InicioInfoHistorias de miedo en San Juan, Arg

Historias de miedo en San Juan, Arg

Info8/12/2010
3 anecdotas de miedo (San Juan) UN PUEBLO ATERRORIZADO POR "LA VIUDA" Tiembla un pueblo entero. "Es una vieja jorobada que anda sola, vestida de negro y camina sin apoyar los pies. Su cara es muy fea, tenebrosa", cuenta una mujer del pueblo de Albardón, San Juan. No hay vecino en el lugar que no sepa de las apariciones y todos tienen algún conocido que jura haberla visto. Se trata de La Viuda, tal como bautizaron a esta aparecida que aterroriza desde hace dos semanas a los vecinos de El Rincón, en Albardón, y que se deja ver de noche por la calle Sarmiento, según cuentan los pobladores. Así informa en su edición online el Diario de Cuyo. Cada vez hay más historias de esta mujer que se aparece siempre desde las 2 de la mañana. Pero el origen se remonta a unas dos semanas atrás, un sábado por la noche, coincidieron los vecinos. Según contó Cintia Fernández, con su hermano Javier y unos amigos estaban en la puerta de su casa (por calle Sarmiento), cuando vieron a una mujer caminar en zig zag, como si estuviera ebria. "Era medio jorobada o como si llevara un bolso en la espalda, además tenía una gorra o una capucha. Los chicos le dijeron cosas, pero no respondió. Iba de un lado a otro de la calle, pero no apoyaba los pies, sino que caminaba como en el aire. Mi hermano quiso ir detrás, pero ninguno se animó a acompañarlo, así que se quedó. La mujer siguió caminando, sin decir nada, y desapareció cuando enfiló para el lado de la ripiera", contó Cintia. Los lugareños relataron que La Viuda también se les apareció a automovilistas y motociclistas, a modo de acompañante, algo similar a la historia del fantasma de Teresa Fidalgo en Portugal, cuyo video recorrió el mundo a través de Internet. En El Rincón, contaron los vecinos, algunos motociclistas miraron por los espejos retrovisores mientras circulaban por calle Sarmiento y vieron detrás suyo la imagen de esta mujer, incluso con sus harapos movidos por el aire. Y que un remisero, cuando volvía de dejar un pasajero sobre las 2 de la mañana, experimentó un extraño frío en su auto pese a ir con calefacción, tras pasar por Sarmiento y el puente Ejarque. El chofer sintió luego una presencia extraña y cuando miró por el espejo retrovisor, vio a La Viuda en el asiento trasero, por lo que sufrió un miedo paralizante. Volvió a levantar la vista y ya no vio a nadie, tras lo cual volvió a la base y no trabajó más esa noche. :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: Duende. Los vecinos coinciden en que vieron al duende y que el pobre gnomo estuvo más de una semana atrapado en una jaula, en la casa de un vecino. Muchos de ellos tuvieron que pagar para verlo, y aseguran que mide entre 30 y 35 centímetros de alto, que tiene orejas puntiagudas y que gruñe. Según Ariel Fernández, el joven de 31 años que dice haber atrapado y retenido a la criatura en su casa, encontró al duende merodeando atrás del cementerio de Pocito, cerca de donde él trabaja. Lo envolvió en una campera y se lo llevó. Ahora Ariel se arrepiente de haberlo liberado porque al día siguiente fue “gente de la universidad” que quería comprárselo. Las fotos que circulan fueron tomadas por un celular y ahora todo el pueblo de Chimbas, San Juan, está revolucionado. Lo único que queda son testimonios, las fotos y, fundamentalmente, un clima de excitación total. "Es todo mentira, es un muñeco", decía una vecina, madre de tres hijos, que confesó que no había querido ir a lo de los Fernández a ver el fenómeno "porque nadie puede pillar un duende: no se dejan pillar, porque los ayuda el diablo". A favor o en contra, en el barrio ayer no se hablaba de otra cosa. Todos se referían al duende. Menos en la casa donde estaba, donde, más íntimamente, lo llamaban "el bicho". Ariel Fernández había llegado con el bicho en una jaula hace poco más de dos semanas a su casa. La primera que lo vio fue su madre. "¡Sacá esa porquería de acá!, ¿no ves que está maldito?", fue el recibimiento de la mujer, antes de irse a La Rioja. Quienes siguieron conviviendo con Ariel y el duende fueron sus hermanos. "Le tirábamos carne y pan, pero no comía. También le dábamos