RUMBO A OCTUBRE LOS QUE QUIEREN GOBERNAR : ELECCIONES EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES Francisco de Narváez: el millonario que saltó del PJ a candidato de Macri Es colombiano nacionalizado. Pasó del menemismo al PJ anti-K. Se postula con el primo de Macri. María Seoane mseoane@clarin.com Fue el primer extranjero en llegar a diputado nacional. Ocurrió en el 2005, por la provincia de Buenos Aires y de la mano del peronismo. Esa no fue la única originalidad de este empresario que se define a sí mismo como "un agitador" y cuya frase preferida, tatuada en su cuerpo, es "crisis es oportunidad", inscripción realizada en los años en que casi pierde lo que creía amar y también la vida por mano propia. Se quiso suicidar en 1992 en una habitación de un hotel 5 estrellas. La pasión por sus hijos y por la política parecen haber sido una puerta de salida. Francisco de Narváez Steuer, más conocido como "El Colorado" tuvo un derrotero político zigzagueante como son las búsquedas del poder. Se nacionalizó en 1983 para votar por Raúl Alfonsín; luego, inició su carrera política junto a Mauricio Macri, luego se enroló con Carlos Menem y más tarde aplaudió el ascenso de Kirchner. Ascendió al Congreso de la mano de Eduardo Duhalde y, finalmente, cuando se distanció de Roberto Lavagna, volvió— o tal vez nunca se fue— al lugar donde había comenzado por negocios, ideas y procedencia social, el PRO de los Macri. Va en la fórmula a candidato a gobernador bonaerense con Jorge, el primo de Mauricio. Es un punto de llegada que tiene, en sus espaldas, la laboriosidad política y la inversión de recursos del "colorado" que ya llevaba recorridos, con su avión Cessna y su camioneta blindada, 60 pueblos de la provincia de Buenos Aires en una campaña centrada en su figura. Conocido por su "billetera generosa y codiciada" para proyectos políticos, sociales y culturales desplegados en fundaciones y otros centros comunitarios —con una fortuna que ascendería a 500 millones de dólares—, deportista casi fanático, la historia de De Narváez es poco conocida. Su abuelo materno, Carlos Steuer era dueño desde 1933 del pequeño negocio Casa Te-Ta ("tía" en checo), una tienda con regalos para niños. El local estaba pegado a la catedral de San Vito, en la bella Praga, en Checoslovaquia. Asociado a su compatriota y amigo Federico Deutsch, se extendieron a Rumania y Yugoslavia bajo ese nombre. La expansión del negocio duró hasta las vísperas de la Segunda Guerra. Los Steuer huyeron e hicieron una escala en Colombia. Luego desembarcaron en la Argentina en 1939. En 1946, junto con Deutsch, Carlos Steuer inauguró Casa Tía en Buenos Aires. Los años del peronismo fueron pródigos para el impulso al consumo y para esa tienda, que atendía sobre todo las necesidades de obreros y de la clase media. La clase alta compraba en Harrod's o en Europa. Lo cierto es que De Narváez pudo haber nacido argentino pero nació en Bogotá en setiembre de 1953 porque Doris Steuer se casó con Juan de Narváez, un colombiano dedicado al negocio del café. Tuvieron cuatro hijos, entre ellos Francisco, que no sólo heredó la admiración por Perón. También, el huevo de oro puesto por su abuelo, que le tocará reproducir. Sus padres se instalaron en Buenos Aires cuando tenía tres años; realizó el primario y parte del secundario, que no completó, en el selecto Cardenal Newman— donde también estudió Macri—, y a comienzos de 1981 comenzó como administrativo a formarse en el directorio de Casa Tía. A fines de los 80, inició un camino de control total de la compañía como director general que incluyó una pelea feroz con su hermano, a quien echó del negocio, paso previo para reajustar —en base a no pocos despidos— todo el grupo. Hacia 1992 había concluido su faena. Un año después, se separó de su primera esposa con la que tuvo tres hijos. Al promediar los 90 su fortuna trepó hacia las finanzas, luego de la venta de Casa Tía en controversia con los Deutsch. De Narváez se diversificó y se lo señala como dueño o accionista fuerte de varias empresas: La Rural SA, Aisa, América TV, del diario Ambito Financiero y radio La Red, además de ser parte de fondos de inversión del grupo D&S, un holding de empresas vinculadas a Internet y nuevas tecnologías. Hace unos años, De Narváez volvió a casarse, esta vez con la abogada platense y ex modelo Agustina Ayllón, con quien tiene dos hijos pequeños. En 2003, apoyó con fervor la candidatura presidencial de Menem. Su fracaso lo sublimó, tal vez, en la compra de reliquias del peronismo rematadas en Christies en Roma. Pagó 93 mil dólares por el uniforme militar de Perón y por 148 mil se quedó con su biblioteca. Del peronismo guarda esos objetos, pero también su convicción de que persigue "el capitalismo que acumula y la distribución más equitativa de la riqueza". Ahora, sin embargo, eligió otra trinchera electoral. FUENTE (09/09/2007) De Narváez: el peronismo ca$h Hace pocas semanas se juntaron, en el lujoso Hotel Intercontinental, Mauricio