
LEER POR FAVOR: Esto que les dejo a continuación es un extracto del libro "Malvinas: El Halcón Perdido" de Isaías L. Gimenez, Padre de un Piloto desaparecido durante el conflicto.
Este hombre Recopilo información de Gran cantidad de fuentes y la expuso de tal manera que es realmente muy interesante de leer.
Sin más los dejo con este texto sobre el hundimiento del ARA General Belgrano y la desaparición de Gran Cantidad de los Marineros que se dieron Por vivos luego del ataque.
El 2 de mayo de 1982, a las 20 GMT, el crucero general Belgrano de la armada argentina se terminaba de hundir en las heladas aguas del atlántico sur. Dos torpedos filo guiados, infalibles, disparados por el submarino nuclear ingles Conqueror abatieron al coloso, veterano de la segunda guerra mundial, en uno de los actos mas vesánicos de la guerra de Malvinas.
Con el Belgrano se hundió también la paz, y se apago definitivamente esa lucecita en el extremo del túnel tenebroso que había encendido el ofrecimiento de mediación del presidente peruano Fernando Belaunde Ferry. La señora Thatcher había optado por la guerra, y jugaba todas sus cartas.
El naufragio del crucero no solo es el episodio mas cruento del conflicto, sino que también el que presenta facetas más misteriosas y que hasta hoy no han sido meridianamente aclaradas. Me refiero a que hay indicios vehementes de que no todos los sobrevivientes volvieron al territorio argentino.
Es este un terreno delicado ene l que no quiero incursionar guiado por intuiciones o juicios a priori, ya que hay centenares de familias que aun sufren la angustia de no saber a ciencia cierta cual fue el destino de sus seres queridos.
Pero no quedan dudas de que antes de que llegara los rescates argentinos, el are de naufragio fue surcada por naves británicas y soviéticas.

