HISTORIA
La memoria del pasado nos lleva al reencuentro de nuestras propias raíces; el pensar en los propios orígenes institucionales ayuda a elucidar con claridad el presente y definir un futuro de cambio.
¿Cómo nació nuestro hospital en otro siglo?
¿Cuáles fueron las peripecias de su acontecer?
En la Mítica Santa María del Buen Ayre, poblada de leyendas y "huecos de ánimas, los "locos mansos" transitaban las calles o las orillas del río; fueron divertidos bufones de damas o señores o inadvertidos ocupantes de habitaciones de terceros patios sombreados y de higueras.
A los "locos/as" excitados se les reservaban las cárceles del Cabildo, a veces engrillados, otras encepados. Esto si eran de clase baja o esclavos. Si eran mujeres de clase alta, tenían la alternativa de las celdas de algún convento de clausura y precisamente, por ser el de "las catalinas" (monjas dominicanas de clausura) el primero en fundarse en Buenos Aires, fue el receptor de delirios e histerias femeninas.
También hubo locos famosos que ocuparon las páginas de la historiaOrdenes o hermandades hospitalarias, entre ellas las de los frailes Betlemitas, trataron y lograrón ubicar dentro de la ciudad espacios para la dilemática contención de la locura y también fueron socorridos por esas órdenes, verdaderas y numerosas "cortes de milagro" de ciegos, tullidos, enfermos y mendigos, que pululaban por las calles porteñas.
El historiador Paul Groussac, relata que en el año 1734, el vecino Don Ignacio Ceballos, dona a la Compañia de Jesús un terreno en Los Andes de San Pedro y una amplia finca en el sur de Buenos Aires. Ellos edificaron allí la residencia de Belén hasta expulsión de los jesuitas en el año 1767.
Acontecido esto, los Betlemitas reclamaror la Lomas para sus obras; es en este tiempo de los Betlemitas que las Lomas toman el nombre de Convalecencia.
En tiempos de Rivadavia se comienza a pensar en un proyecto de los hospicios (de hosped=huésped), pero sin duda no era aún el Kairós, el momento adecuado. Llega el gobierno de Rosas. Las Lomas serán ocupadas por los cuarteles de Cuitiño (la mazorca) cuyas ruinas quedan aún como reliquia histórica.Solo despúes de Caseros el proyecto largamente esperado podrá llevarse a término.
La Sociedad de Damas de Beneficencia pone todo su empuje y coraje impregnado de la filosofía asistenciales propia de su tiempo, pero ve claramente el límite entre el proyecto benefactor y el proyecto científico y solicita el asesoramiento de un médico ilustre en ciencia y apellido, el Dr. Ventura Bosch, quien elaborará un programa para un gran hospital, tomando el modelo de los hospitales franceses. Corría el año 1853.
Mientras se convocaban arquitectos y paisajistas que plasmarían el hospital futuro, fue inagurado provisoriamente con 66 pacientes el Patio de Dementes; era ya marzo de 1854.
Recién a fines del siglo se va terminando la construcción de los grandes pabellones hoy centenarios.
Ventura Bosch morirá joven aún, víctima de la fiebre amarilla; como Abraham, no alcanzará a ver la tierra prometid a. Pero el hospicio ya estaba fundado.
La historia del hospital es una intrincada red de relaciones riquísimas, grandes y pequeñas, de héroes y de figuras brillantes y también de seres anónimos y olvidados, de figuras que llegaron al bronce como Ventura Bosch, Jackob, Moyano, del Valle. De ilustres médicos, profesores, investigadores, valientes enfermeras y religiosas y toda clase de hombres y mujeres que trabajarón para hacer crecer el hospital con esfuerzo y amor, en tiempos duros, con la consigna: "Suaviter in Modo, Fortiter in Re".
EL siglo XX traerá la revolución psicoanalítica, la década del 50 la revolución psicofarmacológica con sus pioneros, los Dres. Martinez Dalke, Vicente Armando, Roberto Saubited, Guillermo Accuse Ruiz, Carlos Márquez y otros.
Son 140 años de historia.
El cambio impuesto por el tiempo es irreversible. Otros modelos, otros perfiles, otras filosofías, otros abordajes, nos abren a la pluralidad de lo nuevo.
