La leyenda de La Cruz del Diablo, en Cuenca Una cita arriesgada En Cuenca, ciudad de misterios, enigmas y empedradas calles repletas de pasajes históricos se cuenta una leyenda en la que antaño, un joven mozo se enamoró de una bella dama, la más linda que jamás había pisado las calles de esta ciudad, pero la cuál escondía tras su belleza un terrible secreto. Desde la calle Pilares, bajando por un precioso empedrado, llegamos a la ermita santuario de las Angustias, erigida en el siglo XIV, aunque la actual data del siglo XVIII y es el lugar donde se centra esta leyenda. Vivía por estas calles un hermoso muchacho, hijo del oidor de la villa. El bello zagal, en edad de efectuar sus correrías, no dejaba una sin probar, y así tomó fama de mentiroso, pendenciero y, además, bravucón; a nada de ello podían dar crédito sus familiares, pues el honorable cargo que desempeñaba el padre era, sin duda, signo de buena estirpe y descendencia. Pero de cómo fueron las cosas en aquella época nadie lo sabe, el caso es que el muchacho corría una tras otra a todas las doncellas casaderas del lugar y, luego de cortejarlas y conseguir sus propósitos placenteros, las dejaba plantadas, sin más. Pero un día, conoció a una dama bellísima como la luna y seductora como el diamante; además era forastera y recién llegada a la ciudad. Cuando paseaba por las calles, las mujeres bajaban sus miradas y de reojo miraban qué hombre era el primero en lanzarle una sonrisa, pues la chica dejaba a todo el mundo con la boca abierta por su belleza e irresistible impulso. Los jóvenes salían a su encuentro para simplemente saludarla e intercambiar un buenos días o buenas tardes, cosa que siempre hacía simpática y risueña. Hasta que un buen día, nuestro apuesto galán decidió lanzarse y presentarse. La hermosa mujer lo correspondió y le dijo que se llamaba Diana. Contento y presuntuoso, se fue con el resto de sus amigotes para vacilar un poco ante ellos de que ya sabía incluso su nombre. Diana, que tonta no era, también se percató de la belleza del joven, al que con el tiempo fue conociendo mejor, pero viendo sus claras intenciones, le daba largas y largas. El muchacho cambió, se quedó ensimismado con Diana, estaba totalmente obcecado con ella y con hacerla suya, algo que ella le ponía muy, muy difícil. Quizá por eso de que a los hombres nos gustan los logros difíciles, éste se lo tomó como todo un reto personal e incluso declinó las ofertas de sus amigos, con los que iba de correrías. Y una mañana, en vísperas de Todos los Santos, Diana le hizo llegar una misiva que el joven leyó sorprendido y de muy buen agrado: “Te espero en la puerta de las Angustias. Seré tuya en la Noche de los Difuntos”. Por fin el muchacho iba a conseguirla. Esa noche se arregló tanto como pudo. Con sus mejores ropas y las fragancias más sublimes que guardaba para las ocasiones especiales, salió a conquistar a esa dama que tan loco lo volvía. Pero esa noche se fraguó una tormenta. Los truenos retumbaban y el cielo se iluminaba como si de fuego se tratase. Él debía estar a la hora prevista en el lugar donde Diana lo había citado. Y allí, raudo y veloz, cruzó las cuatro calles que lo separaban de la puerta de las Angustias y vio a la bella doncella, ataviada con ropas que parecían de princesa. Su corazón latía más de prisa a cada paso que daba, y su deseo era tan ardiente que las botas parecían quemar las plantas de sus pies y lo hacían alargar las zancadas. Ella estaba en el atrio y él se abalanzó contra ella, que le respondió con unos besos tan dulces y tiernos que el muchacho, loco de desesperación, fue intensificando sus caricias hasta que sus manos comenzaron a levantar su falda. Los truenos caían y los relámpagos iluminaban los rostros de los de los capiteles dejando intuir sombras diablescas, pero los dos jóvenes estaban tan arrebatados por la pasión que no se percataron ni de la tormenta. Ella, casi tan encendida como él, incluso levantaba su falda más aprisa con el fin de que el muchacho consiguiera su propósito. Cuando descubrió sus preciosas y blancas piernas, vio que llevaba unos chapines altos. El muchacho fue quitándole el derecho poco a