Lo que tenés que saber para armar la computadora perfecta para juegos de última generación: placas 3D, micros, gabinetes, memorias, discos de estado sólido y pantallas. 

El procesador central juega un rol importante en los juegos. Los más avanzados, como el Core i7 de Intel, ofrecen 4 núcleos
Además de los componentes internos, los gamers buscan teclados y ratones que ofrezcan comodidad y precisión, como este mouse Sidewinder, de Microsoft
Un motherboard Gigabyte EX58. En primer plano, las ranuras PCI Express; atrás, disipadores, el conector del CPU y los bancos de la RAM
La memoria RAM especializada para gamers, como esta OCZ Reaper, tiene su propio disipador de calor para mejorar el funcionamiento
Esta Sapphire Radeon HD 5870 tiene un sistema de enfriamiento que ocupa la ranura contigua a la que se conecta la placa
Armar una PC para juegos puede parecer una tarea inabarcable, por la cantidad de hardware disponible. Pero esto es también una ventaja, porque es posible encontrar la opción de precio y performance que mejor se adapte a nuestro interés.
Cualquier PC moderna sirve para juegos; basta con que tenga una aceleradora 3D modesta para acceder a la mayoría de los títulos disponibles en el mercado. No se podrá configurar para el máximo de resolución ni todo el realismo que puede ofrecer el videojuego, pero un equipo de $ 1600 (sin monitor), o una placa de $ 350, permitirán entrar en el mundo de los juegos. Afuera quedarán los títulos nuevísimos, pero se podrá disfrutar cualquier juego de hace un par de años.
Tener una computadora para juegos de alto rendimiento es muy caro, sobre todo si es un equipo de marca, como los de Dell (ver www.lanacion. com.ar/1178873 ). Cuanto mejor sea el equipo, mayor será su vida útil respecto de las posibilidades que tiene de correr juegos en su máxima calidad.
Cuando se piensa en una PC para juegos casi lo único que se menciona es el chip de video, pero centrar la elección de los componentes (y el presupuesto) sólo en ese dispositivo es un error, ya que debe haber un balance con el resto de hardware.
Pero comencemos primero por la aceleradora 3D. Hay dos compañías que fabrican chips de este tipo: ATI (de AMD) y Nvidia. La primera está momentáneamente un paso más adelante que la otra en su eterna lucha por la primacía: recientemente develó sus nuevos equipos, los Radeon HD 5870 y 5850, con soporte para DirectX 11, 1 GB de memoria RAM GDDR5 propios y capaces de hacer una cantidad enorme de cálculos: 2,72 teraflops. Información incomprensible para la mayoría de nosotros, pero que ofrece dos datos que es bueno tener en cuenta.
La memoria RAM mencionada está físicamente en la placa de video y no es la del sistema general. Las tarjetas de alta gama ofrecen 512 MB o más, pero también hay que tener en cuenta el tipo de memoria: DDR o GDDR, que están optimizadas para las tarjetas de video, y más veloces que las convencionales.
En esa memoria la tarjeta almacena texturas del juego, instrucciones para su procesador y otros elementos. Cuanto mayor capacidad ofrezcan y más rápidas sean (DDR2, DDR3, etcétera), mejor, porque es más fluido el intercambio de datos entre la memoria y el procesador en sí que tiene la placa de video, también conocido como GPU. Aunque sería lógico suponer que el número de modelo del procesador fgráfico se ajusta a la performance, esto no siempre es así, por la posibilidad que tienen los fabricantes de combinar procesadores y memorias.
Será recomendable, entonces, visitar sitios especializados como www.gpureview.com , www.tomshardware.com/charts/ , www.guru3d.com/category/vga_charts/ o los locales www.3dgames. com.ar , www.maximopc.org , www.toxico-pc.com y www.the-reviewer.com , por ejemplo, para encontrar análisis comparativos y ver qué rendimiento tiene un modelo particular.
También es conveniente mirar, en la placa, el sistema de enfriamiento, ya que los más sofisticados ocupan la ranura contigua a la placa. Y los conectores: VGA, DVI (para una conexión digital al monitor) y salida de TV. Por último, se debe tener en cuenta su consumo eléctrico. En www.lanacion.com. ar/1121324 se analiza en detalle cómo elegir una aceleradora 3D.
A modo de referencia: una tarjeta de video con chip HD4850 y 512 MB de RAM DDR3 tiene un precio local de $ 650, lo mismo que una GeForce 9800 con esa memoria (ambas de XFX). Pero hay más baratas, como una GeForce 9500GT con 512 MB de RAM GDDR2 a $ 330 (de OverCard), y más caras, como una Sapphire Radeon HD4870 con 1 GB de RAM GDDR5 (1580 pesos).
Es posible usar más de una aceleradora 3D al mismo tiempo y hacerlas funcionar de manera sincronizada; en el mundo Nvidia se llama esta tecnología SLI; para las ATI se llama Crossfire. No son intercambiables. Requieren un motherboard compatible.
