Evelyn McHale
En nuestra sociedad el suicidio es visto como un tabú. Y de hecho que lo es. No podemos jactarnos como los nipones para quienes es un acto de honor, o como los musulmanes para quienes es la manera de abrazar sus creencias religiosas auto inmolándose.
En el mundo occidental es un hecho condenable, usualmente clandestino y si a mí me preguntan acerca de que si es un acto de valentía o cobardía, realmente no sabría que responder. Una decisión así no puede juzgarse sólo desde un punto de vista.
Bueno, y como tampoco estoy aquí para vetar ni defender nada, solo quería mostrarles la foto más bella de un suicidio jamás captada.
En el mundo occidental es un hecho condenable, usualmente clandestino y si a mí me preguntan acerca de que si es un acto de valentía o cobardía, realmente no sabría que responder. Una decisión así no puede juzgarse sólo desde un punto de vista.
Bueno, y como tampoco estoy aquí para vetar ni defender nada, solo quería mostrarles la foto más bella de un suicidio jamás captada.

Evelyn McHale
En mayo de 1947, Evelyn McHale de 23 años, se lanzó al vacío desde el mirador situado en la planta 86 del Empire State de Nueva York, después de una pelea con su novio.
Cayó sobre el techo de una limosina que por suerte, en ese momento estaba vacía. Evelyn dejó una nota de suicidio en la que escribió: “Él está mucho mejor sin mi…yo nunca seré una buena esposa para nadie...”
La mano izquierda de la chica, ya sin vida, parece acariciar su collar.
Un estudiante de fotografía llamado Robert C. Wiles escuchó el estruendo, salió a la calle y captó la imagen que vemos.
La foto fue publicada el 12 de mayo de 1947 en la portada de la revista Life.
Mirando esta foto recordaba un soneto de Shakespeare que dice:
Cayó sobre el techo de una limosina que por suerte, en ese momento estaba vacía. Evelyn dejó una nota de suicidio en la que escribió: “Él está mucho mejor sin mi…yo nunca seré una buena esposa para nadie...”
La mano izquierda de la chica, ya sin vida, parece acariciar su collar.
Un estudiante de fotografía llamado Robert C. Wiles escuchó el estruendo, salió a la calle y captó la imagen que vemos.
La foto fue publicada el 12 de mayo de 1947 en la portada de la revista Life.
Mirando esta foto recordaba un soneto de Shakespeare que dice:
"Pero eterno será el verano tuyo.
No perderás la gracia, ni la Muerte
se jactará de ensombrecer tus pasos
cuando crezcas en versos inmortales"
No perderás la gracia, ni la Muerte
se jactará de ensombrecer tus pasos
cuando crezcas en versos inmortales"
Fuente