Chris y Sheva avanzan rápidamente por la sabana africana mientras comentan con el conductor del jeep la huida de Irving. Sheva contacta con el cuartel general para informarles de la situación. Sheva propone unirse con el equipo delta para reanudar la persecución de Irving, que muy probablemente se dirige hacia el yacimiento de petróleo. Desde el cuartel general les confirman la misión.
La noche está cayendo sobre la sabana cuando de pronto empiezan a aparecer infectados en moto que se dirigen rápidamente hacia ellos. Chris y Sheva se ponen a los mandos de las armas del jeep mientras Dave, el conductor, empieza a acelerar para escapar.
Josh, el capitán del equipo Delta, les comunica por radio que han averiguado, gracias a los datos del disco recuperado, que los nativos han sido infectados con un virus llamado Las Plagas. A los nativos infectados se les llama Majini. Chris no entiende qué relación tiene ese hecho con el llamado Uroboros, tras lo cual decide que sólo Irving puede proporcionarles las respuestas que necesitan. De momento, tienen que frenar a las hordas de Majinis motorizados que se les vienen encima. Los Majini atacan con saña, arrojándoles cócteles molotov y hachas afiladas que dañan el vehículo. Así mismo, aparecen camiones acorazados con Majinis en el remolque con malas intenciones.
Mientras Dave conduce, Chris y Sheva abaten a todos los Majini que intentan alcanzarlos. Los dos agentes tienen que tener cuidado a la hora de usar las armas del vehículo, pues su uso continuo puede producir el sobrecalentamiento de las mismas. No es este el único problema al que se enfrentan, pues el camino está lleno de curvas cerradas que les obligan a agarrarse cuando menos se lo esperan.
La noche va cayendo mientras los tres siguen con la huida. Llegados a cierto punto, se encuentran una barrera de Majini que les cierran el paso. Chris y Sheva abaten a los enemigos y el viaje continúa. Los siguientes grupos de Majini les intentan sacar de la carretera, pero Chris y Sheva logran detenerlos una vez más.
Por fin, al cruzar un puente roto, los tres agentes de la BSAA consiguen dejar atrás a sus perseguidores.
Ya es noche cerrada cuando consiguen llegar a un poblado cerca del cual empieza la zona de los pantanos. Por desgracia, les espera una desagradable sorpresa: el lugar está sembrado con los cadáveres de los miembros del equipo delta. Dave le toma el pulso con desesperación a uno de los cuerpos. Sheva se pregunta quién o qué ha podido provocar tal masacre, pero no tarda en obtener una respuesta, pues un enorme pie cae sobre Dave aplastándolo y matándolo.
El pie pertenece a lo que parece ser un gigante, un ser descomunal que lleva cadáveres de miembros de la BSAA colgando de la cintura. Chris y Sheva se esconden del gigante, una bioarma llamada Ndesu basado en el Gigante visto en Resident Evil 4. Pero esta nueva versión parece todavía más feroz, pues no para de lanzar jeeps por los aires hasta descubrir a los protagonistas. Chris le dispara en vano, tras lo cual optan por salir corriendo, siendo perseguidos por el monstruo que hace gala de una increíble agilidad.
Los dos agentes consiguen llegar a los cañones del jeep y desde allí se enfrentan al gigante. Las armas de gran calibre del jeep parecen ser capaces de detener a Ndesu en cierta medida, pero éste aún no ha sido derrotado. Ndesu les ataca embistiéndoles, lanzándoles rocas, golpeándoles con postes, haciendo temblar el suelo, intentando pisotearles, intentando agarrarles… El monstruo hace gala de un gran arsenal de técnicas de ataque, a las que se suman dos Majini con ballesta y uno con cócteles molotov.
Chris y Sheva aguantan el envite de estos enemigos, teniendo especial cuidado con Ndesu. Llegados a cierto punto, una especie de plagas surgen del gigante. Atacando y destrozando estos puntos, de la espalda surge una descomunal plaga que se revela como el punto débil del monstruo. Los agentes repiten esta pauta de ataque y Ndesu acaba siendo derrotado y cayendo sobre el jeep.
