Pero la censura y un nuevo gobierno militar, acabaron con esa primavera. El desquite vendría después, con Tiempo de revancha de Adolfo Aristarain, la comedia satírica Plata dulce de Ayala, y el documental La república perdida de Miguel Pérez. En 1984 un gobierno radical acabó con la censura y un cineasta de los '60, Manuel Antin, puesto al frente del INC, propició el surgimiento de una nueva generación, que pasó a llamarse del Cine Argentino en Libertad y Democracia.
Tiempo de revancha.
film de Adolfo Aristarain
Izq.: Susú Pecoraro e Imanol Arias en Camila. María Luisa Bemberg. Centro: Chunchuna Villafañe y Norma Aleandro en La Historia Oficial. Luis Puenzo. Der.: Miguel Angel Solá en El exilio de Gardel. Pino Solanas.
Así surgieron Camila de María Luisa Bemberg, (otro candidato al Oscar), La historia oficial de Luis Puenzo, ganador, finalmente, del Oscar, Hombre mirando al sudeste de Eliseo Subiela, Tangos. El Exilio de Gardel de Solanas, La deuda interna de Miguel Pereira y muchos otros filmes, la mayoría de realizadores jóvenes o postergados que ganaron gran cantidad de premios internacionales, y colocaron sus películas en casi todo el mundo.
Sin embargo, la crisis económica argentina de 1989, con su hiperinflación, terminó también con los nuevos sueños. Convertidos definitivamente en directores-productores dependientes del subsidio oficial o de la coproducción extranjera, los cineastas argentinos se esperanzan hoy en la nueva ley, aprobada en 1995, que obliga al video y la televisión a aportar dinero para financiar películas argentinas. Quizás de este modo, la Evita de Alan Parker termine financiando un buen filme argentino sobre Eva Perón. Por lo pronto, continúan surgiendo jóvenes realizadores, de mucha creatividad y bajos presupuestos, como Ciro Capellari que en estos días está filmando con la actriz española Angela Molina en la Patagonia, Alejandro Agresti o Jorge Rocca.
http://www.surdelsur.com/cine/cinein/cinin4.htm
Tiempo de revancha.
film de Adolfo Aristarain
Izq.: Susú Pecoraro e Imanol Arias en Camila. María Luisa Bemberg. Centro: Chunchuna Villafañe y Norma Aleandro en La Historia Oficial. Luis Puenzo. Der.: Miguel Angel Solá en El exilio de Gardel. Pino Solanas.
Así surgieron Camila de María Luisa Bemberg, (otro candidato al Oscar), La historia oficial de Luis Puenzo, ganador, finalmente, del Oscar, Hombre mirando al sudeste de Eliseo Subiela, Tangos. El Exilio de Gardel de Solanas, La deuda interna de Miguel Pereira y muchos otros filmes, la mayoría de realizadores jóvenes o postergados que ganaron gran cantidad de premios internacionales, y colocaron sus películas en casi todo el mundo.
Sin embargo, la crisis económica argentina de 1989, con su hiperinflación, terminó también con los nuevos sueños. Convertidos definitivamente en directores-productores dependientes del subsidio oficial o de la coproducción extranjera, los cineastas argentinos se esperanzan hoy en la nueva ley, aprobada en 1995, que obliga al video y la televisión a aportar dinero para financiar películas argentinas. Quizás de este modo, la Evita de Alan Parker termine financiando un buen filme argentino sobre Eva Perón. Por lo pronto, continúan surgiendo jóvenes realizadores, de mucha creatividad y bajos presupuestos, como Ciro Capellari que en estos días está filmando con la actriz española Angela Molina en la Patagonia, Alejandro Agresti o Jorge Rocca.
http://www.surdelsur.com/cine/cinein/cinin4.htm