poco y de repente cayó un rayo que iluminó de pleno el pie de Diana, que resultó no ser un pie, sino una pezuña; y su pierna, la de un macho cabrío. Aterrorizado, el joven tiró el zapato y salió corriendo dando gritos de terror y espanto. A su vez Diana, que era el mismísimo diablo, con una voz profunda, cavernosa y estrepitosamente desgarrada, lanzaba carcajadas que resonaban entre las antiguas piedras del santuario. El joven, presa del pánico, se abrazó a la cruz que había en la puerta de las Angustias; el diablo se abalanzó sobre él, lanzándole un zarpazo al tiempo que sonaba un trueno inmenso. Cuando el chico abrió los ojos, el zarpazo le había rozado el hombro y había dejado una marca en la piedra, todavía humeante. Se dice que el chico ingresó en el santuario de las Angustias y nunca más volvió a ver la luz del día…. ni de la noche. Y allí, en la puerta de este lugar, podemos ver la famosa cruz de piedra a la que el joven apuesto y bravucón terminó por agarrarse para salvarse del zarpazo del diablo, que quedó grabado en la piedra y que todavía puede verse. Cabaret du Néant. Noches de Vino y Muerte Las Veladas Infernales de París “¡Bienvenido, oh viajero fatigado, al reino de la muerte! ¡Entre! ¡Escoja su ataúd, y siéntese a su lado!”. Con esta frase, una voz oculta y cavernosa daba la bienvenida a los visitantes del Cabaret du Néant, y les invitaba a acomodarse en su sala de intoxicación para, entre velas, ataúdes y esqueletos, pasar una velada en los límites de la muerte. Cuando escuchamos las palabras Cabaret y París, a la inmensa mayoría nos vienen a la mente lugares de diversión y jolgorio como el Folies Bergere o el Moulin Rouge. Pero a finales del siglo XIX, otras corrientes circulaban análogas a la diversión en la sociedad parisina. El creciente culto a la muerte y al ocultismo florecía en las capitales europeas entre las clases altas. No había reunión ni cena de sociedad sin su posterior sesión espírita en la sobremesa y, así, en busca de lugares de reunión adecuados para los adeptos de la rarología, nacieron en París una serie de peculiares cabarets. Salle d’ Intoxication El Cabaret de l´enfer, el Cabaret du Ciel o el Cabaret du Néant (cabaret de la nada o de la muerte), del que les hablaré hoy. El Cabaret du Néant fue fundado en el año 1892 por un tal Dorville y se ubicaba en el número 34 del Boulevar de Clichy, en París. Se conservan numerosas fotografías del lugar gracias a Eugêne Atgest(1857-1927), que se dedicó a retratar las escenas más mórbidas de este oscura lugar parisino. El Cabaret estaba distribuido en diferentes salas a las que se accedía por oscuros y angostos pasillos. Los nombres de las salas y su decoración dependían de los actos o espectáculos que en ellas se representaban, así, por ejemplo, encontramos la Sala de intoxicación, que venía a ser más o menos el bar del cabaret, con la peculiaridad de que las mesas eran ataúdes. Toda la sala era de tonos oscuros con calaveras y siniestras estatuas decorando las paredes que, bajo la iluminación tenue de las velas que colgaban de huesudas lámparas, otorgaban al lugar de un aire cargado y siniestro. Otra sala era conocida como la de la Desintegración, allí se representaban algunos espectáculos, todos ellos relacionados con la muerte. El más conocido era el “Pepper´s Ghost”, en el que una persona elegida de entre el público se transformaba ante la mirada atónita del resto de espectadores en un esqueleto. Esto se conseguía mediante un efecto óptico creado con luces y espejos, algo bastante creativo para la época. Sistema utilizado para representar el truco “Pepper´s Ghost” Había otras salas, como la Cueva de las ofensas o la Cueva de los espectros alegres, todas ellas decoradas del modo más macabro imaginable y en la que se representaban espectáculos con nombres tan curiosos como “El fin del mundo”,”Viaje a Liliput”,”El cabaret ruidoso”,”El lobo blanco”,”La rata muerta” o “Los rayos X”, allí se rendía cada noche un culto particular a la Muerte de la mano de oscuros artistas y personajes de la noche. Pero hay otras historias, más serias que circulan acerca de este Cabaret: hay quien dice que muchas de las