Vivamos Responsablemente una iniciativa de Cervecería y Maltería Quilmes
El equipo interdisciplinario del Programa Vivamos Responsablemente está conformado por cuatro profesionales provenientes de diversos campos del conocimiento, como la psicología, la comunicación social y las ciencias políticas. Todos fueron capacitados especialmente en este novedoso enfoque de promover valores para prevenir conductas de abuso, y reciben capacitación permanente en reuniones mensuales de equipo, coordinadas por el Lic. Arturo Clariá, asesor principal del Programa.
Lic. Arturo Clariá
Arturo es licenciado en Psicología con orientación en niños y jóvenes. Coordina y dicta talleres para niños y adolescentes, y espacios de reflexión con padres y docentes en el marco del programa “UB - Valores en Red” de la Universidad de Belgrano.
Es miembro del departamento de Educación de la Universidad de Belgrano y docente del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral.
Enfoque Sobre Valores
Los valores, ejes orientadores del Programa Vivamos Responsablemente, son abordados como entidades vivas, criterios o juicios eficaces que guían las actitudes, opiniones y conductas personales, y permiten tomar las decisiones adecuadas, en las que el bien personal es armónico con el bien comunitario. Los valores están presentes en la sociedad y orientan las normas, actitudes, opiniones y conductas de las personas. Representan el corazón de las normas por las que la sociedad se rige, y sobre todo, la base a partir de la cual los distintos grupos sociales aceptan o rechazan determinadas actitudes o comportamientos. No son directamente observables, pero se manifiestan a través de la conducta de cada persona, que influenciada por sus contextos y trayectoria vitales sacan a la luz sus pautas de comportamiento a través de los estilos de vida.
Identidad
La identidad es imprescindible para el desarrollo de cada persona y el despliegue de sus potencialidades; un viaje al interior de uno mismo, un camino introspectivo que lleva a la interpelación, al planteo de dos preguntas básicas que pueden englobar diversas inquietudes: ¿quién soy? y ¿qué quiero?
Mediante la formulación de estos interrogantes comienza un recorrido que lleva al descubrimiento de la propia originalidad, del valor auténtico de ser y sentirnos únicos e irrepetibles.
Responsabilidad
Ser responsable implica “poder dar respuesta” y, a su vez, asumir como propia una conducta y las consecuencias que surgen de ella. Ser responsable ayudará a resolver aquellos desafíos que se presentan en la adolescencia relacionados con la identidad, los propios deseos y las expectativas para el futuro, para comenzar a ejercer la libertad de tomar decisiones.
Solidaridad
Identidad y responsabilidad se unen en la solidaridad. Quien es solidario tiene la mente abierta, comparte y crece. La solidaridad es una noción mucho más profunda que refiere a los vínculos cotidianos que una persona sostiene. Implica la salida del individualismo, la ampliación de la mirada, el descubrimiento del otro, el enriquecimiento mutuo a partir de las diferencias que unifican. La capacidad de empatía y de ponerse en el lugar del otro.
Libertad
La libertad atraviesa todos los valores antes citados. Sólo si uno se conoce y si es responsable, puede ejercer su libertad. Sólo si uno puede reconocer al otro, se encuentra en estado de liberación. La libertad emerge como deseo, con toda su fuerza, en el interior de los corazones adolescentes. Es quizás uno de los valores que más demandan, que más proclaman y que sin embargo, muchas veces desconocen. La libertad es “el saber elegir qué quiero hacer”.
Capacidad de amar
La capacidad de amar es la matriz de todos los otros valores, la columna vertebral que sostiene toda la estructura de valores. Nos conduce a entablar relaciones puras, íntimas, con los demás. Incluye y se sirve de los valores anteriores, a la vez que trae consigo otras virtudes sumamente importantes:
* Gratitud, entendida como la madurez que nos lleva a sentir y demostrar agradecimiento por lo que somos, por lo que tenemos.
* Sencillez, para apreciar las pequeñas cosas y disfrutarlas.
* Sensibilidad, dilatando el corazón y percibiendo la existencia del otro.
* Pasión, para demostrar el amor y vivirlo con energía plena.
* Sentido, que nos permite entender las razones que nos movilizan a amar.
* Proyecto, para mantener la capacidad de amar sostenida en el tiempo, como un faro en el horizonte.
Es el motor que nos hace ir hacia delante, sin el cual nuestra vida carece de sentido. Lejos de ser un mero sentimiento, que hoy se tiene y mañana se pierde, el amor por uno mismo y especialmente por otras personas se construye, muchas veces, sin tener plena conciencia de ello.
Preparándose para las charlas
Para el desarrollo de la actividad de Vivamos Responsablemente, se propone trabajar por separado con cada curso de 5º año o 3º de polimodal, más allá del número de alumnos. De esta forma se respeta la dinámica interna de cada curso, lo que propicia la participación en un ambiente de confianza y conocimiento de los compañeros.
Por eso mismo, es importante contar con un espacio físico adecuado (aula, sala de video, sala de conferencias) para la proyección del video y para el posterior debate.
Cada equipo del Programa Vivamos Responsablemente cuenta con una copia en VHS y en DVD del video utilizado como disparador de la charla, para lo cual es necesario contar con un televisor y una video casetera o reproductor de DVD.
