Hace 6 años eramos de oro
Medalla de oro en fútbol

El 28 de agosto la selección masculina de fútbol obtuvo la medalla de oro. Argentina no obtenía medallas de oro desde el 23 de julio de 1952, cuando los remeros Tranquilo Capozzo y Eduardo Guerrero ganaron la prueba de doble par de remos sin timonel en los Juegos Olímpicos de Helsinki.
Ganar la medalla de oro en fútbol era una prioridad del equipo olímpico argentino, ya que se trataba del único logro mayor no alcanzado por el fútbol argentino hasta ese momento, habiendo perdido dos finales olímpicas, en Ámsterdam 1928 y Atlanta 1996
Las tradicionales reglas olímpicas que excluían de su ámbito al deporte profesional, comenzaron a cambiar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, donde por primera vez se permitió la participación de futbolistas profesionales. Esas reglas se modificaron primero en Barcelona 1992 estableciendo que solo podrían participar jugadores de hasta 23 años, y luego en Atlanta 1996, donde se admitió la inclusión de hasta tres jugadores mayores de 23 años.
Argentina formó un equipo de jugadores jóvenes muy destacados como Carlos Tévez, Javier Mascherano, Javier Saviola, Luciano Figueroa, Andrés D'Alessandro y "Lucho" González, a los que se sumaron tres mayores de mucha experiencia internacional: Roberto Ayala, Gabriel Heinze y Cristian "Kily" González. El seleccionador fue Marcelo Bielsa, también en ese momento director técnico de la selección mayor, poniendo en evidencia la importancia que Argentina le concedía a la disputa por la medalla de oro. El equipo completo estuvo integrado por Germán Lux, Wilfredo Caballero, Roberto Ayala, Fabricio Coloccini, Gabriel Heinze, Clemente Rodríguez, Leandro Fernández, Javier Mascherano, Cristian 'Kily' González, Andrés D'Alessandro, Luis González, Nicolás Medina, César Delgado, Carlos Tévez, Mauro Rosales, Javier Saviola, Mariano González y Luciano Figueroa.
La competencia se realizó con la participación de 16 países divididos en cuatro grupos, en los que los dos primeros se clasificaban a una etapa de eliminación directa que conducía a que los dos equipos invictos en la misma jugaran la final.
Serie clasificatoria

Argentina integró el Grupo C junto a Túnez, Serbia y Montenegro y Australia, ganando los tres partidos sin recibir goles en contra y clasificándose en primer lugar.
El 11 de agosto el equipo argentino debutó contra Serbia y Montenegro, venciendo con amplitud por 6-0, con goles de Carlos Tévez (2), de César Delgado -el mejor jugador del partido-, el Kily González, Gabriel Heinze y Mauro Rosales.
El 14 de agosto Argentina jugó contra Túnez, ganando 2-0 y clasificando a la etapa eliminatoria. Durante la mayor parte del primer tiempo el juego fue equilibrado y ninguno de los dos equipos generó peligro, pero poco antes del entretiempo, los argentinos cambiaron su estrategia y, de la mano de la habilidad de Andrés D'Alessandro, comenzaron a jugar "por abajo" con toques cortos, estableciendo diferencias. De ese modo llegó el primer gol, convertido de cabeza por Tévez a los 39', luego de un centro del Kily González. En el segundo tiempo, Argentina cuidó el resultado, y a los 72', Saviola puso el 2-0 final, con un excelente gol.
El 17 de agosto, con la clasificación asegurada, Argentina le ganó a Australia 1-0. La ventaja la puso D'Alessandro a poco de comenzado el partido (9') y daba la sensación que los argentinos podían definirlo en cualquier momento. Sin embargo, los australianos se recuperaron, dominaron el partido e incluso llegaron varias veces al arco contrario con peligro, hasta que se cansaron, a poco de iniciado el segundo tiempo. La Argentina entonces controló la pelota hasta el final, en un encuentro que se hizo aburrido.
Cuartos de final y semifinal

