imagen de mucho miedo
leyendo en interned me encontré esta foto que ven arriba, y me causó fuerte impresión;lo que puede provocar al verla a cualquier argentino: bronca, odio, recuerdos, impotencia. No sólo por traer a la memoria el “inicio del fin”, la convertibilidad menemista, que terminó en el anticipado [color=darkred]corralito financiero[/color] (también llamado la [color=red]MAYOR ESTAFA[/color] al pueblo argentino), sino por el hecho de recordar que los causantes siguen dando vueltas por ahí, hablando como si no recordaran cuánto cagaron al pueblo argentino y proponiendo ahora soluciones a la “crisis”. ¡CARADURAS HIJOS DE UNA GRANDISIMA
Y RECALCADA PUTA!
Me pudre el cerebro el sólo hecho de meterme en la cabeza de alguien que tenga 50 o 60 años y los haya vivido todos en Argentina, viendo pasar su historia.
Vuelve a hablar Cavallo en televisión y en los diarios, y lo volvemos a escuchar. Ese que fue “el hombre más odiado de la Argentina”. El de la convertibilidad y el corralito, el mismo. Ahora viene a dar consejos y soluciones para sacar a un país de una crisis (!!). Y lo escuchamos.
Menem habla en televisión, en radio, en los diarios, ¡EN EL SENADO! y lo seguimos escuchando.
Si alguno lee desde el exilio, sepa que sí, es el mismo Cavallo y el mismo Ménem de aquellos tiempos. Y hoy aconsejan, se quejan, “denuncian”… y los escuchamos.
Creemos que putear y amenazar con gestos a jueces es “democracia”.
Periodistas, diarios, grupos, “representantes” que apoyaron la dictadura (esa en que se murió mucha gente, ¿te acordás?) hoy hablan, o escriben… y sus notas son las más leídas, sus entrevistas las más escuchadas.
De ninguna manera estoy diciendo que no hay que dejarlos hablar. Que hablen con la demencia senil que varios parecen tener. Pero por respeto a un montón de cosas, por dignidad, por asco, bronca, porque todavía sangra la herida, o por el motivo que sea, ¡ni los tendríamos que escuchar! ¡Por decisión propia!
Un tipo (generalmente con un piloncito de asesores que se fijan que conviene decir o votar) dice lo que querés escuchar y de golpe le prestás atención y lo apoyás ¡como si no hubiera pasado nada!.
En el pueblo argentino No hay juicio, no ahy memoria y ni hablar de análisis. Pero por lo menos memoria. Hasta los perros se acuerdan y le escapan al que de chiquito les pegaba.
y ahora les dejo una foto prara que no puedan dormir
y una mas asi ya pierden el sueño y tienen pesadillas