Where the Wild Things Are
Lo de Spike Jonze, celebrado director de Adaptation o Cómo ser John Malkovich, por la cual fue nominado al Oscar en la categoría de mejor dirección, con su última película no tiene nombre. Y si lo tiene ni le debe hacer gracia ni debe sonar muy educado.
Jonze lleva varios años con la adaptación al cine del cuento infantil “Where the Wild Things Are”, de Maurie Sendak, producido por Warner. Rodada en su mayor parte en la segunda mitad del 2006, su estreno estaba previsto para este mismo año, pero ahora no aparece en ninguna parrilla de lanzamientos de la casa para lo que queda de 2008.
El cuento original nos relata la historia de un chico, bastante travieso y cabroncete, que es castigado a su cuarto sin cenar, y allí, encorajado, crea un mundo imaginario lleno de bestias exóticas donde es el rey indiscutible. Y a ver quién es el chulo que le deja sin postre.
La película cuenta con un reparto encabezado por Catherine Keener, Paul Dano, James Gandolfini y la voz del oscarizado Forest Whitaker. Y en verdad las primeras críticas del guión, realizado a cuatro manos por el novelista Dave Eggers y el propio Jonze, fueron muy buenas. Pero luego llegaron los pases de la película con público, y se dice que los niños lloraban asustados en la sala, precisamente no lo que Warner esperaba del proyecto.
Cuentan que las criaturas, actores en grandes trajes de peluche con caras animadas, eran demasiado bizarras y frías, que en la película realmente no pasaba nada, y que el tono general era más mezquino que travieso. Vamos, contratas a Jonze y te hace una película Jonze. A quién se le ocurre.
VIDE-O-RAMA 1: prueba de pantalla de las criaturillas salvajes, en un estado muy previo de la producción, ni siquiera con el chico que finalmente sería el protagonista.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Z46Yym346QA
¿Y qué hacen los americanos pudientes en estas situaciones? Pues lo normal. Entrar en pánico. El estreno se retrasa indefinidamente, y durante un tiempo se habla insistentemente con el re-rodaje completo del film y la desvinculación de Jonze del proyecto por las consabidas “diferencias creativas”, vamos, el “la mía es más larga que la tuya” de toda la vida.
Es ahora cuando Alan Horn, al que es muy fácil mandar al cuerno en español, uno de los jefazos de la compañía, en una entrevista con el L.A. Times dice que Jonze no está fuera del proyecto. Que si bien es cierto que el resultado no es lo que se esperaba para un proyecto dirigido a grandes audiencias, apoyan totalmente la visión del director, dándole más tiempo y dinero para redondear el resultado. ¿Cómo? Por ejemplo retocando con CGI las criaturas para hacerlas más achuchables. Que en las navidades deben venderse como churros, for the love of Disney.
Espremos que no sea un arranque de correctismo y lavado de imagen del proyecto, y que realmente podamos disfrutar de un buen Jonze, que es como tomar un buen vino. Por la percepción deformada de la realidad que deja si se toma mucho, digo.
Fuente
Lo de Spike Jonze, celebrado director de Adaptation o Cómo ser John Malkovich, por la cual fue nominado al Oscar en la categoría de mejor dirección, con su última película no tiene nombre. Y si lo tiene ni le debe hacer gracia ni debe sonar muy educado.
Jonze lleva varios años con la adaptación al cine del cuento infantil “Where the Wild Things Are”, de Maurie Sendak, producido por Warner. Rodada en su mayor parte en la segunda mitad del 2006, su estreno estaba previsto para este mismo año, pero ahora no aparece en ninguna parrilla de lanzamientos de la casa para lo que queda de 2008.
El cuento original nos relata la historia de un chico, bastante travieso y cabroncete, que es castigado a su cuarto sin cenar, y allí, encorajado, crea un mundo imaginario lleno de bestias exóticas donde es el rey indiscutible. Y a ver quién es el chulo que le deja sin postre.
La película cuenta con un reparto encabezado por Catherine Keener, Paul Dano, James Gandolfini y la voz del oscarizado Forest Whitaker. Y en verdad las primeras críticas del guión, realizado a cuatro manos por el novelista Dave Eggers y el propio Jonze, fueron muy buenas. Pero luego llegaron los pases de la película con público, y se dice que los niños lloraban asustados en la sala, precisamente no lo que Warner esperaba del proyecto.
Cuentan que las criaturas, actores en grandes trajes de peluche con caras animadas, eran demasiado bizarras y frías, que en la película realmente no pasaba nada, y que el tono general era más mezquino que travieso. Vamos, contratas a Jonze y te hace una película Jonze. A quién se le ocurre.
VIDE-O-RAMA 1: prueba de pantalla de las criaturillas salvajes, en un estado muy previo de la producción, ni siquiera con el chico que finalmente sería el protagonista.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Z46Yym346QA
¿Y qué hacen los americanos pudientes en estas situaciones? Pues lo normal. Entrar en pánico. El estreno se retrasa indefinidamente, y durante un tiempo se habla insistentemente con el re-rodaje completo del film y la desvinculación de Jonze del proyecto por las consabidas “diferencias creativas”, vamos, el “la mía es más larga que la tuya” de toda la vida.
Es ahora cuando Alan Horn, al que es muy fácil mandar al cuerno en español, uno de los jefazos de la compañía, en una entrevista con el L.A. Times dice que Jonze no está fuera del proyecto. Que si bien es cierto que el resultado no es lo que se esperaba para un proyecto dirigido a grandes audiencias, apoyan totalmente la visión del director, dándole más tiempo y dinero para redondear el resultado. ¿Cómo? Por ejemplo retocando con CGI las criaturas para hacerlas más achuchables. Que en las navidades deben venderse como churros, for the love of Disney.
Espremos que no sea un arranque de correctismo y lavado de imagen del proyecto, y que realmente podamos disfrutar de un buen Jonze, que es como tomar un buen vino. Por la percepción deformada de la realidad que deja si se toma mucho, digo.
Fuente