noches “aparecían” siniestros actores que no pertenecían al mundo de los vivos, o que quien acudía no solía vivir demasiado después de aquello. El culto a la muerte ha existido desde que el hombre es hombre y desde entonces se ha ido adaptando a las necesidades y a los avances de la sociedad. Este Cabaret du Néant posiblemente sea uno de los mejores ejemplos de ello. ¿Tomamos un café? Tarjeta del Cabaret du l´enfer El Panteón de Belén Ubicado en la ciudad de Guadalajara en México podemos apreciar un lugar muy particular repleto de leyendas en su historia y que muchos necesitarán gran valor para visitarlo. Se trata del Panteón de Belén, donde es posible apreciar unos 900 nichos en un paseo que se puede llevar a cabo tanto de día como de noche, pudiendo recorrer los sitios donde descansan personajes de gran importancia en diferentes campos. Entre las inquietantes historias que se pueden escuchar, está la que cuenta del árbol que surgió de la estaca clavada en el corazón de un vampiro que fue enterrado allí y que al atardecer se pueden ver los rostros de las víctimas del chupasangre. Muchos son lo mitos en torno a este recinto, y también hay ciertas personas que afirman haber tomado fotografías de las figuras fantasmales que se desplazan por los pasillos durante la noche. SOLO ALGUNAS DE LAS LEYENDAS DEL PANTEON DE BELEN EL NIÑO QUE TENIA MIEDO A LA OSCURIDAD Ignacio tenía un extraño problema desde que nació. Su fobia era el miedo a la oscuridad y a los lugares cerrados. Era tan grande su miedo que sus papás tenían que dejar la luz prendía y abiertas las ventanas durante la noche para que pudiera dormir. Desafortunadamente, después de cumplir un año Ignacio murió. Su cadáver fue sepultado en el Panteón de Belén. Al otro día los encargados del Panteón de sorprendieron que la tumba estaba abierta y colocaron la lapida en su lugar. Este hecho sucedió por diez días seguidos. Los papás comentaron a los vigilantes del cementerio la fobia que tenia su hijo. Al parecer todavía tenía miedo aun después de la muerte. Por lo tanto, decidieron poner en alto la tumba del niño para que no estuviera debajo de la tierra. Cuando fuimos a visitar el Cementerio vi la tumba con muchos juguetes para que el niño juegue por la noche y no haga travesuras. EL ARBOL DEL HORCADO Al otro lado del panteón de Belén se encuentra el Hospital Civil Viejo.Unas de las leyendas del Panteon de Belen había un paciente muy enfermo que tenia cáncer. Este joven muchacho estaba muriendo. La madre del muchacho trataba de motivarlo y salir adelante pero nada aliviaba su dolor. Los doctores del hospital decían que habían hecho todo lo que estaba en sus manos y que no había más que hacer. Una vez, mientras dormía el joven Santiago, la madre le puso una foto de un santo preferido. Al día siguiente, cuando Santiago vio la foto en su mano la maldigo y renegó de su enfermedad. Su mamá trató de calmarlo y le pidio que tuviera fe y que Dios le daría la salud. Santiago estaba tan furioso que le pidió a su mamá que saliera del cuarto que lo dejara solo y que no quería saber nada de Dios. Esa noche encontraron al joven colgado en un árbol al lado del hospital es decir, en el panteón. Actualmente, solo queda el tronco del árbol y se dice que en la noche se ve la sombra del joven ahorcado. Leyendas urbanas. Verónica o Bloody Mary Verónica, Verónica… Verónica La leyenda de Verónica siempre ha sido una de las que más curiosidad me ha causado. Ya de niño se me ponían los pelos como escarpias cuando, a la luz de las velas, aparecían en los coloquios las diversas versiones de tan terrorífica historia. Es curioso observar como esta historia está presente en casi todo el mundo, pese a que en los años en los que se propagó no existía internet y los chismorreos solían acotarse en zonas geográficas bastante reducidas. Existen versiones en los que Verónica pasa a llamarse Micaela o Carolina, y en el mundo anglosajón se la conoce como Bloody Mary (María la sangrienta), Hell Mary, Mary Worth o Black Agnes. Sobre dónde comenzó la leyenda, la verdad, es que no se tiene mucha idea y sobre cuando, a finales de los años setenta y principios de los ochenta