El heredero de la chocolatería pasó por 27 cirugías. Pero una de ellas es muy extraña.
Desde que irrumpió en los medios, Ricardo Fort no hace más que dar la nota por sus excentricidades y excesos. Además de ser un personaje llamativo por lo que dice y hace, el heredero millonario luce una figura pocas veces vista en la farándula. ¿Cómo hizo? Fácil, 27 cirugías en todo su cuerpo como, por ejemplo, un implante de 3 centímetros de talones para ser más alto.
El estrambótico personaje no sólo es el "hombre operaciones" sino que construyó un mundo a su medida en todo sentido; vive viajando entre Estados Unidos, Europa y Punta del Este y tiene dos hijos gracias a un vientre de alquiler que son cuidados las 24 horas por una niñera .
Después de deambular un tiempo por los canales de cable con su reality show producido por él (y solventado por los chocolatines “Jack”), Fort consiguió su lugar en la suerte de Meca de los mediáticos que es “El musical de tus sueños”. Pero antes de eso intentó ser cantante en los Estados Unidos, donde su familia contrató a Palito Ortega para que le diera clases. El músico dictaminó: “Cantás bien pero no transmitís”.
“¿Por qué me quieren hacer sufrir?”, es la pregunta que, según la revista Pronto, repite a cada rato el heredero de los chocolates. Al parecer, Fort tiene el síndrome de Peter Pan, ya que no quiere saber nada con tener responsabilidades laborales. Lástima que tiene un sinnúmero de juicios en su contra después de que despidiera por Facebook a todos los empleados de su fallida casa de ropa , Fortmen.
Sin embargo, no se puede decir que Fort no sea un tipo emprendedor: además de su casa de ropa intentó sacar adelante un café en Callao y Juncal, que sigue abierto, pero dando pérdidas, según la revista. Distinto fue su breve paso por la empresa familiar, donde no se adaptó, a diferencia de sus hermanos Jorge y Eduardo.
Él nunca se iba a adaptar, porque su filosofía de vida fue siempre muy particular: “¿De qué me sirve terminar el bachillerato para estudiar la civilización egipcia si podía subir a mi avión privado y ver las pirámides cuando quisiera?”, habría planteado cuando era adolescente y decidió dejar sus estudios incompletos.
Fort en números:27 cirugías, dos hijos, tres motos Harley Davison (la cuarta está en la Aduana), 13 tatuajes, 500 mil pesos en gastos mensuales, 11 mil pesos sólo en tragos para sus amigos en Esperanto o Rumi, 70 pares de botas y zapatos (de alrededor de 3 mil dólares cada uno) que renueva cada seis meses… Hasta incurre en excesos a la hora de buscar compañero de vida, ya que aclara en su Facebook que le "interesan hombres y mujeres".
Se podría decir que "Richard" Fort tiene lo que hace falta para vivir una muy "dulce" vida.
Desde que irrumpió en los medios, Ricardo Fort no hace más que dar la nota por sus excentricidades y excesos. Además de ser un personaje llamativo por lo que dice y hace, el heredero millonario luce una figura pocas veces vista en la farándula. ¿Cómo hizo? Fácil, 27 cirugías en todo su cuerpo como, por ejemplo, un implante de 3 centímetros de talones para ser más alto.
El estrambótico personaje no sólo es el "hombre operaciones" sino que construyó un mundo a su medida en todo sentido; vive viajando entre Estados Unidos, Europa y Punta del Este y tiene dos hijos gracias a un vientre de alquiler que son cuidados las 24 horas por una niñera .
Después de deambular un tiempo por los canales de cable con su reality show producido por él (y solventado por los chocolatines “Jack”), Fort consiguió su lugar en la suerte de Meca de los mediáticos que es “El musical de tus sueños”. Pero antes de eso intentó ser cantante en los Estados Unidos, donde su familia contrató a Palito Ortega para que le diera clases. El músico dictaminó: “Cantás bien pero no transmitís”.
“¿Por qué me quieren hacer sufrir?”, es la pregunta que, según la revista Pronto, repite a cada rato el heredero de los chocolates. Al parecer, Fort tiene el síndrome de Peter Pan, ya que no quiere saber nada con tener responsabilidades laborales. Lástima que tiene un sinnúmero de juicios en su contra después de que despidiera por Facebook a todos los empleados de su fallida casa de ropa , Fortmen.
Sin embargo, no se puede decir que Fort no sea un tipo emprendedor: además de su casa de ropa intentó sacar adelante un café en Callao y Juncal, que sigue abierto, pero dando pérdidas, según la revista. Distinto fue su breve paso por la empresa familiar, donde no se adaptó, a diferencia de sus hermanos Jorge y Eduardo.
Él nunca se iba a adaptar, porque su filosofía de vida fue siempre muy particular: “¿De qué me sirve terminar el bachillerato para estudiar la civilización egipcia si podía subir a mi avión privado y ver las pirámides cuando quisiera?”, habría planteado cuando era adolescente y decidió dejar sus estudios incompletos.
Fort en números:27 cirugías, dos hijos, tres motos Harley Davison (la cuarta está en la Aduana), 13 tatuajes, 500 mil pesos en gastos mensuales, 11 mil pesos sólo en tragos para sus amigos en Esperanto o Rumi, 70 pares de botas y zapatos (de alrededor de 3 mil dólares cada uno) que renueva cada seis meses… Hasta incurre en excesos a la hora de buscar compañero de vida, ya que aclara en su Facebook que le "interesan hombres y mujeres".
Se podría decir que "Richard" Fort tiene lo que hace falta para vivir una muy "dulce" vida.