Acerca del Folklore
Fenómenos Folklóricos
La palabra Folklore se refiere al conjunto de las tradiciones, creencias y costumbres de las clases populares.
El folklore no deriva de la naturaleza intrínseca de los bienes o fenómenos. Nada es folklore por fatalidad de su esencia, sino que se convierte en folklore debido a una peculiar asimilación cultural, a una típica actitud colectiva frente a ellos.
En consecuencia el folklore debe ser concebido como un proceso, no como un hecho estático e inmutable. Nada es folklórico por el sólo hecho de existir, sino que llega a serlo si se cumplen las etapas y condiciones de la trayectoria.
El criterio que no debe faltar para apreciar lo folklórico es el de relatividad y especialmente: a) espacial o geográfica (cambios por localización en regiones distintas; b) temporal (cambios a traves de épocas y períodos históricos: de ahí la distinción de folklore en estado naciente, folklore vigente, folklore histórico); c) cultural (traspasos de un estrato social a otro, cambios de función, etc; por ejemplo, fenómeno folklórico que se transforma en proyección, "proyecciones" que dan origen a nuevos fenómenos folklóricos, tras culturaciones procedentes de niveles superiores e inferiores, etc.).
Lo fundamental y característico de la cultura "folk" es que gran parte de los elementos que la constituyen proceden de civilizaciones y culturas pretéritas, asentadas en centro urbanos y radiantes, por lo común alejados.
El término "folklore" tiene diversas acepciones, comúnmente no diferenciadas en el uso corriente:
1. Como "complejo", "conglomerado" o "contextura" integral de fenómenos folklóricos funcionalmente trabados en un ámbito determinado (lo que suele llamarse el folklore de tal lugar, región, provincia o ámbitos folklóricos).
2. Como fenómeno particular que integra ese "complejo" y que puede ser identificado y aislado mediante el análisis (las danzas, las supersticiones, las fiestas, etc.)
3. Como proyección.
4. Como "trasplante", término elegido para denominar a la expresión que, habiendo sido originariamente fenómeno folklórico, es trasladada de su ámbito geográfico y cultural por quienes fueron sus propios portadores y protagonistas, a otros ambientes, por lo general urbanos, donde es cultivada en forma personal o en el seno de círculos familiares, de amigos, de compatriotas o paisanos, perdiendo en consecuencia, alguno de sus rasgos originarios.
5. Como elemento trasculturado, proveniente de un "complejo" que pasa a integrar el patrimonio cultural colectivo propio de otra cultura, habitualmente urbano, con lo que dicho elemento modifica lo que su función y matiz regional sin llegar a imprimir carácter y fisonomía distintos a la cultura que lo absorbe. (supersticiones, amuletos, refranes, etc).
6. Como ciencia: el estudio sociológico e histórico - filosófico del alma popular, cuya expresión es el, precisamente el Folklore.
El folklore gauchesco
La existencia propia de los gauchos llegó a adquirir en ambas bandas del Río de la Plata, hacia el s XVIII, una tipicidad suficientemente reconocida como para que fuera posible distinguir, en el panorama social de entonces, el género de vida peculiar de ese tipo humano, consustanciado con el ambiente de las pampas. Los múltiples aspectos de ese mundo agreste, ya se refieran a la indumentaria o la comida, a la equitación o las faenas, al habla o las supersticiones, a la poesía o las costumbres, configuran una cultura tradicional, popular (o de tipo folk, como dicen los técnicos) y funcionalmente regionalizada en las llanuras rioplatenses.
Tales manifestaciones, cumplido el proceso de diferenciación típica en el medio social, a lo largo de etapas que acaso se inicien en el s XVII para culminar en el XIX, constituyeron lo que con riguroso sentido actual llamaríamos folklore gauchesco.