Sheva respira tras haber sobrevivido al ataque, pero descubre que el cadáver de Josh no está la zona. En un primer momento y a raíz de la gravedad de la situación, Sheva le propone a Chris que huyan del lugar pues carecen de apoyo táctico para enfrentarse a los peligros que se les vienen encima. Chris se niega y le explica el motivo: Jill, su antigua compañera, a la que daba por muerta, puede seguir viva. Chris está convencido de esto tras ver la foto del disco recuperado y está decidido a seguir adelante aunque sea solo. Sheva le detiene y le dice que irá con él. Chris le advierte de que han salido de los límites de la misión y de que a partir de ese momento están solos. Sheva se limita a recordarle que ambos son compañeros, tras lo cual se suben en un deslizador y empiezan a adentrarse en los pantanos.
Capítulo 3-1 [editar]Ya ha amanecido y Chris y Sheva prosiguen su búsqueda a través de los pantanos montados en el deslizador. El cielo está nublado y el viaje transcurre sin incidentes, de manera que Sheva aprovecha para preguntarle a Chris acerca de la supuesta muerte de Jill. Asistimos entonces a un flashback.
En 2006, Chris y Jill estaban buscando al fundador de Umbrella, Ozwell E. Spencer. Gracias a un soplon, sabían donde se encontraba el máximo representante de Umbrella: un descomunal castillo que se alzaba al borde de un altísimo acantilado. Durante una noche tormentosa, Chris y Jill se infiltraron en el castillo para detener a Spencer, pero se encontraron con una inesperada sorpresa: el maltrecho cadáver de Spencer yacía a los pies de un hombre que también buscaban con ansia los dos ex–agentes de S.T.A.R.S: el ex–capitán de los S.T.A.R.S, Albert Wesker en persona. Se inició entonces un combate entre los tres. A pesar de la ventaja numérica de Chris y Jill, empezaron a ser apaleados. Los sobrehumanos poderes de Wesker parecían haber aumentado desde que Chris y él se encontraran en la isla Rockfort (ver Resident Evil Code: Veronica). Además de poseer una fuerza sobrehumana, Wesker hacía gala de una impresionante velocidad que rayaba en el teletransporte y que le permitía esquivar las balas sin problemas. Wesker se zafaba de los ataques de Chris y Jill sin problemas y acabó por coger a Chris y se dispuso a lanzarlo al vacío a través de una de las ventanas de la estancia. Jill se lanzó desesperadamente sobre Wesker y los dos cayeron por la ventana y se precipitaron al vacío. Chris se salvó, pero a un alto precio.
De vuelta a la actualidad, Chris comenta que nunca encontraron el cadáver de Jill, pero se la acabó dando por muerta; a pesar de ello, Chris está decidido a encontrarla. Llega la hora de Sheva de dar explicaciones de por qué se unió a la BSAA y la agente cuenta su historia: sus padres murieron en un accidente en una planta química propiedad de Umbrella. Sheva no tardó en descubrir que el supuesto accidente no había sido tal, sino que había sido un experimento fallido con bioarmas de Umbrella. Después de eso, Sheva se unió a la BSAA para detener futuros incidentes como el que marcó su vida. Con sus motivaciones reveladas, el viaje a través de los pantanos continúa.
Chris y Sheva acaban llegando a una zona donde hay diversas zonas donde pueden desembarcar. En una encuentran un cadáver de un miembro de la BSAA con un informe donde se menciona una puerta que está cerrada pero que es necesario atravesar para llegar al yacimiento de petróleo. Chris y Sheva empiezan a recorrer la zona para encontrar cuatro piezas que son necesarias para abrir la puerta que les bloquea el paso. Buscando las piezas, los dos agentes se topan con una nueva amenaza: un nuevo tipo de Majini, los Majini pantano, que parecen aborígenes africanos. Estos Majini son más ágiles que sus homólogos del principio. Tienen una gran capacidad de salto y son algo más feroces. Algunos atacan con lanzas, otros llevan la cabeza cubierta para evitar los golpes críticos y otros portan escudos para evitar los ataques frontales.
En una zona de cabañas, cerca de otra pieza, uno de estos Majini sufre una extraña transformación: la parte superior de su torso se transforma en una especie de exoesqueleto rosado. Este nuevo enemigo, llamado Duvalia, es incapaz de subir escaleras o saltar vallas, pero es muy feroz y constante y puede zamparse a Chris o a Sheva de un bocado.
