CONSEJOS A LAS PERSONAS CON PRUEBAS POSITIVAS PARA
ANTICUERPOS HIV*
Usted ha sido informado de que ha dado positivo a pruebas sanguíneas (Elisa y Western Blot test) que
sugieren que tiene una infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (HIV). El Virus HIV puede
provocar el SIDA, pero no siempre lo hace. Cuanto el organismo penetra el virus HIV, se producen
anticuerpos para combatirlo. La presencia de estos anticuerpos revelan que el virus a penetrado en ese
cuerpo. Las pruebas que hacemos no diagnostican el Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA),
sino que detectan la presencia de los anticuerpos. Lo que quiere decir que usted, probablemente, ha sido
infectado por dicho virus. Usted puede transmitir el virus a su pareja sexual o a través de sangre donada o de
jeringuillas y agujas que se usen para administrar medicamentos o anestesias y luego se usen en otra
persona, en vez de ser desechadas o bien esterilizadas. Y si es mujer, el virus puede pasar a su hijo durante
el embarazo.
Es conveniente que usted sepa que el 60 a 70% de las personas con pruebas positivas no desarrollan el
SIDA. El SIDA ocurre si el virus se multiplica lo bastante como para dominar el sistema de defensa del cuerpo.
Los científicos sugieren que el virus del HIV se multiplica cuando el sistema de defensa en el cuerpo se
debilita, tratando de defenderlo de otros microbios que lo ataquen. Por consiguiente, usted puede retardar la
multiplicación del virus evitando infecciones, especialmente las enfermedades transmitidas por vía sexual, que
debilita el sistema de defensa del cuerpo. Haciendo esto puede retardar el proceso de la infección. Ya que
existen medicamentos que frenan la multiplicación del virus y pueden evitar el desarrollo del SIDA. Acuda a
los centros sugeridos al final de la página para mayor información, consejos y posibles tratamientos.
RECOMENDACIONES
1. Abstenerse de relaciones sexuales y drogas, para evitar transmitir el virus y exponerse usted a
infecciones que debilitan el sistema de defensa del cuerpo y facilitan la multiplicación del virus.
2. Si la abstinencia no es posible, reduzca el número de sus parejas sexuales. No comparta agujas.
No debe tener relaciones sexuales sin protección (la única protección es el condón de látex).
3. No pase o reciba líquidos del cuerpo durante el acto sexual (sangre, semen, secreciones vaginales,
saliva, materia fecal u orina).
4. El uso del condón de látex adecuado, desde el comienzo hasta el final del acto sexual puede darle
una gran protección contra la transmisión del virus y evitar exponerse a infecciones que disparen el
sistema de defensa del cuerpo.
5. No debe donar sangre.
6. Mujeres en edad de procrear deben evitar quedar embarazadas.
7. Evite causar un embarazo (hombres bisexuales y heterosexuales)
8. No comparta cepillos de dientes, navajas de afeitarse y otros instrumentos que puedan ser
contaminados con sangre.
9. Limpie y desinfecte las superficies sobre las cuales se haya derramado sangre y otros líquidos del
cuerpo (se sugieren agua y cloro abundante)
10. Informe a los profesionales que proveen servicios de salud (médicos, dentistas, laboratoristas,
enfermeras, etc.) acerca de sus anticuerpos, cuando solicite su asistencia.
11. Sepa que esta más expuesto a contraer la tuberculosis. Vea a un médico en caso de que desarrolle
tos y fiebre prolongada.
12. Debe vacunarse para protegerse de neumonías causadas por neumococos que pueden complicarse
en personas infectadas con el Virus HIV.
13. Consulte a un médico para evaluación y seguimiento
El análisis de HIV es un análisis de sangre que detecta la presencia de anticuerpos al HIV. Esta prueba se llama ELISA y no es específica de la infección por HIV. Dado que la prueba de Elisa no es específica de la infección por HIV, su resultado debe ser confirmado con otras pruebas. Por ello, en caso de dar un resultado positivo, debe ser confirmada con otra prueba denominada Western Blot.
El cuerpo humano produce anticuerpos para luchar contra las enfermedades. En el caso del HIV, la presencia de anticuerpos demuestra que una persona está infectada, es decir, que el virus está presente en su cuerpo y que, de no tomar las precauciones correspondientes, puede transmitirlo a otras personas. Una persona que vive con HIV puede no presentar ningún síntoma. Estar infectado, no es lo mismo que tener SIDA.
Por lo tanto, hacerse un análisis de HIV es importante para saber si estás infectado, y, en ese caso, tener en cuenta que podés transmitir el virus a otros. También es importante para recibir ayuda médica, pues existen tratamientos con distintas drogas para retardar el desarrollo de la enfermedad y mejorar la calidad de vida. Y, por último, para evitar la transmisión al bebé en caso de embarazo.
El análisis de VIH es confidencial, rápido, simple y gratuito en todos los hospitales públicos.
Un resultado positivo significa:
Que se encuentran anticuerpos del HIV en tu sangre. Que tenés el virus de HIV. No significa que tengas SIDA. Que podés infectar a otra persona si mantenés relaciones sexuales sin protección (sin preservativo) o por contacto directo de sangre con sangre. Que debés protegerte siempre en tus relaciones sexuales para no correr riesgo de re-infección. Esto significa que debés evitar que el HIV vuelva a ingresar en tu organismo, ya que eso aumenta la posibilidad de contraer SIDA. Que podrás continuar con tus actividades cotidianas. Que en caso de quedar embarazada y no recibir la atención médica adecuada, podés transmitir el virus a tu bebe antes de nacer, durante el parto o al darle de mamar. En caso de no recibir atención médica en el embarazo o en el momento del parto, uno de cada tres bebes que nacen de una mujer infectada puede desarrollar SIDA.
Un resultado negativo significa:
Que no se encontraron anticuerpos al HIV en tu sangre. Para estar seguro del resultado de tu análisis debés esperar 3 meses después de la situación en la que pudiste haberte infectado. Siempre se recomienda hacer dos análisis para mayor seguridad en el caso del negativo.
Cualquiera sea su resultado
No tengas relaciones sexuales sin preservativos Protegerse significa evitar que sangre, líquido preseminal, semen o fluido vaginal ingresen a tu cuerpo. Protegerse también significa no dejar que tu líquido preseminal, semen, sangre o fluido vaginal, ingresen en el cuerpo de otra persona. No dones sangre si pudiste haber estado en contacto con el HIV. Si consumís drogas, no compartas jeringas ni agujas.