InicioInfoLa Argentinidad al palo...

La Argentinidad al palo...

Info3/3/2010

142fc496eac1104b24ae30fdcb1cffa1

René Favaloro

Bypass



La Fundación Favaloro para la Docencia Médica y la Investigación se creó en 1975, cuatro años después del regreso de René G. Favaloro de Estados Unidos. Favaloro había trabajado la última década en la Cleveland Clinic de Ohio, donde desarrolló la contribución fundamental de su carrera: la cirugía del bypass aortoroconario o de revascularización miocárdica, un hito en la historia de la enfermedad coronaria. En 1971, después de rechazar innumerables ofertas para trabajar en ese país, había decidido volver a la Argentina con el propósito de organizar en Buenos Aires un centro de excelencia en cirugía cardiovascular que combinara la asistencia médica con la docencia y la investigación, de acuerdo con los lineamientos de la Cleveland Clinic.

En 1992, The New York Times lo consideró un "héroe mundial que cambió parte de la medicina moderna y revolucionó la medicina cardíaca".
El diario estadounidense no exageraba: Favaloro realizó 13.000 by-pass hasta sus 69 años, cuando decidió dedicarse íntegramente a la enseñanza.




Nació y se crió en el barrio “El Mondongo” en La Plata, Argentina. Tuvo una infancia muy humilde. René Favaloro siempre estuvo comprometido con el conocimiento, gracias en parte a su abuela materna, que le transmitió su amor por la naturaleza y la emoción al ver cuándo las semillas comenzaban a dar sus frutos. A ella le dedicaría su tesis del doctorado: "A mi abuela Cesárea, que me enseñó a ver belleza hasta en una pobre rama seca".

Realizo la primaria en la escuela Nº45 situada en la calle 68 y diag 73. En esta escuela se levanto un mural en su memoria y sobre la rambla del diagonal los vecinos plantaron un arbol e hicieron un homenaje con tablones pertenecientes a la cancha de su querido equipo. Curiosamente la escuela queda a la vuelta del hospital policlinico "Gral San Martín"

En 1936, después de examinar, Favaloro entró en el Colegio Nacional de La Plata. Allí, docentes como Ezequiel Martínez Estrada y Pedro Henríquez Ureña le infundieron los principios con base humanística.

Al finalizar la escuela secundaria ingresó en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata. En el tercer año comenzó las concurrencias al Hospital Policlínico y con ellas se acrecentó su vocación al tomar contacto por primera vez con los pacientes. Nunca se limitaba a cumplir con lo requerido por el programa, ya que, por las tardes, volvía para ver la evolución de los pacientes y conversar con ellos.

Mientras cursaba las materias correspondientes a su año, se entremezclaba con los alumnos de sexto año de las cátedras de Rodolfo Rossi o Egidio Mazzei, ambos titulares de Clínica Médica. También se escapaba a presenciar las operaciones de los profesores José María Mainetti, y Federico E.B. Christmann, de quien aprendió la simplificación y estandarización que aplicaría después a la cirugía cardiovascular, quizás la mayor contribución de Favaloro a las operaciones sobre el corazón y los grandes vasos.

El hecho fundamental de su preparación profesional fue su posición de residente en el Hospital Policlínico, centro médico de una amplia zona de influencia. Allí se recibían los casos complicados de casi toda la Provincia de Buenos Aires. En los dos años en que prácticamente vivió en el Hospital, Favaloro obtuvo un panorama general de todas las patologías y los tratamientos pero, sobre todo, aprendió a respetar a los enfermos, la mayoría de condición humilde. Como no quería desaprovechar la experiencia, con frecuencia permanecía en actividad durante 48 o 72 horas seguidas.

En 1949, apenas graduado, se produjo una vacante para médico auxiliar. Accedió al puesto en carácter interino y a los pocos meses lo llamaron para confirmarlo. Le pidieron que completara una tarjeta con sus datos, pero en el último renglón debía afirmar que aceptaba la doctrina del gobierno y se lo obligaba a afiliarse al partido peronista que gobernaba el país en esos años, lo que no admitió.