Pero aquí casi al borde del siglo XXI y dentro del sentido operante de los tiempos y a la luz de la historia este homenaje reconoce que todos dieron lo mejor de sí, no simplemente un vigilar y castigar en el sentido de Faucault.
Este pasado será la raíz del cambio, el pasado de nuestro presente y nuestro futuro.
Nuestro especial recuerdo a dos figuras del pasado:
Desde su Alemania natal, llegó el Dr. Christofredo Jackob a principios del siglo para hacerse cargo del laboratorio de Anatomía Patológica. Arribó al país joven, pero cargado de la ciencia de la Europa de su tiempo, donde ya había publicado "Atlas del cerebro en estado normal y patológico (munich 1895). Hombre culto, investigador excepcional, filósofo de vasta formación, músico exquisito.
Desde el año 1899 y durante su larga vida (murió ya nonagenario), hizo del laboratorio que hoy lleva su nombre, un modelo de la investigación neurobiológica en toda América Latina. Sus conquistas científicas tienen aún vigencia en el mundo.
Se dedicó tambien a la anatomía comparada del S.N.C. Fue fecundo autor de centenares de trabajos, libros, conferencias y sobre todo, de las "Folias Neurobiológicas" con sus magníficos cortes del S.N.C., que alberga nuestra biblioteca.
También fecundo como maestro, tuvo discípulos memorables como Copello, Pedace y Moyano.
Como en el prefacio de su "Folleto III" (El embrión humano), hizo suyo el aforismo epígrafe de Boerhaave, que cita varias veces: "Simplex emin sigillum veritatis" (lo sencillo es el sigilio de la verdad).
Dr. Braulio A. Moyano (1903-1959)
Puntano, es un investigador nato. llega a Buenos Aires en busca de la verdad y se hace discípulo de C. Jackob. Vive en este hospital como un monje en su monasterio. Tuvo aquí su habitación en el primer piso modestamente amueblada, salvo su único lujo: un gran escritorio de tapa de enrollar, donde estudiaba y escribía.
Su investigación estuvo inclinado a los procesos de envejecimiento cerebral, especialmente la enfermedad de Pick, sobre la que versó su tesis doctoral. Sus trabajos en este orden son conocidos mundialmente. Fue brillante Profesor Adjunto. Dedicó toda su vida a este hospital. Muere joven aún en el año 1959.
En el pórtico de nuestro hospital, una placa de bronce recuerda: "13 de junio de 1967. Se impone al Hospital Nacional Neuropsiquiátrico de Mujeres - Capital - el nombre de Hospital Nacional Dr. Braulio A Moyano, como homenaje perdurable a la memoria del eminente anatomopatólogo.
En la última década comienza un programa de reorganización del Hospital el cual se ha ido cumpliendo en diversas etapas y que ha permitido reducir la población nosocomial de 2500 a 1500 pacientes.
La primera de ellas, consistió en la creación de un sector para tratamiento de pacientes agudos que comprende los servicios de Admisión, Emergencia y Terapía a Corto Plazo con 15, 30 y 90 días respectivamente de internación. Los equipos de estos servicios realizan una previa evaluación del diagnóstico y del pronóstico de las pacientes durante su ingreso a la guardia, y se comprometen a la resolución de los cuadros en los plazos establecidos. Esta reestructuración ha permitido resultados terapéuticos más efectivos.
En esta etapa se crea también el Hospital de Noche (primero en el país en la esfera oficial) y se amplió la cobertura asistencial del Hospital de Día, dotándoselo de modernos elementos para una más efectiva atención.
En una segunda etapa fueron trasladados los Consultorios Externos a un sector del predio con acceso directo desde el exterior, ampliándose el número de profesionales, el espacio físico y el horario de atención.
Es importamte destacar que en todos estos servicios mencionados, el abordaje terapéutico abarca psicofarmacología, terapías individuales y grupales, familiares y de pareja.
Las pacientes cuyas patologías requieran tratamientos con plazos de internación mayores a los mencionados (90 días) son derivadas a un servicio de Terapía Intemedia, cuyo plazo máximo es de 180 días.
La mayor parte de las pacientes del Hospìtal necesitan, por su patología y/o por problemas sociales, largas estadías. La ubicación de estas pacientes se realizan en 19 servicios distribuidos en las 17 hectáreas parquizadas del hospital, los que cuentan en total con 1260 plazas. Adquiere aqui particular importancia la prevención terciaria para evitar el "hospitalismo" con secuela de "enfermedad" agregada a la enfermedad.
