Papel Prensa. Estrangular diarios del interior. Sin limites ni códigos para someter jueces y legisladores
“Desde Papel Prensa se planificó una estrategia para someter a los diarios del interior”
Lo aseguró el ex dueño del diario La Razón, José Pirillo, al participar de la 4º audiencia de debate del proyecto sobre papel de diario que tuvo lugar en la Cámara de Diputados, convocada por la Comisión de Comercio. El video con las voces de representantes de medios gráficos del interior.
Pirillo aseguró hoy que desde Papel Prensa
“se planificó una estrategia para someter a los diarios del interior y no proveerles papel”
y acusó a Clarín y La Nación de no tener
“ni límites ni códigos a la hora de someter a jueces y legisladores”.
El ex accionista de Papel Prensa SA sostuvo que
“lo que se planificó desde la empresa fue una estrategia para adueñarse de la verdad, donde no sólo se condicionaba a gobernantes, jueces y legisladores sino a la población en general”.
“Después de denunciar eso pasé a ser un paria social”, sostuvo el empresario, quien aseguró que “si no se los para a estos medios se va a escribir sólo su verdad y no la verdad objetiva” e insistió:
“Apoyen a la presidenta que tuvo la valentía de enfrentar este tema. Que Dios nos ampare si no se aprueba este proyecto“.
El empresario periodístico formuló estas afirmaciones en el marco de la 4º audiencia, que se desarrolló en la Cámara de Diputados, convocada por la comisión de Comercio de la cámara baja, encabezada por la diputada Juliana Di Tulio, para analizar el proyecto que declara de interés público la producción de papel.
Pirillo fue uno de los testigos que aportó información para la elaboración del informe presentado por la presidenta Cristina Fernández el 24 de agosto pasado, denominado “Papel Prensa: la verdad”, que fue la base del proyecto enviado por el Poder Ejecutivo que se debate en la cámara baja.
Ante los legisladores que integran la comisión de Comercio, el ex propietario de La Razón recordó además que
“ninguno de los 3 medios pusieron un peso en la construcción de la planta pero si usufructuaron de los beneficios que acarreaba tener la producción de la fábrica de papel”.
“No tienen límites ni códigos. Saben cómo someter a un legislador o a un juez”, afirmó Pirillo, quien dijo que desde Papel Prensa
“se marcaba además la agenda de los gobernantes: qué se debía hacer con los legisladores y cómo someterlos. Me considero un empresario pícaro pero he visto hacer las aberraciones legales más tremendas”.
Más tarde, fue el turno de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, quien puso de relieve que la apropiación de Papel Prensa fue “una estrategia siniestra” y dijo que el proyecto del Poder Ejecutivo “es un paso adelante en la consolidación democrática”, al destacar la “importante decisión de la presidenta de poner las cosas en su lugar”.
A modo de anécdota, Carlotto relató que cuando las Abuelas se enteraron que los hijos de Ernestina Herrera de Noble “podían haber sido apropiados”, se entrevistaron con el CEO de Clarín, Héctor Magnetto, para comentarles lo que sabían desde la agrupación respecto a los 2 hijos de la dueña de Clarín.
“Cuando le dijimos lo que sabíamos, se enfureció y nos dijo que seguramente era Guillermo Kelly que estaba haciendo denuncias infundadas o (Carlos) Menem por Pepel Prensa”, recordó la titular de Abuelas, al sostener se trata de “un tema viejo. Esa era la preocupación de los que están acusados hoy de la compra ilícita de Papel Prensa”.
Al exponer, la titular de Abuelas leyó un documento de la agrupación sobre Papel Prensa, donde se destaca la “confianza depositada por la presidenta en la Justicia y en el Parlamento” y sostiene que “conocer la verdad nos va a hacer bien a todos los argentinos”.
Por la audiencia pasaron además hoy, en esta anteúltima jornada, el presidente de ACAPI, Martín García; el secretario de Prensa de Mendoza, Roberto Picco; el Director de El Diario (Escobar), Carlos Maipah; del Sindicato de Prensa de Tucuman, Oscar Gigena y del diario Sumario-Alta Gracia Cordoba, Jorge Conalbi.