agua, pero no tomaba", dijo Vanesa, hermana menor del joven. "Con la jaula y todo, el Ariel lo encerró en el Renault 6 que tenemos en el fondo. Y él se guardó la llave. A veces lo traía al comedor, entonces venía la gente a verlo, y lo dejaba andar un rato por la mesa. El bicho estaba siempre agachadito, hacía ruidos. Y de noche daba unos alaridos... los perros se ponían a ladrar y los vecinos nos gritaban cosas", relató la chica. Según Ariel, encontró al duende merodeando atrás del cementerio de Pocito, cerca de donde él trabaja. Lo envolvió en una campera y se lo llevó. "Lo único que comió esos días fue unos cueros de pollo", dijo. "La gente hacía cola para verlo, al principio se asustaban pero después se acostumbraron", contó Darío, otro hermano. Y Ariel dijo que decidió "soltarlo cerca de donde lo encontré" por dos motivos: se le había llenado la casa de gente, y "el bicho ya tenía los ojos colorados, parecía muy triste, o enojado". Así fue que el joven volvió a rondar la necrópolis. Algo que, según todos los que lo conocen, no es muy raro en él: lo apodan "El loco del cementerio", porque cuando tenía 12 años, se pasó dos meses durmiendo en el cementerio de Albardón, procesando así el duelo de su abuela recién fallecida. :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: Brujas que chillan desde el Villicum En la zona dicen que durante las noches, sobre todo de martes y jueves, es el momento de sus rituales. Se habla de "ellas" y no "ellos", a pesar de que también, dicen, hay hombres entre las brujas. El relato asegura que al cabo del ritual se transforman, dejan su cuerpo, y conquistan volando o deslizándose de alguna otra manera buena parte del espacio cercano al cerro. Eso incluye a villa cabecera de Albardón, que está casi a los pies del Villicum. Por eso cuando muchos albardoneros, de madrugada, oyen chillar a un pájaro desde la copa de un eucalipto o un pimiento, se les hiela la sangre: Interpretan que es una bruja que no puede volver a su cuerpo, que dejó la noche anterior recostado en alguna de las cuevas que hay en el cerro Villicum. Muchos albardoneros lo cuentan como una rutina diaria. "Las brujas del Villucum se desprenden de la cintura para arriba y se convierten en pájaros durante la noche, pájaros de plumaje negro y rostro humano. Dejan su cuerpo inerte en las cuevas, hasta que regresen de su recorrida maligna. Sus árboles preferidos para posarse son el eucalipto y el pimiento", aseguran casi sin inmutarse. La clase de brujería se completa: Si un mortal cualquiera da vuelta el cuerpo inerte de una bruja en las cuevas del Villicum, esa bruja se hará presente para cumplirle un deseo con tal de que su cuerpo vuelva a la posición original, de espaldas contra la pared interna de la cueva. Si no lo consigue, jamás podrá regresar a su forma humana. Según muchos vecinos de Albardón, todo eso pasa en el Villicum y sus alrededores. Con la naturalidad de quien cuenta lo que hizo el día anterior, un joven kiosquero de la villa cabecera repite el comentario que ya está cansado de escuchar en la zona: "Dicen que se ríen. Es como una carcajada lo que hacen, más que un chillido. La mayoría de las veces dicen que son brujos, son varios, no uno solo. También dicen que por ahí hubo casos de haberlos visto peleando". Cuando uno pregunta en Albardón por las historias de brujas, todos están dispuestos a contar algún relato que escucharon de otra persona. Pero cuando se les dice que es para el diario y se les pregunta si pueden contarlo con nombre y apellido, se cierran inmediatamente. Explicaciones "Esto de las brujas es una cultura. Aquí hay mucha gente que te cura hasta el dolor de muela. Es como una tradición que tenemos", completa el kiosquero quien se excusa con un "es que me conoce mucha gente" para no dar su nombre. Muy pocos son los que hablan abiertamente, más allá de que las charlas acerca de brujas, aparecidos y velas son cosa de todos los días, de comentario obligado en el almacén. La profesora Patricia Sosa, albardonera de pura cepa y docente del área Lengua en un colegio de ese departamento, se anima a hablar. Explica el fenómeno como parte del "realismo mágico" de la literatura latinoamericana. El "realismo mágico" data