Todas las técnicas de rehabilitación implementadas a través de Talleres intra y extrahospitalarios, Club Bonanza, Taller pre-laboral, Consejo Nacional de Educación Técnica (C.O.N.E.T.), etc.,se complementan con las realizadas en los servicios de larga internación en donde, además, se realizan semanalmente asambleas comunitarias con la participación de pacientes, los integrantes del equipo interdiciplinario y eventualmente familiares.
Dos Casas de Medio Camino, coordinadas por profesionales del Hospital, que están situadas dentro de la comunidad (Ciudad de Bs. AS.), han facilitado el egreso y la reinserción de numerosas pacientes.
Las patologías no psiquiátricas son atendidas por el Departamento de Servicios Complementarios que comprende: Clínica Médica, Cirugía (con diversas especialidades), Odontología y kinesiología. Así como también Farmacia, Laboratorio Químico, Radiología, Electroencefalografía, Anatomía Patológica y Hemoterapia que brindan al enfermo mental, la asistencia que requiere en el campo clínico quirúrgico.
El Departamento de Psicología, permanente e indispensable colaborador en las tareas de diagnóstico y asistencia, se integra armónicamente, desde su perspectiva profesional, a los criterios médicos que asientan en la realidad de las patologías de las pacientes. Sus actividades docentes y de investigación, son un aporte fundamental a la dinámica del Hospital.
El Departamento de Enfermería, uno de los ejes fundamentales en la asistencia, por ser quien más tiempo convive con las pacientes, en su mayoría de larga estadía, se integra sin dificultad a los equipos terapéuticos, participando de las asambleas comunitarias y aportando valiosos datos sobre la cotidianidad de las enfermeras, lo que facilita su seguimiento.
Los problemas de tipo social son inseparables de los psicopatológicos. Un gran número de pacientes (30%) persiste en el hospital sin estar en condiciones médicas de internación. La labor del Departamneto de Asistencia Social, multiplicando sus escasos recursos, ha sido un factor importante en la reducción de la población nosocomial a través de convenientes derivaciones y reinserciones sociales en continentes adecuados.
Como en todo gran hospital, el capítulo de la docencia y la investigación, siempre ha sido motivo de particular interés de sus autoridades y profesionales. El Hospital es actualmente asiento de la Unidad Académica Moyano para la formación de pre-grado y de la Carrera de Especialistas en Psiquiatría para la formación de posgrado. El Departamento de Docencia e Investigación, siguiendo una política de formación permanente, desarrolla actividades docentes programadas durante todo el año (cursos, ateneos, jornadas,etc.), así como supervisa y orienta numerosos trabajos de investigación.
El Departamentode Area Programática, potenciado sus escasos recursos con el accionar conjunto de otros hospitales de la zona, desarrolla actividades permanentes en el área de la prevención.
No sería posible el funcionamiento del Hospital sin un Departamento de Mantenimiento Producción y Servicio Generales, que con más voluntad e ingenio que recursos, resuelve la mayor parte de los problemas que se presentan en su área.
El área administrativa ha podido realizar con más eficacia su labor en los últimos años, con la paulatina incorporación a sus recursos de la moderna tecnología (fax, computadoras)
La privatización de las áreas de seguridad , limpieza y alimentación ha resuelto los crónicos problemas derivados de la escasez de personal y trámites licitarios a veces engorrosos.
Es de destacar, asimismo, la permanente y por momentos indispensable presencia de la Asociación Cooperadora del Hospital que, con recursos obtenidos gracias a la colaboración de familiares y empresas solidarias, solventa gran cantidad de necesidades e imponderables que se presentan a diarios en el Hospital.
La beneficiosa homogeneidad de criterios de la mayoria de los trabajadores de la salud de este Hospital (Asociación de Profesionales, entidades gremiales y niveles de conducción), ha permitido y facilitado, en esta última década, llevar adelante con efectividad los proyectos trazados.
