He observado con bastante frecuencia y sobre todo en usuarios nuevos que asiduamente tildan de “injusta” o “arbitraria” las actitudes de los usuarios más “veteranos”. Particularmente pienso que esa actitud se debe básicamente a la situación de no pertecer. Pero si uno observa un poco, no es difícil distinguir que las leyes sociales que habitualmente regulan el resto de nuestros actos sociales (trabajo, colegio, facultad, club de fútbol) se producen y reproducen en Taringa.
Aquí encontraras muchas personas que han constituidos verdaderas redes sociales. Basta leer los post de encuentros Taringueros, donde abunda la camaradería, la solidaridad. Chicos y chicas que hacen kilómetros para compartir unas cuantas horas con amigos.
Que sucedería si yo en un post criticaría a uno de ellos?. Entraría a jugar el espíritu de cuerpo e inmediatamente me destrozarían con sus comentarios. ¿O acaso no sucede lo mismo cuando estamos en una reunión y sale el tema del fútbol,. Inmediatamente nos aliamos con personas que quizás conocemos hace minutos y discutimos frenéticamente contra “otros del club contrario”. O en el trabajo cuando viene el jefe y nos llama la atención, ¿acaso no tomamos una actitud corporativa y por lo bajo lo puteamos de arriba abajo, aun junto aquel compañero que no aguantamos?.
Una vez en la facultad me dijo un profesor, ¿queres ganarte 50 enemigos en un segundo, llamale la atención a uno de ellos delante de todos e inmediatamente tendrás a todos en contra”.
Aquí también se observa un tema de jerarquías, de status. Y NADIE que se digne de ser argentino tolera que un novato le diga lo que tiene que hacer.
Siempre un novato, en cualquier grupo social tiene que:
· Pagar derecho de piso (salvo que sea mujer y el grupo sea mayoritariamente de varones).
·Respetar las normas del grupo.
·Escuchar mas que hablar.
·Aceptar que el grupo tiene códigos que los voy a entender solo con el tiempo.
·Tratar de no imponer nuevas reglas criticando las ya establecidas.
·“Aceptar” que los chistes de un integrante del grupo siempre son mas ingeniosos y graciosos que los míos.
·Por mas que hagas tu mayor esfuerzo por agradarles tal vez nunca te acepten.
Será que esto es parte de nuestro ser, de nuestra idiosincrasia?
Lanata en su libro Argentinos II escribió:
“Apáticos o apasionados: los argentinos somos, básicamente, exagerados. La realidad no nos alcanza: preferimos la imaginación que resulta, claro, el mejor método de fuga. Es siempre difícil saber dónde estamos, porque es aún más arduo saber si estuvimos alguna vez.
El argentino siempre está -parafraseando a Ortega- por delante de sí mismo: somos promesa en estado latente, nunca acto. Ser acto -estar de manera completa, ser de manera completa- nos expondría al fracaso. Quizá por eso preferimos criticar el juego ajeno antes que jugar el propio.
Teatrales y exagerados, porque "el que no llora no mama"; gritones, porque tememos que no nos vean; inseguros, porque en este país impune y discrecional nada se adquiere del todo.
¿Seremos, también, personas leves?Heredamos el motor del deseo de los inmigrantes, que también nos dejaron el miedo al ridículo, el pavorosos temor del criollo a ser "sobrado" por el que venía. Por eso rendimos culto a la apariencia, valoramos el tener sobre el ser, compramos el auto antes que la casa, exigimos que nos llamen "doctor" y tememos que nuestra presencia no se note.
Somos, los argentinos, el resultado de un país joven que pasó por una infancia violenta. Nuestros ojos aguardan, todavía, el miedo al saqueo, la genuflexión de las clases dirigentes, la traición a la vuelta de la esquina, la vital necesidad de creer en algo que no sabemos de qué se trata.
¿Habremos sido verdaderamente argentinos alguna vez?
¿Nos habemos permitido fracasar por nuestros propios medios?
