¡¡¡VEN AQUÍ, PATÁN!!!
Un perro de dibujos animados, pero no cualquier perro de dibujos animados: La sonrisa malvada de Patán, su carisma y cínica personalidad le han convertido en toda una estrella, a pesar de no pronunciar una sola palabra en toda su carrera. Otro ídolo infantil de la familia Hanna-Barbera. Como dijimos alguna vez, "Un verdadero trauma fue averiguar que Hanna-Barbera no era una mujer sino dos hombres".
Patán es el perro del maligno Pierre Nodoyuna, un personaje que se nos prometía que era francés, lo cual resultaba cuanto menos, digno de sospecha, por que nunca comía caracoles ni se enamoraba y su acento variaba de forma ostentosa de un capítulo a otro.
El destino de Patán esta irremediablemente unido al de Pierre Nodoyuna. Aparecen juntos por primera vez en los "Autos Locos", una serie que sería perfecta si no tuviera SÓLO SEIS PUTOS EPISODIOS. Pierre y su can siempre perdían pero como todos los espectadores sabemos, ganaban moralmente ya que sus elaboradas trampas merecían un premio por sí mismas.
Quizás lo mejor de los Autos Locos no era su extravagante humor físico ni sus maravillosos personajes. Tampoco su gran banda sonora ni sus emocionantes guiones.
Su mejor característica era, indudablemente, su gran parecido a la realidad ¿O quien puede olvidar aquella explosión en el coche de Schumacher a cinco metros de la meta? Después de todo el coche que usaban los villanos era el "Super-Ferrari".
La próxima vez que veríamos a Patán sería nuevamente con su maligno amo, luchando por Prusia en la Primera Guerra Mundial. Junto con los grandes pilotos "Tontín" y "Tontón" (en Alemania estos nombres están normalizados y no suenan tan ofensivos) formaban el "Escuadrón Diabolico", cuyo único objetivo era cortar las comunicaciones entre la Entente y los yanquis matando a un ridículo palomo mensajero. Ni que decir tiene que JAMÁS lo lograron. Lo mejor de esta serie es que TODOS los personajes eran unos verdaderos cabrones y unos cobardes de la hostia con lo que los niños aprendíamos que no todo en la vida eran rositas como nos querían vender la mayoría de programas infantiles como esos ponis repulsivos de colores.
El tema principal de esta célebre comedia histórica, aquí. "¡¡Que lo cojan, que lo pillen, que lo aplasten, que lo asen, que lo maten, que lo agarren ya!!" Todo un clásico de lo más instructivo.
Quiero hacer un pequeño paréntesis para remarcar que el ya de por sí dudoso origen de Pierre Nodoyuna se acentuaba más aquí, por qué ¿Como iba a estar un francés al mando de un escuadrón Alemán?
En dicha serie Patán tenía su propio espacio, un inciso entre el primer y el segundo episodio del "escuadrón diabólico". Dicho espacio se llamaba "Patán el Magnífico". El esquema era tal que:
1. Patán tiene que trabajar en algo tedioso y no quiere. Pierre se acerca, le insulta por vago y se marcha. "¡Si no terminas de barrer, no habrá más medallas!"
2. Para evadirse de la realidad Patán se imagina como un gran héroe que lucha contra el pesado de Pierre y al final liga.
3. Pierre pilla al chucho besando a la fregona/durmiendo/restregándose con su pierna con lo que le repende, pero al final el perro se ríe de su comandante impunemente.
La canción inicial es imposible de olvidar pues ¿Quien no se ha sentido alguna vez igual que nuestro pulgoso compañeros, ansioso de aventuras en medio del aburrimiento?
"No eres Robin Hood
ni eres Gunga Din.
No eres un valiente cruzado
ni un rey consagrado...
¡Sólo eres Patán,
el Perro Malcriado!"
En el "Escuadrón diabólico", Patán era un verdadero adicto de las medallas (recurso usado SIEMPRE por los guionistas para que hiciera algo que no quería) probablemente por que en realidad es un individuo desplazado de la sociedad por su condición no-humana y cualquier fuente de respeto significaba mucho para él. Aunque también demostraba ser un verdadero chantajista por que era capaz de ver morir a su líder si este no le proporcionaba antes una insignia.
Ignoramos totalmente que fue de Patán y los soldados del Escuadrón Diabólico. Posiblemente, se unirian al Tercer Reich durante la segunda Guerra Mundial (todos sabemos que los personajes de dibujos no envejecen) y más tarde se vieron obligados a exiliarse a algún ígnoto islote.
Hoy dia Patán es un auténtico ejemplo a seguir para todos los chicos, los perros y los pilotos de avión del mundo.
Ya sabés la moraleja: reiros del mal ajeno ¡Pero hacedlo con estilo!