Por ese entonces llegó una carta de un tío de Jacinto Aráuz, un pequeño pueblo de 3.500 habitantes en una zona muy rica de La Pampa. Explicaba que el único médico que atendía la población, el doctor Dardo Rachou Vega, estaba enfermo y necesitaba viajar a Buenos Aires para su tratamiento. Le pedía a su sobrino René que lo reemplazara aunque más no fuera por dos o tres meses. Favaloro se encontró ante una decisión difícil, pero con la esperanza de que la situación política del país cambiaría en algunos meses aceptó la oferta.

Llegó a Jacinto Aráuz en mayo de 1950 y rápidamente trabó amistad con el doctor Rachou quien falleció unos meses después debido a un cáncer de pulmón.

Al poco tiempo se sumó a la clínica su hermano, Juan José, médico también. Se integró muy pronto a la comunidad por su carácter afable, su gran capacidad de trabajo y dedicación a sus pacientes. Juntos pudieron compartir la labor e intercambiar opiniones sobre los casos más complicados.

Durante los años que ambos permanecieron en Jacinto Aráuz crearon un centro asistencial y elevaron el nivel social y educacional de la región.

Con la ayuda de los maestros, los representantes de las iglesias, los empleados de comercio y las comadronas, de a poco fueron logrando un cambio de actitud en la comunidad que permitió ir corrigiendo sus conductas. Así, lograron que casi desapareciera la mortalidad infantil de la zona, redujeron las infecciones en los partos y la desnutrición, organizaron un banco de sangre viviente con donantes que estaban disponibles cada vez que los necesitaban y realizaron charlas comunitarias en las que brindaban pautas para el cuidado de la salud.


EL GRAN JUAN VUCETICH




[size=18]UN GRAN DESCUBRIMIENTO ARGENTINO: RECONOCIMIENTO DE

PERSONAS POR LAS HUELLAS DACTILARES
[/size]





¿QUÉ ES UNA HUELLA DIGITAL O DACTILAR?


Una huella dactilar o huella digital es la impresión visible o moldeada que produce el contacto de las crestas papilares. Depende de las condiciones en que se haga el dactilograma (impregnando o no de substancias de color distinto al soporte en que asiente), y de las características del soporte (materias plásticas o blandas, en debidas condiciones). Sin embargo, es una característica individual que se utiliza como medio de identificación de las personas.


CARACTERISTICAS


• Los dibujos papilares formados por las papilas y los surcos interpapilares.
• Son crestas papilares los relieves epidérmicos situados en la palma de las manos y en la planta de los pies.
• Surcos interpapilares: son lo que se determinan por las depresiones que separan dichos relieves o crestas.
• Dermis : es la capa interior y más gruesa de la piel, que contiene el dibujo papilar.
• Epidermis : es la membrana que cubre la dermis.
• Poros papilares: Son los diminutos orificios de forma y dimensiones variadas que en crecido número existen en las crestas papilares y por los cuales se expulsa el sudor.


Juan Vucetich creó el más perfecto sistema de clasificación de los dibujos digitales. Estos fueron descubiertos ya hace siglos y se sabía también que no existen dos individuos que tengan dibujos similares en las yemas de los dedos, pero nadie, hasta Vucetich, había logrado implementar un sistema universalmente reconocido para la individualización de personas.