Difícil es prever el futuro. Las variables que lo determinan son tantas, que limitan toda posibilidad de pronóstico, Sí cabe expresar una esperanza. Que a medida que mejore la situación del país, mejore también la asistencia en materia de salud pública. Que se provea al hospital del personal que por estructura le corresponde. Que se le otorgue la autogestión que necesita para una más ágil y eficiente administración de sus recursos. Que haya clara conciencia en la comunidad y en las autoridades, de que la forma en que una sociedad trata a sus seres más débiles, es un firme exponente del grado de cultura y solidadridad alcanzando
Propuesta de una diputada sobre sendos hospitales de la Ciudad de Buenos Aires. La historia de esos centros.
Ante lo que consideró como “confusos anuncios del gobierno de la Ciudad” con respecto a los hospitales neuropsiquiátricos José Tiburcio Borda y Braulio A. Moyano, la diputada nacional por la UCR porteña Silvana Giudici presentó un proyecto de ley en el Congreso para declarar a los edificios y construcciones de estas importantes instituciones como Monumento Histórico Nacional.
“La función social y en salud mental que cumplen estos hospitales es invalorable, debe preservarse su funcionamiento y sus edificios que forman parte del Patrimonio Cultural de nuestra Ciudad", expresó Giudici.
Según los fundamentos del proyecto, “Patrimonio Histórico significa el conjunto de bienes muebles e inmuebles que por su valor histórico, artístico o cultural están sujetos a un régimen especial. Este concepto nos lleva a pensar en nuestra identidad como pueblo, más aún como Nación. La protección de aquello, que nos identifica a nosotros hoy y que identificó y unificó esfuerzos de muchos argentinos antes que nosotros, merece su permanente custodia”.
Giudici argumentó que las edificaciones que hoy pertenecen a los hospitales Borda y Moyano pertenecen al histórico “Predio de la Convalecencia”.
“Recordemos que estos terrenos pertenecían a los jesuitas por donación del vecino don Ignacio de Zeballos”, dijo la diputada que relata que “los predios donados correspondían a una ‘manzana doble’, ubicada en el alto de San Pedro con más de una chacra en sus inmediaciones para la fundación de la casa auxiliar de la compañía”, allí en 1735 se edificó y fundó la residencia de Belén, en la intersección de las actuales calles Balcarce y Humberto 1º.
En cuanto a la Chacra, también llamada de Belén, que se extendía al oeste de barracas hasta mucho más allá del sitio en que luego se creo la Convalecencia, abarcando los actuales demarcados de San Telmo. Los Padres Betlemitas en 1748 adquirieron los terrenos lindantes al oeste de la Chacra de Belén, en 1767 Los jesuitas fueron expulsados del país y sus tierras confiscadas. En 1770 los padres Betlemitas reclamaron las tierras de los jesuitas correspondientes a la Residencia y a la chacra de Belén, terrenos que fueron otorgados en 1793. Pocos años más tarde comenzó a funcionar el Hospital General de Hombres y el área de la Chacra fue destinada a los convalecientes de dicho Hospital, es por esto que fue conocida por “La Convalecencia”.
El proyecto explica que “la decisión de crear un espacio dedicado para los cuidados del Hombre fue tomada por nosotros al poco tiempo de la batalla de Caseros (1852). En su inicio se cuido a los veteranos de la guerra, a los mutilados, a los heridos, etc. Esta era la ‘Casa de la Convalecencia’”, y se pregunta “¿acaso los miles de soldados heridos y veteranos que forjaron los cimientos de este país no merecen ser recordados?”.
En su propuesta, la diputada por la Capital hace una breve reseña de la rica historia que acompañó a estos hospitales y también critica la política oficial del Gobierno de Mauricio Macri de intentar desprenderse de algo tan importante para todos los porteños. “Coincidimos –dice Giudici- con el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, cuando describe que "la situación actual es una vergüenza” o cuando hace referencia a que Buenos Aires tenga un sistema de salud mental que garantice la dignidad y los derechos humanos de los pacientes, pero a su vez estamos convencidos que esto no lo lograremos tirando abajo el Borda y el Moyano”.
“Nuestro deber no es destruir lo que no funciona, sino hacer funcionar”, sentencia la legisladora nacional.
Finalmente, Giudici dijo que “estos edificios son patrimonio de todos los argentinos. Aquí en el siglo XXI, el Hospital Braulio Moyano, con sus 154 años de historia cumplidos el 15 de marzo de 2008, y respectivamente el Hospital José T. Borda en el año 1857, se constituyeron en Hospitales modelo Europeo. Alcanzando relevancia internacional como ejemplo de modernización a nivel europeo en el 1900”.