El 21 de agosto Argentina se enfrentó a Costa Rica en cuartos de final. Los costarricenses resistieron hasta que llegó el primer gol argentino a los 24', cuando el "Chelito" Delgado tomó un rebote del arquero luego de un remate del Kily González. De allí en adelante los argentinos dominaron el partido y lo definieron con tres goles de Tévez a los 43, 82 y 83 minutos (4-0).
El 24 de agosto se disputaron las semifinales, enfrentándose Italia y Argentina por la primera de ellas. Fue un partido complicado en el que los argentinos abrieron el marcador a los 16', cuando Tévez aprovechó un error de la defensa italiana para definir con una tijera (1-0). En el segundo tiempo, luego de varias oportunidades y con una destacada actuación de Javier Mascherano recuperando la pelota en el medio campo, llegó el segundo gol a los 69', mediante un tiro de larga distancia al ángulo de Lucho González, definiendo un rápido contraataque liderado por Tévez (2-0). De allí en adelante Argentina manejó el balón e incluso aumentó la diferencia a los 85', mediante un gol de Mariano González luego de un preciso pase de Tévez (3-0).
Final

La final la jugaron Argentina y Paraguay, dos equipos sudamericanos, el 28 de agosto en el Estadio Olímpico de Atenas. Paraguay ya había dado la sorpresa al desplazar al siempre favorito Brasil en el torneo preolímpico de clasificación a los Juegos de Atenas, y había llegado a la final perdiendo un solo partido frente a Ghana en la etapa clasificatoria.
Argentina comenzó dominando y a los 16', Mauro Rosales desbordó por derecha y tiró un centro atrás que Tévez convirtió en el gol que finalmente le daría la victoria y también su consagración como goleador del torneo (1-0). Los argentinos siguieron en control del partido y antes de terminar el primer tiempo tuvieron otras dos oportunidades, a través del "Chelito" Delgado y "Lucho" González.
Al comenzar el segundo tiempo, Argentina siguió prevaleciendo. A los 15' "Lucho" González se perdió un "gol hecho" y a los 21' fue expulsado en Paraguay el jugador Carlos Gamarra por un codazo. En ese momento los paraguayos reaccionaron, aprovechando el cansancio de su rival, y a los 26' Diego Figueredo estuvo a punto de empatar el partido, luego de una excelente jugada de equipo, en la que pateó desde el punto del penal, salvando el arquero Germán Lux, en la que fue considerada "su aparición más brillante del campeonato".
Paraguay entonces empezó a llevar peligro al área argentina mediante centros reiterados. Cuando aún faltaban varios minutos para que se cumpliera el tiempo reglamentario, Figueredo cometió una "mano" intencional, que le valió la segunda tarjeta amarilla y su expulsión de la cancha. Con nueve hombres y el cansancio acumulado, Paraguay ya fue incapaz de volver a llegar al arco argentino. De ese modo Argentina volvió a tomar el control del encuentro hasta el final.
Argentina terminó el torneo ganando todos los partidos, con 17 goles a favor y ninguno en contra, mientras que Carlos Tévez, con 8 goles en seis partidos (promedio 1,33), fue el goleador.
El tradicional periódico deportivo italiano La Gazzetta dello Sport definió la actuación argentina diciendo que era "el triunfo del fútbol espectáculo", mientras que la agencia española EFE la calificó del siguiente modo:
Argentina paseó su estatura de campeón completando un invicto de seis partidos. Dominio de la situación en todos los partidos, ideas claras, libertad para la creación, independencia individual, espíritu colectivo y una irrenunciable actitud ofensiva han sido algunas de las virtudes del equipo argentino para esta conquista inapelable.
La medalla de oro obtenida fue de gran importancia para el deporte argentino, porque significó la primera medalla de oro en 52 años y el único título mayor que el fútbol argentino no tenía.
Medalla de oro en básquetbol

El 28 de agosto el equipo argentino de baloncesto masculino ganó la medalla de oro olímpica en lo que constituye uno de los éxitos deportivos más importantes de la historia del deporte en Argentina, junto con el campeonato mundial obtenido en 1950. Ese mismo día, algunas horas antes, la selección de fútbol masculino también había obtenido la medalla de oro, luego de 52 años sin que Argentina lograra ganar una.
Las competiciones olímpicas de básquet han sido dominadas con amplitud por los Estados Unidos, país que antes de los Juegos de Atenas se había impuesto en doce de las catorce ediciones que había disputado. Sólo un país había logrado desplazar a los norteamericanos de la medalla de oro: la Unión Soviética en dos oportunidades (1972 y 1988). Fuera de ello, Yugoslavia ganó también la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, cuando EE. UU. no participó debido al boicot político que ese país y otros realizaron en aquella oportunidad.
Argentina, por su parte, sólo había participado en tres competiciones olímpicas de baloncesto, antes de Atenas: en 1948 (15º), 1952 (4º) y 1996 (9º). Pese a ello el equipo argentino llegaba como uno de los varios candidatos a obtener una medalla, teniendo en cuenta su excelente desempeño en el Campeonato Mundial de baloncesto de 2002, donde había sido subcampeón, perdiendo en tiempo extra contra Yugoslavia, luego de una polémica jugada final que pudo darle el título a los argentinos.
El sistema de competencia dividió a los doce países participantes en dos grupos, en los que clasificarían los cuatro primeros a una etapa de eliminación directa, en la que el equipo clasificado en primer lugar debía jugar con el último clasificado de la otra zona, mientras que el segundo clasificado debía enfrentar al tercero de la otra zona, hasta llegar a la final.
El seleccionado argentino de básquetbol estuvo integrado por Juan Ignacio Sánchez, Emanuel Ginóbili, Luis Scola, Andrés Nocioni, Rubén Wolkowyski, Alejandro Montecchia, Gabriel Fernández, Hugo Sconochini, Fabricio Oberto, Carlos Delfino. El director técnico fue Rubén Magnano.