El mismo 2 de mayo, a las 22, la chancillería argentina protesto por la presencia de la flota inglesa en el lugar del hundimiento molestando el salvamento que efectuaban pesqueros extranjeros. El Foreing Office contesto que la royal navy no estaba allí para hostigar, sino prestando asistencia humanitaria a los náufragos. Por su parte, las embajadas soviética y polaca en Buenos Aires confirmaron haber recibido pedido de ayuda por del gobierno nacional.
A todo esto, las cifras propaladas oficiosa y oficialmente sobre rescatados y desaparecidos son un laberinto de contradicciones y ninguna encaja con el único dato concreto y fiable que es el de 1.042 Hombres integrantes de la tripulación del Belgrano.
A partir del día 2, tomando toda la información nacional e internacional en los medios escritos y radiales, esta se detiene en una cifra de 680 rescatado y 301 desaparecidos.
A partir del 15 de mayo, por conducto del Comunicado Publico Nº49 del estado Mayor Conjunto, se propala la cifra de 790 rescatados, 20 de ellos muertos. Es decir, que en trece días la cantidad de desaparecidos y rescatados es modificada abruptamente y sin explicaciones.
Ante el manto de silencio tendido por la armada sobre este tema, considero necesario transcribir varios testimonios recogidos entre los sobrevivientes y familiares de desaparecidos en el naufragio, que dejan planteadas dudas fundamentadas sobre la suerte corrida por muchos marinos:
Cabo 2º Gustavo Zapata (Sobreviviente)
“El domingo 2 de mayo, siendo aproximadamente las 16.05, el crucero General Belgrano es torpedeado por una nave británica. En su mayoría el personal mantiene la calma y se procede a efectuar los preparativos para el abandono del buque. Nosotros éramos 20 para abordar una balsa ubicada en la banda de estribor, pero al estar escorado el buque a babor es prácticamente imposible trasladar la balsa, por lo que se la hace rodar sobre cubierta, donde es muy difícil mantenerse en pie por el petróleo derramado. Estando a flote la balsa, el personal se arroja sobre el techo para evitar mojarse.
Como el buque amenazaba dar una vuelta de campana es preciso alejarse rápidamente a fuerza de los dos remos, pero la succión que ejerce un boquete de casi diez metros en la proa, desde el bauprés hasta la altura de la torre 1, arrastra la balsa y la hace chocar contra el casco, arrojándonos al agua. Yo llego a una balsa que se encontraba cerca, a la que me sube el conscriptito Sixto Fajardo.
En la balsa nos encontramos entre 32 o 35 personas, y su jefe es el guardiamarina Emilio Torlaschi, Hijo del almirante Torlaschi. Recuerdo a algunos compañeros conocidos, entre ellos al suboficial mayor aeronáutico Ramón Barrios, furriel Abraham Rivas, furriel Néstor Edgardo Viviers, artillero Gerardo Miranda, artillero José Luis Gómez, conscriptos Soriano Sotelo, Rene Omar Muller, Ricardo Pineda, Alberto Martino, Humberto Omar Giorgi, Luis Roberto Díaz y Sixto Javier Fajardo.
Luego de hundirse el crucero navegamos sobrecargados, y gracias a los remos podemos alcanzar a la comandad por el teniente de navío Gómez Mounier. Nuestro jefe le pide si puede pasar algunos hombres, y este le contesta que pueden hacerlo tres, y a su ves pide un enfermero porque lleva un cabo principal totalmente quemado, a quien de inmediato se le aplica morfina.
A partir del trasbordo no se mas nada de la suerte de la primera balsa hasta aproximadamente las 3 de la madrugada del 3 de mayo (quizás exista error de horario por no tener reloj), hora en que reconocí la voz del guardiamarina Torlaschi preguntado si podía transbordar hombres por estar sobrecargado, sin saber que era la misma balsa a la que había pasado 3 de sus tripulantes.
Luego de esto y hasta el día de hoy ignoro la suerte de mis compañeros. Al ser rescatado por el aviso Gurruchaga, creí que ellos también estaban a salvo, aseguro que todos los que hemos estado a bordo de las balsas sabemos que poseen una seguridad total, lógicamente estando en buenas condiciones.
Lo que paso con la balsa del guardiamarina Torlaschi no deja de ser un misterio”
Conscripto Gustavo Miretti (Desaparecido)
Los Familiares del marinero conscripto Gustavo Miretti residen en la localidad de ataliva provincia de Santa Fe, en la calle Belgrano 17. Fueron notificados por la Armada de que su hijo se encontraba en calidad de desaparecido con presunción de muerte.
En los últimos días de julio de 1989 la familia fue visitada por un señor que se titulo suboficial manifestando que su presencia se debía al propósito de comunicarles que Gustavo se encontraba con visa y retenido por los ingleses a bordo de un buque de guerra.
La narración que hizo el suboficial es la siguiente: “Yo me encontraba embarcado en el General Belgrano, donde no tuve oportunidad de conocer a vuestro hijo. Fui rescatado y llevado en un contingente a Rió Gallegos y de allí embarcado en un Hércules con otro grupo de personal, a la zona del estrecho San Carlos.
Fui hecho prisionero cuando cayó la plaza de Ganso Verde. En esas circunstancias fui retenido a bordo de un navío británico, donde comprobé que también había casi un centenar de marinos del Belgrano. En los días de cautiverio intime con miretti, y en razón de conocer Rafaela y ser Ataliva mi lugar de paso, pude saber algunas cuestiones personales del joven. Faltando pocos días para terminar julio, miembros de la Cruz Roja Internacional comenzaron a disponer la repatriación de los prisioneros. Mientras esto ocurría y sabiendo Miretti que quedaba retenido, me rogó que les trajera el mensaje de que esta con vida y bien de salud, y todo esto lo hago para cumplir con la palabra empeñada, pero les ruego mayor prudencia por que me podría acarrear graves consecuencias”
Ante la incredulidad de los padres, el suboficial describió los rasgos físicos de Gustavo, marco las diferencias con el hermano allí presente, y dio detalles de carácter intimo que no hubieran podido serle transmitidos por otra persona.
La persona en cuestión no acepto el dinero que los Miretti le ofrecieron para pagar su hospedaje ni los pasajes para continuar su viaje.