Proviene de las ciencias médicas el conocimiento de las estrías papilares (continuidad de prominencias) de las yemas de los dedos que, al tocar cualquier otro cuerpo liso, quedan retratadas fielmente por medio de la transpiración. Desde tiempos muy remotos se suceden estudios, más allá de los biológicos, acerca de la posibilidad de que estos dibujos puedan, o no, ser iguales a los de otras personas y sobre la probabilidad de su herencia entre otros aspectos. Uno de los investigadores dedicados a esta tarea fue el anatomista europeo Juan Evangelista Purkinje, que profundizó en la descripción y clasificación de los dibujos dactilares en 1823. Luego, Henry Faulds actualizó la investigación al comprobar que los dibujos dactilares permanecen sin cambios durante toda la vida y mencionó la idea de su utilización para catalogar a las personas. Así, en 1877, Williams James Herschel, actuando como funcionario de la corona inglesa, empleó la impresión de los dibujos estriados de los dedos de la mano para autenticar la firma de documentos y propuso ese método para individualizar a los detenidos en las cárceles, que él mismo llevó a la práctica, pero sin clasificar nunca los dibujos obtenidos. Once años después, el inglés Francis Galton proyectó una clasificación y división de los dibujos, pero dejó sus estudios inconclusos, pues si bien anunció que las impresiones digitales podían ser ordenadas al estilo de un diccionario, no determinó el método que se emplearía para ello; sin embargo afirmó que eran un medio seguro para identificar a las personas, puesto que los dibujos eran inalterables y distintos en cada individuo.

En la década de 1890-1900, las publicaciones relacionadas a estos temas ya estaban ligadas expresamente a la identificación de personas.



Luis Agote

Instrumentos para la transfusión sanguínea. Realiza por primera vez en el mundo una transfusión con sangre almacenada.


Luis Agote (Buenos Aires, 22 de septiembre de 1868 – 12 de noviembre de 1954), médico e investigador argentino. El médico belga Albert Hustin y Luis Agote, trabajando independientemente y sin conocer los resultados de las investigaciones del otro, fueron los primeros en realizar transfusiones de sangre indirectas sin que la sangre se coagulara en el recipiente que la contenía.




Biografia


Hizo sus estudios secundarios en el Colegio Nacional Central (actual Colegio Nacional) de su ciudad natal. Ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires en 1887, donde se graduó de médico en 1893 con una tesis sobre hepatitis supurada. En 1894 asumió como Secretario del Departamento Nacional de Higiene y en 1895 se hizo cargo de la dirección del lazareto de la isla Martín García. En 1899 fue designado Médico de Sala del Hospital Rawson (ciudad de Buenos Aires), donde más tarde fue Jefe de Sala. En 1905 fue nombrado Profesor Suplente de la Facultad de Medicina y en 1915 Profesor Titular de Clínica Médica de la Universidad de Buenos Aires, cátedra esta última que tuvo a su cargo hasta su renuncia en 1929. En 1914 fundó el Instituto Modelo de Clínica Médica del Hospital Rawson, donde llevó a cabo un vasto programa de investigación, enseñanza profesional y asistencia a enfermos. Allí fue donde desarrolló y puso en práctica el método de conservación de sangre para transfusiones por adición de citrato de sodio.
Sepulcro del Dr Agote en la Recoleta

La vocación de servicio de Agote no se agotó en la medicina. Actuó desde joven en la vida política argentina. Fue electo Diputado y Senador en la provincia de Buenos Aires y dos veces Diputado Nacional (1910 y 1916). Desde esta última banca fue autor de leyes como la creación de la Universidad Nacional del Litoral, la anexión del Colegio Nacional de Buenos Aires a la Universidad de Buenos Aires y la creación del Patronato Nacional de Menores Abandonados y Delincuentes. Escribió sobre temas médicos y sanitarios, literarios e históricos, siendo algunas de sus obras Nuevo método sencillo para realizar transfusiones de sangre (1914); Estudio de la higiene pública en la República Argentina, memoria del Departamento Nacional de Higiene; La úlcera gástrica y duodenal en la República Argentina (1916); La litiasis biliar (1916); Ilusión y realidad (poema); Augusto y Cleopatra; Nerón, los suyos y su época. Una psicopatología del emperador romano (1912); Mis recuerdos. Gran parte de su obra médica fue publicada en los Anales del Instituto Modelo de Clínica Médica.

A lo largo de su vida recibió múltiples distinciones, entre otras: Profesor Honorario del Colegio Nacional y de la Universidad de Buenos Aires; Miembro Honorario de la Academia Nacional de Medicina; Presidente Honorario de la Academia Nacional de Bellas Artes, de la Asociación Tutelar de Menores y del 8º Congreso Nacional de Medicina. La República de Chile lo distinguió, en 1916, con la Orden al Mérito.