En él se advierten, según el análisis que podemos hacer sobre la base del amplísimo material disponible, los rasgos caracterizadores que, en todas las épocas, regiones y circunstanicas, configuran la fisonomía de lo folklórico. Vale decir, que el patrimonio cultural del gaucho auténtico, estuvo integrado por fenómenos populares (propios de la cultura tradicional del folk), colectivizados (socialmente vigentes en la comunidad), empíricos (captados por la experiencia y no por aprendizaje teórico), funcionales (aptos para satisfacer necesidades colectivas), regionales, transmitidos por medios no escritos ni institucionalizados (por la palabra y el ejemplo y no por el libro ni la escuela), tradicionales y anónimos.
Cuando, dentro del complejo conjunto de estas expresiones de vida gauchesca (en el orden material, social, espiritual, etc) es menester aludir a un sector determinado, debemos precisarlo con el adjetivo que corresponda: folklore musical, coreográfico, religioso, paremiológico, etc. el folklore así diferenciado, será el que agrupe las manifestaciones de esa índole que hayan cumplido todas las etapas del proceso cultural aludido y resulten populares, tradicionales, anónimas, etc.
Lo que interesa destacar es que se trata en primer término, sustantivamente, de folklore; luego, en segundo lugar, determinadas con el adjetivo, las especies a las cuales nos estamos refiriendo entre las múltiples que aquel sustantivo comprende.
Frente a este caso tan peculiar y determinado, traigamos a cuento las obras, de los más diversos géneros, cuyos personajes, temas, ambientes, etc, han sido tomados del tesoro tradicional y de la vida consuetudinaria del pueblo, es decir, del folklore. Éste proyecta sus reflejos, en todas las épocas de la historia de la civilización, a las más variadas manifestaciones de la cultura, ya sea poesía o música, teatro o cinematógrafo, industria artesanal, artes plásticas o televisión y, en general, alcanza hasta los planos de la política y las concepciones estéticas y filosóficas.
Estos elementos populares y tradicionales en la obra creadora individual, deben ser distinguidos del fenómeno folklórico originario, auténtico, que sirve de germen inspirador. Es cierto que su influjo puede trasuntarse en los ambientes, tipos, formas, estilo y espíritu de las obras que reconocemos como creaciones propias, determinadas e instranferibles de creadores individuales, pero no podemos decir que sea folklore un lied de Schubert o las expresiones refranescas de Sancho o las escenas de un drama rural, o los tejidos industriales que estilizan motivos de la decoración tradicional.
Para facilitar estos deslindes, se habla de fenómenos folklóricos por una parte y, por otra, de proyecciones de folklore. Éstas son la expresión de aquél, pero reflejadas fuera de su ámbito cultural, por la acción de personas determinadas o determinables que se inspiran en la realidad folklórica, cuyo estilo, formas, ambientes, etc, trasuntan, reelaboran o estilizan en sus obras, destinadas al público en general, preferentemente urbano (cuando no a refinadas élites), al cual se transmiten por los medios institucionalizados que la técnica pone en cada caso y en cada época, a su servicio.
Costumbres argentinas
Asado al asador
La carne que se usa más frecuentemente suele ser de vacuno, cabrito o cordero. El encargado de prepararlo también se llama asador.
Se cocina sobre el asador, que consiste en dos hierros cruzados a modo de cruz, midiendo alrededor de 1,40 m el más largo, cuya parte inferior se clava en el suelo, casi verticalmente.
El más corto sirve para sujetar la carne, que queda colocada longitudinalmente sobre el hierro más largo y se cocina sobre brasas generalmente de leña.
A medida que la carne va asándose, también se la aproxima gradualmente a las brasas, hasta que la cocción final se realiza paralelamente al suelo, sobre aquéllas.
Los comensales cortan con sus cuchillos el trozo de carne que consumirán y también, sujetando con los dientes un extremo de la carne - cortando de abajo hacia arriba - cada bocado.
El mate
Si bien no es una costumbre exclusivamente argentina sino compartida con algunos otros pueblos de América del Sur, ha tenido y aún conserva gran difusión en Argentina.
La zona de cultivo de la yerba mate se halla restringida a Paraguay, sur de Brasil y nordeste de Argentina (donde la provincia de Misiones concentra el 90% del cultivo) , por lo que es considerada planta nacional y regional.