La memoria del pasado nos lleva al reencuentro de nuestras propias raíces; el pensar en los propios orígenes institucionales ayuda a elucidar con claridad el presente y definir un futuro de cambio.
¿Cómo nació nuestro hospital en otro siglo?
¿Cuáles fueron las peripecias de su acontecer?
En la Mítica Santa María del Buen Ayre, poblada de leyendas y "huecos de ánimas, los "locos mansos" transitaban las calles o las orillas del río; fueron divertidos bufones de damas o señores o inadvertidos ocupantes de habitaciones de terceros patios sombreados y de higueras.
A los "locos/as" excitados se les reservaban las cárceles del Cabildo, a veces engrillados, otras encepados. Esto si eran de clase baja o esclavos. Si eran mujeres de clase alta, tenían la alternativa de las celdas de algún convento de clausura y precisamente, por ser el de "las catalinas" (monjas dominicanas de clausura) el primero en fundarse en Buenos Aires, fue el receptor de delirios e histerias femeninas.
También hubo locos famosos que ocuparon las páginas de la historiaOrdenes o hermandades hospitalarias, entre ellas las de los frailes Betlemitas, trataron y lograrón ubicar dentro de la ciudad espacios para la dilemática contención de la locura y también fueron socorridos por esas órdenes, verdaderas y numerosas "cortes de milagro" de ciegos, tullidos, enfermos y mendigos, que pululaban por las calles porteñas.
El historiador Paul Groussac, relata que en el año 1734, el vecino Don Ignacio Ceballos, dona a la Compañia de Jesús un terreno en Los Andes de San Pedro y una amplia finca en el sur de Buenos Aires. Ellos edificaron allí la residencia de Belén hasta expulsión de los jesuitas en el año 1767.
Acontecido esto, los Betlemitas reclamaror la Lomas para sus obras; es en este tiempo de los Betlemitas que las Lomas toman el nombre de Convalecencia.
En tiempos de Rivadavia se comienza a pensar en un proyecto de los hospicios (de hosped=huésped), pero sin duda no era aún el Kairós, el momento adecuado. Llega el gobierno de Rosas. Las Lomas serán ocupadas por los cuarteles de Cuitiño (la mazorca) cuyas ruinas quedan aún como reliquia histórica.Solo despúes de Caseros el proyecto largamente esperado podrá llevarse a término.
La Sociedad de Damas de Beneficencia pone todo su empuje y coraje impregnado de la filosofía asistenciales propia de su tiempo, pero ve claramente el límite entre el proyecto benefactor y el proyecto científico y solicita el asesoramiento de un médico ilustre en ciencia y apellido, el Dr. Ventura Bosch, quien elaborará un programa para un gran hospital, tomando el modelo de los hospitales franceses. Corría el año 1853.
Mientras se convocaban arquitectos y paisajistas que plasmarían el hospital futuro, fue inagurado provisoriamente con 66 pacientes el Patio de Dementes; era ya marzo de 1854.
Recién a fines del siglo se va terminando la construcción de los grandes pabellones hoy centenarios.
Ventura Bosch morirá joven aún, víctima de la fiebre amarilla; como Abraham, no alcanzará a ver la tierra prometid a. Pero el hospicio ya estaba fundado.
La historia del hospital es una intrincada red de relaciones riquísimas, grandes y pequeñas, de héroes y de figuras brillantes y también de seres anónimos y olvidados, de figuras que llegaron al bronce como Ventura Bosch, Jackob, Moyano, del Valle. De ilustres médicos, profesores, investigadores, valientes enfermeras y religiosas y toda clase de hombres y mujeres que trabajarón para hacer crecer el hospital con esfuerzo y amor, en tiempos duros, con la consigna: "Suaviter in Modo, Fortiter in Re".
EL siglo XX traerá la revolución psicoanalítica, la década del 50 la revolución psicofarmacológica con sus pioneros, los Dres. Martinez Dalke, Vicente Armando, Roberto Saubited, Guillermo Accuse Ruiz, Carlos Márquez y otros.
Son 140 años de historia.
El cambio impuesto por el tiempo es irreversible. Otros modelos, otros perfiles, otras filosofías, otros abordajes, nos abren a la pluralidad de lo nuevo.
