde cualquier lugar.
*Cuando forma parte de un sistema de vigilancia conectado a Internet, cuya función es la vigilancia remota de la oficina, el hogar, o cualquier otro lugar.
*Cuando al formar parte de una LAN es el ordenador encargado de darle el acceso a Internet al resto de los ordenadores conectados a esa red.




–¿Por qué el cielo es azul?




Como todos conocemos, la luz que recibe la Tierra procede de los rayos del Sol. El resultado de la interacción de los rayos de luz blanca del astro rey con la atmósfera es la causante de que el color del cielo sea azul.






Cuando un rayo de luz blanca atraviesa un cuerpo traslúcido o uno transparente, cada uno de los colores que lo integran se separan y desvían en un determinado ángulo, en dependencia del tipo de cuerpo que atraviese.

La luz blanca visible que emite el Sol corresponde solamente a una fracción de todas las ondas que integran el espectro electromagnético y está formada por una gama de colores igual que la de un arcoiris, es decir, rojo, naranja, amarillo, verde, azul, y violeta.


Esta descomposición de colores se puede comprobar en la práctica haciendo atravesar un rayo de sol a través un prisma. Cada uno de los colores en que se descompone el rayo de luz blanca visible, posee una longitud de onda y frecuencia fija correspondiente, dentro del espectro electromagnético.


Cuando un rayo de luz blanca se descompone, sus respectivos colores se dispersan y abren en forma de abanico. De esa forma, los rayos violeta y azul, por tener una longitud de onda mucho más corta que la correspondiente a los rayos amarillos y rojos, sufren una desviación mayor.

Por su parte, cuando los rayos solares atraviesan la atmósfera se tienden a dispersar debido a la acción que ejercen sobre los mismos el polvo y las cenizas, así como las gotas de agua suspendidas en forma de aerosol, que desprenden por evaporación los océanos, mares, lagos y ríos.

Los rayos de luz violeta y azul, cuando atraviesan la atmósfera, se desvían en mayor medida que los amarillos y rojos. De esa forma, al chocar con las partículas de aire cargadas de humedad, polvo y cenizas, provocan un constante cambio en su trayectoria. Esa desviación o rebote que se produce se denomina “esparcimiento”.

Como los rayos de luz azul poseen una longitud de onda más corta que los rojos, tienden a esparcirse cuatro veces más por el espacio. No obstante, aunque la longitud de onda de los rayos violetas es más corta que la de los azules, nuestro sentido de la vista percibe mejor estos últimos. Por esa razón y debido al propio efecto del esparcimiento tenemos la impresión que el color azul del cielo nos llega hasta nuestros ojos desde todos los puntos y no desde un punto fijo, tal como ocurre cuando observamos el Sol.

Todo lo contrario ocurre con los rayos de luz amarillos y rojos que emite ese astro, que al no sufrir prácticamente ninguna desviación en su trayectoria al atravesar la atmósfera, viajan más bien en línea recta, por lo que nuestro sentido de la vista los percibe color naranja, debido a la combinación que produce la mezcla de los colores amarillo y rojo.

Sin embargo, cuando observamos el Sol situado cerca o sobre la línea del horizonte del mar o de la Tierra durante el amanecer o al atardecer, los rayos de luz que emite, atraviesan en ese momento una masa de aire de mayor espesor, viéndose obligados a interactuar muchas más veces con las partículas de agua y polvo suspendidas en la atmósfera.

De esa forma los rayos violetas y azules salen esparcidos con mucha más fuerza hacia los lados, al igual que los amarillos, mientras los rojos, con una mayor longitud de onda, continúan propagándose en línea recta.

Por ese motivo a la salida y puesta del Sol, el cielo adquiere tintes rojizos en lugar del color azul.

La intensidad del color rojizo del cielo, tanto a la salida como en la puesta del sol, depende fundamentalmente de la cantidad de cenizas y polvo que se encuentren suspendidas en esos momentos en la atmósfera, lo cual se acentúa mucho más cuando ocurren incendios de bosques o erupciones volcánicas, pues en esos casos la emisión de cenizas se incrementa.