comienzan a circular las primeras historias. Las versiones más difundidas comienzan con la muerte de una adolescente practicando espiritismo en versión ouija, en algunas de ellas, unas tijeras salen disparadas y la matan clavándose en su cuello o en su corazón, en otras, la chica sale disparada y se estampa contra un gran espejo, del que cae un trozo y le secciona la garganta. Otras versiones, las menos, sitúan la acción en un cementerio, en las que una niña enferma de peste es enterrada con vida y luego aparece a modo de venganza. Sea como fuere, el espíritu de la joven Verónica queda en el umbral de la vida y la muerte, a la espera de ser convocada de diversos modos por atrevidos aventureros de lo oscuro y con fines un tanto diversos. Los modos y maneras de convocar a Verónica suelen girar en torno a espejos, velas y tijeras. El más clásico de todos, es aquel en el que se hace un círculo de tiza en el suelo y en su interior se pone una biblia, una rosa a la que se le corta el tallo con unas tijeras, y las mismas tijeras usadas para cortar la rosa sobre la biblia. Acto seguido se pronuncia el nombre de Verónica tres veces y a partir de esto, tres resultados posibles: -Las tijeras salen disparadas y matan al convocante, de no suceder esto, la vida del convocante será larga y próspera. -Se escucha una voz (supuestamente la de Verónica), que te indica el día de tu muerte. -La biblia se abre y la página en la que queda, indican las semanas que te quedan de vida (En esta versión también existe la posibilidad de que las tijeras se introduzcan en la biblia para marcar la página) Este modo de convocar a Verónica también tiene algunas variantes, en las que el círculo se hace con sal, o en el que la operación se debe de hacer en noche de tormenta o en otros casos, en la noche de San Juan, eso sí, siempre a la media noche. Los siguientes modos que se conocen son bastante similares. Ante un espejo, a oscuras y con la luz de tres velas, se pronuncia tres veces el nombre de Verónica, entonces se exhala vaho al espejo con la boca y en él aparece marcada la fecha de tu muerte. Esta es la versión light, en la gore aparece Verónica y te mata. Este modo tiene diferentes variantes también. En unas hay que estar desnudo y de espaldas, en otras, las tijeras entran en juego y hay que dejarlas abiertas y apoyadas contra el espejo mientras se realiza la operación e igual que en la versión del círculo y la biblia, la noche de San Juan a las doce de la noche y una noche de tormenta, también a las doce, suelen ser el momento ideal. También hay variantes en cuanto al espejo, unas veces se puede ver reflejado el día de tu entierro y en otros casos se puede ver al propio espectro de Verónica comunicándote alguna fatídica noticia. Ante lo espectacular de una muerte en estas condiciones, no se conoce ningún caso en el que se hayan dado estas condiciones ni tampoco se conoce ningún caso en el que dicho aviso o notificación por parte del espíritu se haya dado y mucho menos cumplido. Y pese a todo esto, a ver quién es el valiente que la noche de San Juan, a las doce de la noche, pronuncia el nombre de Verónica tres veces, en la soledad de su cuarto de baño, a la luz de las verlas y con unas tijeras desafiantes a escasos centímetros de su yugular. La peli de Candyman, adaptación de la novela de Clive Barker “Lo prohibido”, es un buen ejemplo de esta Leyenda Urbana. El Misterio de la tumba de Mary Jay El Sepulcro que siempre aparece con flores frescas Dartmoor es una región situada en el centro del condado de Devon, Inglaterra. Sus paisajes son un bello parque nacional de 953 km² que inspira muchas leyendas, alguna de ellas tan viva como el misterio que rodea a la tumba de Mary Jay. Dartmoor es muy conocido por ser el escenario de la novela de Sir Arthur Conan Doyle, “El perro de Baskerville” (1902), tal vez la más famosa de todas las protagonizadas por Sherlock Holmes, y también por el misterio del sepulcro de Mary Jay. A finales de 1700, una niña recién nacida fue abandonada a las puertas de “La Casa de Pobres” de Newton Abbot. Como era costumbre se la dio un nombre común que empezara por la letra que en ese