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Entrevista laboral: claves para ir bien preparado

Info9/12/2009


Vestirse con elegancia, contestar lo más ampliamente posible y estar cinco minutos antes de la hora indicada; también, grabarse, practicar respuestas o actuar frente a cámara es un buen entrenamiento

Adaptación al cambio y flexibilidad. Esas son dos de las características más buscadas por los selectores laborales hoy. Aunque saberlo de antemano no asegura el éxito, al menos brinda seguridad a los candidatos en sus primeras entrevistas de trabajo. Aquí algunas claves y sugerencias sobre lo que puede pasar en la entrevista:

Cómo vestirse para la entrevista. No todos los consultores están de acuerdo en este punto pero muchos sugieren ser conservadores. La elegancia y sencillez son fundamentales. Además, el candidato debe saber dónde se está presentando. "La primera impresión es la que cuenta. En una empresa de tecnología de vanguardia es probable que el look de todos sea informal. En cambio, en un estudio contable se esperará del candidato que sea formal desde el principio. Si es una consultora externa se puede chequear por teléfono el código de vestimenta. Los candidatos deben aprender a hacer las preguntas correctas", advierte Agustina Paz, directora de la consultora homónima.

Llegar cinco minutos antes de la hora pautada es fundamental. Además, se recomienda llevar una copia impresa del CV.




Ante las preguntas del entrevistador, la recomendación es contestar lo más ampliamente posible dando ejemplos concretos del pasado laboral. Atención: por amplio no se debe entender interminable.

Estar relajado durante la entrevista pero atento a las consignas del entrevistador. "En general damos pautas sutiles y esperamos que el otro las capte. Si no lo hace, es un dato a tener en cuenta", explica Paz.

La manera de expresarse cuenta. Se debe hablar claramente, con un español correcto y sin usar palabras de lunfardo. No se recomienda tutear al entrevistador y, en lo posible, sería mejor evitar ademanes y sentarse derecho y no en el borde de la silla.

Preparar de antemano respuesta a preguntas posibles. Grabarse o actuar frente a cámara es un buen entrenamiento. Se puede practicar con preguntas como: ¿Qué valores puede aportar a la organización? ¿Dónde se ve en cinco años? ¿Cómo transcurrió su vida profesional? ¿Por qué estudió determinada carrera? ¿Qué valora del trabajo?

Hoy las entrevistas se enfocan en el análisis por competencias. Por eso, muchas veces, para descubrir los conocimientos, aptitudes y habilidades de los candidatos se les piden que cuenten experiencias pasadas. Es útil pensar previamente sobre historias exitosas para contar, pero también sobre aquellas que no salieron tan bien.

"Es importante que el postulante sepa por cual de todos los avisos a los que se postuló -si es que hay más de uno- está siendo entrevistado y tenga preparado su relato en función de este puesto en particular. No tiene que cambiar nada, simplemente orientar su discurso hacia esa búsqueda resaltando aquello que puede resultar interesante para el entrevistador. Hay un abismo de diferencia entre el que hace los deberes y quien ni siquiera sabe para que está ahí", aseguró Paz.

Si el candidato conoce antemano el nombre de la empresa para el que lo entrevistan sería conveniente que haga una breve investigación sobre la misma en Internet. Conocer bien a qué se dedica, dónde está ubicada, su origen le permitirá hacer preguntas correctas y demostrar interés.

Muchos candidatos se preguntan si pueden plantear dudas ?por ejemplo, sobre las principales responsabilidades, remuneración y beneficios del puesto- durante las primeras entrevistas. Según Paz, no hay ninguna pregunta prohibida pero "quizás sí haya respuestas evasivas dependiendo del momento y de lo que se puede revelar en cada instancia". Para la experta es mejor preguntar mucho que poco, ya que se demuestra interés, pero para hacer las preguntas correctas "es conveniente haber sabido escuchar y llegar preparado a la entrevista".

En su libro La entrevista laboral, la consultora Martha Alles sugiere estar atento a las señales. "Recuerde que las personas se comunican con palabras y con otras señales: tono, gestos y actitudes. Si el candidato está hablando y el entrevistador cierra su libreta y saca una tarjeta de presentación eso quiere decir que el tiempo se agotó. En ese caso, el entrevistado no debe seguir hablando o decir "Sé que no tiene más tiempo pero de todos modos me parece interesante que conozca..." porque esa actitud le puede jugar en contra.