También, en esta oportunidad, expusieron el director del diario El Atlántico, Oscar Ortíz; el Director Diario ECO de Tandil-Secretario de COPAL, Adrián Rotonda; del grupo La Matríz de Córdoba, Noemí Falco y del diario de Formosa, Alberto Chiarello.
Por la mañana, en tanto lo hicieron el representante del Diario de Villa Carlos Paz-Córdoba, Pedro Solans; de Info Sur-Florencio Varela, José Cáceres; de Ecodías, Pablo Busseti; del Diario Nueva Sierra de Mar del Plata, Mirian Leo; el representante de la Universidad Nacional de Rosario, Fernando Irigaray, entre otros.
La 5º y última audiencia se desarrollará el jueves próximo en el auditorio del anexo de la Cámara de Diputados, con la presencia de referentes de distintos medios nacionales y del interior del país.
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Papel Prensa: el diario La Capital de Rosario denunció que es "víctima de una situación monopólica"
El diario rosarino advirtió ayer sobre las altas sumas de dinero que le implica adquirir el papel para su publicación en el exterior, debido a la imposibilidad de hacerlo en Papel Prensa por la falta de cupo. “La Capital paga el papel chileno, polaco, finlandés o ruso, entre otros orígenes, a 719 dólares la tonelada. En la Argentina, Papel Prensa lo vende a 635 dólares la tonelada pero, seguramente, tanto a Clarín como a La Nación les cuesta aún más barato”, afirmaron.
En el artículo, que fue publicado en la edición impresa del día de ayer de La Capital, se asegura además que “si se pudiera calcular el perjuicio económico de los últimos 36 años (en 1976 Papel Prensa pasó a ser una empresa de Clarín, La Nación y el Estado nacional) se alcanzarían valores varias veces millonarios”.
Y advirtieron que no son el único medio gráfico en el interior del país que se ve afectado por la falta de cupo en Papel Prensa, cuya producción se destina prioritariamente a los diarios asociados con Clarín y La Nación.
Como ejemplo, citaron al Diario UNO de Mendoza, que “tuvo que gastar casi $4 millones de más para abastecerse de papel entre 2005 y 2009 que si hubiera tenido acceso a comprarlo en la controvertida Papel Prensa”, mientras que su competidor directo, Los Andes, “tuvo acceso a comprar ese insumo en la papelera porque es propiedad del Grupo Clarín, que lo controla”.
A continuación, el artículo completo:
El perjuicio de la monopólica posición comercial de Papel Prensa para los diarios del interior es difícil de medir a lo largo de tantos años de inequidad.
Sin embargo, si se toman los últimos doce meses LaCapital tuvo que erogar casi medio millón de dólares más para proveerse de papel en el exterior que si lo hubiera hecho de Papel Prensa.
La Capital paga el papel chileno, polaco, finlandés o ruso, entre otros orígenes, a 719 dólares la tonelada.
En la Argentina, Papel Prensa lo vende a 635 dólares la tonelada pero, seguramente, tanto a Clarín como a La Nación les cuesta aún más barato. Para cubrir la necesidad mensual de papel, este diario debe comprar 450 toneladas, de las que la empresa Papel Prensa sólo le provee menos del 20 por ciento. Las cifras son elocuentes.
Y si se pudiera calcular el perjuicio económico de los últimos 36 años (en 1976 Papel Prensa pasó a ser una empresa de Clarín, La Nación y el Estado nacional) se alcanzarían valores varias veces millonarios.
En tanto, el Diario UNO de Mendoza tuvo que gastar casi $4 millones de más para abastecerse de papel entre 2005 y 2009 que si hubiera tenido acceso a comprarlo en la controvertida Papel Prensa. A su vez, su directo competidor, Los Andes, tuvo acceso a comprar ese insumo en la papelera porque es propiedad del Grupo Clarín, que lo controla. La papelera es hoy motivo de discusión entre sus dueños privados, los diarios Clarín y La Nación y el gobierno nacional, que a través de la participación estatal tiene 27 por ciento de la propiedad.