La infusión se prepara en una forma que la distingue del resto de esa clase de bebidas. En un calabacín hueco se pone yerba, a veces un poco de azúcar y con una pava (utensillo de metal con pico vertedor) se vierte agua caliente. Se absorbe con una especie de tubo metálico (bombilla)que en su parte inferior tiene orificios que impiden el paso del polvo de yerba. Es una infusión muy concentrada debido a la escasa cantidad de agua en relación con la de yerba. El agua va reponiéndose, no así la yerba que dura varias infusiones, en especial si es de buena calidad. Cuando el conocedor detecta la necesidad de renovar la yerba, se cambia parcialmente la que venía utilizándose, por yerba fresca.
El mismo recipiente con su bombilla o cañita pasa de mano en mano y de boca en boca. Se ha afirmado que el gaucho podía recorrer alrededor de 180 kilómetros por día si disponía de un trozo de asado y abundante mate; en la proporción inversa producía efectos negativos en su conducta.
Esta bebida produce efectos excitantes en la red ganglionar y cerebro espinal
Cebado del mate
El agua debe estar caliente pero sin llegar a hervir.
Al colocar la yerba, conviene golpear suavemente la base del mate para que el polvo no tape la bombilla. La yerba debe ubicarse de un lado y la bombilla del otro; el agua debe caer sobre la bombilla y no sobre la yerba: así el mate no se lava demasiado rápido.
Cómo se cura un mate
Se curan solamente los de calabaza, los de madera y los de asta o hueso.
En el caso de los de calabaza, hay que colocar un tercio de yerba y llenar el mate hasta el tope con agua en ebullición. Después de media hora en reposo se lo llena nuevamente con agua hirviendo, dejándoselo hasta el día siguiente en que debe vaciarse, raspándose el interior para eliminar el hollejo. Se lo lava con agua hirviendo y queda listo para usar.
En caso de ser de madera, será conveniente untarlo antes de comenzar el proceso, con aceite o manteca.
Si se trata de mate de palo santo debe dejárselo con yerba húmeda de la última vez o llenárselo con agua caliente, para que no se reseque y quiebre.
Los de asta o hueso deben dejarse en detergente durante 24 horas antes de curarlo con yerba.
El truco
Es el juego de naipes más difundido de la Argentina . Se caracteriza por la animación del mismo por parte de los jugadores, a través de versos, exclamaciones y señas. Se usan los naipes españoles de cuarenta cartas. En general los partidos se realizan a 30 tantos (15 "malos" más 15 "buenos"que tradicionalmente se representan con objetos; p. e. porotos) con los que van formándose grupos de cinco; al llegar a los primeros quince (malos) de retiran y el conteo recomienza con los mismos elementos, hasta completar los otros quince (buenos). Los párrafos siguientes sólo pretenden dar una idea muy general sobre el mecanismo de este juego, que tiene aspectos más complejos.
Participan, por lo común, dos, cuatro o seis jugadores, aunque podrían ser más conforme la cantidad de cartas disponibles; pero siempre los bandos opuestos serán dos. Se distribuyen tres cartas a cada jugador, por la derecha, extrayéndolas desde abajo del montón que se usa para repartir. El jugador que recibe la primera carta es "mano" y esta condición le otorga ventaja (en caso igualdad de puntos con el contrario) a la hora del "envido" o envite, que constituye la primera parte del juego y que, de ser "cantado" (no es obligatorio) , debe serlo antes de que el participante juegue su primera carta sobre la mesa y respetando el orden de derecha a izquierda. Gana esta parte el bando o jugador que tenga más puntos, previa aceptación del envite con un ¡Quiero! Luego, con la segunda (o tercera) carta, puede - o no, según la táctica que emplee cada bando o participante - "cantarse" el truco, que podrá ser respondido con un ¡Quiero! si el desafío es aceptado o ¡No quiero! en caso contrario. Dicho desafío puede a la vez ser aumentado por el contrario con ¡Quiero y retruco! que a su vez será o no aceptado y, en este útlimo caso, también podría ser aumentado con ¡Quiero! ¡Vale cuatro!, que es el máximo puntaje para esta parte del juego. Gana quien "mate" el valor de las cartas que juegue el contrario sobre la mesa. Para esta segunda parte las cartas de mayor a menor valor, son el as de espadas, el as de bastos, el siete de espadas, y el siete de oros. Nada impide que se juegue "callado", es decir sin "cantar" alguno o ninguno de los desafíos.