momento tocaba, en este caso la “J”. Buscando un nombre se la llamo “Jay” que es como se pronuncia la jota en ingles. Y como en el argot de la época también así se las llamaba a las prostitutas se le añadió el nombre de Mary. Mary Jay estuvo en la casa Wolborough hasta la adolescencia, donde cuidaba de los niños más pequeños. Tiempo después fue enviada a la granja Canna a las afueras de Manaton. Allí entro de aprendiz, lo que significaba trabajar tanto en la casa como en el campo. Una vida muy dura con días muy largos y tareas muy pesadas. Un lugar donde una comida caliente y ropa de abrigo eran todo un lujo. Al poco tiempo la bella Mary Jay o Kitty Jay como también se la conoce, comenzó a recibir la atención del hijo del agricultor. Quedo embarazada de este y por ello sufrió el rechazo de la familia. Repudiada la echaron de la granja con fama de prostituta. Otra versión de la leyenda dice que fue violada. Ella sabía muy bien que con ese falso rumor, nunca podría encontrar empleo en la comarca. Tampoco quiso volver a Wolborough por la enorme vergüenza de estar embaraza. Jay acuciada tomó una trágica decisión final, ahorcándose en uno de los graneros cercanos. Su cuerpo como era costumbre no podía descansar en tierra consagrada. Incluso tras su muerte las 3 parroquias locales de Widecombe-in-the-Moor, North Bovey y Manaton rechazaron enterrarla como suicida que era. Por ello sus restos descansan en un cruce de caminos, una tumba muy visitada en la tierra magica de Dartmoor. La leyenda cuenta que este singular sepulcro, siempre tiene flores frescas en cualquier época del año y que nadie las deja. También se dice que la tumba es visitada a menudo por “Los Pixies”, pequeños seres, hadas esbeltas, que viven en los bosques cercanos. Algunos motoristas que han pasado la noche junto al enterramiento dicen que han podido ver incluso la figura del hijo del campesino penando por el alma de J. Hoy dia Dartmoor se halla bajo la supervisión de la Autoridad del Parque Nacional de Dartmoor (Dartmoor National Park Authority). Ciertas áreas de Dartmoor han sido usadas como campo de prácticas militares durante más de 200 años. En el resto del Parque se permite la entrada al público. Es un destino turístico popular en Inglaterra, donde la gente visita la tumba siempre cubierta de flores que supuestamente nadie deja. Leyendas urbanas. El Quinto Beatle ¿Beatle cambiazo? Les cuento hoy una de las leyendas urbanas más rocambolescas que jamás he conocido, muchos de vosotros, sobre todos los beatle-maníacos la conoceréis desde hace tiempo, pero seguro que otros muchos no. Esta leyenda cuenta como un miembro de los Beatles falleció cuando el grupo estaba en pleno apogeo y cómo éste fue sustituido por otra persona de aspecto similar para que su éxito no se resintiera. Según cuenta la leyenda, corría el año 1966 cuando Paul McCartney, tras una discusión con sus compañeros, salió a dar una vuelta con su Aston Martin. Quizás ofuscado por la pelea no se percató de un camión en un cruce y su vehículo quedó completamente aplastado. El cadáver quedó completamente irreconocible y fue necesario realizar una identificación dental del bueno de Paul. El grupo, o quizás sus representantes, decidieron silenciar el asunto y el puesto de Paul fue cubierto por un tal William Campbell, un tipo igualito a McCartney. La estrategia funcionó y nadie se dio cuenta del cambiazo forzoso, pero parece ser que el resto de componentes tenía algún tipo de remordimiento de conciencia y decidieron incluir en sus trabajos, a modo de secreto homenaje, algunas pistas sobre el triste accidente de su compañero fallecido. Veamos algunas de ellas: El álbum Sergeant Peppers tiene una de las portadas más famosas de la historia y está formada por un collage de rostros célebres. En la portada, los Beatles aparecen dos veces, una vestidos con uniformes coloridos y otra enlutados, ante un parterre de flores, como en un funeral. También se puede observar que sobre la cabeza de Paul aparece una mano abierta, esta mano en esta posición representa la muerte en algunas religiones orientales, que como se sabe, interesaban mucho a los componentes de la