10 Experimentos psicológicos que muestran Entre los siglos XIX y XXl, el desarrollo de la psicología en general y de la psicología experimental en particular permitió estudiar los complejos procesos biológicos del cerebro humano para explorar sus emociones, comportamiento y reacciones. Esta información nos ayudó a entender los conceptos básicos de nuestras acciones y simplificó enormemente la vida de quienes quieren liderar o vender con éxito. ¿No nos crees? Entonces mira los 10 experimentos psicológicos que Genial.guru ha reunido para ti. No solo te ayudarán a comprender la esencia de la sociedad, sino que también te harán mirar dentro de ti mismo y muy probablemente también te sorprendan. Experimento Carlsberg: “incluso un niño pequeño puede tener un cuchillo detrás de la espalda” © www.duvalguillaume.com Tipo de experimento: imagina una sala de cine llena de 148 motociclistas tatuados, con solo 2 asientos libres en el centro, que corresponden a tus boletos. ¿Te sentarías o te irías? Este fue el experimento que realizó la empresa Carlsberg. Resultado: los que finalmente se animaron a ocupar los asientos libres, fueron recibidos con aplausos y, por supuesto, con cerveza por hombre alegres y amables. El experimento demostró que no debes juzgar a una persona por su apariencia. El efecto de la conformidad de Solomon Asch: “me mostraré de acuerdo con todos, no quiero ser una oveja negra” © www.rodolfo.typepad.com Serie de experimentos: Solomon Asch quería demostrar el poder de la conformidad en los grupos, es decir el cambio en el comportamiento de una persona bajo la presión de otra, aún si su opinión es errónea. A los participantes del experimento se les pidió estimar la longitud de las líneas en unas tarjetas y determinar cuáles eran iguales; nombrar el color de una pirámide y hasta decir su propio nombre. En todos los experimentos, todos los participantes menos uno eran cómplices de los investigadores y el único participante real siempre respondía último. Resultado: en el 75 por ciento de los casos, el sujeto del experimento seguía la opinión de la mayoría, aún cuando veía claramente que estaba dando una respuesta equivocada. Y aquellos que expresaban su propia opinión experimentaban gran incomodidad. Por cierto, en los casos en los que alguno de los falsos participantes expresaba una opinión contraria a la mayoría, los sujetos respondían correctamente con más facilidad. Efecto del falso consenso: “si piensas diferente, entonces estás equivocado” © depositphotos Tipo de experimento: el profesor de la Universidad de Stanford Lee Ross les ofreció a los partícipes de la prueba una situación problemática con dos opciones de respuesta. Les pidió elegir una de las opciones y adivinar cómo responderían otros sujetos, y también describir a los que elegirían la primera y la segunda versión. Resultado: el experimento demostró que la gran mayoría de la gente pensaba que el resto de los participantes respondería de la misma manera que ellos, y describía negativamente a los que eligieran la otra opción. Efecto observador y la difusión de la responsabilidad: “no es mi problema” o “¿no hay alguien además de mí?” © www.whatsonxiamen.com/ Tipo de experimento: tras el conocido asesinato de Kitty Genovese, en el que ninguno de los testigos ayudó a la víctima, los científicos John Darley y Bibb Latané llevaron a cabo una serie de experimentos sobre la reacción en estos casos. Resultado: se demostró que las personas responden mucho más rápido en una situación de emergencia e intentan ayudar a otra persona si actúan solas. Si hay mucha gente, la mayoría dudará y pensará que seguramente alguien más actuará en su lugar. Más tarde, este fenómeno volvió a ser investigado. Aquí hay un experimento demostrativo: “Habitación del humo”. Las personas que estaban en la habitación solas y veían el humo, informaban el problema mucho más rápido que aquellas que estaban en presencia de otras personas que no hacían nada al respecto. 