Chris y Sheva afrontan más amenazas, pues una de las zonas donde se encuentra una de las piezas está plagada de cocodrilos, extremadamente hostiles y capaces de devorar a los agentes en un instante.
Superando estos peligros, Chris y Sheva consiguen las cuatro piezas. No todo son problemas, pues los dos agentes descubren un barco hundido donde se hacen con un lanzacohetes y una granja avícola, donde consiguen varios huevos de gallina que les ayudan a recuperar energía.
Eventualmente, Chris y Sheva consiguen atravesar la puerta que les impide el paso. Tras cruzar un pequeño canal llega a lo que parece ser un pequeño poblado de aborígenes. El lugar está en calma, pero no tardan en empezar a oír unos aullidos ululantes. Empiezan a aparecer hordas de Majini pantano acompañados de dos especímenes de un nuevo enemigo: los Majini gigante, aborígenes altísimos que portan unas enormes máscaras que hacen que su cabeza sea invulnerable. Estos enemigos, además de ser muy resistentes y de enarbolar una especie de mazas con las que provocan muchos daños, también hacen gala de una notable agilidad, pues son muy veloces y dan unos descomunales saltos que les permiten llegar a los pisos superiores del lugar.
Chris y Sheva están atrapados en el poblado, pues el puente que les permitiría continuar no está levantado. Uno de los agentes opta por subir el puente mientras el otro lo cruza rápidamente, aunque antes tienen que derribar a los dos Majini Gigante del lugar así como a la tropa de Majini pantano que les acompañan. Por fin, Chris y Sheva acaban con todos sus enemigos y se reúnen al otro lado del puente. Allí encuentran el diario de un habitante del poblado, en el que se cuenta que un hombre del yacimiento petrolífero (probablemente Irving) les inoculó una supuesta vacuna que provocó la muerte de mujeres y niños y sometió a los hombres a una especie de estado de locura e ira permanentes. El diario termina con frases incoherente, pero permite a los dos agentes descubrir como fueron infectados los habitantes del lugar.
Chris y Sheva se suben a una especie de teleférico para seguir su viaje hacia las instalaciones de extracción de petróleo.
Capítulo 3-2 [editar]Chris y Sheva llegan a una nueva zona del poblado, el campo de ejecución. Esta zona consiste en una serie de pasarelas hechas de tablones de maderas sobre una gran zona con agua. Cuando los dos agentes llegan, empieza a lloviznar. Chris y Sheva llegan justo a tiempo de ver una horrible escena: el cuerpo de un agente de la BSAA está colgando sobre el agua cuando súbitamente un cocodrilo surge de ella para comérselo de un bocado.
Por la zona hay varios Majini pantano y Chris y Sheva no dudan en eliminarlos. Los dos siguen avanzando, pero su avance se ve detenido cuando los Majini suben el puente que les permitiría seguir avanzando. Tras derrotar a una horda de Majini, Chris y Sheva se separan, pues el interruptor para volver a bajar el puente está en una zona a la que solo se puede acceder en una balsa que tiene que ser accionada por el otro. Mientras un agente impulsa la balsa, el otro se sube a ella. El camino del personaje de la balsa no será tranquilo, pues los cocodrilos del lugar saltarán sobre la balsa para devorarlo.
Eventualmente, Chris y Sheva consiguen restaurar el puente y, tras cruzar una cueva, llegan a una pequeña zona cercana al yacimiento petrolífero. Ha dejado de lloviznar y una sorpresa espera a los dos agentes en esta zona: un par de tiendas de campaña de Tricell, compañía que financia a la BSAA y miembro del consorcio farmacéutico mundial. Chris no entiende que pinta Tricell en África, pero dentro de una de las tiendas encuentra un documento en el que se habla de Las Plagas tipo 3, consistentes en la fusión de una plaga normal y una plaga de control. Dichas plagas parecen ser la causa de la existencia de los Majini Gigante, pues en el informe se menciona el crecimiento de los sujetos y las horribles mutaciones que sufren (como los Majini gigante van cubiertos con máscaras, desconocemos los efectos de tales mutaciones).