Serie clasificatoria

Argentina integró el grupo A junto a Serbia y Montenegro, España, Italia, China y Nueva Zelanda; Serbia y Montenegro era el país que continuaba a Yugoslavia luego de su desintegración. Ese grupo recibió el título de "grupo de la muerte" por el periodismo especializado, porque había al menos 4 equipos que eran candidatos a ganar una medalla (Serbia y Montenegro, España, Italia y Argentina).
El primer partido se jugó el 15 de agosto, y en él Argentina debía enfrentar nuevamente al favorito para quedar líder de grupo, Serbia y Montenegro, reeditando la final del campeonato mundial 2002. Argentina ganó agónicamente 83-82, con un recordado doble de Emanuel "Manu" Ginóbili cayéndose, en el segundo final. Argentina había jugado un primer cuarto sobresaliente, durante el cual Ginóbili anotó 17 puntos (incluyendo 4/4 en intentos de triple), cerrando el período con una ventaja de doce puntos (27-15), y preservando la ventaja al llegar al medio tiempo (49-39). Sin embargo, los europeos se recuperaron en el reinicio, tomando la delantera al comenzar el último cuarto (61-63). Desde ese momento ambos equipos se mantuvieron sin sacarse ventaja, hasta que un triple de Dejan Bodiroga, le dio una ventaja de tres puntos a los europeos cuando faltaban 2' 33'' (75-78), recuperando la pelota en la jugada siguiente. Los argentinos lograron sin embargo descontar la ventaja y empataron en 81 a falta de 16.4 segundos con un "2+1" de Ginóbili. En ese momento, los serbio-montenegrinos lograron enhebrar una jugada que puso a Dejan Tomašević en situación de anotar, obligando a Fabricio Oberto a realizar una falta para evitar el doble. Tomašević convirtió uno de los dos tiros libres y le dio a su equipo una ventaja de un punto, faltando sólo 3,8 segundos (81-82). Casi sin tiempo, Alejandro Montecchia tomó el balón y corrió por el lateral izquierdo, dándole un pase cruzado a Ginóbili, quien, con la marca encima, debió arrojarse hacia adelante en el segundo final para intentar encestar con el tablero, dándole el triunfo a la Argentina (83-82). Al día siguiente, la jugada, que puede verse en gran variedad de versiones en YouTube, le valió al jugador argentino la consideración de "atleta de la jornada", en la página oficial de los Juegos.
La segunda fecha del grupo A se disputó el 17 de agosto. Argentina enfrentó a España, con la que perdió 87-76. Los ibéricos, con las figuras de Pau Gasol y José Manuel Calderón, mostraron un amplio dominio en el primer cuarto, donde terminaron con 11 puntos de ventaja (12-23). Sin embargo, los argentinos se recuperaron en el segundo cuarto, revirtiendo la diferencia y llegando al medio tiempo con una ventaja de 7 puntos (38-31). El tercer cuarto fue parejo, aunque los argentinos lograron estirar su ventaja a 9 puntos (58-49), pero antes de terminar el mismo fueron los españoles los que descontaron la diferencia, para cerrar a 2 puntos (60-58). En el cuarto cuarto, España se destacó en la defensa y logró evitar que los americanos convirtieran canastas, alcanzando un parcial de 15-0, para lograr un triunfo amplio.
El 19 de agosto se jugó la tercera fecha, jugando Argentina contra China, que en las estimaciones previas era el equipo más débil del grupo, aunque finalmente terminó clasificando en cuarto lugar. Argentina superó a China con amplitud (82-57), imponiendo una defensa férrea que anuló a la figura china, Yao Ming, y llegó a marcar un parcial de 25-2 en el segundo cuarto. En la segunda mitad los argentinos pusieron a los suplentes y mantuvieron la diferencia.
El 21 de agosto Argentina disputó contra Nueva Zelanda la cuarta fecha, garantizando la clasificación al vencer 98-94. El equipo de Oceanía había salido cuarto en el último campeonato mundial y había sorprendido venciendo al favorito, Serbia y Montenegro. Fue un partido muy duro y parejo, en el que Nueva Zelanda convirtió casi la mitad de los triples intentados (14/30). El primer cuarto fue para los neozelandeses (23-25), pero Argentina se recuperó en el segundo (47-42) y mantuvo la diferencia de 5 puntos en el tercero (76-71). El último cuarto se mantuvo con la misma tónica hasta el final, con Nueva Zelanda siempre amenazando pero sin poder pasar al frente. El resultado final fue 98-94 y garantizó la clasificación argentina.
El 23 de agosto Argentina cerró su actuación en la serie clasificatoria enfrentando a Italia, perdiendo 75-76. Los argentinos fueron superiores en los primeros minutos tomando una ventaja de 10 puntos, pero los italianos se recuperaron y el segundo cuarto terminó con Argentina arriba por un solo punto (36-35). La segunda mitad mostró un encuentro cerrado, en el que ambos equipos llegaron a los minutos finales alternándose al frente del marcador. Tres segundos antes del final Italia obtuvo dos tiros libres y se puso al frente 75-76. Argentina tuvo la última jugada pero falló en el tiro, para terminar perdiendo por uno y clasificar en tercer lugar, precedida por España e Italia y seguida por China.
Cuartos de final