Conscripto Pedro Horszczaruk (desaparecido)
Un grupo de rescatados fue llevado a la base Comandante Espora, en Bahía Blanca. Al ir descendiendo del avión se les paso lista, y el oficial receptor llamo en varias oportunidades al marinero conscripto Pedro Horszczaruk. Al no recibir su presente, comenzó a interrogar al grupo cuyos integrantes manifestaron que el conscripto no había venido en el vuelo ni había sido visto por ellos.
¿Por qué en las planillas figuraba el nombre de Horszczaruk, teniendo en cuenta que por las características del apellido no hay posibilidad de error con otro similar?

Conscripto Gerardo Marchisio (desaparecido)
A mediados de mayo de 1982, los Marchisio (de Colon, provincia de Buenos Aires) reciben un mensaje del jefe de la central telefónica de ENTEL en Pergamino, comunicándoles que un oficial de la Armada, tripulante del General Belgrano, apellidado Castro Madero, lo ha llamado para pedirle que trasmita ala familia que su asistente, el conscripto Gerardo Marchisio ha sido rescatado con vida.
Sin embargo, poco después, llega a la comunicación oficial de la Marina dando al joven por desaparecido con presunción de muerte.
Ante este hecho los padres localizan a Castro Madero y le reclaman una explicación. El oficial, evidenciando un estado de nerviosismo, después de muchas evasivas, atina a responder que “si la Armada lo comunico así, así debe ser”
Una actitud así solo es comprensible en un oficial sujeto al cumplimiento de órdenes que no se descuenten.

Conscripto Ernesto Molina (desaparecido)
En los primeros días de agosto de 1982, la familia recibió la visita de un conscripto de infantería de marina, Veterano de Malvinas, quien le manifestó que no perdieran las esperanzas sobre el regreso de Ernesto. Durante el encuentro, el infante se mostró muy nervioso, reiterando simplemente que Molina iba a volver.
No acepto la invitación a comer ni el dinero que le fue ofrecido para ayudarlo. Los Molina viven en Villa Amelia, Provincia de Buenos Aires.

Conscripto Daniel Seitun (desaparecido)
En la entrevista que la Comisión de Familiares de Conscriptos Desaparecidos mantuvo en la ciudad de Junín con los padres del conscripto Daniel Seitun, estos manifestaron estar aguardando el regreso de su hijo, ya que amigos personales con funciones en la Armada les aseguraron que había sido rescatado con vida pero que seria dado por muerto, por lo que incluso podrían cobrar el seguro, y que oportunamente se les informaría sobre la fecha del retorno.