Durante años la sección compras de Diario UNO viajó a Buenos Aires e hizo gestiones telefónicas para adquirir el insumo básico de los diarios en Papel Prensa y la respuesta fue siempre que "no había cupo para satisfacer ese pedido". Diario UNO se vio obligado a adquirir en Papel Tucumán, que tiene problemas de calidad, o a importar a un precio superior.
El caso es emblemático y permite entender que más allá de la pelea entre el kirchnerismo y el grupo por Magnetto ha existido una enorme cantidad de operaciones comerciales que se han visto afectadas por el coctel de una empresa editora de diarios que a su vez es, en asociación con el Estado, la productora del insumo básico de la industria.
Monopolio del papel y diarios del interior
La Provincia | UNO de Entre Ríos paga 140 dólares de más por cada tonelada de papel que debe comprar fuera del exclusivo circuito de Papel Prensa. Por lo mismo, La Capital perdió 2 millones de pesos en un año
05 de septiembre de 2010
El debate no es sólo entre el Gobierno y La Nación y Clarín, también incluye a quienes se perjudicaron. El debate no es sólo entre el Gobierno y La Nación y Clarín, también incluye a quienes se perjudicaron.
Al no haber cupo disponible, Diario UNO de Entre Ríos paga 140 dólares de más por cada tonelada de papel que compra por fuera del circuito comercial de Papel Prensa.
Diario UNO de Mendoza tuvo que gastar casi 4 millones de pesos de más para abastecerse de papel entre 2005 y 2009 que si hubiera tenido acceso a comprarlo en la controvertida Papel Prensa.
A su vez, su directo competidor, Los Andes, tuvo acceso a comprar ese insumo en la papelera porque es propiedad del Grupo Clarín, que lo controla.
El perjuicio de la monopólica posición comercial de Papel Prensa para los diarios del interior es difícil de medir a lo largo de tantos años de inequidad. Sin embargo, si se toman los últimos 12 meses, el diario La Capital de Rosario tuvo que erogar casi medio millón de dólares más para proveerse de papel en el exterior que si lo hubiera hecho en Papel Prensa.
La Capital paga el papel chileno, polaco, finlandés o ruso, entre otros orígenes, a 719 dólares la tonelada. En la Argentina, Papel Prensa lo vende a 635 dólares la tonelada pero, seguramente, tanto a Clarín como a La Nación les cuesta aún más barato.
Para cubrir la necesidad mensual de papel La Capital debe comprar 450 toneladas, de las que la empresa Papel Prensa sólo le provee menos del 20%. Las cifras son elocuentes. Si se pudiera calcular el perjuicio económico de los últimos 36 años (en 1976 Papel Prensa pasó a ser una empresa de Clarín, La Nación y el Estado nacional) se alcanzarían valores varias veces millonarios.
Los tres ejemplos descriptos tienen que ver con empresas de distinto tamaño, a juzgar por su circulación, pero el problema es el mismo: tanto el Decano de la prensa argentina con sede en Rosario como UNO Entre Ríos liderando la circulación en la provincia sufren tremendo daño producto de la acción monopólica de Papel Prensa. Y lo mismo le sucede a UNO de Mendoza como a tantos diarios ajenos a La Nación y Clarín.
El conflicto
La papelera es hoy motivo de discusión entre sus dueños privados, los diarios Clarín y La Nación y el gobierno nacional, que a través de la participación estatal tiene el 27% de la propiedad.
Durante años ejecutivos de la sección compras de Diario UNO viajaron a Buenos Aires e hicieron gestiones telefónicas para adquirir el insumo básico de los diarios en Papel Prensa y la respuesta fue siempre que “no había cupo para satisfacer ese pedido”.
UNO se vio obligado a adquirir en Papel Tucumán, que tiene problemas de calidad, o a importar a un precio superior al que hubiera pagado de haber conseguido esa cuota que se le negó.
Sugestivamente en mayo de este año, con el conflicto en las calles, un enviado de Papel Prensa viajó a Mendoza para ofrecer a UNO el papel que quiera, sin cupo. Hoy, el que vende esa firma está parejo con el que se importa en cuanto a precio.