Chris y Sheva llegan por fin a las instalaciones de extracción de petróleo justo a tiempo de ver como Irving escapa. Los dos agentes se mueven rápidamente y derrotan a los Majini que guardan el lugar (estos vuelven a ser como los del pueblo del principio). La zona está llena de tuberías con escapes que expelen grandes llamaradas que les impiden el paso, de manera que tienen que ir cerrando las llaves para abrirse paso. Su tarea se ve dificultada por la aparición de dos Majini con motosierra, muy ágiles y resistentes. A pesar de todas estas dificultades, Chris y Sheva consiguen llegar a la parte trasera de las instalaciones.
En este edificio, se encuentran con Josh, el único superviviente del equipo delta. Sheva se alegra de que Josh esté vivo, pero este no tarda en maldecir por la suerte de su equipo, del que se separó para llegar al puerto en busca de Irving. Josh les recrimina por no haber abandonado la misión, ya que es muy peligrosa y solo quedan ellos tres, pero entonces Sheva le informa de los motivos de Chris. La discusión se pospone porque empiezan a ser atacados por una horda de Majini. Josh se dedica a intentar activar el ascensor que hay en la zona mientras Chris y Sheva le cubren. Los tres agentes consiguen escapar al piso superior, donde se topan con otra puerta cerrada que Josh empieza a manipular. Chris y Sheva vuelven a cubrirle, pues esta vez la hora de Majini viene acompañada de un Majini con motosierra.
Por fin, los tres agentes consiguen llegar al exterior. Josh les informa de que probablemente Irving pretende escapar por el puerto y hacer estallar la refinería para no dejar pruebas. El equipo opta por separarse: Josh irá a buscar una manera de escapar del lugar mientras Chris y Sheva buscan a Irving.
Dicho y hecho. Chris y Sheva llegan a un pequeño puerto que hay tras la refinería. El barco de Irving está allí, pero cuando los dos agentes se aproximan para detenerlo, ven como la mujer con máscara de pájaro huye en una pequeña lancha. Irving les saluda desde su barco con una sonrisa desquiciada diciendo que han llegado a tiempo para los fuegos artificiales, tras lo cual huye también.
Josh está al otro lado del muelle. Ha conseguido un bote para huir, pues solo disponen de dos minutos antes de que el lugar estalle. Chris y Sheva corren para reunirse con él, pero la carrera está llena de dificultades: Majini armados con ballestas, dinamita, etc., una jauría de Adjule, trampas explosivas e incluso un Majini hombre alto.
Una vez más, Chris y Sheva superan todos estos peligros y llegan al bote en el que escapan son Josh cuando la refinería empieza a estallar.
La noche está cayendo sobre la sabana cuando de pronto empiezan a aparecer infectados en moto que se dirigen rápidamente hacia ellos. Chris y Sheva se ponen a los mandos de las armas del jeep mientras Dave, el conductor, empieza a acelerar para escapar.
Josh, el capitán del equipo Delta, les comunica por radio que han averiguado, gracias a los datos del disco recuperado, que los nativos han sido infectados con un virus llamado Las Plagas. A los nativos infectados se les llama Majini. Chris no entiende qué relación tiene ese hecho con el llamado Uroboros, tras lo cual decide que sólo Irving puede proporcionarles las respuestas que necesitan. De momento, tienen que frenar a las hordas de Majinis motorizados que se les vienen encima. Los Majini atacan con saña, arrojándoles cócteles molotov y hachas afiladas que dañan el vehículo. Así mismo, aparecen camiones acorazados con Majinis en el remolque con malas intenciones.
Mientras Dave conduce, Chris y Sheva abaten a todos los Majini que intentan alcanzarlos. Los dos agentes tienen que tener cuidado a la hora de usar las armas del vehículo, pues su uso continuo puede producir el sobrecalentamiento de las mismas. No es este el único problema al que se enfrentan, pues el camino está lleno de curvas cerradas que les obligan a agarrarse cuando menos se lo esperan.
La noche va cayendo mientras los tres siguen con la huida. Llegados a cierto punto, se encuentran una barrera de Majini que les cierran el paso. Chris y Sheva abaten a los enemigos y el viaje continúa. Los siguientes grupos de Majini les intentan sacar de la carretera, pero Chris y Sheva logran detenerlos una vez más.
Por fin, al cruzar un puente roto, los tres agentes de la BSAA consiguen dejar atrás a sus perseguidores.