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El equipo interdisciplinario del Programa Vivamos Responsablemente está conformado por cuatro profesionales provenientes de diversos campos del conocimiento, como la psicología, la comunicación social y las ciencias políticas. Todos fueron capacitados especialmente en este novedoso enfoque de promover valores para prevenir conductas de abuso, y reciben capacitación permanente en reuniones mensuales de equipo, coordinadas por el Lic. Arturo Clariá, asesor principal del Programa.
Lic. Arturo Clariá
Arturo es licenciado en Psicología con orientación en niños y jóvenes. Coordina y dicta talleres para niños y adolescentes, y espacios de reflexión con padres y docentes en el marco del programa “UB - Valores en Red” de la Universidad de Belgrano.
Es miembro del departamento de Educación de la Universidad de Belgrano y docente del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral.
Enfoque Sobre Valores
Los valores, ejes orientadores del Programa Vivamos Responsablemente, son abordados como entidades vivas, criterios o juicios eficaces que guían las actitudes, opiniones y conductas personales, y permiten tomar las decisiones adecuadas, en las que el bien personal es armónico con el bien comunitario. Los valores están presentes en la sociedad y orientan las normas, actitudes, opiniones y conductas de las personas. Representan el corazón de las normas por las que la sociedad se rige, y sobre todo, la base a partir de la cual los distintos grupos sociales aceptan o rechazan determinadas actitudes o comportamientos. No son directamente observables, pero se manifiestan a través de la conducta de cada persona, que influenciada por sus contextos y trayectoria vitales sacan a la luz sus pautas de comportamiento a través de los estilos de vida.
Identidad
La identidad es imprescindible para el desarrollo de cada persona y el despliegue de sus potencialidades; un viaje al interior de uno mismo, un camino introspectivo que lleva a la interpelación, al planteo de dos preguntas básicas que pueden englobar diversas inquietudes: ¿quién soy? y ¿qué quiero?
Mediante la formulación de estos interrogantes comienza un recorrido que lleva al descubrimiento de la propia originalidad, del valor auténtico de ser y sentirnos únicos e irrepetibles.
Responsabilidad
Ser responsable implica “poder dar respuesta” y, a su vez, asumir como propia una conducta y las consecuencias que surgen de ella. Ser responsable ayudará a resolver aquellos desafíos que se presentan en la adolescencia relacionados con la identidad, los propios deseos y las expectativas para el futuro, para comenzar a ejercer la libertad de tomar decisiones.
Solidaridad
Identidad y responsabilidad se unen en la solidaridad. Quien es solidario tiene la mente abierta, comparte y crece. La solidaridad es una noción mucho más profunda que refiere a los vínculos cotidianos que una persona sostiene. Implica la salida del individualismo, la ampliación de la mirada, el descubrimiento del otro, el enriquecimiento mutuo a partir de las diferencias que unifican. La capacidad de empatía y de ponerse en el lugar del otro.
Libertad
La libertad atraviesa todos los valores antes citados. Sólo si uno se conoce y si es responsable, puede ejercer su libertad. Sólo si uno puede reconocer al otro, se encuentra en estado de liberación. La libertad emerge como deseo, con toda su fuerza, en el interior de los corazones adolescentes. Es quizás uno de los valores que más demandan, que más proclaman y que sin embargo, muchas veces desconocen. La libertad es “el saber elegir qué quiero hacer”.
Capacidad de amar
La capacidad de amar es la matriz de todos los otros valores, la columna vertebral que sostiene toda la estructura de valores. Nos conduce a entablar relaciones puras, íntimas, con los demás. Incluye y se sirve de los valores anteriores, a la vez que trae consigo otras virtudes sumamente importantes:
* Gratitud, entendida como la madurez que nos lleva a sentir y demostrar agradecimiento por lo que somos, por lo que tenemos.
* Sencillez, para apreciar las pequeñas cosas y disfrutarlas.
* Sensibilidad, dilatando el corazón y percibiendo la existencia del otro.
* Pasión, para demostrar el amor y vivirlo con energía plena.
* Sentido, que nos permite entender las razones que nos movilizan a amar.
* Proyecto, para mantener la capacidad de amar sostenida en el tiempo, como un faro en el horizonte.
Es el motor que nos hace ir hacia delante, sin el cual nuestra vida carece de sentido. Lejos de ser un mero sentimiento, que hoy se tiene y mañana se pierde, el amor por uno mismo y especialmente por otras personas se construye, muchas veces, sin tener plena conciencia de ello.
Preparándose para las charlas
Para el desarrollo de la actividad de Vivamos Responsablemente, se propone trabajar por separado con cada curso de 5º año o 3º de polimodal, más allá del número de alumnos. De esta forma se respeta la dinámica interna de cada curso, lo que propicia la participación en un ambiente de confianza y conocimiento de los compañeros.
Por eso mismo, es importante contar con un espacio físico adecuado (aula, sala de video, sala de conferencias) para la proyección del video y para el posterior debate.
Cada equipo del Programa Vivamos Responsablemente cuenta con una copia en VHS y en DVD del video utilizado como disparador de la charla, para lo cual es necesario contar con un televisor y una video casetera o reproductor de DVD.
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