La Taba
Juego antiquísimo, ya conocido por los antiguos griegos, característico de la campaña argentina, a la que llegó traído - según parece - por los españoles. También se lo conoce como taba culera.
Consiste en tirar al aire un astrágalo de vaca o de carnero, similar al de la ilustración; se gana si al caer queda hacia arriba el lado cóncavo, o cara, llamado suerte; se pierde si queda hacia arriba el lado denominado culo.
La taba se llama tramposa cuando se le introducen cargas que sólo conoce el que lo ha hecho y que, tirada de cierta manera, siempre le resulta suerte.
Cuando la tabeada está organizada como explotación comercial, preside la reunión una especie de juez llamado canchero, que recibe una comisión o coima por jugada. en estas tabeadas rige un reglamento de juego o bien los jugadores convienen en respetar ciertas y determinadas condiciones, por ejemplo cuando la taba se para de punta, es pinino, admitiéndose en general, como suerte.
La Vestimenta
Según las regiones, la vestimenta varía, pues no son los mismos requerimientos textiles en el llano que en el cerro o la puna. Pero trapos más trapos menos, la vestimenta es muy parecida entre los "paisanos": el gaucho siempre tendrá su sombrero o chambergo (sombrero pequeño) para evitar los aguaceros (lluvia), el sol ardiente o los fuertes vientos cordilleranos, sujeto con el barbijo y adornado por su toquilla ( cuero al rededor de la copa del sombrero).
Sobre el cuero pondrá una camiseta y encima de ella una camisa con bolsillos en el pecho para llevar sin dificultad el tabaco o la coca; en el cuello es obligatorio un pañuelo que evitará, según el gauchazo Güiraldes, que los bichos se le metan en el cuerpo al paisano cuando duerme "al sereno" (campo abierto), o bien para cubrirse la cara en los arenales.
El pantalón es, por lo general, abombachado (herencia de los españoles y a su vez de los árabes) y según el clima: "pesao" (grueso) o "liviano", la mayoría de las veces la bombacha va "agarrada" con una faja (de tela o de cuero, que puede llevar "enchapados" llamada "rastra"

, esta faja se utiliza como sostén del "facón" (cuchillo con mango de cuerno de vaca o ciervo, o de madera tallada) que servirá al criollo como instrumento en sus faenas y arma de defensa.
En las "patas" (pies) puede usarse bota e' potro (botas de cuero de caballo que deja los dedos al aire), bota fuerte (de cuero que llega hasta 3/4 de pierna), bota carrujada (de cuero doblado tipo acordeón) o las típicas alpargatas (calzado de tela con suela de cáñamo).
En las botas pueden usar las "espuelas" para azuzar a los caballos. Sobre el final el gaucho tendrá el poncho para cubrirse él y el "ensillao" (montura).
Algunos adminículos secundarios son: las caricantinas (medio pantalón de cuero que va sobre la bombacha), las polainas, la rastra, el chaleco, la chaquetilla, el retobo (cuero que se pone sobre la copa del sombrero para reforzarlo), etc.
Chacarera
Características generales
Especie folklórica de la República Argentina, con excepción del litoral argentino, se la conoce y practica en casi todo el país. Pertenece a las danzas de carácter vivo, de pareja suelta e independiente. Su origen es difícil de determinar, está emparentada con otras especies como el Gato, el Escondido, el Marote, el Palito, el Ecuador y el Remedio, entre otras.
Modos utilizados: las chacareras son en su mayoría "bimodales", utilizando la escala con terceras paralelas llamada por el musicólogo Carlos Vega "seudolidia menor" - mezcla entre escala menor melódica y lidia (mayor con 4º aumentada) -, aunque existen también chacareras en modo menor exclusivamente y en muy poca proporción en modo mayor.