Es básico aclarar que a la competencia, Diario Los Andes, al tener acceso al insumo de Papel Prensa se le abarataba su operación. Ese dinero ha podido orientarlo a todas las acciones que posibilitan a un diario mejorar el producto y promocionarlo para ganar mercado. Es decir, el beneficio era doble. Lo que uno gastaba de más lo tenía que restar al resto de su operación, mientras su competencia directa, además ese ahorro lo podía volcar a su oferta.
El caso es emblemático y permite entender que más allá de la pelea entre el kirchnerismo y el grupo liderado por Héctor Magnetto ha existido una enorme cantidad de operaciones comerciales que se han visto afectadas por el cóctel de una empresa editora de diarios que a su vez es, en sociedad con el Estado, la productora del insumo básico de la industria.
Únicos
Vale la pena apuntar estos datos porque el caso argentino es único en el mundo. No se logran detectar ejemplos de países donde una firma que tiene periódicos sea también quien controla la provisión del papel. Por supuesto tampoco que esa empresa haya contado con que el Estado sea socio o contralor de la firma. Tampoco se ha logrado obtener datos de países democráticos donde el gobierno regule la venta del papel a los que hacen diarios.
Lo grave es que durante años la particular economía argentina hizo que el tener acceso al papel de modo cautivo haya sido una ventaja comparativa enorme, que permitió manejar muchos mecanismos para hacer que la competencia fuera desleal. Por dar sólo algunos ejemplos, es lo que viene sucediendo en Mendoza entre Diario UNO con respecto a Los Andes o lo que permite casos de encarecimiento de la operación como le sucede a UNO Entre Ríos o La Capital en Rosario.
Durante años, Clarín y La Nación se beneficiaron con esta situación, fueron partícipes de tener el dichoso “cupo” para tener una posición de privilegio en un mercado de modo artificial.
Es interesante seguir el análisis de Marcelo Zlotogwiazda, periodista de radio Mitre del Grupo Clarín hecho en la Revista 23: “En números gruesos, la demanda interna de papel de diario se conforma con 120.000 toneladas que requieren Clarín y La Nación y otras 100.000 el resto de los diarios. La oferta de Papel Prensa abastece el total de las necesidades de Clarín y La Nación, pero sólo la mitad de lo que insumen los otros diarios, que importan el faltante sin pagar arancel”.
El párrafo tiene validez parcialmente, pues no considera a los que no cuentan con “cupo” de Papel Prensa, como son todos los que compitieron en estos años con Clarín, La Nación o sus diarios cautivos, al estilo de Los Andes o La Voz del Interior de Córdoba.
Agrega Zlotogwiazda que los dueños de Papel Prensa: “Tienen ventaja sobre el resto sólo cuando el precio internacional del papel es superior al suyo, que depende de su costo de producción. Es lo que sucedió durante muchísimo tiempo. Nadie lo pone en duda”. Cierra su nota con una reflexión sobre el modo de equiparar a todos mediante la compensación en las importaciones.
Por su lado el dueño de Editorial Perfil, Jorge Fontevecchia, reflexiona sobre el mejor papel que puede jugar el Gobierno: “Al igual que la publicidad oficial, lo ideal sería que todo lo relacionado con la producción de contenidos se rigiera por criterios económicos donde el Estado interviniera para desmonopolizar, penar el abuso de posición dominante y garantizar –precisamente– la libre competencia, no para sustituir al mercado”.
El debate no es sólo entre el Gobierno y Clarín, también incluye a quienes se han perjudicado por las acciones comerciales del grupo económico y las dudosas acciones del kirchnerismo para intentar detenerlas, luego de haberlas alentado durante años.
El debate no es sólo entre el Gobierno y La Nación y Clarín, también incluye a quienes se perjudicaron.
“Los diarios del interior ven sus opiniones calladas y sus ideas cercenadas”
El ministro de Economía, Amado Boudou, expuso las consideraciones y planteamientos del Ejecutivo nacional en su cruzada contra los principales medios gráficos del país, como Clarín y La Nación. Destacó que Papel Prensa es conducida hacia un intervencionismo privado donde no se respeta a los medios más débiles.