Agote falleció en la ciudad de Turdera (calle Pieri 311) el 12 de noviembre de 1954. Para honrar su contribución a la Medicina se bautizó con su nombre a una calle, una Escuela Nacional de Comercio, el Instituto Modelo de Clínica Médica, el Instituto Nacional de Protección de Menores, el Centro de Hemoterapia del Hospital de Clínicas —todos de la ciudad de Buenos Aires— así como a escuelas primarias, centros de hemoterapia y bancos de sangre de todo el país. Sus restos descansan en el cementerio de la Recoleta.


La transfusión de la sangre


Desde tiempos remotos se creyó que la sangre era factor de salud y fuerza, y en algunas culturas se daba a beber sangre humana para vigorizar o reanimar enfermos. Hay evidencias de que en la Roma Imperial se usaba la sangre de los gladiadores heridos en la arena para la curación de la epilepsia. La idea de la transfusión de sangre ya existía en 1056, cuando Jerónimo Cardano de Basilea, en su obra De Rerum Varietate, sugirió reemplazar la de los delincuentes.




La investigación de Agote


Luis Agote, preocupado por el problema de las hemorragias en pacientes hemofílicos, encaró el problema de la conservación prolongada de la sangre con la colaboración del laboratorista Lucio Imaz. Sus primeros intentos, como el uso de recipientes especiales y el mantenimiento de la sangre a temperatura constante, no dieron resultado. Buscó entonces alguna sustancia que, agregada a la sangre, evitara la coagulación. Luego de muchas pruebas de laboratorio in vitro y con animales, Agote, aunque sin conocer el origen bioquímico del comportamiento, encontró que el citrato de sodio (sal derivada del ácido cítrico) evitaba la formación de coágulos. Esta sustancia, además, era tolerada y eliminada por el organismo sin causar problemas ulteriores. La primera prueba con personas se hizo el 9 de noviembre de 1914, en un aula del Instituto Modelo de Clínica Médica, teniendo como testigos al Rector de la Universidad de Buenos Aires, Epifanio Uballes, el decano de la Facultad de Medicina, Luis Güemes, el Director General de la Asistencia Pública, Luis Güemes Baldomero Somer, y el intendente municipal, Enrique Palacio, además de numerosos académicos, profesores y médicos. Durante la misma un enfermo que había sufrido grandes pérdidas de sangre recibió la transfusión de 300 cm3 de sangre previamente donados por un empleado de la institución y conservados por la adición de citrato de sodio. Tres días después el enfermo, totalmente restablecido, fue dado de alta.

Luis Agote, lejos de los centros científicos más importantes y avanzados, logró resolver el problema de las transfusiones que angustiaba a los miles de médicos reclutados por los ejércitos europeos durante la Primera Guerra Mundial. Fue un gran aporte a la medicina mundial, que contaría desde entonces con un método de transfusión de sangre simple, inocuo y fácil de ejecutar por un profesional idóneo. El periódico estadounidense New York Herald publicó una síntesis del método de Agote y percibió sus proyecciones futuras, afirmando que tendría muchas otras aplicaciones además del tratamiento de hemorragias agudas.


Raúl Pateras de Pescara

Primer helicóptero eficaz en la historia de la aviación.


Raúl Pateras Pescara de Castelluccio (Buenos Aires, 1890 - París, 1966), Marqués de Pateras-Pescara, fue un abogado Argentino e inventor especializado en hidroaviones y helicópteros, como así también en motores, compresores, y en el llamado «Motor de pistón libre de Pescara




Biografia


Al comienzo del siglo XX, su familia regresó desde Buenos Aires a Europa. El trabajo con Gustavo Eiffel en investigaciones con un Túnel de viento para probar un modelo de hidroavión torpedero llamado el "Pateras-Pescara".[1]

En 1912, el ministro de la armada italiana evaluó el primer lanzador de torpedos acuático, basado en el modelo de Pescara. Pescara se encontró con Alberto Santos Dumont en París al comienzo de la primera guerra mundial.
HidroaviónPateras Pescara.

