El cadáver que volvió a casa solo
En 1899 el actor canadiense Charles Francis Coghlan enfermó en Galveston y murió. Estaba demasiado lejos (5600 km por mar) para enviar sus restos a su pueblo de la isla Prince Edward. Fue enterrado en un ataúd de plomo, en una tumba excavada en granito.
En septiembre de 1900 un huracán azotó la isla de Galveston, inundando el cementerio. La tumba sufrió graves daños y el ataúd de Coghlan flotó hasta el golfo de México. Lentamente, derivó por la costa de Florida hacia el Atlántico, donde la corriente del Golfo lo arrastró hacia el Norte.
Pasaron ocho años. Un día de octubre de 1908, unos pescadores de la isla Prince Edward vieron un cajón alargado y estropeado por la intemperie flotar cerca de la costa. El cuerpo de Coghlan había vuelto a casa.
Vía “lo inexplicable”
Desde ya, muchas gracias por comentar
En 1899 el actor canadiense Charles Francis Coghlan enfermó en Galveston y murió. Estaba demasiado lejos (5600 km por mar) para enviar sus restos a su pueblo de la isla Prince Edward. Fue enterrado en un ataúd de plomo, en una tumba excavada en granito.
En septiembre de 1900 un huracán azotó la isla de Galveston, inundando el cementerio. La tumba sufrió graves daños y el ataúd de Coghlan flotó hasta el golfo de México. Lentamente, derivó por la costa de Florida hacia el Atlántico, donde la corriente del Golfo lo arrastró hacia el Norte.
Pasaron ocho años. Un día de octubre de 1908, unos pescadores de la isla Prince Edward vieron un cajón alargado y estropeado por la intemperie flotar cerca de la costa. El cuerpo de Coghlan había vuelto a casa.
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