Pero aquí casi al borde del siglo XXI y dentro del sentido operante de los tiempos y a la luz de la historia este homenaje reconoce que todos dieron lo mejor de sí, no simplemente un vigilar y castigar en el sentido de Faucault.
Este pasado será la raíz del cambio, el pasado de nuestro presente y nuestro futuro.
Nuestro especial recuerdo a dos figuras del pasado:
Desde su Alemania natal, llegó el Dr. Christofredo Jackob a principios del siglo para hacerse cargo del laboratorio de Anatomía Patológica. Arribó al país joven, pero cargado de la ciencia de la Europa de su tiempo, donde ya había publicado "Atlas del cerebro en estado normal y patológico (munich 1895). Hombre culto, investigador excepcional, filósofo de vasta formación, músico exquisito.
Desde el año 1899 y durante su larga vida (murió ya nonagenario), hizo del laboratorio que hoy lleva su nombre, un modelo de la investigación neurobiológica en toda América Latina. Sus conquistas científicas tienen aún vigencia en el mundo.
Se dedicó tambien a la anatomía comparada del S.N.C. Fue fecundo autor de centenares de trabajos, libros, conferencias y sobre todo, de las "Folias Neurobiológicas" con sus magníficos cortes del S.N.C., que alberga nuestra biblioteca.
También fecundo como maestro, tuvo discípulos memorables como Copello, Pedace y Moyano.
Como en el prefacio de su "Folleto III" (El embrión humano), hizo suyo el aforismo epígrafe de Boerhaave, que cita varias veces: "Simplex emin sigillum veritatis" (lo sencillo es el sigilio de la verdad).
Dr. Braulio A. Moyano (1903-1959)
Puntano, es un investigador nato. llega a Buenos Aires en busca de la verdad y se hace discípulo de C. Jackob. Vive en este hospital como un monje en su monasterio. Tuvo aquí su habitación en el primer piso modestamente amueblada, salvo su único lujo: un gran escritorio de tapa de enrollar, donde estudiaba y escribía.
Su investigación estuvo inclinado a los procesos de envejecimiento cerebral, especialmente la enfermedad de Pick, sobre la que versó su tesis doctoral. Sus trabajos en este orden son conocidos mundialmente. Fue brillante Profesor Adjunto. Dedicó toda su vida a este hospital. Muere joven aún en el año 1959.
En el pórtico de nuestro hospital, una placa de bronce recuerda: "13 de junio de 1967. Se impone al Hospital Nacional Neuropsiquiátrico de Mujeres - Capital - el nombre de Hospital Nacional Dr. Braulio A Moyano, como homenaje perdurable a la memoria del eminente anatomopatólogo.
En la última década comienza un programa de reorganización del Hospital el cual se ha ido cumpliendo en diversas etapas y que ha permitido reducir la población nosocomial de 2500 a 1500 pacientes.
La primera de ellas, consistió en la creación de un sector para tratamiento de pacientes agudos que comprende los servicios de Admisión, Emergencia y Terapía a Corto Plazo con 15, 30 y 90 días respectivamente de internación. Los equipos de estos servicios realizan una previa evaluación del diagnóstico y del pronóstico de las pacientes durante su ingreso a la guardia, y se comprometen a la resolución de los cuadros en los plazos establecidos. Esta reestructuración ha permitido resultados terapéuticos más efectivos.
En esta etapa se crea también el Hospital de Noche (primero en el país en la esfera oficial) y se amplió la cobertura asistencial del Hospital de Día, dotándoselo de modernos elementos para una más efectiva atención.
En una segunda etapa fueron trasladados los Consultorios Externos a un sector del predio con acceso directo desde el exterior, ampliándose el número de profesionales, el espacio físico y el horario de atención.
Es importamte destacar que en todos estos servicios mencionados, el abordaje terapéutico abarca psicofarmacología, terapías individuales y grupales, familiares y de pareja.
Las pacientes cuyas patologías requieran tratamientos con plazos de internación mayores a los mencionados (90 días) son derivadas a un servicio de Terapía Intemedia, cuyo plazo máximo es de 180 días.
La mayor parte de las pacientes del Hospìtal necesitan, por su patología y/o por problemas sociales, largas estadías. La ubicación de estas pacientes se realizan en 19 servicios distribuidos en las 17 hectáreas parquizadas del hospital, los que cuentan en total con 1260 plazas. Adquiere aqui particular importancia la prevención terciaria para evitar el "hospitalismo" con secuela de "enfermedad" agregada a la enfermedad.