¿Cuándo nos tomaremos en serio a nosotros mismos?”
PD: Como soy argentino me tengo que atajar. Espero que le guste a alguien.
Primera parte Propia ,
Entre comillas Jorge Lanata Argentinos II.
Aquí encontraras muchas personas que han constituidos verdaderas redes sociales. Basta leer los post de encuentros Taringueros, donde abunda la camaradería, la solidaridad. Chicos y chicas que hacen kilómetros para compartir unas cuantas horas con amigos.
Que sucedería si yo en un post criticaría a uno de ellos?. Entraría a jugar el espíritu de cuerpo e inmediatamente me destrozarían con sus comentarios. ¿O acaso no sucede lo mismo cuando estamos en una reunión y sale el tema del fútbol,. Inmediatamente nos aliamos con personas que quizás conocemos hace minutos y discutimos frenéticamente contra “otros del club contrario”. O en el trabajo cuando viene el jefe y nos llama la atención, ¿acaso no tomamos una actitud corporativa y por lo bajo lo puteamos de arriba abajo, aun junto aquel compañero que no aguantamos?.
Una vez en la facultad me dijo un profesor, ¿queres ganarte 50 enemigos en un segundo, llamale la atención a uno de ellos delante de todos e inmediatamente tendrás a todos en contra”.
Aquí también se observa un tema de jerarquías, de status. Y NADIE que se digne de ser argentino tolera que un novato le diga lo que tiene que hacer.
Siempre un novato, en cualquier grupo social tiene que:
· Pagar derecho de piso (salvo que sea mujer y el grupo sea mayoritariamente de varones).
·Respetar las normas del grupo.
·Escuchar mas que hablar.
·Aceptar que el grupo tiene códigos que los voy a entender solo con el tiempo.
·Tratar de no imponer nuevas reglas criticando las ya establecidas.
·“Aceptar” que los chistes de un integrante del grupo siempre son mas ingeniosos y graciosos que los míos.
·Por mas que hagas tu mayor esfuerzo por agradarles tal vez nunca te acepten.
Será que esto es parte de nuestro ser, de nuestra idiosincrasia?
Lanata en su libro Argentinos II escribió:
“Apáticos o apasionados: los argentinos somos, básicamente, exagerados. La realidad no nos alcanza: preferimos la imaginación que resulta, claro, el mejor método de fuga. Es siempre difícil saber dónde estamos, porque es aún más arduo saber si estuvimos alguna vez.
El argentino siempre está -parafraseando a Ortega- por delante de sí mismo: somos promesa en estado latente, nunca acto. Ser acto -estar de manera completa, ser de manera completa- nos expondría al fracaso. Quizá por eso preferimos criticar el juego ajeno antes que jugar el propio.
Teatrales y exagerados, porque "el que no llora no mama"; gritones, porque tememos que no nos vean; inseguros, porque en este país impune y discrecional nada se adquiere del todo.
¿Seremos, también, personas leves?Heredamos el motor del deseo de los inmigrantes, que también nos dejaron el miedo al ridículo, el pavorosos temor del criollo a ser "sobrado" por el que venía. Por eso rendimos culto a la apariencia, valoramos el tener sobre el ser, compramos el auto antes que la casa, exigimos que nos llamen "doctor" y tememos que nuestra presencia no se note.
Somos, los argentinos, el resultado de un país joven que pasó por una infancia violenta. Nuestros ojos aguardan, todavía, el miedo al saqueo, la genuflexión de las clases dirigentes, la traición a la vuelta de la esquina, la vital necesidad de creer en algo que no sabemos de qué se trata.
¿Habremos sido verdaderamente argentinos alguna vez?
¿Nos habemos permitido fracasar por nuestros propios medios?
¿Cuándo nos tomaremos en serio a nosotros mismos?”
PD: Como soy argentino me tengo que atajar. Espero que le guste a alguien.
Primera parte Propia ,
Entre comillas Jorge Lanata Argentinos II.