8 horas sin aparatos electrónicos: “mi hijo no puede ser malo y pensar en lo peor” © depositphotos Tipo de experimento: la psicóloga familiar Katerina Murashova formuló la hipótesis de que los niños modernos están demasiado entretenidos y tienen miedo de permanecer a solas consigo mismos. Katerina invitó a los niños que participaron en el experimento a dejar de usar el teléfono, la computadora y la televisión durante 8 horas, aunque se les permitía dibujar, leer, caminar y realizar otras actividades sencillas. El resultado: de 68 adolescentes de entre 12 y 18 años, solo tres completaron el experimento y siete aguantaron más de 5 horas. Los demás interrumpieron el experimento alegando ataques de náuseas, temblor de manos, dolores en el pecho y el estómago, fiebre y escalofríos, ¡tres hasta pensaron en el suicidio! ¡Padres, pónganse a pensar! Posteriormente, Katerina realizó otro experimento, cuyos resultados se pueden encontrar aquí. Expresiones espontáneas y obediencia: “¡no soy culpable, me han obligado!” © www.madsciencemuseum.com Tipo de experimento: el objetivo original del experimento de Carney Landis fue identificar los patrones generales del funcionamiento de los músculos faciales, característicos en la expresión de emociones fuertes. Para facilitar el seguimiento del movimiento de los músculos, se dibujaron líneas en la cara de los sujetos. Luego se les dio oler amoníaco, se les mostraron imágenes comprometedoras, se los hizo tocar ranas y, al final, se les pidió decapitar a una rata viva. Resultado: los patrones generales del trabajo muscular no se revelaron, pero la gran mayoría de las personas mostró una asombrosa voluntad de obedecer e hicieron bajo presión lo que en la vida real no habrían hecho por voluntad propia. Efecto Ringelmann: “solo me quedaré aquí parado, ustedes esfuércense” © wikimedia Tipo de experimento: Maximilien Ringelmann formuló la hipótesis de que las personas ponen mucho menos esfuerzo en una causa común si trabajan junto a otras. Se realizaron diversos experimentos en grupos de distinta cantidad de personas sobre la acción de tirar de una cuerda y levantar pesas, en los que se registraron los resultados de cada participante. El resultado: se descubrió que los logros personales de una persona exceden los esfuerzos que pone en una causa colectiva. El científico lo explicó con la pérdida de motivación individual en un grupo. Efecto de facilitación social e inhibición: “¡miren qué bien lo hago!” © depositphotos Tipo de experimento: una día, el psicólogo Norman Triplett notó que una persona trabaja mucho mejor si alguien la observaba con interés. Durante las pruebas con ciclistas y el bobinado de carretes de pesca, resultó que la presencia de testigos desinteresados, por el contrario, reducía la efectividad de las acciones. El resultado: Robert Zaionz continuó los estudios y formuló la teoría de la activación. Según la misma, una persona logra un mejor resultado en el trabajo si debe realizar acciones mecánicas habituales ante un observador. Y el efecto opuesto, en el que el trabajo empeoraba, sucedía si la persona debía buscar algo o resolver nuevos problemas intelectuales. Efecto Hawthorne: “¡mi jefe me quiere y me aprecia!” © www.library.hbs.edu Tipo de experimento: en la empresa “Western Electric” cayó la productividad del armado de relé. El psicólogo Elton Mayo fue invitado para investigar la influencia del alumbrado y el ambiente en la productividad laboral. Sin embargo, en el transcurso del experimento se descubrió que la mejora de las condiciones de trabajo y su ausencia tenían el mismo efecto beneficioso en las trabajadoras. La conclusión era sencilla: las trabajadoras se sintieron involucradas en algo importante, se dieron cuenta de que las autoridades estaban preocupadas por ellas y comenzaron a trabajar mejor. Sería bueno que, al menos ocasionalmente, nuestros superiores hicieran uso de este dato, ¿verdad? “Pie en la puerta”: “dame agua, siento mucha hambre y no tengo ni dónde dormir” © depositphotos Tipo de experimento: los psicólogos Jonathan Friedman y Scott Fraser llevaron a cabo una serie de estudios tratando de descubrir cómo una persona responderá a solicitudes serias, si se aumenta su sentido de participación en el proceso. Posteriormente, Patricia Pliner complementó su investigación. El resultado: una pequeña concesión aumenta significativamente las posibilidades de consentimientos mayores en el futuro. Por ejemplo, ante la solicitud de donar dinero a una fundación que lucha contra el cáncer, solo aceptó el 46 por ciento de las personas. Pero cuando a la gente primero se le pidió que solo usara el pin de la fundación, el porcentaje de las donaciones fue casi dos veces mayor. ¡Atención! Este método no solo es utilizado por vendedores exitosos y gerentes, sino también por estafadores. ¿Cuál de los experimentos te pareció más valioso? ¿Has encontrado algo afín a tu forma de pensar? Tal vez hayas hecho alguna clase de experimento, o quieras hacerlo en el futuro. Conversemos sobre este tema en los comentarios.
lo mucho que puedes equivocarte al juzgar a una persona
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