banda al punto de que podían ser considerados expertos en ellas. La última clave, aunque bastante más rebuscada no es menos sorprendente. Se trata del texto que aparece en el bombo que preside la composición. Si se colocara un espejo que lo partiera horizontalmente, las palabras originales “LONELY HEARTS” se convertirían en “1ONE1X HEDIE”, que traducido al castellano antiguo vendría a ser algo así como “1UNO1X ÉLMURIÓ”. Aquí se cuenta que la interpretación sería “uno” como un miembro del grupo y la equis como signo de ausencia de Paul, que por cierto, es el único que aparece de espaldas a la cámara en la contraportada del disco. De algunas letras de sus canciones también se puede extraer algún dato interesante. En la pieza She´s leaving home podemos excuchar la hora y el día del accidente – “Wednesday morning at five o´clock”, (el miércoles a las cinco de la mañana) – y en A day in the life la descripción del suceso: “he blew his mind out in a car, he didn´t notice that the light has changed”, (perdió la cabeza en un coche, no se dio cuenta de que las luces habían cambiado). Las pistas continúan en Magical Mistery Tour, en cuya portada los Beatles aparecen disfrazados de animales. Todos los trajes son blancos menos el de Paul que, cómo no, es negro y viste de morsa. Si esto fuera poco en la canción titulada I´m the walrus (Yo soy la morsa), puede escucharse “Bury me, bury, bury my body […] Oh, untimely death”, (Enterradme, enterradme, enterrad mi cuerpo […] Oh, muerto al fin). En Yellow submarine encontramos de nuevo la manita sobre la cabeza de McCartney, aunque en esta ocasión quizás en tono menos respetuoso. Otro botón en la portada de Let It Be. Las fotos de Lennon, Harrison y Starr están sacadas con un fondo blanco. La de Paul tiene el fondo oscuro. Además, está mirando para el lado contrario que los demás. Para muchos aficionados, esto es otra clara evidencia que indica que McCartney ha muerto. Ahora bien, donde los adictos a la simbología se han esmerado más es en la carátula de Abbey Road. Los Beatles caminan como un cortejo fúnebre con John Lennon en cabeza vestido de blanco, a modo de predicador. Después va Ringo en actitud de duelo y cierra la comitiva George Harrison, vestido con ropa vaquera, como un obrero o quizás como el enterrdor. Paul Va el tercero y camina descalzo y con los ojos cerrados. Es el único con el paso cambiado y, para colmo, va fumando con la mano derecha, cuando todos saben que McCartney era zurdo. Él último detalle está en la matrícula del Volkswagen blanco, en ella puede leerse (con ayuda de una lupa) “28 IF”, que se puede traducir en un “28 SI”. Y es que Paul habría tenido veintiocho años… si hubiera seguido vivo. Para terminar, se cuenta que en el fundido final del corte de la canción Strawberry Fields Forever se puede encontrar otro mensaje oculto. Entre la algarabía instrumental se puede escuchar una voz grave que diche: “I buried Paul”: “Yo enterré a Paul”. Pero claro, todo esto no son más que leyendas, ¿A quién se le podría ocurrir todo esto? ¿A los Beatles? ¿Paul & William? La Macabra Historia Necrofílica de Carl Tanzler y Elena Hoyos El suceso de tintes bizarros que gira en torno a Carl Tanzler y sus retorcidas predilecciones en el amor y el cariño, parecen sacadas de una leyenda urbana, aunque en realidad esta historia es verídica. Dicho individuo se bautizó con numerosos nombres, aunque Conde Carl Von Cosel sería uno de los más conocidos, junto a Tanzler, por no hablar de su certificado de matrimonio alemán, donde firmó con el nombre de Georg Karl Tänzler. Tanzler nació en 1877 en Dresden, Alemania y se mudó a Zephyryhills, Florida, en 1927. Pronto se sumaron su esposa y dos hijas. Allí, consiguió un trabajo como radiologista en el Hospital para Marines de Estados Unidos en Key West. Se contrató a Tanzler para atender la sección de enfermos de tuberculosis, que por aquel entonces era una enfermedad muy extendida y mortal. Por más que los doctores se empleasen en sus pacientes, la tuberculosis se cobraba muchas vidas en aquella década de 1930. Muchos de los conocidos de Tanzler eran pacientes, y la mayoría sucumbían ante esta enfermedad. La