Así que el motherboard también es importante. Las tarjetas de video modernas se conectan al mismo por medio de una ranura PCI Express. El motherboard determina, también, cuánta memoria RAM podrá tener la PC, y qué procesador usará, además de ofrecer puertos USB, sonido, conexiones de red y demás. Dependiendo de la marca y lo que ofrece, su precio puede variar de 300 a 900 pesos.
La memoria RAM moderna puede ser DDR2 o DDR3. La segunda es más rápida y más cara. 2 GB de RAM DDR2 a 800 MHz tienen un precio local de 190 pesos. El estándar llega a los 1066 MHz. Esa misma cantidad de memoria, pero de DDR3 a 1333 MHz, a un precio local de 280 pesos. La especificación llega a los 1600 MHz. Más velocidad implica más datos transferidos por segundo entre la RAM y el chip central. Esos valores son para módulos de memoria estándar; hay ediciones especiales para gamers con disipadores de calor que refrigeran el módulo: 4 GB de DDR2 Reaper, de OCZ, tienen un precio local de 500 pesos. También es posible agregar un disipador a un módulo estándar, con opciones que varían entre 20 y 50 pesos. 2 gigabytes es lo mínimo para una PC para juegos; mejor serán 4 GB, pero usando un sistema operativo de 64 bits; de otra forma el sistema no verá más que 3 GB de RAM.
Aunque las tareas gráficas recaen en el GPU, el chip central también estará en uso durante el juego, ocupado en la inteligencia artificial, algunas características del mundo virtual y el audio, por ejemplo. Los procesadores de varios núcleos permiten realizar varias de estas tareas en paralelo.
Un Intel Core i7 860 (con cuatro núcleos) tiene un precio local de 1600 pesos. Es casi el tope de línea. Hay opciones más económicas: un Intel Core 2 Quad Q9400 o un AMD Phenom II X4 940 (cuatro núcleos), ambos por 1000 pesos. Y hay chips de 400 o 500 pesos de buena performance. Aquí, de nuevo, lo recomendable es buscar tablas comparativas de rendimiento en los sitios especializados.
Un elemento novedoso para juegos está en los discos de estado sólido, conocidos como SSD. Son como una gran tarjeta de memoria y se conectan al mismo enchufe de los discos rígidos convencionales. Son mucho más rápidos para leer y escribir datos, lo que reducirá los tiempos de carga de los juegos, los videos de transición y demás. Pero mucho más caros. El modelo SSD Now V de Kingston, por ejemplo, tiene un precio de $ 1200 para 64 GB, contra los $ 550 de un disco rígido convencional de 1 terabyte (1000 GB). A esto habrá que sumarle un grabadora de DVD: 195 pesos.
Estos componentes requieren un gabinete y una fuente de energía. Una buena elección es importante porque el hardware genera calor al funcionar, sobre todo el procesador central y el de video; es crucial enfriarlos para mantener estable el equipo. El método convencional consiste en sumar ventiladores (fans, en la jerga informática) en las paredes del gabinete para crear una corriente de aire dentro del mismo. Los gabinetes normales tienen un precio que ronda los $ 190; los especializados para juegos (con paneles transparentes y controles para ver la temperatura del gabinete y regular los ventiladores extra) son más caros: el Vitsuba Master Mesh 2009 tiene un precio de $ 540; un ThermalTake Soprano RS101 (sin fuente), $ 400. Agregan materiales que amortiguan el ruido de los ventiladores, luces LED para iluminar su interior y demás. Quien tenga US$ 650 puede comprar en Estados Unidos el fantástico Thermaltake Level 10, diseñado por BMW ( www.ttlevel10.com ).
Muchos gamers prefieren una fuente especializada. Los gabinetes convencionales incluyen fuentes de 500 watts, pero las especializadas llegan a 850 watts, lo que asegura que todos los componentes recibirán la energía que necesitan funcionando a su máxima capacidad. Aquí lo preferible es tener una fuente en la que sobre potencia. Algunos modelos permiten desconectar los cables que no están en uso, para liberar espacio dentro del gabinete.
Los exquisitos también buscan fuentes con un factor de corrección de potencia (PFC) adecuado, que mide la eficiencia de la fuente y analizan el amperaje por línea ofrecido.
Falta seleccionar dos elementos: el monitor y los periféricos. Al elegir una pantalla LCD, una de las características importantes es su tiempo de respuesta: lo que tarda un pixel en cambiar de negro a blanco y vuelta (aunque algunos fabricantes lo miden en grises), y que asegura que no habrá fantasmas en la imagen, sobre todo en juegos de acción en primera persona. Lo ideal es que sea de 2 milisegundos, como el Samsung XL2370 de 23" (formato ancho), a $ 2199, y el LG W2284-F, de 22", a $ 1399. Más comunes, y más baratos, son los de 5 ms. Lo ideal es que el monitor tenga conexión DVI, algo difícil de conseguir en el país, porque las pantallas con DVI tienen una calificación impositiva distinta de las que tienen conexión VGA.
Respecto del teclado, el ratón y el gamepad, dependerá de los gustos del usuario. Los puristas prefieren equipos cableados, porque tienen mejor respuesta, y mouse láser, más preciso que los ópticos convencionales, para que el juego responda como queremos.
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