Por otra parte, la variación de la gama de matices de color azul que adquiere el cielo a determinadas horas del día, depende también de la cantidad de vapor de agua, cenizas y polvo que contenga la atmósfera en ese momento.

Seguramente habrás oído decir que el cielo de Marte es rojizo. La atmósfera existente en ese planeta es muy fina y en lugar de oxígeno, como ocurre en la Tierra, está constituida, fundamentalmente, por dióxido de carbono, conteniendo solamente 0,03% de agua, una cantidad mil veces inferior a la existente en la atmósfera terrestre.

Además, debido a la gran cantidad de partículas de óxido de hierro que acumula la superficie marciana, cuando son levantadas por las frecuentes ráfagas de viento que allí se producen, hacen que tanto su suelo como su cielo presenten siempre un color rojizo.



–¿Por qué los astronautas emplean trajes blancos??




Los astronautas emplean trajes de color blanco por una sencilla razón: mientras el color negro tiende a absorber las radiaciones solares, el blanco las refleja. Por ese motivo se eligió el blanco en los trajes espaciales, para que los astronautas pudieran realizar los trabajos de montaje, reparación, mantenimiento, etc. fuera de la cápsula o de la estación espacial sin el peligro que representa estar expuestos a las radiaciones cósmicas directas.

Aunque para la confección de los trajes espaciales se utilizan siempre materiales de protección contra las radiaciones, el hecho de ser además de color blanco hace que éstas se reflejen mucho mejor. De esa forma el astronauta presenta mayor protección a las altas temperaturas a las que se ve sometido cuando abandona la cápsula o estación y sale al espacio cósmico.

Otra razón secundaria es que ese color resalta mucho más que cualquier otro contra el fondo negro del cielo, tal como realmente se presenta en el espacio exterior, por lo que el astronauta se hace más visible para sus acompañantes en el “paseo espacial” y para los que se quedan dentro de la cápsula o la estación.

Sin embargo, para trabajar o descansar en el interior de dicha cápsula o estación, el traje puede ser lo mismo blanco, azul, naranja o de cualquier otro color.

El empleo del color blanco para reflejar las radiaciones solares resulta muy común en la tierra y en el mar. De hecho los camiones y los barcos frigoríficos se pintan de blanco con la intención de proteger la carga de las radiaciones del Sol y, por tanto, del posible deterioro que pueda sufrir la mercancía debido a las altas temperaturas que tienen que soportar durante la transportación.



–¿Por qué los aviones dejan una estela blanca en el cielo?




Estela blanca dejada en el cielo por un avión comercial a reacción volando a gran altura.


Este fenómeno de la estela blanca ocurre frecuentemente en aviones a reacción que vuelan a gran altura y velocidad, sobre todo en cazas militares.

Las turbinas de los motores a reacción de esos aviones emplean como combustible queroseno, que una vez que se quema en la cámara de combustión libera un residuo gaseoso que tiende a expandirse al salir despedido por la parte trasera del motor





Motor de avión de reacción o turborreactor.


A 10 mil metros de altura, con una humedad relativa circundante alta y con una temperatura externa de 50 grados bajo cero, el gas caliente que sale de la turbina, al ponerse en contacto con el aire frío de la atmósfera, se enfría bruscamente, dando lugar a la aparición de una estela de vapor de agua cristalizado.

Esa estela se puede ver desde la Tierra como una nube blanca, de forma alargada, que sigue la trayectoria que lleva el avión. Cuando la humedad relativa es alta, la estela se mantiene en el cielo por más tiempo que cuando es baja. En este último caso la estela tiende a desaparecer con mayor rapidez.




–¿Por qué los ordenadores o PCs emiten cierto ruido cuando están funcionando?



Seguramente habrás notado que cuando se ponen en funcionamiento, algunos ordenadores o PCs emiten de inmediato desde su interior ciertos ruidos. Durante el día esos ruidos se enmascaran con otros que se encuentran también presentes en el medio ambiente, pasando prácticamente inadvertidos; sin embargo, en la quietud de la noche a veces se convierten en algo molesto.