carga emocional y mental que esto requiere, es difícil de entender para nosotros que no nos enfrentamos a la muerte a diario, pero para cualquier mente sana, esta desensibilización en la realidad de la mortalidad, supone una peligrosa mella. En este punto, cabe destacar que Tanzler no era una de las personas más estables, siempre fabulando sobre nuevas técnicas y conocimientos médicos que nunca fueron refutados. Decía saber curar varias dolencias con técnicas no testadas y siempre mencionó sus títulos y cualificaciones que nunca pudieron ser demostrados. Al parecer, no disponía de ninguna formación de escuela médica alguna. Estos delirios de grandeza, quedaban constatados cuando narraba que siendo tanto niño o adulto, fue visitado por el espíritu de un antiquísimo ancestro, la Condesa Anna Constantia Von Cosel, de la cuál Tanzel empezó a adoptar su nombre. Esta aparición, le enseñó visiones sobre una exótica belleza de negros cabellos que sería el amor de su vida. Aunque estaba casado y con hijos, Tanzler creyó haber encontrado a su particular venus, cuando conoció a Maria Elena Milagro “Helen” de Hoyos en abril de 1930. Elena era una paciente de tuberculosis que contaba con 22 años y una gran belleza. Tanzler se esmeró en sanar a Elena a toda costa, y su desesperada familia accedió a que la tratase con sus métodos poco ortodoxos, que no habían sido probados en nadie con anterioridad. Estos consistían, desde hierbas medicinales a tratamientos de rayos X. De esta manera, Tanzler empezó a profesar un amor hacia Elena, a la cual agasajaba con regalos y atención, aunque sus remedios médicos no la rescataban de la enfermedad. Al parecer, la idea que tenía Tanzler, era que si salvaba a Elena de esta enfermedad fatal, no le quedaría más remedio que estar en deuda amorosa con él. A pesar de sus obsesivos esfuerzos, Elena murió el 25 de Octubre de 1931. Tanzler temía que las aguas subterráneas contaminaran el cuerpo de la fallecida, por lo que construyó un mausoleo elevado del suelo donde descansaría el cuerpo en paz, con el permiso de la familia. Allí, comenzó a visitar a Elena, y su relación con ella avanzó a un estadio más macabro. La familia de Elena, había confiado en él la vida de su hija, y conociendo lo mucho que hizo por ella, no sospecharon nada de sus visitas a la tumba. Lo que no sabían en ese momento, es que Tanzler se había embarcado en una carrera contra la descomposición del cuerpo de Elena, intentando mantener el cadáver en un estado de éxtasis. Preservó el cuerpo con formaldehido e intentó otras dudosas técnicas como aplicarle electricidad con un cañón tesla o ungüentos de partículas de oro. Durante los siguientes dos años, se sentaba junto a Elena la mayoría de noches, manteniendo largas conversaciones con su cadáver. Incluso llegó a instalar un teléfono para poder comunicarse con ella aunque no estuviera presente allí. Tanzler manifestó que el fantasma de Elena le visitaba de forma regular, pidiéndole que retirase el cuerpo de su tumba. Eso es lo que hizo en 1933, robando el cuerpo de Elena del mausoleo y llevándola a su casa. En este punto, Elena llevaba muerta dos años, y Tanzler luchaba incesantemente para preservar su cuerpo. Usaba toda clase de preservantes para detener la descomposición, y aplicaba botella tras botella de perfumes para compensar el hedor que desprendía su marchito cuerpo. Nada parecía funcionar, y el cuerpo de Elena Hoyos continuó pudriéndose. A pesar de eso, intentó siempre que ambos permanecieran juntos, simulando vivir una feliz relación. Para ello, incluso tocaba canciones en el órgano para ella, instrumento en el que Tanzler era experto. Mientras el proceso de descomposición continuaba, sus métodos se fueron extremando. Usó cuerdas de piano para mantener sus huesos juntos, en un bizarro intento de conservar su esqueleto formado. Cuando sus ojos se pudrieron, los sustituyó por unas réplicas de cristal. Su piel podrida pronto fue cayendo, y mientras lo hacía, Tanzler fue reemplazándola con una extraña composición que había creado, mezclando terciopelo, cera y yeso. En cada paso natural de la descomposición, Tanzler intentó congelar a