Un perro de dibujos animados, pero no cualquier perro de dibujos animados: La sonrisa malvada de Patán, su carisma y cínica personalidad le han convertido en toda una estrella, a pesar de no pronunciar una sola palabra en toda su carrera. Otro ídolo infantil de la familia Hanna-Barbera. Como dijimos alguna vez, "Un verdadero trauma fue averiguar que Hanna-Barbera no era una mujer sino dos hombres".
Patán es el perro del maligno Pierre Nodoyuna, un personaje que se nos prometía que era francés, lo cual resultaba cuanto menos, digno de sospecha, por que nunca comía caracoles ni se enamoraba y su acento variaba de forma ostentosa de un capítulo a otro.
El destino de Patán esta irremediablemente unido al de Pierre Nodoyuna. Aparecen juntos por primera vez en los "Autos Locos", una serie que sería perfecta si no tuviera SÓLO SEIS PUTOS EPISODIOS. Pierre y su can siempre perdían pero como todos los espectadores sabemos, ganaban moralmente ya que sus elaboradas trampas merecían un premio por sí mismas.
Quizás lo mejor de los Autos Locos no era su extravagante humor físico ni sus maravillosos personajes. Tampoco su gran banda sonora ni sus emocionantes guiones.
Su mejor característica era, indudablemente, su gran parecido a la realidad ¿O quien puede olvidar aquella explosión en el coche de Schumacher a cinco metros de la meta? Después de todo el coche que usaban los villanos era el "Super-Ferrari".
La próxima vez que veríamos a Patán sería nuevamente con su maligno amo, luchando por Prusia en la Primera Guerra Mundial. Junto con los grandes pilotos "Tontín" y "Tontón" (en Alemania estos nombres están normalizados y no suenan tan ofensivos) formaban el "Escuadrón Diabolico", cuyo único objetivo era cortar las comunicaciones entre la Entente y los yanquis matando a un ridículo palomo mensajero. Ni que decir tiene que JAMÁS lo lograron. Lo mejor de esta serie es que TODOS los personajes eran unos verdaderos cabrones y unos cobardes de la hostia con lo que los niños aprendíamos que no todo en la vida eran rositas como nos querían vender la mayoría de programas infantiles como esos ponis repulsivos de colores.
El tema principal de esta célebre comedia histórica, aquí. "¡¡Que lo cojan, que lo pillen, que lo aplasten, que lo asen, que lo maten, que lo agarren ya!!" Todo un clásico de lo más instructivo.
Quiero hacer un pequeño paréntesis para remarcar que el ya de por sí dudoso origen de Pierre Nodoyuna se acentuaba más aquí, por qué ¿Como iba a estar un francés al mando de un escuadrón Alemán?
En dicha serie Patán tenía su propio espacio, un inciso entre el primer y el segundo episodio del "escuadrón diabólico". Dicho espacio se llamaba "Patán el Magnífico". El esquema era tal que:
1. Patán tiene que trabajar en algo tedioso y no quiere. Pierre se acerca, le insulta por vago y se marcha. "¡Si no terminas de barrer, no habrá más medallas!"
2. Para evadirse de la realidad Patán se imagina como un gran héroe que lucha contra el pesado de Pierre y al final liga.
3. Pierre pilla al chucho besando a la fregona/durmiendo/restregándose con su pierna con lo que le repende, pero al final el perro se ríe de su comandante impunemente.
La canción inicial es imposible de olvidar pues ¿Quien no se ha sentido alguna vez igual que nuestro pulgoso compañeros, ansioso de aventuras en medio del aburrimiento?
"No eres Robin Hood
ni eres Gunga Din.
No eres un valiente cruzado
ni un rey consagrado...
¡Sólo eres Patán,
el Perro Malcriado!"
En el "Escuadrón diabólico", Patán era un verdadero adicto de las medallas (recurso usado SIEMPRE por los guionistas para que hiciera algo que no quería) probablemente por que en realidad es un individuo desplazado de la sociedad por su condición no-humana y cualquier fuente de respeto significaba mucho para él. Aunque también demostraba ser un verdadero chantajista por que era capaz de ver morir a su líder si este no le proporcionaba antes una insignia.
Ignoramos totalmente que fue de Patán y los soldados del Escuadrón Diabólico. Posiblemente, se unirian al Tercer Reich durante la segunda Guerra Mundial (todos sabemos que los personajes de dibujos no envejecen) y más tarde se vieron obligados a exiliarse a algún ígnoto islote.
Hoy dia Patán es un auténtico ejemplo a seguir para todos los chicos, los perros y los pilotos de avión del mundo.
Ya sabés la moraleja: reiros del mal ajeno ¡Pero hacedlo con estilo!
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