Todas las técnicas de rehabilitación implementadas a través de Talleres intra y extrahospitalarios, Club Bonanza, Taller pre-laboral, Consejo Nacional de Educación Técnica (C.O.N.E.T.), etc.,se complementan con las realizadas en los servicios de larga internación en donde, además, se realizan semanalmente asambleas comunitarias con la participación de pacientes, los integrantes del equipo interdiciplinario y eventualmente familiares.
Dos Casas de Medio Camino, coordinadas por profesionales del Hospital, que están situadas dentro de la comunidad (Ciudad de Bs. AS.), han facilitado el egreso y la reinserción de numerosas pacientes.
Las patologías no psiquiátricas son atendidas por el Departamento de Servicios Complementarios que comprende: Clínica Médica, Cirugía (con diversas especialidades), Odontología y kinesiología. Así como también Farmacia, Laboratorio Químico, Radiología, Electroencefalografía, Anatomía Patológica y Hemoterapia que brindan al enfermo mental, la asistencia que requiere en el campo clínico quirúrgico.
El Departamento de Psicología, permanente e indispensable colaborador en las tareas de diagnóstico y asistencia, se integra armónicamente, desde su perspectiva profesional, a los criterios médicos que asientan en la realidad de las patologías de las pacientes. Sus actividades docentes y de investigación, son un aporte fundamental a la dinámica del Hospital.
El Departamento de Enfermería, uno de los ejes fundamentales en la asistencia, por ser quien más tiempo convive con las pacientes, en su mayoría de larga estadía, se integra sin dificultad a los equipos terapéuticos, participando de las asambleas comunitarias y aportando valiosos datos sobre la cotidianidad de las enfermeras, lo que facilita su seguimiento.
Los problemas de tipo social son inseparables de los psicopatológicos. Un gran número de pacientes (30%) persiste en el hospital sin estar en condiciones médicas de internación. La labor del Departamneto de Asistencia Social, multiplicando sus escasos recursos, ha sido un factor importante en la reducción de la población nosocomial a través de convenientes derivaciones y reinserciones sociales en continentes adecuados.
Como en todo gran hospital, el capítulo de la docencia y la investigación, siempre ha sido motivo de particular interés de sus autoridades y profesionales. El Hospital es actualmente asiento de la Unidad Académica Moyano para la formación de pre-grado y de la Carrera de Especialistas en Psiquiatría para la formación de posgrado. El Departamento de Docencia e Investigación, siguiendo una política de formación permanente, desarrolla actividades docentes programadas durante todo el año (cursos, ateneos, jornadas,etc.), así como supervisa y orienta numerosos trabajos de investigación.
El Departamentode Area Programática, potenciado sus escasos recursos con el accionar conjunto de otros hospitales de la zona, desarrolla actividades permanentes en el área de la prevención.
No sería posible el funcionamiento del Hospital sin un Departamento de Mantenimiento Producción y Servicio Generales, que con más voluntad e ingenio que recursos, resuelve la mayor parte de los problemas que se presentan en su área.
El área administrativa ha podido realizar con más eficacia su labor en los últimos años, con la paulatina incorporación a sus recursos de la moderna tecnología (fax, computadoras)
La privatización de las áreas de seguridad , limpieza y alimentación ha resuelto los crónicos problemas derivados de la escasez de personal y trámites licitarios a veces engorrosos.
Es de destacar, asimismo, la permanente y por momentos indispensable presencia de la Asociación Cooperadora del Hospital que, con recursos obtenidos gracias a la colaboración de familiares y empresas solidarias, solventa gran cantidad de necesidades e imponderables que se presentan a diarios en el Hospital.
La beneficiosa homogeneidad de criterios de la mayoria de los trabajadores de la salud de este Hospital (Asociación de Profesionales, entidades gremiales y niveles de conducción), ha permitido y facilitado, en esta última década, llevar adelante con efectividad los proyectos trazados.