de 1925, como un movimiento posterior al surrealismo, a lo onírico. "Ahora no se contrapone lo real con lo mágico, sino que se complementa", explica la docente. Y da un ejemplo muy suyo: "A mí me contó mi abuela que vivía en una loma y que a las doce de la noche se escuchaba como que afuera arrastraban cadenas. Es real, porque me lo contó mi abuela. Pero no le puedo dar una explicación". Otro punto de vista llega desde una de las mujeres más señaladas en la zona como bruja, a pesar de que ella misma se indigna cuando la nombran así. Ella entiende, como la profesora, que no hay mucho por explicar. Sin incluirse en el ramo, asegura que la brujería existe y que dentro de ella hay buenos y malos, como en cualquier otro grupo de personas. A kilómetro y medio de la ruta que comunica Albardón con Ullum está su casa. Ese camino, una sinuosa huella que comunica la ruta 40 con la que va Ullum a la altura de la bahía de las tablas, es uno de los sitios elegidos para los rituales por quienes practican la magia negra. Todo eso dicho por los mismos albardoneros. En lo de "la bruja" no hay lechuzas en la cornisa ni escobas voladoras, simplemente una vivienda de barrio, con un coqueto jardín en el frente, que sirve de "sala de espera" para las veinte personas que esperan ser atendidas. La señora dueña de casa atiende gentilmente y habla sólo después de haberle garantizado la reserva de su nombre. Y cero fotografías. Niega ser bruja. Se confiesa "sólo" poseedora de un "don" que debió aprender a usar para no volverse loca hace 27 años, dice. "Hay algo en mí que no lo puedo explicar", sostiene. "Vienen a verme médicos, abogados", asegura. Y remata con un dato numérico: "Yo he hecho 40 exorcismos". En esos exorcismos afirma haber conversado con el "cola-larga". Siempre cuida no pronunciar su nombre. "Me dijo: te envidio el poder que tenés, que te da el viejo de la chiva", cuenta la mujer que usa un dorado crucifijo. A pocos metros, una mujer ceba mate y otra plancha una prenda. Parece ser una camisa blanca. Ninguna demuestra asombro o susto con el relato de la dueña de casa. :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: :RIP: :fantasma: Fantasmas en el Centro Cívico de San Juan Puertas que se abren, mujeres que aparecen y desaparecen mantienen en vilo al personal de limpieza que en horas de la noche trabaja en el Centro Cívico de San Juan. Algunos aseguran haber visto una mujer obesa vestida de blanco, otros dicen que las puertas se abren y se cierran de pronto. En el lugar existen cientos de cámaras de seguridad y ninguna registró nada. José Cárcamo, es el encargado de los serenos y habló con Cadena 3 sobre este extraño fenómeno. "Nunca me llegó una historia como la que leí hoy en el diario", dijo Cárcamo. "En el ambiente de los empleados nunca escuché una historia que a mí me haya llegado clara de alguna circunstancias de accidentes o suicidios", indicó el trabajador. Respecto a las puertas, Cárcamo explicó que al tratarse de un edificio inteligente, "hay presurización interna del edificio, que es capaz de movilizar las puertas". "Incluso hay gente ha visto salir hasta un perro negro del ascensor, pero a veces se meten perros que los sacamos dándoles galletitas", explicó el encargado de los serenos. Una de las historias más escalofriantes es la que relató una joven trabajadora, que dijo que vio una mujer lista para ingresar al ascensor en momentos en que la muchacha se encontraba limpiando el cubículo. La trabajadora dijo que cuando se dio vuelta para decirle que no podía ingresar, repentinamente la mujer desapareció. Hay quienes aseguran que tienen filmaciones con celulares en las que se observa que las pesadas puertas del edificio se abren y cierran solas, aún cuando no hay corriente de aire. El personal no dejó de ir a trabajar y hasta ahora nadie pidió cambio de horario. Hasta no probar lo contrario, los fantasmas son parte de la leyenda urbana de San Juan.
Datos archivados del Taringa! original
2puntos
7,893visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

No hay comentarios nuevos todavía

Autor del Post

E
Eze894🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts13
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.