La alocución del ministro de Economía, Amado Boudou, en la jornada de ayer durante el foro "Papel, Prensa y Participación" estuvo directamente dirigida a denostar el accionar emprendido por los diarios Clarín y La Nación, principales accionistas de la empresa que fabrica y comercializa el papel para los medios gráficos del país.
Luego de señalar que estos emporios periodísticos "utilizaron a Papel Prensa en beneficio propio y en detrimento de otros", ejemplificó que los periódicos del interior del país no pueden acceder al insumo básico "para imprimir sus opiniones e ideas al mismo precio y plagado de inequidades. Terminamos pensando que lo que pasa en Argentina es solamente lo que le interesa a cierta parte de la opinión publicada, lo que es una mentira".
Asimismo, destacó, a manera de parangón, los sucesos divergentes que deben afrontar las entidades gráficas en relación a la actividad de comercialización efectuada por la empresa en cuestión. "Es injusto que no sea igual la situación de EL SIGLO o El Tribuno de Tucumán en relación a los grandes medios como Clarín y La Nación. Este hecho de injusticia hay que reformarlo, estamos convencidos que las cosas que no nos gustan de la realidad hay que cambiarlas".
En esa dirección caracterizó como una práctica de "conservadurismo" la forma en que se determinó la no apertura a la diversidad de intervención de la prensa gráfica en el negocio. A esta situación la conceptualizó como una "utilización sistemática que han hecho los poderosos como herramienta propia, algunas veces a través de dictaduras, otras veces a través de gobiernos que no tenían el coraje para enfrentar las situaciones".
En relación a la iniciativa promovida por la gestión kirchnerista señaló que "este rol de control lo estamos llevando adelante en minoría, con patoteadas, abusos y una gran utilización del diario Clarín para tratar de implantar su propia historia, para tratar de mostrarse como victima, cuando en realidad ha sido una herramienta para construir el monopolio".
Expropiaciones
A su vez, el titular de la cartera económica sostuvo que dado el actual esquema configurado por Papel Prensa "los diarios del interior ven sus opiniones calladas y sus ideas cercenadas. No puede ser que los que más tienen saquen ventaja en un tema tan importante como la libertad de prensa y de igualdad de acceso a la información de todos y cada uno de los ciudadanos".
En este sentido, explicó la operatoria que determinarían los accionistas mayoritarios que iría en detrimento de las publicaciones de menor tiraje. Para ello postuló dos instancias, en primer lugar indicó: "Debemos cuidar que Papel Prensa no sea realmente objeto de una expropiación por medio de Clarín y La Nación. Cuando quieren echar a nuestros directores de Papel Prensa lo que quieren hacer es privar al Estado la participación en la toma de decisiones".
Al tiempo que precisó: "Quieren hacer esto porque logrando que la planta de Papel Prensa opere por debajo de su capacidad es la verdadera forma de ejercer el poder monopólico de la misma. Operando al mayor nivel de producción llega al conjunto de los diarios del país más papel y más barato, llegan al conjunto de la población más noticias, más opiniones, más diversidad, menos concentración, en definitiva más democracia".
En tanto, Boudou aclaró que en caso de lograr el Estado una mayor participación en el paquete accionario de la compañía se ejecutarían disposiciones que evitarían un posible intervencionismo público: "El formato para esta participación es crear un Consejo Federal de papel conformado en forma rotativa por un medio gráfico de cada una de las provincias que represente la voz de los que no la tuvieron, en igualdad de condiciones de los mas débiles junto a los poderosos".
Finalmente, señaló que en la actualidad y dada el imperante mapa mediático "los ciudadanos argentinos se ven bombardeados por noticias sesgadas y que no recibe el conjunto de la información que se produce en el país”.
http://www.elsigloweb.com/nota.php?id=54114
https://soydondenopienso.wordpress.com/2010/09/28/papel-prensa-estrangular-diarios-del-interior-sin-limites-ni-codigos-para-someter-jueces-y-legisladores/
http://www.unoentrerios.com.ar/contenidos/2010/09/05/Monopolio-del-papel-y-diarios-del-interior-0002.html
http://www.lv7.com.ar/2010090637621/nacionales/politica/papel-prensa-el-diario-la-capital-de-rosario-denuncio-que-es-victima-de-una-situacion-monopolica.htm