En 1917, solicitó en España las patentes números 63.659, del 7 de abril de 1917, seguidas por otras 98 patentes más hasta 1929.

En 1919, Pescara construyó varios helicópteros de hélices contrarrotativas principalmente descritos en su décima patente francesa número 533.820 enviada desde España el 21 de febrero de 1920. Titulada "Rational Helicopter" esta patente de hecho describe a un verdadero helicóptero. Desde 1919 hasta 1923, envía más de cuarenta patentes a varios países.

Provisto de uno de estos vehículos de doble rotor coaxial, el 18 de abril de 1924 fue capaz de alcanzar un nuevo récord mundial de vuelo con 736 metros de recorrido en 4 minutos 11 segundos. (Aproximadamente 13 km/h) a una altura de 1,8m.

En 1929, junto a su hermano Henri, el ingeniero Italiano Moglia, y el gobierno español, funda la Fabrica Nacional de Automóvilescon una inversión de 70 millones de pesetas. El Nacional Pescara fue exhibido en 1931, en el gran palacio. En 1931 este auto de ocho cilindros gana la carera del Grand Prix de la costa europea. La Guerra civil española fuerza a Pescara a regresar a Francia. El 28 de febrero de 1933, la compañía Pescara Auto-compressor fue dada a conocer en Luxemburgo. Los registros públicos muestran su dirección como Bv. Royal 33. Se mantuvo activo comercialmente durante 30 años, respaldado por 6 patentes francesas.[ Uno de los accionistas fue Pescara & Raymond Corporation con base en Dover, Delaware, USA.

Durante la segunda guerra mundial, Pescara trabajó en equipos para energía eléctrica en Portugal. El motor de pistón libre acaparó la atención nuevamente cuando fue producido en forma masiva por SIGMA, empresa que desarrolló el GS34, un generador de 1200-HP. Pescara se reúne con sus hijos en París en 1963 donde cumplió tareas como experto en S.N Marep para las pruebas del motor de 2000-HP el ELPH 40.

El 29 de diciembre de 1965, delega el mando a su hijo más pequeño Christian de Pescara para llevar adelante todas las tareas de los negocios relacionados con las máquinas de pistón libre para su desarrollo y sus diversas aplicaciones en la industria.

Raúl Pateras-Pescara propone luego la producción de máquinas más potentes (nuevos generadores en tándem basados en los generadores clásicos EPLH 40 y GS34 con fotos disponibles en su sitio oficial. La creación de una compañía para aplicar estos conceptos estaba en camino cuando muere Pescara.



Quirino Cristiani

Tecnología para realizar dibujos animados. Filma el primer largometraje de dibujos animados.





Labor Profesional


En 1916 fue contratado por Federico Valle para dibujar caricaturas e incluírlas en sus películas informativas de cortometraje. Ante la indicación por parte de Valle que no admitiría imágenes fijas en sus filmaciones, Cristiani debio idear una manera de darle movimiento a sus dibujos. Con estas influencias fue que desarrolló las técnicas de la animación que le permitieron realizar en 1917 el primer largometraje de dibujos animados de la historia, El Apóstol. El largometraje fue producido por el propio Valle y financiado por el dueño de la cadena de cines (de apellido Franchini), dónde se proyectaría la película. En 1918 realizó el segundo largometraje, Sin Dejar Rastros, que fue secuestrado por la policía por motivos de alta diplomacia. A raíz de este incidente perdió mucho dinero.

En ese tiempo volvió a dibujar caricaturas e historietas para los periódicos, pero en vista que el ingreso monetario no era suficiente para mantener su familia comenzó un nuevo negocio. Éste consistía en recorrer aquellos barrios de la ciudad que no tenían cine y proyectar películas en una pantalla al aire libre. El Public-cine, como él lo llamó atrajo a muchas personas, sin embargo, las autoridades municipales opinaban que interrrupía el tráfico y perturbaba la paz y le clausuraron el negocio.

