Hoy voy a tratar de explicar un tema bastante polémico de los últimos tiempos: los diferentes aspectos y diferencias entre el formato DVI (Digital Video Interface) y VGA (Video Graphics Array).
Los hechos:
VGA significa Arreglo Gráfico de Video y ha sido el método estándar para conectar monitores con las Mac desde principios de los años 90 y con las PC algunos años antes.
El formato DVI, más moderno, significa Interfaz Digital de Video y es el sistema de preferencia para conectar LCD y algunos CRT high-end.
El VGA está siendo desplazado por el DVI, aunque seguimos en un período de transición en el cuál se incluyen los dos formatos o bien adaptadores entre uno y otro.
Muchas de las especificaciones del DVI y sus diferencias con el VGA no son del todo comprendidas o bien desconocidas.
El VGA está basado en señales analógicas, o por lo menos eso es lo que va por dentro de los cables. La señal en realidad comienza en forma digital, luego es convertida a analógica cuando sale de la placa de video con el propósito de enviarla a través del cable, pero en el otro extremo es convertida nuevamente a digital por el monitor. Una desventaja de esto es la imposibilidad de tratar los elementos de la imagen del monitor (o sea, los píxeles individuales) con precisión. Esto no es un problema con los CRT, ya que simplemente dibujan la imagen a medida que llega, pasando un haz de electrones a través de la superficie revestida de fósforo del interior de la pantalla de cristal.
Esto resulta un problema con los LCD ya que sus píxeles están fijos y funcionan como entidades individuales que necesitan que la imagen entrante coincida de forma exacta para producir un resultado limpio.
El problema que esto causa en las conexiones VGA es la necesidad de aplicar las correcciones de phase y clock para sincronizar la señal con la disposición de píxeles en la pantalla. Cuando esto está fuera de ajuste se puede producir banding y otros efectos, por razones similares a la del Moiré pattern en trabajos impresos; la disposición virtual de píxeles de la señal emitida y la disposición física de píxeles del LCD no coinciden, dejando bandas regulares de detalles borrosos y problemas similares. A diferencia de la potencialmente imprecisa manera en la que trabaja el VGA con los displays LCD, la señal DVI es trazada con la frecuencia física de píxeles del monitor de forma precisa y perfecta.
La señal del display también puede degradarse si no está aislado correctamente el cable VGA(cable blindado), llevando a resultados de baja calidad producto de posibles interferencias. Esto no es un problema con el DVI, aunque existe una longitud máxima recomendada (5 metros) más allá de los cuáles la señal puede no transmitirse correctamente.
Hay una pequeña variedad de formatos DVI. Por suerte estos fueron diseñados para complementarse mutuamente más que para ser estándares competitivos, con el objetivo de manejar displays con terminales digitales o no digitales.
Hay tres tipos de conexiones DVI principales: DVI-D, DVI-A y DVI-I.
El DVI-D es el verdadero formato digital, es el normalmente utilizado para conectar monitores LCD a las tarjetas gráficas.
DVI-A es la versión análoga del DVI; es usada para llevar la señal desde una placa grafica DVI a un un dispositivo análogo, por ejemplo un monitor CRT. Hay una conversión de digital a análoga acá pero sigue siendo de mayor calidad que la de un cable VGA. Finalmente el DVI-I es el formato integrado que acarrea tanto señal digital como analógica. No puede convertir algo que usa DVI-A a algo DVI-D puro pero actúa de DVI-A o DVI-D según se necesite, el beneficio está en que no se tiene que usar dos cables diferentes si se usa un monitor digital y analógico a la vez.
Habiendo dicho todo esto, no hay muchas posibilidades de encontrarse en problemas si te quedas con los cables que vienen con cualquier display nuevo que compres. Donde debes tener cuidado es al comprar cables aparte. Aunque es difícil que necesites cualquier cosa que no sea un cable DVI-D al manejar monitores LCD, sería aconsejable tener a mano un cable DVI-I para cubrirse de que esto ocurra. Se consciente de que algunos fabricantes han hecho la parte filosa del set de pines en el DVI-I más largas de lo normal y esto puede afectar como encaja en algunos equipos.
Hay algo más en relación a los formatos de conexión DVI: los DVI-D y DVI-I pueden venir en formatos de link simple o doble. Afortunadamente esto no es tan complicado como suena. Las de link doble proveen el doble de poder y llevan datos más rápidamente que las de link simple. Esto tiene una ventaja práctica con monitores grandes, ya que permite transmitir una resolución máxima más grande. En términos de compatibilidad, la diferencia física entre el link simple y el doble es simplemente la ausencia o presencia de pines extra en la sección media del plug, pero cualquier tarjeta grafica DVI-D o DVI-I puede aceptar cualquiera de ellos.
En resumen, el DVI provee una imagen más precisa, clara y rápida si se posee del hardware adecuado.
Como podemos apreciar la diferencia en el ámbito teórico existe, mientras que en el ámbito práctico quizá se limite a una imagen más nítida (y por sobre todo las fuentes) a favor del DVI. Si luego nos ponemos más exquisitos podremos ver que varios test de calibración no serán pasados al 100% o bien lograremos mejores resultados utilizando DVI.
También a mayor resolución utilicemos más notoria será la pérdida del formato analógico vs el digital; y que notemos o no notemos diferencia en la calidad visual final ya sea en juegos o películas, dependerá muchísimo de que tan exquisitos seamos y qué tan crítico y bueno sea nuestro ojo.
En conclusión, la diferencia está y existe, dependerá de cada uno si será viable o no pagar la diferencia por el DVI o si sacrificar algún aspecto del monitor (como las pulgadas) por adquirirlo con dicho formato si es que no lo posee de antemano.
Traducción y adaptación realizada por Infinito