La falta de honestidad en las respuestas es una falta gravísima. Si ante una pregunta el candidato no sabe la respuesta, lo mejor es ser sincero y admitir que no se puede responder. El entrevistador profesional no espera respuestas perfectas.

Las empresas buscan gente motivada, con ganas de aprender, capaces de trabajar en equipo y entusiastas. Con medida, es importante que el candidato pueda transmitir estas actitudes.

La cantidad de entrevistas de los procesos de selección dependen de la compañía que recluta pero van de cuatro a ocho encuentros. Al principio son con una consultora externa o Recursos Humanos y luego con profesionales de la línea. Según Paz, cuanto más técnico sea el entrevistador más preparado tiene que estar el entrevistado para las respuestas específicas de su área. Con RRHH el foco estará en lo actitudinal y aquellas competencias relacionadas con las habilidades personales y de integración con equipos.

A veces pueden producirse imprevistos cuando el entrevistador es una persona de la línea que no está preparada por Recursos Humanos para conducir la charla laboral. "Pueden cometer errores simples como por ejemplo entrevistar en un lugar abierto y con gente alrededor. También puede tratarse de un entrevistador que no para de hablar y no hace ninguna pregunta. Otra situación común es no avisarle al candidato que tendrá múltiples entrevistas en un solo día y que debe disponer de tiempo extra. Además, muchas veces el candidato se encuentra con dos o tres personas al mismo tiempo lo cual es estresante si no hubo aviso previo", describió Paz. Aunque no todas estas situaciones son comunes, los entrevistados que puedan preverlas estarán en mejores condiciones de mantener la calma y poder afrontarlas con seguridad.

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Frente a frente, para ganar




En el marco de esta crisis global, los candidatos se preguntan qué se espera de ellos y con qué parámetros serán evaluados durante su entrevista de trabajo. Aquí, especialistas destacados del mercado dan sus respuestas

Muchos candidatos sienten que las entrevistas laborales son como una primera cita: todos quieren hacer el mejor papel. Por eso, aunque la demanda de personal se contrajo, hoy más que nunca es necesario conocer qué esperan los selectores para que el entrevistado pueda lucirse y evitar pasos en falso.

En épocas de crisis, más que nunca, los entrevistadores se convierten en detectives de la personalidad. La primera pista la da el CV. "Brinda información básica que el selector profundizará en la entrevista para descubrir tipos de pensamiento, estilo comunicacional verbal y no verbal, empuje, potencial, influencia y percepción de la autoridad, de los pares y subordinados", dice Alicia Serrano, directora de F& C Consultores y Asociados.

Según Amalia Vanoli, presidenta de Tiempo Real Consultores, ser flexible para actuar en un mercado con cambios inesperados; ser creativo y esforzado, con capacidad para trabajar en equipo; resolver problemas y tener un espíritu positivo que permita hacer más con menos son cualidades fundamentales en estos momentos. "Además se aprecia mucho la corrección al hablar. Hoy en el lenguaje coloquial se usan palabras que, pronunciadas durante una entrevista, evidencian falta de ubicación", agrega.

Para Alejandro Ferrazzuolo, gerente de Select Executives, es clave demostrar gran capacidad de trabajo y habilidad para manejar varios temas simultáneamente. Según Serrano, el quid es la templanza. "Es la capacidad de evaluar las situaciones sin los temores o preconceptos que el contexto crítico nos impone. Esto no significa ignorar la situación, sino ubicarla. También permite reflexionar sobre caminos alternativos, midiendo riesgos y considerando posibilidades", define.

"Nadie quiere quejosos o críticos negativos. En todo momento las personas deberían estar capacitándose en nuevos aprendizajes. La seguridad es otra cualidad relevante", asegura Carlos Urso, director general de PM Value.

En la otra vereda, Carlos Valeiro, director de Selección y Desarrollo de Serial de la Torre, opina que es un error seleccionar colaboradores haciendo hincapié en sus competencias relativas a la crisis. Las organizaciones tienen determinados recursos, estilos organizacionales y culturas que le son propias, y la selección debería seguir esa línea. "Esto es básico para construir una relación productiva y duradera. Sólo adicionalmente es importante analizar cómo actuaría el postulante en un contexto desfavorable", destaca.