El 26 de agosto, Argentina debió jugar en cuartos de final contra Grecia, el combinado local, que se había clasificado en segundo lugar en el grupo B, luego de vencer contundentemente a Puerto Rico.
Luego de un primer cuarto parejo, Argentina se vio superada por Grecia en el segundo cuarto, llegando a recibir un marcador parcial en contra de 0-14, para terminar al llegar al medio tiempo abajo por seis, con una placa de 29-35.
Argentina inició el tercer cuarto jugando muy mal, permitiéndole a Grecia tomar una ventaja de once puntos (34-45) y daba la sensación de no tener recursos para evitar una fácil victoria del local. Promediando el cuarto, Andrés Nocioni cometió su tercera falta y fue reemplazado por Walter Herrmann, causando un cambio radical del partido, impulsando la recuperación de Argentina. En sentido contrario, Grecia buscó definir el partido mediante triples, pero fracasó en su estrategia al convertir solo 6 de 30 intentos. De ese modo, el tercer cuarto terminó con un empate en 53 puntos.
El último cuarto tuvo una alta emotividad. Con sólidas defensas en ambos lados, Argentina se puso al frente pero no logró sacar una luz que le permitiera regular el encuentro. A poco del final Grecia -apoyado por el fervor de su público- se puso a uno, pero Luis Scola se destacó entonces en ambos tableros para garantizar la ventaja que terminó siendo de cinco puntos (69-64).
En los restantes tres encuentros Estados Unidos le ganó a España (102-94), Lituania a China (95-75) e Italia a Puerto Rico (83-70).
Semifinal