Macri, Felipe Solá y Francisco De Narváez Steuer. Allí anunciaron su proyecto de construir una fuerza de centroderecha de base peronista, apadrinada por Eduardo Duhalde y auspiciada por sectores de la burguesía industrial y campestre. ¿Quién es este valuarte del llamado PROperonismo? El comienzo Los Steuer huyeron de Alemania en los inicios de la segunda guerra, para continuar sus negocios en América Latina. Casa Tía se convertía así en líder del comercio minorista en la Argentina, hasta tener más de 50 locales. Francisco abrazó su pasión por los negocios de chiquito. Dejó sus estudios en el coqueto Cardenal Newman para sumarse a la administración del grupo familiar en plena dictadura. La carrera del ‘Colorado’, como le dicen amigos y alcahuetes, no podía ser tan vertiginosa. Al final de la década del 80 ya se convertía en gerente general de Casa Tía. Francisco a la gerencia, Menem al poder La década del 90 sería terreno fértil para sus negocios. Con la venia de Carlos Menem y la Sociedad Rural, conseguía la cesión del predio de “La Rural” para montar negocios comunes. Al mismo tiempo, comenzaba a liquidar las empresas familiares, con maniobras de vaciamiento y numerosos despidos. La tragedia del avión de Lapa encontraba a De Narváez procesado como parte de su directorio. Sin embargo, su gran obsesión era Casa Tía. Desde la gerencia comenzaba un plan de reestructuración que dejaría 3500 trabajadores en la calle. Modelo de supermercado express, Casa Tía también era modelo de dictadura patronal: la ausencia de representación gremial y precarización eran una norma para sus trabajadores. Pero, como cualquier burgués, ‘el Colorado’ no confunde el desprecio por ‘sus’ trabajadores con un entrañable cariño por los burócratas sindicales. Por eso hoy recibe el apoyo de la CGT Azul y Blanca del gastronómico Barrionuevo, y del dirigente de los mercantiles Julio Ledesma, los gremios a los que han pertenecido gran parte de sus empleados. Para entender lo que siente De Narváez por un trabajador en lucha, basta recordar aquella respuesta al diario Perfil: “Usted fue uno de los pocos que llamó a Sobisch después del asesinato del maestro Fuentealba. ¿Piensa que Sobisch hizo bien en desalojar el puente? Hizo lo que tenía que hacer como funcionario público”. Mano dura en la empresa, y las calles Para convertirse en figura de la derecha, De Narváez tomó la cuestión de la seguridad como caballito de batalla, sumando a oscuros personajes como candidatos y asesores. Como el caso de Ignacio Arcidiácono, que fue candidato a intendente de San Martín por Unión-PRO, y había sido director de inteligencia de la Policía Federal de Córdoba durante la dictadura. Lo mismo que Macri, De Narváez no se molestó con las críticas: sus principales asesores vienen del mismo palo. Como su candidata a diputada y asesora en seguridad, Constanza Guglielmi, hija del represor Alejandro Guglielmi y ex secretaria de Juan Carlos Blumberg. Mucho más influyente es el rol de Juan José Alvarez, integrante de la SIDE durante la dictadura (bajo el seudónimo de Javier Alzaga), y de Alfredo Atanasof, el ministro de Duhalde que dirigió la Masacre de Avellaneda. Hoy Francisco jura que quiere “aniquilar a la delincuencia”. Su última ocurrencia ha sido el Mapa del delito. ¿Para denunciar la inseguridad laboral, algún caso de gatillo fácil, de vaciamiento empresario? Nada de eso, sólo un arma más de la reaccionaria campaña “de la inseguridad”. El agitador busca su oportunidad “Crisis es oportunidad” dice su tatuaje. Luego de vender parte de sus empresas en 1998, De Narváez se dedicó a construir su carrera política. Primero se jugó a la vuelta de Menem en 2003, luego coqueteó con Lavagna, para terminar con Macri en este nuevo proyecto. De Narváez se define: “Un agitador, eso soy”. En los últimos años, para apuntalar su carrera política y sus negocios, se asoció a José Luis Manzano y Carlos Avila en el Grupo América, además de comprar parte de El Cronista y Ambito Financiero. Desde allí fogonea la campaña “contra la inseguridad”. Los más inseguros son –otra vez- los trabajadores de prensa. En América TV ya han realizado varias medidas de fuerza por atraso salarial, y el incumplimiento del convenio colectivo. Francisco de Narváez es hoy el diputado más rico del parlamento, con una declaración jurada por 28.709.880 pesos. Puro verso: las revistas especializadas aseguran que su fortuna no baja de los 200 millones de dólares. Con el cinismo que caracteriza a los capitalistas en plena campaña electoral, Francisco De Narváez dice que “he decidido pasar del ámbito privado a ser un hombre público para intentar que el pueblo sea feliz”. Empresario mediático y terrateniente. Agitador de la mano dura y amigo de ex represores. Enemigo de los trabajadores y los jóvenes pobres: su prontuario nos ahorra los comentarios. Fuente Fotos El disfraz le calza perfecto... Con dos amigazos... La Triple Alianza Patovica de Duhalde Con Lavagna
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