Ya es noche cerrada cuando consiguen llegar a un poblado cerca del cual empieza la zona de los pantanos. Por desgracia, les espera una desagradable sorpresa: el lugar está sembrado con los cadáveres de los miembros del equipo delta. Dave le toma el pulso con desesperación a uno de los cuerpos. Sheva se pregunta quién o qué ha podido provocar tal masacre, pero no tarda en obtener una respuesta, pues un enorme pie cae sobre Dave aplastándolo y matándolo.
El pie pertenece a lo que parece ser un gigante, un ser descomunal que lleva cadáveres de miembros de la BSAA colgando de la cintura. Chris y Sheva se esconden del gigante, una bioarma llamada Ndesu basado en el Gigante visto en Resident Evil 4. Pero esta nueva versión parece todavía más feroz, pues no para de lanzar jeeps por los aires hasta descubrir a los protagonistas. Chris le dispara en vano, tras lo cual optan por salir corriendo, siendo perseguidos por el monstruo que hace gala de una increíble agilidad.
Los dos agentes consiguen llegar a los cañones del jeep y desde allí se enfrentan al gigante. Las armas de gran calibre del jeep parecen ser capaces de detener a Ndesu en cierta medida, pero éste aún no ha sido derrotado. Ndesu les ataca embistiéndoles, lanzándoles rocas, golpeándoles con postes, haciendo temblar el suelo, intentando pisotearles, intentando agarrarles… El monstruo hace gala de un gran arsenal de técnicas de ataque, a las que se suman dos Majini con ballesta y uno con cócteles molotov.
Chris y Sheva aguantan el envite de estos enemigos, teniendo especial cuidado con Ndesu. Llegados a cierto punto, una especie de plagas surgen del gigante. Atacando y destrozando estos puntos, de la espalda surge una descomunal plaga que se revela como el punto débil del monstruo. Los agentes repiten esta pauta de ataque y Ndesu acaba siendo derrotado y cayendo sobre el jeep.
Sheva respira tras haber sobrevivido al ataque, pero descubre que el cadáver de Josh no está la zona. En un primer momento y a raíz de la gravedad de la situación, Sheva le propone a Chris que huyan del lugar pues carecen de apoyo táctico para enfrentarse a los peligros que se les vienen encima. Chris se niega y le explica el motivo: Jill, su antigua compañera, a la que daba por muerta, puede seguir viva. Chris está convencido de esto tras ver la foto del disco recuperado y está decidido a seguir adelante aunque sea solo. Sheva le detiene y le dice que irá con él. Chris le advierte de que han salido de los límites de la misión y de que a partir de ese momento están solos. Sheva se limita a recordarle que ambos son compañeros, tras lo cual se suben en un deslizador y empiezan a adentrarse en los pantanos.
Capítulo 3-1 [editar]Ya ha amanecido y Chris y Sheva prosiguen su búsqueda a través de los pantanos montados en el deslizador. El cielo está nublado y el viaje transcurre sin incidentes, de manera que Sheva aprovecha para preguntarle a Chris acerca de la supuesta muerte de Jill. Asistimos entonces a un flashback.
En 2006, Chris y Jill estaban buscando al fundador de Umbrella, Ozwell E. Spencer. Gracias a un soplon, sabían donde se encontraba el máximo representante de Umbrella: un descomunal castillo que se alzaba al borde de un altísimo acantilado. Durante una noche tormentosa, Chris y Jill se infiltraron en el castillo para detener a Spencer, pero se encontraron con una inesperada sorpresa: el maltrecho cadáver de Spencer yacía a los pies de un hombre que también buscaban con ansia los dos ex–agentes de S.T.A.R.S: el ex–capitán de los S.T.A.R.S, Albert Wesker en persona. Se inició entonces un combate entre los tres. A pesar de la ventaja numérica de Chris y Jill, empezaron a ser apaleados. Los sobrehumanos poderes de Wesker parecían haber aumentado desde que Chris y él se encontraran en la isla Rockfort (ver Resident Evil Code: Veronica). Además de poseer una fuerza sobrehumana, Wesker hacía gala de una impresionante velocidad que rayaba en el teletransporte y que le permitía esquivar las balas sin problemas. Wesker se zafaba de los ataques de Chris y Jill sin problemas y acabó por coger a Chris y se dispuso a lanzarlo al vacío a través de una de las ventanas de la estancia. Jill se lanzó desesperadamente sobre Wesker y los dos cayeron por la ventana y se precipitaron al vacío. Chris se salvó, pero a un alto precio.