Rítmica: Como otras danzas emparentadas con la chacarera, sus pies rítmicos ternarios (subdivisión ternaria) en la melodía en compás de 6/8, forma birritmia con el acompañamiento de los bajos o la percusión del bombo en 3/4.
Es una danza alegre y vivaz, de pareja suelta e independiente que tiene cierto parentesco con el gato. Como en casi todas las danzas los bailarines simulan un juego de amor y galantería.
Un detalle particular musical y coreográfico es que sus vueltas pueden tener 6 u 8 compases.
Entre sus variantes encontramos:
· Chacarera doble:
Es una variante de chacarera, originaria de Santiago del Estero. Se diferencia de la chacarera porque al bailarla se hace un giro después de la mudanza y antes de dar la vuelta redonda, aparte del rombo que se agrega al comenzar, aunque en algunos casos se emplea el avance y retroceso recto. (p.ej.: Añoranzas)
· Chacarera trunca: se agrega medio tiempo al final lo que le da una característica de síncopa difícil de acompañar con instrumento o bailar. (p.ej.: Como arbolito en otoño)
· Chacarera larga: con algunos tramos más largos que la doble, en especial el agregado de un contragiro (p.ej.: A don Ata)
Existen 4 tipos de chacareras perfectamente diferenciadas en el territorio nacional:
- La Santiagueña
- La Tucumana
- La Chaqueña (salteña del Chaco Salteño)
- La Cordobesa
La chacarera es una danza vivaz que, como la mayoría de las danzas Folklóricas argentinas, se baila en pareja. Esta es suelta - ya que los bailarines no se tocan - e independiente, o sea que hacen solas sus evoluciones, sin combinarlas con las de otra pareja.
Orígenes
Pocos testimonios escritos nos documentan sus orígenes, pero se cree que se bailó después de 1850, en las provincias del norte, centro, oeste de nuestro país.
Según la tradición oral nace en Santiago del Estero, además, el hecho de existir en esta provincia chacareras en verso quechua establecen un factor más que acentúa esta teoría.
La primera versión musical la dio Andrés Chazarreta en 1911.
Pertenece al grupo de danzas picarescas, de ritmo ágil y carácter muy alegre y festivo, gozó de la aceptación del ambiente rural y también de los salones cultos del interior hasta fines del siglo pasado, abarcando todo el país excepto el litoral y la Patagonia. Es una de las pocas vigentes, es decir que aun se baila especialmente en Santiago del Estero - donde se arraigó con gran fuerza - y en Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja y Córdoba; su difusión abarca por lo tanto, los ámbitos del noroeste, parte del chaqueño y casi todo el central. Hay pocos documentos que nos hablan de su historia, mencionan que seria la más antigua y se baila en Tucumán desde 1850.- Musicalmente consta de cuatro frases en las cuales se cantan las coplas y un interludio que es solamente instrumental, intercalado después de la primera y segunda copla y también sirve de introducción Este interludio una característica coreográfica, ya que puede durar seis u ocho compases y como corresponde a la figura de vuelta entera, varia de la misma forma la duración de ésta.- El acompañamiento musical que se utiliza generalmente es de guitarra, violín, acordeón y por supuesto, el bombo, que se luce con sus típicos repiques. En la coreografía se introduce una figura especial que es el avance y retroceso, que consta de cuatro compases. Al igual que en casi todas nuestras danzas, consta de dos partes. la segunda se baila idéntica a la primera, pero invirtiendo como es característico, la posición inicial.
- Indumentaria femenina: Zapatos de cuero tacón mediano. Vestido de zaraza en dos piezas: Falda con mucho vuelo y adornado con amplios volados aplicados. Bata abotonada adelante con volado puesto como sobrefalda y otros en el borde de las mangas y alrededor del cuello. Peinado en una o dos trenzas sueltas.