En los ordenadores o PCs más recientes, los fabricantes han tratado de desarrollar dispositivos que funcionen de la forma más silenciosa posible, pero en los más viejos los ruidos son mucho más perceptibles.



Ventilador utilizado para refrescar el microprocesador del ordenador o PC.


Realmente, aunque la mayoría de las piezas interiores del ordenador o PC son electrónicas y sin movimiento mecánico alguno, el ruido que estos emiten se debe al funcionamiento de los motores que tienen algunos de sus dispositivos como, por ejemplo, el ventilador empleado para refrescar la fuente de energía o potencia (transformador de entrada y salida de la corriente) y los ventiladores que refrescan tanto el microprocesador principal situado en la placa base, como el que refresca el microprocesador de la tarjeta gráfica. Además está el motor que utiliza el disco o los discos duros instalados también dentro del ordenador o PC, cuyo giro es constante.




Disco duro abierto, donde se muestra en su interior el eje del motor que soporta los discos que guardan


la información del ordenador y le transmite el movimiento-de rotación.

A todo eso eso hay que añadir el ruido que produce, igualmente, el motor del reproductor/grabador de CDs–DVDs.

Mientras más bajas sean las revoluciones por minuto correspondiente al disco duro, más ruido emitirá. Las velocidades más comunes de trabajo con las que podemos encontrar esos dispositivos son 5 400 y
7 200 r.p.m., siendo estos últimos los menos ruidosos.




–¿Por qué los soldados no pueden cruzar un puente marchando?



Todas las grandes construcciones, como los edificios muy altos, puentes, maquinarias, etc. poseen oscilaciones propias con su correspondiente frecuencia. Incluso los grandes edificios pueden oscilar unos cuantos centímetros hacia los lados cuando sufren los embates de un viento fuerte..

Si en lugar de oscilar esas construcciones fueran completamente rígidas, se desmoronarían bajo los azotes del viento





Los puentes, como grande construcciones que son, oscilan también con frecuencia propia, al igual que los grandes edificios. En el caso que un grupo numeroso de soldados cruzara un puente marchando, si por una casualidad los estímulos periódicos que generan sus pasos acompasados —aunque sean de poca intensidad— llegaran a coincidir en frecuencia con la propia del puente, la estructura entraría “en resonancia” y provocaría su destrucción por increíble que eso nos parezca.

De hecho, en 1940 la frecuencia de las vibraciones que originó la fuerza del viento impactando contra la estructura del puente colgante de Tacoma Narrows, en Washington, Estados Unidos de América, provocó que entrara en resonancia y se destruyera.

De igual forma en mecánica, los enormes motores como los que mueven los barcos de gran tonelaje, poseen un determinado punto crítico, en el que a determinadas revoluciones por minuto de giro del cigüeñal los metales de la estructura del motor entran en resonancia.

La mayoría de esos motores trabajan a muy bajas revoluciones por minuto (r.p.m.). Por ejemplo, uno cuya velocidad máxima de trabajo sea 120 r.p.m. puede entrar en resonancia a 60 r.p.m. A esa velocidad la máquina comienza a vibrar bruscamente de forma anormal, haciéndose necesario sobrepasar dicho punto de inmediato. Para ello es necesario incrementar más las revoluciones por minuto del motor y dejar atrás, lo más rápidamente posible, el punto de resonancia.



– ¿Por qué los teléfonos móviles se llaman también celulares?


El desarrollo de los teléfonos fijos dependió durante muchos años de la ampliación y ramificación de la Red de Telefonía Básica (RTB), todavía existente, que utiliza el cable o “par telefónico” como elemento principal para transmitir las conversaciones entre las centrales y los abonados que emplean teléfonos fijos instalados en oficinas, comercios, el hogar, o en cualquier otro lugar.






Sin embargo, desde 1982 comenzó el desarrollo de las redes de telefonía móvil o celular, que difiere grandemente de las de la telefonía fija aunque, al final, ambas estén interconectadas. Sin embargo, existen notables diferencias entre un teléfono fijo y uno móvil o celular.