Elena en el tiempo, y con cada uno de estos pasos, ella era menos ese cuerpo al que había amado. Pronto se convirtió en una muñeca mórbida, una triste caricatura de la Elena Hoyos viviente. Su cuerpo se desmoronaba a la vez que sus órganos se descomponían, y Tanzler llenó su estómago y pecho con trapos con la esperanza de conservar su forma. El pelo fue cayendo, y usó esos mismos cabellos para fabricar una peluca con la que vestir su cada vez más calva cabeza. Algunas versiones, alegan que instaló un tubo que actuaba como una falsa vagina con la que realizar el acto sexual, pero estas evidencias no fueron registradas en los primeros informes cuando el caso salió a la luz. Este hecho fue “recordado” por dos científicos presentes en la autopsia de 1940 cuando pasaron 30 años del incidente. En 1940, nueve años después de la muerte de Elena, su hermana oyó rumores acerca de las acciones de Tanzler y fue a visitarle. En su casa, encontró el cuerpo, vestido con las ropas de Elena. Tanzler fue arrestado y se le sometió a un examen psiquiátrico. Se le encontró capaz de enfrentarse a un juicio con el cargo de haber “destruido una tumba y haber profanado el cuerpo sin autorización de forma malintencionada”. Aun así, el estatuto de limitaciones para los crímenes contra tumbas, había expirado en su caso, por lo que nunca fue castigado. Esto choca con una noticia que he encontrado sobre una fianza pagada para liberarlo. El caso es que no fue preso. Esta terrible y extraña historia fue cubierta por los medios, pero la opinión pública, sorprendentemente, se decantó a favor de Tanzler. Mucha gente lo consideró un romántico excéntrico, que quizás se había equivocado, pero nunca con mala intención. El cuerpo de Elena Hoyos fue examinado por médicos y patólogos, y fue mostrado a un público de miles de personas. Tras esto, su cuerpo se enterró en una localización secreta, donde permanece aun actualmente. Tanzler escribió una autobiografía pasados unos años, que apareció en la revista de fantasía y ciencia ficción, “Aventuras fantásticas”, en 1947. Pero esto no se trataba de algo ficticio, y la historia continuó. Aunque Tanzler había perdido el cuerpo de Elena, su obsesión no menguó. Usó una mascarilla para crear una efigie, vistiéndola como Elena. De alguna manera, la grotesca transformación de una bella mujer a una muñeca perturbadora, había terminado. No había duda de que Elena Hoyos, su querida compañera en vida, inhabitante del cuerpo artificial, era más importante para Tanzler que la Elena real, una bella mujer que nunca estuvo enamorada de él al principio. Vivió de sus recuerdos con esta efigie el resto de su vida. Tanzler murió el 13 de Agosto de 1952 en su casa. Una versión cuenta que murió con la efigie de Elena en sus brazos, aunque su obituario declara que fue encontrado muerto, desvanecido tras uno de sus órganos. Esta impactante historia ha sido reflejada en varios trabajos musicales y se ha mostrado en museos. Algunas bandas de música han dedicado sus canciones a la historia de Tanzler, o hay exhibiciones de Tanzler y Elena en los museos “Ripley’s Believe It or Not museum“, así como en la Galería de arte Martello y el Museo de Historia de Key West, ambos en Key West, Florida. La historia es impactante, sí, pero se ha discutido que sería fácil tildar a Tanzler de lunático. A su modo, permaneció fiel a quien amaba, aunque su visión de la realidad fuese una ilusión deformada. Nos produce curiosidad, y luego nos disgusta por lo que hizo. ¿Podemos llegar a sentir algo de lástima por él, un hombre que no pudo soportar vivir en un mundo aparte de la mujer que no podía perder? Quizás la historia sea tan macabra que nos cueste verla desde un punto de vista romántico. http://www.taringa.net/comunidades/zonacero/
[Mega Post] de Historias y Leyendas de Terror
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
1,227visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:
Posts Relacionados
El misterio de Anna Matskevich (Refbatch)DarkWorldOF
0
archivadoCuerpo momificado de extraterrestre en egiptoSempromGhost
0
archivado0
archivado0
archivadoDejá tu comentario
No hay comentarios nuevos todavía