Mal aliento : ¿ a qué se debe ?
El mal aliento puede ser la causa de un deterioro en las relaciones personales. Las personas que sufren halitosis tienden a aislarse y a evitar el contacto social más superfluo ya que una simple conversación desvela su terrible problema
CÓMO VENCERLO
Una higiene correcta - La primera causa de la halitosis es la falta de higiene. La boca exige unos rigurosos hábitos de limpieza imprescindibles e improrrogables. Después de cada comida hay que someterse al ritual: cepillado de dientes e hilo dental. Una vez al día, por la mañana o por la noche, es necesario también usar un enjuague dental. Teóricamente, esta rutina será suficiente para evitar el mal aliento. La enfermedad - Cuando el mal aliento no se sofoca con la necesaria higiene oral, lo más probable es que se deba a alguna enfermedad interna. Las infecciones localizadas en la cavidad bucal suelen desprender un desagradable olor. Por eso, en el caso de caries, es más probable sufrir mal aliento. - Además, también hay enfermedades, que no están directamente asociadas a la boca, que pueden provocar halitosis. Es el caso de las enfermedades hepáticas o de la diabetes. - También puede estar motivada por alguna disfunción interna del aparato digestivo.
La dieta - El consumo de ciertos alimentos también influye en la aparición del mal aliento. - Es el caso del consumo de alcohol y tabaco que no favorece, en absoluto, en los casos de halitosis. Tratamiento - Hay numerosos remedios caseros y farmacológicos que ayudan a combatir el mal aliento. Sin embargo, la premisa fundamental es partir siempre de una higiene bucodental rigurosa y exhaustiva. Jamás debe desatenderse y, aún menos, en los casos en los que se intuyen problemas mal aliento. - Pero obsesionarse y encadenarse permanentemente al cepillo y al enjuague dental tampoco es siempre la solución. Hay casos de halitosis en los que la limpieza no interviene de forma determinante. Aquellas personas que presentan un desagradable y molesto olor bucal como consecuencia de una enfermedad interna, deben consultarlo con el especialista. Tratar el problema original será la única vía posible para evitar las molestias.
El mal aliento puede ser la causa de un deterioro en las relaciones personales. Las personas que sufren halitosis tienden a aislarse y a evitar el contacto social más superfluo ya que una simple conversación desvela su terrible problema
CÓMO VENCERLO
Una higiene correcta - La primera causa de la halitosis es la falta de higiene. La boca exige unos rigurosos hábitos de limpieza imprescindibles e improrrogables. Después de cada comida hay que someterse al ritual: cepillado de dientes e hilo dental. Una vez al día, por la mañana o por la noche, es necesario también usar un enjuague dental. Teóricamente, esta rutina será suficiente para evitar el mal aliento. La enfermedad - Cuando el mal aliento no se sofoca con la necesaria higiene oral, lo más probable es que se deba a alguna enfermedad interna. Las infecciones localizadas en la cavidad bucal suelen desprender un desagradable olor. Por eso, en el caso de caries, es más probable sufrir mal aliento. - Además, también hay enfermedades, que no están directamente asociadas a la boca, que pueden provocar halitosis. Es el caso de las enfermedades hepáticas o de la diabetes. - También puede estar motivada por alguna disfunción interna del aparato digestivo.
La dieta - El consumo de ciertos alimentos también influye en la aparición del mal aliento. - Es el caso del consumo de alcohol y tabaco que no favorece, en absoluto, en los casos de halitosis. Tratamiento - Hay numerosos remedios caseros y farmacológicos que ayudan a combatir el mal aliento. Sin embargo, la premisa fundamental es partir siempre de una higiene bucodental rigurosa y exhaustiva. Jamás debe desatenderse y, aún menos, en los casos en los que se intuyen problemas mal aliento. - Pero obsesionarse y encadenarse permanentemente al cepillo y al enjuague dental tampoco es siempre la solución. Hay casos de halitosis en los que la limpieza no interviene de forma determinante. Aquellas personas que presentan un desagradable y molesto olor bucal como consecuencia de una enfermedad interna, deben consultarlo con el especialista. Tratar el problema original será la única vía posible para evitar las molestias.