Mientras que la conexión entre la central telefónica y el teléfono fijo se establece por medio de cables o “pares”, la del teléfono móvil o celular, por el contrario, se establece por ondas de radio, de forma similar a como se hace con un dispositivo PMR (Private Mobile Radio – Radio Móvil Privado), conocido también como “walkie-talkie”. Es decir, que el teléfono móvil constituye en sí un transmisor-receptor de radio o más exactamente, un dispositivo de “telefonía inalámbrica”.

Mientras que un dispositivo PMR o “walkie-talkie” utiliza un solo canal para la transmisión-recepción de la voz a una distancia limitada a unos 3 kilómetros entre un aparato y otro, el teléfono móvil o celular constituye un dispositivo “dual”, es decir, que emplea dos canales simultáneamente, uno para la recepción y otro para la transmisión, por lo que no es necesario que un usuario termine de hablar para que el otro también pueda hacerlo.

Además, el alcance de un teléfono móvil no está limitado por la distancia para establecer las comunicaciones, ni entre dos teléfonos igualmente móviles o celulares, ni entre uno móvil y otro teléfono fijo situados ambos en cualquier parte del mundo, siempre que cuando se emplee el teléfono móvil existan estaciones bases de recepción-transmisión cercanas que ofrezcan la cobertura necesaria para enviar y captar las señales de radio.

El nombre de teléfono celular lo toma este sistema porque la comunicación inalámbrica se establece entre espacios hexagonales o áreas geográficas denominadas “células”, agrupadas unas a continuación de otras.

Cada célula cubre una superficie de unos 16 kilómetros cuadrados (4 x 4 km) aproximadamente, empleando para ello una estación base equipada con el transmisor-receptor y su respectiva antena, así como el equipo con el que se establece la comunicación en la red. Normalmente existen cientos de células o hexágonos distribuidos por toda una ciudad para dar cobertura de telefonía inalámbrica a cualquier usuario.





Las antenas de telefonía móvil o celular no se colocan en el centro de lo que es la "célula" o área geográfica de influencia de la transmisión-recepción inalámbrica, sino en sus esquinas. En esta ilustración cada hexágono color azul constituye el "sitio celular", en cuyo centro se encuentra localizada la correspondiente "estación base". El hexágono de color rosa, por su parte, es el que constituye en sí "la célula" telefónica.


Como el alcance de cada estación base se circunscribe solamente al área de influencia de la antena, a medida que nos alejamos de ésta y nos acercamos al límite de su alcance, la señal comienza a debilitarse y automáticamente la comunicación telefónica se transfiere a la estación siguiente. Todo ese proceso lo controla una estación de conmutación de telefonía celular, que permite que la comunicación se mantenga en todo momento sin caerse durante todo el tiempo que dure la conversación.

En Europa la telefonía móvil o celular se denomina GSM (Global System for Mobile Communication – Sistema Global de Comunicaciones Móviles) y debido a la gran saturación de llamadas que presenta, utiliza dos bandas de frecuencias diferentes: 900 y 1 800 MHz (banda dual), mientras que en América se utiliza la DSC (Digital Celullar System – Sistema Celular Digital), similar a la GSM, pero con la diferencia que emplea una sola banda de frecuencia en los 1 900 MHz. Por esa razón un teléfono GSM de banda dual, como el utilizado en Europa, no funciona en Norteamérica, a no ser que incluya también, adicionalmente, la banda de frecuencia de 1 900 MHz, que en ese caso se denomina teléfono “tribanda”.



–¿Por qué el agua de mar es salada?


