Entregar propina es siempre un momento incómodo: ¿a quién dársela?, ¿cómo?, ¿cuándo? Y por sobre todo, ¿es suficiente? Guía práctica para el consumidor confundido.
La noche estuvo impecable, y finalmente llega la hora de pedir la cuenta y partir. "Este tipo nos atendió horrible, no se merece la propina", dice tu amigo, y por un lado tiene razón, pero ¿la propina es un premio o un deber?
Algunos dirán que la propina hay que ganársela, o que en sus trabajos no obtendrían un bonus semejante ni haciendo 10 mil horas extras; otros, que es parte del sueldo del mozo.
"I don’t believe in tipping (no creo en la propina)", dice Mr. Pink en Perros de la calle, la famosa película de Quentin Tarantino, y desata una escena imperdible. "No es ningún misterio: si no le pongo onda, no saco ni un peso, pero a los amarretes no los convencés con nada", cuenta Martín H., un mozo avezado en un restaurante de zona norte.
Pero las variantes son muchas: si se trata de un catering, la tradición marca reunir al personal al inicio de la fiesta, calcular alrededor de $20-25 por mozo y entregarlo en mano al maître. De esta forma, uno también se asegura un servicio vip.
En otros ámbitos las cosas pueden ser distintas: a un auxilio mecánico se le dan $5-10 de propina, y un poco más si es de noche o en una ruta. En el lavadero se dejan generalmente entre $2 y $4 y para los playeros de la estación de servicio el promedio es similar. Los cuidacoches, sin embargo, se llevan el jackpot logrando una contradicción terminológica al poner un valor fijo y altísimo a una propina que, se supone, debiera ser voluntaria.
Es que desconocer las reglas tácitas del arte de dejar propinas puede hacerte pasar un mal momento, especialmente cuando sos turista: en Estados Unidos y el Reino Unido, por ejemplo, obviar la propina es una falta de educación, lo mismo que darla en monedas. En Australia y China los trabajadores no la esperan, pero en otros países, como Japón o Noruega, entregar dinero como cortesía es considerado directamente un insulto.
La propina no es legalmente obligatoria, de modo que dejarla o no es una elección personal; pero, de hacerlo, es fundamental actuar con tacto, lo que implica tener el cambio preparado y entregarlo sin ostentar: darlo en la mano y diciendo "gracias". Es fácil si sabés cómo.
CÓMO SE LLAMA, CUÁNDO ENTREGARLA Y CUÁL ES EL PORCENTAJE
Reino Unido >> Obligatorio en restaurantes y taxis (15%) y prohibido para trabajadores públicos, como enfermeras, bomberos o policías.
Italia >> Salvo que el ticket diga coperto (cubierto), se espera el 10% en restaurantes y 15-18% en hoteles.
EE.UU. >> Promedio de 15-20% del ticket, y mayores en lugares muy elegantes. Si el grupo de la mesa es grande, se espera que la propina también lo sea.
Grecia >> Se la llama filodorima, que significa "regalo a un amigo". No hay un porcentaje predeterminado.
India >> Solo aceptada en las grandes ciudades, como Bombay y Nueva Delhi. 10%.
China >> Tradicionalmente, no se acepta la propina, aunque algunos hoteles han incluido la costumbre.
México >> Similar a EE.UU. Se la espera en taxis, hoteles, restaurantes, valet parkings, etc
Australia >> Algunos hoteles la aceptan, pero no se la espera. Prohibida en el casino.
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