. .En marzo de 1983, aun bajo el régimen militar, la Comisión Nacional de Padres y Familiares de Combatientes y Desaparecidos en Malvinas que presido, se presento ante las Naciones Unidas y la Cruz Roja Internacional, planteando todas las incógnitas sin respuesta acerca del hundimiento del Belgrano.
“puede inferirse --decíamos entonces— que no son infundadas las esperanzas y creencias nuestras acerca de la sobreviviencia de nuestros familiares, a despecho de las informaciones sin real basamento sobre su desaparición con presunción de muerte (…) no exentas de flagrantes contradicciones”.
. .El documento recogía el testimonio de Marinos y Aviadores cuyas identidades se mantenían en reserva por razones obvias, y aun con esa limitación considero útil resumir tales dichos.
Un radio-operador del Belgrano dijo que tomo su guardia a las 15.55 del 3 de mayo. a las 16.02 hizo explosión el primer torpedo de proa y posteriormente el de popa, sin que pudiera emitir señal de auxilio por el corte total de la energía
Según su información el día 3 de mayo, entre las 3 y las 3.30 de la madrugada, estuvo circulando las balsas una embarcación soviética aunque no puede precisa si recogió o no sobrevivientes
Piloto y mecánico de un avión de reconocimiento que partió de Ushuaia el 2 de mayo a las 18, afirman que reconocieron la mancha dejada por el naufragio y que al regreso avistaron seis embarcaciones soviéticas que se dirigían al área de naufragio, a unas siete horas del lugar.
Los padres de un conscripto artillero son informados por amigos que trabajan en un órgano oficial, de que su hijo fue rescatado en Punta Arenas con una herida en la frente y trasladado por los chilenos el 4 de mayo al Hospital de Ushuaia
El 14 de mayo, los padres viajan a la capital fueguina pero el hospital les comunica que los náufragos heridos, en número de 78, habían sido embarcados sin especificación de destino. piden ver los libros de internaciones y allí encuentran asentado el nombre de una persona de igual nombre y apellido, del que difiera una sola letra, con una herida cortante en la cabeza.
consta que el paciente llego trasladado de Punta Arenas y que permaneció Internado desde el 4 al 11 de mayo.
allí se pierden los rastros. ni en el hospital de Puerto Belgrano ni en el Naval Central se puede dar con el conscripto artillero y hasta hoy sigue desaparecido pese a que los compañeros aseguran haberlo visto rescatado y en Ushuaia.
La señora Elena Moreno, madre del conscripto Rubén Moreno, concurrió a la embajada soviética con la esperanza de que buques de esa nacionalidad hubieran recogió náufragos del Belgrano. tras dejar una nota con su pedido, y aun dentro de la representación diplomática fue abordada por un hombre de mediana edad que se presento como "Señor Rivero" y que le dijo pertenecer a la Armada.
Rivero le pregunto si se interesaba por algún familiar perteneciente a la dotación del crucero y si creía que podía estar en poder de los rusos.
Al recibir respuestas afirmativas, el hombre le manifestó: "tenga la seguridad de que es cierto y por eso yo estoy acá, haciendo tramitaciones oficiales).
En julio de 1985 la agencia ANSA transmitió desde Londres el siguiente despacho:
“¿Hubo un submarino soviético en el limite mismo de la zona de exclusión establecida por los británicos durante el conflicto de Malvinas?, se pregunta el diario londinense The Times.”
Según el periódico, una madre argentina recibió una carta desde la Unión Soviética de su hijo al que creía desaparecido cuando el crucero Argentino General Belgrano fue hundido por torpedos británicos.
El sobreviviente, junto con otros tres marinos argentinos, fueron recogidos por el submarino soviético y llevados a Nurmanks, según informaciones obtenidas por el legislador laboralista Tam Dalyell, de la oposición, quien se ha distinguido por el continuo cuestionamiento al gobierno de Tatcher sobre las condiciones en que fue hundido el crucero Argentino.
The Times añade que Dalyell intentara interrogar sobre el asunto del submarino al ministro de defensa Michael Heseltine, en la camara de los comunes.