Unos 60 minutos

Una hora es el tiempo promedio de una primera entrevista individual, pero la evaluación comienza antes. Por eso, aunque parezca obvio, los selectores recomiendan llegar en el horario pactado, ni mucho tiempo antes ni mucho tiempo después.

"Primero, un saludo cordial. El entrevistado debe mirar a los ojos durante la entrevista y no bajarlos ante ninguna pregunta del interlocutor. Conviene evitar los movimientos nerviosos con las manos y responder todas las preguntas de modo conciso y directo, sin grandes rodeos verbales", enumera Claudia Maestu, directora de ETT Faster.

La sugerencia es no extenderse en anécdotas que alejen del núcleo de la pregunta del consultor, ya que el tiempo es limitado, y hacer un relato ordenado de conocimientos y experiencias con precisión y seriedad. "El selector es una persona y puede distraerse. Hay que captar su atención y responder rápidamente", aconseja Ferrazzuolo.

Los candidatos suelen dudar acerca de si es correcto preguntar mucho durante la primera entrevista laboral. Los selectores aseguran que es bueno hacerlo tanto para aclarar información recibida como para ampliarla. Además, en muchos casos las consultas demuestran interés de su parte.

Lo que no hay que hacer

Las entrevistas grupales tienen reglas diferentes. Su objetivo es conocer la forma de interrelación del entrevistado, cómo trabaja en equipo, habilidades de comunicación y liderazgo. "Es importante hablar en el momento en que uno tenga algo novedoso para decir, cuando lo que se diga sea realmente un aporte. También, escuchar atentamente a los otros integrantes del grupo y respetar las consignas propuestas. Concretamente, el candidato debe evitar levantar el tono de voz; repetir conceptos ya vertidos por otro integrante; señalar a un compañero; gesticular ampulosamente, y confrontar de modo agresivo", recomienda Maestu.

Aunque no hay recetas mágicas, los consultores reconocen que no toleran ciertas situaciones. Detectar mentiras o inconsistencias en el relato está entre las más graves. Asimismo, que el individuo eluda hablar de él mismo, que tome notas de la entrevista, que sea soberbio o muestre exceso de confianza.

También es contraproducente hablar de manera negativa de la empresa en la que se trabaja o trabajó anteriormente. "Esto genera dudas sobre su capacidad para sobrellevar y superar situaciones complejas", asegura Vanoli.

No hay una fórmula para tener éxito, pero los profesionales consultados coinciden en que lo mejor es ser sincero, y recuerdan que el encuentro no pretende juzgar actitudes, sino conocer la experiencia de vida del entrevistado.

Esas preguntas difíciles de contestar

En las entrevistas laborales siempre hay alguna pregunta temida. Valeiro, de Serial de la Torre, menciona algunas: las que proponen pensar en temas no cotidianos y habitualmente no analizados por el postulante; sobre el ámbito emocional o familiar profundo; sobre problemas vitales, como enfermedades, duelos y separaciones, por ejemplo.

En el escenario laboral, lo más difícil para los candidatos es hablar respecto de la causa por la que se dejó el trabajo anterior. "Aun hoy, después del 2002, que marcó una gran cantidad de CV con un despido, hay algunos candidatos que lo viven de forma negativa, como un fracaso, y les cuesta hablar en forma objetiva al respecto", explica Vanoli, de Tiempo Real.

Hay quienes se paralizan cuando se les pide que nombren alguna debilidad en su trabajo. "En cierto modo es una trampa, porque si la persona dice que no tiene defectos, resulta poco creíble, y si se explaya mucho sobre los mismos, quizá vulnere seriamente su imagen como candidato. En función de lo descripto, es conveniente que el postulante comunique alguna debilidad, pero que no resulte central o invalidante en el terreno laboral", aconseja Valeiro. Urso, de PM Value, sugiere que en esos casos es conveniente que ese exponga qué se está haciendo para disminuir esa debilidad. En concreto, qué acciones tomará y en cuánto tiempo.

"Hoy se hacen entrevistas, que se llaman de incidentes críticos, que no plantean situaciones hipotéticas, sino reales. Por ejemplo, para hablar de liderazgo se pide al candidato que cuente su experiencia en una situación en la que debió despedir a alguien por mal desempeño, y se hacen preguntas al respecto. Es más difícil inventar sobre una historia real", explica Ferrazzuelo, de Select Executives.

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