De vuelta a la actualidad, Chris comenta que nunca encontraron el cadáver de Jill, pero se la acabó dando por muerta; a pesar de ello, Chris está decidido a encontrarla. Llega la hora de Sheva de dar explicaciones de por qué se unió a la BSAA y la agente cuenta su historia: sus padres murieron en un accidente en una planta química propiedad de Umbrella. Sheva no tardó en descubrir que el supuesto accidente no había sido tal, sino que había sido un experimento fallido con bioarmas de Umbrella. Después de eso, Sheva se unió a la BSAA para detener futuros incidentes como el que marcó su vida. Con sus motivaciones reveladas, el viaje a través de los pantanos continúa.
Chris y Sheva acaban llegando a una zona donde hay diversas zonas donde pueden desembarcar. En una encuentran un cadáver de un miembro de la BSAA con un informe donde se menciona una puerta que está cerrada pero que es necesario atravesar para llegar al yacimiento de petróleo. Chris y Sheva empiezan a recorrer la zona para encontrar cuatro piezas que son necesarias para abrir la puerta que les bloquea el paso. Buscando las piezas, los dos agentes se topan con una nueva amenaza: un nuevo tipo de Majini, los Majini pantano, que parecen aborígenes africanos. Estos Majini son más ágiles que sus homólogos del principio. Tienen una gran capacidad de salto y son algo más feroces. Algunos atacan con lanzas, otros llevan la cabeza cubierta para evitar los golpes críticos y otros portan escudos para evitar los ataques frontales.
En una zona de cabañas, cerca de otra pieza, uno de estos Majini sufre una extraña transformación: la parte superior de su torso se transforma en una especie de exoesqueleto rosado. Este nuevo enemigo, llamado Duvalia, es incapaz de subir escaleras o saltar vallas, pero es muy feroz y constante y puede zamparse a Chris o a Sheva de un bocado.
Chris y Sheva afrontan más amenazas, pues una de las zonas donde se encuentra una de las piezas está plagada de cocodrilos, extremadamente hostiles y capaces de devorar a los agentes en un instante.
Superando estos peligros, Chris y Sheva consiguen las cuatro piezas. No todo son problemas, pues los dos agentes descubren un barco hundido donde se hacen con un lanzacohetes y una granja avícola, donde consiguen varios huevos de gallina que les ayudan a recuperar energía.
Eventualmente, Chris y Sheva consiguen atravesar la puerta que les impide el paso. Tras cruzar un pequeño canal llega a lo que parece ser un pequeño poblado de aborígenes. El lugar está en calma, pero no tardan en empezar a oír unos aullidos ululantes. Empiezan a aparecer hordas de Majini pantano acompañados de dos especímenes de un nuevo enemigo: los Majini gigante, aborígenes altísimos que portan unas enormes máscaras que hacen que su cabeza sea invulnerable. Estos enemigos, además de ser muy resistentes y de enarbolar una especie de mazas con las que provocan muchos daños, también hacen gala de una notable agilidad, pues son muy veloces y dan unos descomunales saltos que les permiten llegar a los pisos superiores del lugar.
Chris y Sheva están atrapados en el poblado, pues el puente que les permitiría continuar no está levantado. Uno de los agentes opta por subir el puente mientras el otro lo cruza rápidamente, aunque antes tienen que derribar a los dos Majini Gigante del lugar así como a la tropa de Majini pantano que les acompañan. Por fin, Chris y Sheva acaban con todos sus enemigos y se reúnen al otro lado del puente. Allí encuentran el diario de un habitante del poblado, en el que se cuenta que un hombre del yacimiento petrolífero (probablemente Irving) les inoculó una supuesta vacuna que provocó la muerte de mujeres y niños y sometió a los hombres a una especie de estado de locura e ira permanentes. El diario termina con frases incoherente, pero permite a los dos agentes descubrir como fueron infectados los habitantes del lugar.
Chris y Sheva se suben a una especie de teleférico para seguir su viaje hacia las instalaciones de extracción de petróleo.
Capítulo 3-2 [editar]Chris y Sheva llegan a una nueva zona del poblado, el campo de ejecución. Esta zona consiste en una serie de pasarelas hechas de tablones de maderas sobre una gran zona con agua. Cuando los dos agentes llegan, empieza a lloviznar. Chris y Sheva llegan justo a tiempo de ver una horrible escena: el cuerpo de un agente de la BSAA está colgando sobre el agua cuando súbitamente un cocodrilo surge de ella para comérselo de un bocado.