Las dos versiones Inglesas

Tam Dalyell es un laborista escocés que se da el lujo de llamar Malvinas a las Falkland en pleno recinto de los comunes. No es un improvisado, como que tiene veinte años de experiencias parlamentarias, muchos de los cuales los ha dedicado a la más férrea oposición a la señora Tatcher, en especial en lo que se refiere al manejo implementado por Dama de Hierro en la guerra del atlántico Sur.
No podía dejar de hablar de Dalyell en mi primer viaje a Londres, y de el recibí una versión alucinante de las circunstancias que desembocaron en el hundimiento del Belgrano. No grabe la conversación, pero al regresar al hotel tome apuntes a partir de los cuales puedo reconstruir los dichos del dirigente laborista, a cuyo testimonio me remito.
Dalyell asegura que el 1º de mayo hubo una reunión de la junta Militar en una sede no habitual: el Circulo Militar, en la cual Galtieri fue persuadido de que había que retirar las tropas de Malvinas.
La determinación fue conocida de inmediato por los agentes norteamericanos que, según el diputado laborista tenían infiltrada a la alta conducción del ejército. Pocas horas después, la novedad estaba en conocimiento de la primera ministro Inglesa.
Mi interlocutor informo estar convencido que fue a raíz de esta determinación que el almirante Anaya cambio la orden de operar contra la Royal Navy impartida al Belgrano y a sus acompañantes, los acorazados Bouchard y Piedrabuena, indicándoles que salieran de la zona de exclusión y se refugiaran en la costa.
La explicación del ministro de defensa John Nott de que el Belgrano fue hundido “por simples circunstancias de guerra entre dos unidades enemigas que se encuentran” fue desecha por Dalyell, para quien el torpedeamiento fue una obra de una orden expresa de Margaret Thatcher.
Para Fundamentar su tesis, Dalyell me mostró un ejemplar del diario “The Scotland” con un reportaje hecho al capitán del submarino nuclear “Conqueror”, el 5 de julio de 1982, a su regreso al apostadero de Escocia.
A la pregunta de si había hundido al Belgrano por propia iniciativa, el capitán Christopher Redford Brown, respondió: “no, lo hice bajo las ordenes de Norhwodd (se refiere al comandado central de la Royal Navy). La decisión había sido tomada ese mismo día por la primer ministro, mister Nott, mister Parkinson y el almirante Luyne, en ausencia del ministre Francys Pym”
En esos momentos Buenos Aires resolvía plegarse al plan de paz del Perú; y por eso, sin siquiera consultar con Estados Unidos, Thatcher ordeno el hundimiento.
Dalyell me reitero que el crucero no significaba ninguna amenaza para la flota británica que estaba absolutamente fuera de su alcance, y que estaba navegando de retorno a Ushuaia.
Además, la información satelital que facilitaban los norteamericanos, mostraba que el portaaviones 25 de mayo ni siquiera se había movido de puerto.
El escocés recurrió a la ironía para señalar a la única que corría peligro era la señora Thatcher, y que hasta el envió de la flota a Malvinas se baso exclusivamente en razones de política interna, porque nunca demostró consideración ni por los isleños ni por la importancias estratégica del archipiélago.
La revancha que se tomo la Argentina con el hundimiento del Sheiffield, pudo reavivar las posibilidades de una mediación exitosa, pero ello no se logro porque, según Dalyell, a esa altura, Thatcher manejaba la guerra como cosa propia, con un extraño ministro de defensa – el señor Nott—que trabajaba desde los martes a la mañana hasta los jueves a la tarde, tomándose largos fines de semana en su casa de campo.
Lo cierto es que Dalyell hizo del hundimiento del Belgrano el mas contundente ariete contra el gabinete conservador, logrando que la mayor parte de la opinión publica británica este hoy convencida –Según pude apreciar—de que fue una acción in contundente desde el punto de vista bélico, y solo explicable por razones políticas.
La explicación brindada por Thatcher a los comunes es que el ataque fue decidido a las 13, hora de greenwich, del 2 de mayo, “cuando parecía claro que los argentinos. Estaban intentando una maniobra de pinzas, con el Belgrano y el portaaviones 25 de mayo, contra la Task Force”
Pero Dalyell hizo trizas la argumentación, demostró que el Conqueror recibió la orden de atacar a las 17 GMT, una hora y veinte minutos después de haber radiado al cuartel de Northwood que el Belgrano había invertido su ruta y que regresaba al continente. Por otra parte, el submarino nuclear Splendid, encargado de vigilar al portaaviones argentino, en ningún momento Comunico que el 25 de mayo se encontrase en operaciones en alta mar.
Como remate, en febrero de 1984, el sindicato del centro de Comunicaciones Británico, irritado porque la señora Thatcher les prohibía la sindicalización, revelo que la orden de torpedeamiento fue impartido “Cinco horas después de recibir información (la primera ministro) que el barco no se dirigía hacia las Malvinas sino que navegaba hacia territorio continental argentino.”
Como puede advertirse, hay diferencias en las estimaciones horarias en las distintas versiones, pero todas coinciden en un hecho preciso: el Belgrano no estaba en línea de ataque, y navegaba fuera de la zona de exclusión.
Thatcher guarda celosamente los documentos oficiales sobre la operación, los que según las leyes británicas adquirirían carácter público recién en el año 2012. Pero no es necesario esperar tanto, si tenemos el testimonio del capitán del Conqueror, Redford Brown, que en su libro “Our Falklands War” Dice:
“Nuestras ordenes inicialmente eran atacar al crucero solamente si entraba a la zona de guerra. Pero el 2 de mayo se recibió un mensaje radial de la comandancia de la flota real, en Northwood, cambiando las instrucciones y autorizando a atacar al General Belgrano aun fuera de la zona de exclusión. El libreto cambio de un seguimiento a un acecho con intención de atacar. Estaba a varias millas a popa en esos momentos, maniobre para colocarme en posición de ataque (…), dispare una andanada de tres torpedos mk8 a una distancia de 1.280 metros. Los torpedos fueron disparados a breves intervalos. Estábamos a profundidad de periscopio…”
Torpedo MK8

