El genio de China
Confucio
La civilización china nos ha dado grandes corrientes de pensamiento filosófico y religioso: como el confucianismo o el taoismo. Su lengua es de las más antiguas que podemos encontrar en el Planeta, y mientras nuestros antepasados eran bárbaros en taparrabos, ya tenemos testimonios de su escritura. -
De hecho, escribas chinos llevaron su escritura a Japón, siendo el germen de las peculiares grafías del país del Sol Naciente. -
La historia del Reino del Centro (como se llaman ellos mismos) es un continuo ir y venir de dinastías de división del país, y de invasiones exteriores. Curiosamente, cuando más débil era el poder central, mayor era la actividad cultural que vivía China. Pero sus emperadores además de guerreros eran grandes poetas o pintores. En uno de los momentos más oscuros de su historia, cuando cayeron bajo dominación mongol, la corte imperial se convirtió en un centro de debate entre las diferentes religiones conocidas: budistas, musulmanes, cristianos,... A partir de los siglos XVI y XVII, los jesuitas quedaron prendados del amor por el conocimiento que tenían los chinos.
Pero donde se muestran especialmente orgullosos los chinos, son de sus inventos (como demostraron en la inauguración de los JJOO). Si buena parte de nuestra civilización actual occidental se ha desarrollado a partir de la imprenta, el papel, la brújula y la pólvora, ellos los conocían siglos antes.
En el siglo VIII d.C. cuando Europa estaba sumida en las tinieblas, China inventaba la imprenta, primero con planchas de madera y luego con tipos móviles de arcilla. Poco después hicieron lo propio con la pólvora, en una muestra de sus avanzados conocimientos de química (mientras los europeos a través de la alquimia no separaban ciencia de magia). -
El papel lo fabricaron a partir de seda, arroz y cáñamo hacia el año 105 d.C. Hacia el siglo X llegó a Europa gracias a los árabes, pero se tardarían casi cinco siglos en poder producirlo a gran escala en Occidente.
Comparación entre un barco chino de Zheng He y una caravela de Colón
Hace más de dos mil años que conocieron las propiedades de las piedras imantadas. Esto les permitió desarrollar sus exploraciones por toda Asia y las costas de África. Si en Occidente estamos orgullosos de Colón, Magallanes o Vasco de Gama; ellos tuvieron a Zheng He –el gran almirante de principios del siglo XV-, los barcos europeos parecían cuatro tablones de madera al lado de los grandes navíos chinos. Ah, y estas exploraciones no tuvieron los efectos salvajes de la colonización europea.
Todos estos conocimientos fueron llegando a Europa en buena parte gracias a la Ruta de la Seda, o descubiertos aquí por otras vías. El libro clásico que cuenta todas las aportaciones chinas es “El Genio de China” de Robert K. G. Temple. -
Si miramos la historia globalmente, China ha acostumbrado a ir por delante de Occidente. En los últimos 150 años las tornas cambiaron cuando Europa se aprovechó de una profunda crisis. En definitiva, en el Reino del Centro siempre ha abundado la inteligencia.
FuEnTe