Por la zona hay varios Majini pantano y Chris y Sheva no dudan en eliminarlos. Los dos siguen avanzando, pero su avance se ve detenido cuando los Majini suben el puente que les permitiría seguir avanzando. Tras derrotar a una horda de Majini, Chris y Sheva se separan, pues el interruptor para volver a bajar el puente está en una zona a la que solo se puede acceder en una balsa que tiene que ser accionada por el otro. Mientras un agente impulsa la balsa, el otro se sube a ella. El camino del personaje de la balsa no será tranquilo, pues los cocodrilos del lugar saltarán sobre la balsa para devorarlo.
Eventualmente, Chris y Sheva consiguen restaurar el puente y, tras cruzar una cueva, llegan a una pequeña zona cercana al yacimiento petrolífero. Ha dejado de lloviznar y una sorpresa espera a los dos agentes en esta zona: un par de tiendas de campaña de Tricell, compañía que financia a la BSAA y miembro del consorcio farmacéutico mundial. Chris no entiende que pinta Tricell en África, pero dentro de una de las tiendas encuentra un documento en el que se habla de Las Plagas tipo 3, consistentes en la fusión de una plaga normal y una plaga de control. Dichas plagas parecen ser la causa de la existencia de los Majini Gigante, pues en el informe se menciona el crecimiento de los sujetos y las horribles mutaciones que sufren (como los Majini gigante van cubiertos con máscaras, desconocemos los efectos de tales mutaciones).
Chris y Sheva llegan por fin a las instalaciones de extracción de petróleo justo a tiempo de ver como Irving escapa. Los dos agentes se mueven rápidamente y derrotan a los Majini que guardan el lugar (estos vuelven a ser como los del pueblo del principio). La zona está llena de tuberías con escapes que expelen grandes llamaradas que les impiden el paso, de manera que tienen que ir cerrando las llaves para abrirse paso. Su tarea se ve dificultada por la aparición de dos Majini con motosierra, muy ágiles y resistentes. A pesar de todas estas dificultades, Chris y Sheva consiguen llegar a la parte trasera de las instalaciones.
En este edificio, se encuentran con Josh, el único superviviente del equipo delta. Sheva se alegra de que Josh esté vivo, pero este no tarda en maldecir por la suerte de su equipo, del que se separó para llegar al puerto en busca de Irving. Josh les recrimina por no haber abandonado la misión, ya que es muy peligrosa y solo quedan ellos tres, pero entonces Sheva le informa de los motivos de Chris. La discusión se pospone porque empiezan a ser atacados por una horda de Majini. Josh se dedica a intentar activar el ascensor que hay en la zona mientras Chris y Sheva le cubren. Los tres agentes consiguen escapar al piso superior, donde se topan con otra puerta cerrada que Josh empieza a manipular. Chris y Sheva vuelven a cubrirle, pues esta vez la hora de Majini viene acompañada de un Majini con motosierra.
Por fin, los tres agentes consiguen llegar al exterior. Josh les informa de que probablemente Irving pretende escapar por el puerto y hacer estallar la refinería para no dejar pruebas. El equipo opta por separarse: Josh irá a buscar una manera de escapar del lugar mientras Chris y Sheva buscan a Irving.
Dicho y hecho. Chris y Sheva llegan a un pequeño puerto que hay tras la refinería. El barco de Irving está allí, pero cuando los dos agentes se aproximan para detenerlo, ven como la mujer con máscara de pájaro huye en una pequeña lancha. Irving les saluda desde su barco con una sonrisa desquiciada diciendo que han llegado a tiempo para los fuegos artificiales, tras lo cual huye también.
Josh está al otro lado del muelle. Ha conseguido un bote para huir, pues solo disponen de dos minutos antes de que el lugar estalle. Chris y Sheva corren para reunirse con él, pero la carrera está llena de dificultades: Majini armados con ballestas, dinamita, etc., una jauría de Adjule, trampas explosivas e incluso un Majini hombre alto.
Una vez más, Chris y Sheva superan todos estos peligros y llegan al bote en el que escapan son Josh cuando la refinería empieza a estallar.