- Indumentaria masculina: botas acordonadas con o sin espuelas. Bombacha y chaqueta típica, cortona de bordes rectos con adornos de "alforcitas" o nido de abeja llamadas "encarrujadas". Camisa, cualquiera, blanca o de color, faja, tirador con rastra, o cinta ancha con bolsillos. Pañuelo de seda al cuello con las puntas a media espalda. Sombrero de copa baja, con barbijo, de colores grises, negros o marrón. Cuchillo a la cintura.- Puede bailarse de dos parejas "en cuarto" o compartidas, en cuyo caso los bailarines se ubican en los vértices del cuadro imaginario, teniendo cada caballero al frente a su compañera y a la izquierda a la dama contraria. Las figuras que se comparten son la vuelta entera y media vuelta.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=Zoc3iKivxYA
Zamba
Historia
Nombres
Deriva de una danza peruana que diera origen a la Zamacueca. Aquella danza - Zamba - se conoció en Argentina alrededor de 1815 y fue absorbida por la Zamacueca, aunque siguió utilizándose el nombre de Zamba para referirse a la Zamacueca o Cueca, que será más lenta o más rápida de acuerdo con el lugar en que se baile y el intérprete que la ejecute. En cuanto al uso del nombre, sirva como ejemplo que en la provincia de Tucumán se utilizan los nombres de Zamacueca o Chilena o Zamba o Cueca, en la de Formosa Zamacueca o Chilena y en la mayor parte del país, Zamba o Cueca. En Santiago del Estero, Tucumán y Salta se asimilan Zamba o Chilena.
Es muy probable que la Zamacueca haya ingresado a la Argentina por la provincia de Mendoza, hacia 1825. Luego se expandió hacia el noroeste.
Indumentaria
Dama: medias de muselina, zapatos de cuero con taco, no muy alto. Pollera larga y amplia. Corpiño de la bata bien ceñido, hasta la cintura, terminando en un volado ancho. Mangas largas amplias en la unión con el corpiño y estrechas en el antebrazo. De escote cerrado con algún cuellito. volado ancho rodeando la espalda, hombros y sobre el busto.
Peinado: dividido en dos bandas de cabello recogido en torzada baja sobre la nuca.
Caballero (de la campaña): botas altas acordenonadas en su parte inferior, colocadas encima del pantalón. Pantalón, camisa blanca o de color, faja de lana provinciana, puntas colgantes hasta medio muslo, sin cinto. Saco largo claro, abotonado bien arriba y abierto abajo. Poncho de verano al hombro. Sombrero panamá de alas anchas, copa baja y barbijo.
Consultar también conforme con las épocas.
Características
Es una danza de galanteo, de pareja suelta e independiente . Es la más apasionada de las danzas argentinas, por su representación del amor traducida en el asedio que con el pañuelo lleva a cabo el varón. Utiliza paso especial para esta danza.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=oK4n6eZZb_g
Creencias, mitos, leyendas
El Familiar
El Familiar tiene rasgos propios que le dan plena ciudadanía en nuestra cultura, en la que su imagen más difundida es un perro negro (el color de la muerte y del pecado), de refulgente mirada (hay quien dice que echa fuego por la boca y los ojos) y largas uñas, capaces de desgarrar a la víctima en un santiamén. Aunque con menor frecuencia, toma asimismo la forma de otros animales, como cerdo, viborón, tigre, puma, oveja, burro, caballo y hasta de una mujer. Su aspecto es siempre terrible, pero no se distancia mucho de la naturaleza, si exceptuamos el caso de una serpiente de dos cabezas que merodeaba el campo santiagueño.
Cualquiera sea la forma que asuma, el Familiar se alimenta con carne humana. El patrón de estancia o dueño de ingenio (al parecer los únicos que prohijan a este animal) tendrá que suministrarle un peón al año, que es su ración mínima, aunque hay pactos que establecen una dieta más nutrida.
La leyenda está muy difundida en las provincias de Tucumán, Salta y Noroeste de Catamarca, con irradiaciones hacia Jujuy y Santiago del Estero. Pero por el lugar que ocupa en la vida cotidiana de los campesinos, más que una leyenda parece una realidad.