En el año 1927, la empresa cinematográfica estadounidense MGM lo contrató como director de publicidad de la filial argentina. Paralelamente fue formando sus propios estudios.

En 1931 estrenó Peludópolis, el primer largometraje de animación sonoro. El largometraje le produjo grandes pérdidas económicas.

Ante la imposibilidad de competir con Disney, dada su mayor tecnología y capacidad presupuestaria, el laboratorio de Crsitiani se dedicó al doblaje y subtitulado de las películas extranjeras.

En 1941, Walt Disney viajó a la Argentina ante el estreno de Fantasía. El empresario estadounidense al conocer la obra de Cristiani le ofreció empleo en sus estudios, pero el argentino lo rechazó. Sus laboratorios se habían convertido en uno de los más importantes del país y no quería dejar su empresa para viajar a los Estados Unidos.

Dos incendios, uno en 1957 y el otro en 1961 destruyeron todas sus películas, con la única excepción de "El Mono Relojero", la única que se conserva en la actualidad.

Después del incendio Cristiani se retiró y fue olvidado por un largo período, hasta que en los años 80 se le rindieron homenajes tanto en la Argentina como en Italia.

Murió en su casa el 2 de agosto de 1984 en la ciudad de Bernal, Provincia de Buenos Aires, Argentina.




Filmografía

* 1943 - Carbonara
* 1941 - Entre pitos y flautas
* 1938 - El mono relojero
* 1931 - Peludópolis
* 1925 - Gastronomía
* 1925 - Rhinoplastia
* 1924 - Humberto de Garufa
* 1924 - Uruguayos Forever
* 1923 - Firpo-Brennan
* 1923 - Firpo-Dempsey
* 1918 - Sin dejar rastros
* 1917 - El Apóstol
* 1916 - La intervención en la provincia de Buenos Aires



Ángel Di Césare y Alejandro Castelvi

Colectivo


El transporte automotor público, cuya utilidad cautivó a gran parte del mundo, el colectivo, fue un invento argentino, según asevera la conocida leyenda que ahora recibe un nuevo respaldo, a partir de una investigación que indaga la creación de ese servicio clave en el día a día de las grandes ciudades argentinas.

El estudio narra y releva los pormenores del denominado ‘taxi-colectivo‘, el primer espécimen de lo que luego se consagraría como el colectivo o micro de corta distancia, y que en la actualidad dispone de casi diez mil unidades circulando sólo por las calles porteñas.

El colectivo tuvo un origen y Ángel Di Cesare es el nombre clave de la historia: un italiano que llegó a la Argentina ‘para hacerse la América‘ y terminó transformándose en ‘el inventor del colectivo‘.

En 1924, Di Cesare junto con otros tres colegas españoles decidieron ‘largarse a la aventura de desafiar las leyes‘ y comenzar a prestar un servicio extendiendo sus vehículos, modelos Oldsmobile, Pontiac o Chrysler, donde caben tres hileras de asientos.

Para ello, encomendaron a un carrocero el desafío de cortar el chasis y agrandar la unidad por partes hasta habilitarla para once asientos.
Después, siguiendo el ingenio, lo que hicieron fue trasladar el chasis ampliado a un camión, logrando una veintena de butacas.





El 24 de septiembre de 1924 salieron a la calle los primeros cuatro taxi-colectivos, entre ellos el de don Ángel, iniciando su recorrido en Rivadavia 8700, esquina Lacarra, para arribar a Plaza de Mayo, pasando por Flores, en la Capital Federal, “y cobrando sólo 10 centavos por cada pasajero, cuando el boleto del tranvía costaba lo que hoy sería un peso”, recordó Miguel, el hijo del taxista Di Cesare.

Precisamente, el heredero de esa historia escribió un libro donde se refiere al ‘Inventor del Colectivo en la Argentina‘, en el que narra la historia de su padre, uno de los pioneros del autotransporte.