ORIGEN DE LOS MARES Y OCÉANOS Y SU SALINIZACIÓN

Hace unos 4 650 millones de años atrás La Tierra era una masa caliente donde no existían continentes, ni océanos, ni mucho menos seres vivos. A medida que se fue enfriando, de entre las rocas y desde el interior del manto subterráneo, comenzaron a surgir por mediación de los géiseres que se formaban en la superficie, gases volátiles y otros ligeros como el vapor de agua, que al salir a la atmósfera y enfriarse se condensaba y convertía en agua de lluvia. Esa agua cayendo constantemente sobre la superficie terrestre dio origen a la formación de mares y océanos, aunque en un principio no eran precisamente de “agua salada” tal como lo conocemos hoy en día, sino de “agua dulce”





Cómo se convirtió en salada el agua de los mares y océanos





Junto con la lava de las erupciones volcánicas y el vapor de agua que brotaba a presión desde el interior de la Tierra surgían también determinadas cantidades de cloruro de sodio (NaCl) o sal común, acompañada de otros elementos químicos como el potasio, magnesio, sulfato, calcio, bicarbonato y bromuro. Al ser esos elementos mucho más pesados que el vapor de agua que los explusaba hacia la superficie terrestre, quedaban depositados entre las rocas por donde salían las columnas de vapor. Ese proceso de acumulación de elementos sólidos durante miles de años dieron lugar a la formación de los continentes.

De la misma forma que cuando agregamos sal a un vaso de agua ésta se disuelve si revolvemos con una cuchara, la lluvia que caía sobre los continentes en formación disolvía y arrastraba a su paso la sal y el resto de los elementos químicos solubles en agua que se encontraban depositados entre las rocas y sobre la superficie terrestre, dirigiéndola hacia los mares y océanos.

A pesar de los millones de años transcurridos desde el surgimiento del planeta Tierra, el proceso de salinización del agua de mar no se ha visto interrumpido en ningún momento, pues además de la sal


que los torrentes de lluvia que caen sobre los continentes continúan


arrastrando hacia los mares y océanos, el proceso de salinización también se produce cuando el agua de mar se filtra por las grietas de las aberturas hidrotermales existentes en el propio lecho marino, donde también hay acumulaciones sal.

El agua del mar al penetrar en el interior de la Tierra por filtración a través de esas aberturas, se calienta y mezcla con la sal ahí depositada. Ese proceso provoca que cuando sea devuelta de nuevo al mar, incremente su salinidad. Además, las propias erupciones volcánicas submarinas y la lava que vierten al mar los volcanes que se encuentran sobre la superficie terrestre junto a las costas, contribuyen a mantener, igualmente, el proceso de salinización al disolverse en el mar la sal contenida en la lava.







La salinización del mar constituye un ciclo que se mantiene de forma ininterrumpida desde hace millones de años debido a los siguientes procesos naturales: 1. Erupciones volcánicas. 2. Evaporación de la propia agua del mar. 3. La lluvia. 4. Los deshielos. 5. Desembocadura de los ríos. Tanto la lluvia, como el deshielo y el cauce de los ríos arrastran hacia el mar la sal depositada en la superficie terrestre.

Por otra parte, la salinidad del mar no es la misma en todos los lugares. A ello contribuyen diferentes factores como el derretimiento de las masas de hielo de los polos, la desembocadura de los ríos, la propia evaporación, la lluvia, las nevadas, el viento, el movimiento de las olas y las corrientes marinas. Por ejemplo, el agua que rodea los polos es menos salada que la del Mar Báltico y ésta última, a su vez, es menos salada que la del Mar Mediterráneo. Por otra parte, el “Mar Muerto” contiene un grado de salinidad tan alto (350 gramos por litro), que no existe vida en sus aguas. Incluso una persona que intente sumergirse ahí con el grado de salinidad tan alto que contiene, le resultará prácticamente imposible hacerlo. Incluso puede flotar perfectamente acostado boca arriba sobre su superficie y leer hasta un periódico si lo desea manteniéndose en esa posición sin realizar mucho esfuerzo.







La Tierra es el único planeta del sistema solar que contiene agua en estado líquido en su superficie, y los mares y océanos cubren aproximadamente el 70 % de su superficie. Se considera que la mayoría del agua contenida en los mares y océanos contiene, como media, sólo un 3,5 % de sal (35 gramos por litro), así como otros minerales disueltos, aunque esa pequeña cantidad es suficiente para que no se pueda beber.





Gracias espero tu comentario me gustaria que opines que te parecio el aporte ya que estuve mucho tiempo haciendolo


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