Dichos perros se multiplicaron demasiado hacia fines del siglo XIX, con el auge de la industria azucarera. Los dueños de ingenios se enriquecieron de la noche a la mañana y la mentalidad popular encontró pronto la explicación. Había ojos de fuego que se paseaban por la noche del cañaveral. Espantosos ruidos de cadenas. Feroces y fugitivas formas que dejaban al pasar un fuerte olor a azufre. Y peones golondrinas que desaparecían de pronto, sin despedirse. Corría entonces el rumor de que en los sótanos o en la chimenea del ingenio había un perro negro. A veces el patrón lo soltaba para que eligiera la víctima a su gusto, en correrías que enloquecían a los demás perros y que sólo el canto del gallo podía interrumpir. En otros casos, el peón - llevado con engaños por el patrón - le era entregado. Si el patrón no cumplía con el pacto, él mismo iba a parar a las fauces del diabólico animal.
Fue tal la difusión de esta leyenda, que el ingenio que no tuviera un Familiar podía considerarse de poca importancia.
Nada le hacen las balas ni el filo de los machetes, al Familiar. Sólo retrocede ante la cruz del puñal. Es decir, cede al poder del signo y no del arma. Hay quien dice que se opone al progreso, citando como ejemplo al ya famoso Familiar del ingenio Santa Ana, de Tucumán, que echó en las vías del ferrocarril que unía a este ingenio con Río Chico y la red nacional, el mismo día de su inauguración, impidiendo el paso del primer convoy.
El duende
Genio muy popular en Argentina, que algunos autores han comparado con gnomos europeos. Se dice que son espíritus de criaturas que sus madres mataron al nacer, nacieron muertas, fueron abortadas o murieron sin bautizar. Comúnmente se lo presenta como un enano con una mano de hierro y otra de lana, rostro magro y barburrucio, sombrerote de copa en embudo y trajes de colores llamativos, entre los que predominan el rojo y el verde. También puede ser un niño de pocos años, un viejito gordo y barbudo de largas uñas y sombrero de paja de alas anchas.
En Villa Matará (provincia de Santiago del estero) es negro y crespo y viste un hábito chejchi (de pintas coloradas sobre fondo blanco, gris claro o ceniciento).
Representarían el dominio de la tentación. Es un personaje esencialmente travieso, socarrón, enamoradizo y, por momentos, grosero. Vive en el monte, dentro de los troncos de los árboles, de donde sale a la hora de la siesta para asustar a los niños y cortejar a las mozas con regalos como pañuelos, dinero, melones, empanadas y golosinas. Si éstas rehusan, él se venga luego, gastándole mil travesuras y hasta haciéndoles daños mayores. Se aparece a veces desnudo ante las mujeres mayores y las escandaliza con gestos groseros, deporte que no practica con las jóvenes.
Según Juan Carlos Dávalos, se acerca a las pulperías los sábados por la noche para dar una tunda a los ebrios. También se enanca a los caballos, hurta pellones, trueca por carbones el pan de las alforjas, apedrea las casas, pudre los huevos, apaga el fuego, vuelca ollas y corta ropa.
Para auyentarlo hay que llenarse los bolsillos con algo de fuerte olor.
El Hornero
Un bravo indígena cazador, vivía en un lugar muy apartado, con su padre. Aquél se había enamorado de la hija del cacique y, llegado a su edad juvenil debió sortear las tres pruebas de virilidad que eran tradición en su tribu.
Éstas consistían en dos carreras - una a pie y otra a nado - y una prueba de ayuno, encerrado durante nueve días entre cueros y tomando tan sólo líquido. La recompensa era la mano de la hija del cacique.
Él triunfó en todas las pruebas pero sus compañeros se retrasaron para rescatarlo y al hacerlo, vieron cómo se achicaba hasta convertirse en un pequeño pájaro de plumas sin brillo. En cuanto lo liberaron voló hacia lo alto de la copa de un árbol y desde allí cantó, renunciando así a la hija del cacique.
Pasado un tiempo también élla se convirtió en hornero y voló hacia él.
Mas mitos
Bueno gente espero q les guste!
no puse todo porq iba a ser muuuuuuuuuuuy largo y bueno no creo q alguien lo leyera,haci q puse algo como para que sepan un poco mas
salu2!
comenten!
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