“Los diarios de esa época, en especial La Nación, dan cuenta en su edición del 25 de septiembre de 1928 la existencia de cuatro taxis que, de forma anárquica, comenzaron a llevar pasajeros por diversos trayectos, a un mismo costo y sumamente inferior al del transporte habitual en esa época, el tranvía”, comentó Miguel Di Cesare.

“Mi padre llegó a contarme que estuvo, un día, 20 horas sin levantar a ningún pasajero, y por eso prefirió arriesgarse con el costo del viaje, paro activar el servicio. Y vaya si funcionó”, expresó el autor del libro.

Y aseguró: “A los tres días de esta aventura, en la ciudad ya circulaban otros muchos vehículos similares, relatan los diarios, y a los diez días ya había una docena de líneas de taxi-colectivos”.
“Tiempo después, el taxi colectivo se propagó a las naciones limítrofes y más tarde a Europa”, añadió.

Pero no todo fue algarabía para estos impetuosos hombres, ya que la presión “del imperio inglés se hizo sentir inmediatamente” para que los colectivos no desplazaran a los ómnibus, relató Di Cesare.

Sin embargo, la realidad política de la Argentina jugó a favor de los colectivos ya que, ante la salida del presidente Marcelo T. de Alvear, delegó el conflicto al gobierno entrante, el de Hipólito Yrigoyen.

El lider radical priorizó otras urgencias sociales antes que el dilema de los ‘dueños‘ del transporte automotor, y así fue cómo “rápidamente cobró vida el servicio de colectivos y se propagó por todo el país, incluso donde todavía no había rutas ni calles”, describió el autor de la investigación.

De este modo, el colectivo comenzó a unir, a principios del siglo XX, ciudades como Pergamino, San Nicolás, Junín, Chacabuco, Chivilcoy y Ramallo, pero también “cambió todo el sistema de transporte en el país, ya que significó un servicio más rápido y más efectivo porque no estaba sujeto a los rieles y el recorrido se adaptaba a las necesidades del público”.

Pero, fundamentalmente, transformó el trabajo en las zonas rurales, ya que “facilitó a los chacareros transportar el trigo, levantarlos del olvido, y comunicarlos con otros pueblos”.

Una historia que empezó en la esquina de Rivadavia y Lacarra
La historia del colectivo comenzó el lunes 24 de septiembre de 1928, cuando el italiano Angel Di Cesare y tres españoles decidieron largarse a la aventura de desafiar las leyes, y comenzar con sus cuatro taxis a prestar un nuevo servicio por las calles porteñas.

La idea era que el servicio comenzara en Rivadavia al 8700, esquina Lacarra, y llegase hasta Plaza de Mayo, cobrando 10 centavos por cada pasajero.

De esta forma comenzó a circular el ‘taxi-colectivo‘ por territorio porteño, por donde ya podía verse el invento de Di Cesare: un taxi Buick de 1925 modificado por su amigo, el carpintero Alejandro Castelvi.

Lo que le hicieron al coche fue colocarle una carrocería de madera con techo impermeable, transformando el vehículo y aumentando la cantidad de asientos para poder llevar hasta unos once pasajeros.

Así ingresó a la historia un nuevo vehículo de transporte de pasajeros donde el dueño era el chofer, quien cortaba los boletos.

Debido a la fuerte presión de la comunidad inglesa y sus ómnibus, irritada ante el surgimiento de una nueva competencia, este siciliano, nacido en Calascibetta en 1900, se afincó en Pergamino en 1933.

Desde allí, fundó numerosas líneas de colectivos interurbanos, al tiempo que contribuyó al desarrollo de la región permitiendo a la ciudadanía poder movilizarse con mayor facilidad que con el tren.

La primera línea que fundó unió las ciudades de Luján con Pergamino, cuando aún no existía el pavimento.









SALUDOS ! !

[/b]
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
2,579visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

No hay comentarios nuevos todavía

Autor del Post

N
Nightwish17🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts71
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.