Protesta gay en la catedral de Den Bosch
Varios cientos de gays fueron los protagonistas el pasado domingo de una protesta en la catedral de Den Bosch, en Holanda, para rechazar la negativa de un sacerdote a dar la comunión a un joven gay hace varias semanas.
La negativa del sacerdote vino provocada tras la elección del joven como príncipe del carnaval de Reusel. Una negativa que hizo que se convocara gays y heterosexuales a protestar por esta discriminación de una forma muy peculiar: asistiendo a misa.
La convocatoria, que había partido de una organización que trabaja por los derechos de los gays, COC, junto al periódico Gaykrant y la presidenta del Partido del Trabajo, Judith Popken, consistía en asistir en masa a la misa mayor de Den Bosch.
Y efectivamente, la catedral se llenó de gays, lesbianas, transexuales y heterosexuales deseosos de solidarizarse con el joven y pedir a la Iglesia Católica mayor apertura, que portaban triángulos rosas y carteles de protesta.
La misa se desarrolló más o menos con normalidad, si exceptuamos la entrada de tres activistas vestidas con pelucas rosas que entraron a mitad de ceremonia, hasta que llegó el momento de la Comunión, ya que la Iglesia había decidido previamente no dar a nadie la comunión. Algo que era evidente. Si el sacerdote no quiso darle la Comunión anteriormente al rey del carnaval, no iba a repartir el sacramento a los decenas de activistas allí concentrados.
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