La Version Argentina

El contralmirante Horacio Zaratiegui es quizás el único Oficial Superior de la Armada que se ha atrevido a hablar sin tapujos de la guerra de las Malvinas, y de la ineptitud que los comandos superiores de las fuerzas armadas demostraron en su desarrollo. Tal es así que a finales de 1982 se sublevo contra Anaya y fue procesado y pasado a retiro.
Quiero cerrar este capitulo con la opinión de Zaratiegui sobre el hundimiento del Belgrano, reproduciendo las declaraciones periodísticas que efectuó en abril de 1984 a la revista Siete Días, cuando aun sufría prisión militar.
“Los ingleses buscaron dar un golpe bien bajo, como tantas veces lo han hecho a lo largo de la historia, tratando de debilitar nuestra agresividad para el combate en el mar, para hacer la guerra ellos siempre se sacan el monóculo… se trata de una acción sencilla que podía contribuir a evitar bajas británicas, si con ella lograban arrinconar a nuestra flota de mar, y que además ofrecía ventajas adicionales tales como primer éxito británico de resonancia en el área Malvinas; eliminación del buque con mayor poder artillero de nuestra Armada; verdadero impacto psicológico en la opinión publica argentina; claro mensaje de la determinación británica para afrontar el conflicto hasta sus ultimas consecuencias; y revelación internacional indirecta de la capacidad de información satelital que disponía la Royal Navy para generar sensación de impotencia a nuestra flota”
Zaratiegui es experto en ingleses, como que es oficial de estado mayor de la Royal Navy, egresado en 1971 después de un curso en la Royal Naval Staff Curse. Cuando la primer ministro británica ordeno: “hundan el Belgrano!”, seguramente pensó lo mismo que nuestro marino. El que no pensó fue Anaya. ¿Gajes de comandante?.

Esto es todo lo que quería compartir con ustedes. Se que es largo de leer pero vale la pena y es realmente intrigante, por otro lado, quiero hacerles una petición. Esta gente necesita una palabra de apoyo para poder seguir adelante intentando conocer algo sobre sus familiares, entren en la pagina se la comisión (en la Foto) y dejen un mensaje de fuerza, de acompañamiento para que se sepa que los argentinos NO nos olvidamos de nuestros Héroes de guerra.
JUANMA
Les cuento que el libro trata en realidad sobre la busqueda de un padre(el autor) de su hijo aviador desaparecido durante una mision en malvinas, antes de comenzar con su relato, el autor habla sobre diferentes aspectos de la guerra, uno de ellos, los desaparecidos del belgrano.