Difícil es prever el futuro. Las variables que lo determinan son tantas, que limitan toda posibilidad de pronóstico, Sí cabe expresar una esperanza. Que a medida que mejore la situación del país, mejore también la asistencia en materia de salud pública. Que se provea al hospital del personal que por estructura le corresponde. Que se le otorgue la autogestión que necesita para una más ágil y eficiente administración de sus recursos. Que haya clara conciencia en la comunidad y en las autoridades, de que la forma en que una sociedad trata a sus seres más débiles, es un firme exponente del grado de cultura y solidadridad alcanzando
Propuesta de una diputada sobre sendos hospitales de la Ciudad de Buenos Aires. La historia de esos centros.
Ante lo que consideró como “confusos anuncios del gobierno de la Ciudad” con respecto a los hospitales neuropsiquiátricos José Tiburcio Borda y Braulio A. Moyano, la diputada nacional por la UCR porteña Silvana Giudici presentó un proyecto de ley en el Congreso para declarar a los edificios y construcciones de estas importantes instituciones como Monumento Histórico Nacional.
“La función social y en salud mental que cumplen estos hospitales es invalorable, debe preservarse su funcionamiento y sus edificios que forman parte del Patrimonio Cultural de nuestra Ciudad", expresó Giudici.
Según los fundamentos del proyecto, “Patrimonio Histórico significa el conjunto de bienes muebles e inmuebles que por su valor histórico, artístico o cultural están sujetos a un régimen especial. Este concepto nos lleva a pensar en nuestra identidad como pueblo, más aún como Nación. La protección de aquello, que nos identifica a nosotros hoy y que identificó y unificó esfuerzos de muchos argentinos antes que nosotros, merece su permanente custodia”.
Giudici argumentó que las edificaciones que hoy pertenecen a los hospitales Borda y Moyano pertenecen al histórico “Predio de la Convalecencia”.
“Recordemos que estos terrenos pertenecían a los jesuitas por donación del vecino don Ignacio de Zeballos”, dijo la diputada que relata que “los predios donados correspondían a una ‘manzana doble’, ubicada en el alto de San Pedro con más de una chacra en sus inmediaciones para la fundación de la casa auxiliar de la compañía”, allí en 1735 se edificó y fundó la residencia de Belén, en la intersección de las actuales calles Balcarce y Humberto 1º.
En cuanto a la Chacra, también llamada de Belén, que se extendía al oeste de barracas hasta mucho más allá del sitio en que luego se creo la Convalecencia, abarcando los actuales demarcados de San Telmo. Los Padres Betlemitas en 1748 adquirieron los terrenos lindantes al oeste de la Chacra de Belén, en 1767 Los jesuitas fueron expulsados del país y sus tierras confiscadas. En 1770 los padres Betlemitas reclamaron las tierras de los jesuitas correspondientes a la Residencia y a la chacra de Belén, terrenos que fueron otorgados en 1793. Pocos años más tarde comenzó a funcionar el Hospital General de Hombres y el área de la Chacra fue destinada a los convalecientes de dicho Hospital, es por esto que fue conocida por “La Convalecencia”.
El proyecto explica que “la decisión de crear un espacio dedicado para los cuidados del Hombre fue tomada por nosotros al poco tiempo de la batalla de Caseros (1852). En su inicio se cuido a los veteranos de la guerra, a los mutilados, a los heridos, etc. Esta era la ‘Casa de la Convalecencia’”, y se pregunta “¿acaso los miles de soldados heridos y veteranos que forjaron los cimientos de este país no merecen ser recordados?”.
En su propuesta, la diputada por la Capital hace una breve reseña de la rica historia que acompañó a estos hospitales y también critica la política oficial del Gobierno de Mauricio Macri de intentar desprenderse de algo tan importante para todos los porteños. “Coincidimos –dice Giudici- con el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, cuando describe que "la situación actual es una vergüenza” o cuando hace referencia a que Buenos Aires tenga un sistema de salud mental que garantice la dignidad y los derechos humanos de los pacientes, pero a su vez estamos convencidos que esto no lo lograremos tirando abajo el Borda y el Moyano”.
“Nuestro deber no es destruir lo que no funciona, sino hacer funcionar”, sentencia la legisladora nacional.
Finalmente, Giudici dijo que “estos edificios son patrimonio de todos los argentinos. Aquí en el siglo XXI, el Hospital Braulio Moyano, con sus 154 años de historia cumplidos el 15 de marzo de 2008, y respectivamente el Hospital José T. Borda en el año 1857, se constituyeron en Hospitales modelo Europeo. Alcanzando relevancia internacional como ejemplo de modernización a nivel europeo en el 1900”.