Esta valiosa herramienta educativa llega a la Argentina, por solicitud de un grupo de compañeras y compañeros de distintos movimientos sociales de nuestro país.
Todo comenzó a partir de nuestro trabajo en las organizaciones de base, donde nos fuimos encontrando con problemas de analfabetismo en comunidades de pueblos originarios o en zonas muy humildes del gran Buenos Aires.
Trabajamos con la convicción de que estamos depositando un granito de arena para el cambio en la construcción de una sociedad más justa, en la que no existan excluidos, en la que todos nuestros compatriotas accedan, entre otros, al derecho elemental de la educación.
Leer y escribir es mucho más que eso, es poder expresar lo que se piensa, lo que se siente, es tener una verdadera participación, es resolver cuestiones de la vida cotidiana sin depender de alguien que les lea una receta médica, o los acompañe a realizar un trámite, o sufra el miedo constante por no saber qué está firmando con su pulgar; es un salto cualitativo en la vida y por tanto de la sociedad.
En estos momentos hay 350 centros de alfabetización con más de 2100 participantes, y 477 graduados en el país.
Trabajamos en las provincias de: Buenos Aires, Jujuy, Chaco, Corrientes, Santa Fe, Río Negro, Neuquén, Córdoba, Mendoza, Salta y la próxima a comenzar será Tucumán.
Este valioso esfuerzo de voluntariado en red, ha sido fruto de la comprensión de todos los movimientos y organizaciones participantes.
Los protagonistas son quienes están aprendiendo la lecto-escritura, y sus facilitadores que los acompañan de cerca en el proceso de aprendizaje, ello se tradujo en el 1º Encuentro de participantes y facilitadores realizado el 12/12/03. Los demás, estamos cumpliendo otras funciones, como es el monitoreo de ese aprendizaje y la garantización de la infraestructura, elementos imprescindibles para que el plan funcione.
Fuente:

Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra
Paulo Freire