Para quien la lleva adelante, la infidelidad es ese paraíso entre el comienzo de la aventura y la catástrofe del descubrimiento, para quien la padece, en cambio, equivale al padecimiento de la duda hasta el sufrimiento (y la tranquilidad) de saber que existe y que todo debe terminar.
Para estos últimos, y para que el paso de una etapa a otra sea lo más rápido posible, se han creado diversos elementos que permiten el triste hallazgo y su posterior desenlace. Entre los más llamativos está el spyphone, un celular que permite captar los mensajes de texto de otros aparatos móviles, siempre y cuando a estos se les pueda insertar el software espía.
Sin embargo, como se ha dicho, el mencionado es uno de los más deslumbrantes, pero no el único. También existen teléfonos que permiten llevar a cabo escuchas ambientales, recibir los mensajes de texto y hasta saber la ubicación de la persona. Para esto sólo es necesario tener u$s3.500 y regalar el teléfono intervenido a quien se quiera seguir.
Amén de todo, hay equipos o elementos sofisticados, pero no tanto: cámaras de video con aspecto de lapiceras, botones, radios, y más, páginas web, programas de computación que graban las conversaciones y micrófonos que pueden instalarse en un teléfono fijo o celular, publicó el diario La Nación.
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