En la semifinal Argentina debía enfrentar al favorito, Estados Unidos. Es cierto que en la etapa clasificatoria, el Dream Team había perdido con Puerto Rico y Lituania, pero en cuartos de final venció con amplitud a España, que hasta ese momento había ganado todos sus encuentros y aparecía como el mejor equipo del torneo. Argentina por su parte, había sido el primer equipo en ganarle al Dream Team en el Campeonato Mundial de 2002.
El partido se jugó el 27 de agosto y -contra los pronósticos- Argentina ganó 89-81, manteniendo superioridad de principio a fin, con un extraordinario desempeño de Manu Ginóbili quien anotó 29 puntos.
El primer cuarto fue equilibrado, destacándose Ginóbili por Argentina con 10 puntos y su compañero en San Antonio Spurs, Tim Duncan por Estados Unidos, con 8 puntos. En el segundo cuarto Argentina aprovechó la salida de Duncan por cargarse dos faltas, para llegar al medio tiempo con una ventaja de nueve (42-33).[
En el tercer cuarto, con Duncan de vuelta en la cancha y los norteamericanos dispuestos a imponer su prestigio, deslumbró la actuación de Ginóbili haciéndose cargo técnica y emocionalmente del partido, sumando 15 puntos en ese cuarto. En su intento de reacción, el equipo estadounidense llegó a lograr un 12-2 que lo puso a 6 puntos de su rival (60-54), pero estos resistieron la embestida y respondieron con dos triples sucesivos de Alejandro Montecchia y Rubén Wolkowyski y una jugada de cuatro puntos de Ginóbili para terminar el período 70-57.
En el último cuarto, y cuando aún restaban 5 minutos, Estados Unidos perdió a su torre, Duncan, por llegar a las cinco faltas. En ese momento el juego pareció decidido y los norteamericanos no lograron en ningún momento amenazar la histórica victoria argentina. Al día siguiente, el popular periódico estadounidense USA Today escribía:
Los Estados Unidos no tienen más el invencible poderío en baloncesto que una vez tuvieron. Los mejores jugadores del mundo podrán estar en la NBA, pero el mejor equipo, hoy por hoy, es Argentina.

Final

La final se jugó el 28 de agosto entre Argentina e Italia, que también había sorprendido venciendo a uno de los favoritos, Lituania, el campeón europeo. Los argentinos superaron a los italianos con amplitud, alcanzando un marcador de 84-69.
Ese mismo día apareció publicado en La Nación un artículo escrito por Manu Ginóbili titulado "Estamos ante una oportunidad única", expresando sus emociones y pensamientos en la noche anterior al partido. Dice allí Ginóbili:
Son las dos de la mañana en Grecia, estoy tratando de que baje todo y esperando relajarme para que venga el sueño... De más está decir que estoy muy feliz y con ganas de estar más feliz mañana -por hoy-, porque tenemos una oportunidad que no sé si se nos dará otra vez en la vida. No me importa jugar bien o hacer 29 puntos como contra Estados Unidos: me conformo con hacer 4 y que ganemos. Es muy grande lo que hay en juego como para pensar en eso.
Emanuel Ginóbili.
Argentina sufrió una baja importante al tener que prescindir de Fabricio Oberto, su pívot titular, quien se había fracturado un hueso de la mano en el partido de semifinales. Sin embargo su ausencia no se sentiría debido a la notable actuación de Luis Scola, con 25 puntos (10 de 13 intentos de cancha) y 11 rebotes, ratificando el nivel que venía mostrando y que lo llevó a ser considerado como uno de los mejores jugadores del torneo.
En el primer cuarto Argentina controló el juego apoyado en las anotaciones de Scola y Ginóbili y la base de Pepe Sánchez para terminar el período arriba por siete (23-16). El segundo cuarto fue mucho más parejo, y los italianos aprovecharon las salidas de las figuras argentinas para reducir diferencias y llegar al descanso apenas un doble abajo (43-41).
El tercer cuarto mostró lo mejor de Italia que empató el partido en el inicio y pasó luego al frente con tres triples consecutivos (51-54). En ese momento, para la Argentina resultó decisivo el rendimiento de Scola quien anotó nueve puntos seguidos, permitiéndole recuperar la ventaja y terminar el cuarto con seis puntos arriba (60-54).
El comienzo del último cuarto nuevamente mostró la ofensiva de Italia, que llegó a ponerse un doble abajo (61-59), aprovechando las fallas argentinas para tratar de definir el partido con triples. Sin embargo, una vez más reaccionaron los argentinos, con dos triples de Montecchia e importantes dobles de Scola y Wolkowysky para establecer una ventaja decisiva de trece puntos (73-60). De allí al final, Argentina jugó con el reloj para obtener una victoria por 84-69 que le dio la medalla de oro.
Los medios especializados coincidieron en señalar que el logro de Argentina se debió tanto al alto nivel alcanzado por varios jugadores de jerarquía mundial, como a un sentido de equipo, compañerismo y sacrificio que potenció aquella cualidad.
Las sobrias palabras de Ginóbili dieron la vuelta al mundo:
Este es el sueño de mi vida, el campeonato que siempre soñé. Lo dedico a toda la gente en Argentina.
Por su parte Scola expresaba en sus declaraciones la magnitud histórica del triunfo:
No puedo entender la dimensión de este logro. Es increíble, no puedo parar de festejar.
Manu Ginóbili fue considerado el Mejor Jugador del torneo, en tanto que Luis Scola fue considerado el quinto mejor jugador de la competición.
