Ahora les voy a hablar un poco sobre los Reyes Magos
Definición
Los Reyes Magos (también conocidos como los Reyes Magos de Oriente) es el nombre por el que la tradición católica denomina a los visitantes (tres según la consideración más extendida) que, tras el nacimiento de Jesús, habrían acudido desde países extranjeros para rendirle homenaje y entregarle regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra.
Estos "magos", según la creencia Católica, eran representantes de religiones paganas de pueblos vecinos y por eso ve en el Evangelio, las primicias de las naciones que acogen, por la Encarnación, la Buena Nueva de la salvación.[1]
En algunos países (normalmente hispanohablantes) existe la tradición de representar a los reyes trayendo los regalos que los niños les han pedido en sus cartas durante la noche anterior a la Epifanía. Pero en otros países se le llama "Pesebre" a toda esta representación.
La palabra “Mago”, proviene del elamita (Ma-ku-ish-ti) que pasando por el persa (Ma-gu-u-sha) y por el acadio(Ma-gu-shu)[2] llegó al griego como Μαγός (Magós, plural: μαγοι, magï) y de ahí al latín Magi (Cf. Magíster) de donde llegó al español. Eran los miembros de la casta sacerdotal medo-persa de la época aqueménide y durante todo el reinado de Darío el Medo (521-486 APVM)(Para otras connotaciones, véase: otras interpretación abajo en este mismo artículo).
La figura católica de los Reyes Magos tiene su origen en los relatos del nacimiento de Jesús, algunos, fueron integrados de los evangelios canónicos que hoy conforman el Nuevo Testamento de la Biblia. Concretamente el Evangelio de Mateo es la única fuente bíblica que menciona a unos magos (aunque no especifica el número ni el título de "Reyes" ) quienes, tras seguir una supuesta estrella, buscan al «Rey de los Judíos que ha nacido» en Jerusalén, guiándoles dicha estrella hasta Jesús nacido en Belén, y a quien ofrecen ofrendas de oro, incienso y mirra. Las tradiciones antiguas que no fueron recogidas en la Biblia, como por ejemplo el llamado Evangelio del Pseudo Tomás (o Evangelios de la infancia de Tomás) del siglo II, sin embargo, dan su número y les asignan nombre: Melchor, Gaspar y Baltasar, posiblemente sacerdotes zoroastristas provenientes de Persia. Los nombres son además diferentes según la tradición siriaca. Según posteriores interpretaciones los Magos fueron considerados originarios de Europa, Asia, y de África respectivamente.
Nombres
Según las diversas tradiciones de los reyes magos, el número de ellos varía; así se puede encontrar los siguientes reyes magos:
Tres Reyes Magos: Si bien la Biblia explica que fueron tres los regalos otorgados por los magos al niño Jesús, la primera referencia concreta respecto al número de Reyes Magos la da Origenes, un conocido escritor eclesiástico, en el siglo IV. En el siglo V, el Papa León I el Magno estableció oficialmente su número en 3 para toda la cristiandad. A mediados del siglo VI, en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia) se les asignaron los nombres de "Melchor", "Gaspar" y "Baltasar", que supuestamente equivalen en griego a "Appellicon", "Amerín" y "Damascón" y en hebreo a "Magalath", "Serakin" y "Galgalath". Según una leyenda, sus restos se encuentran en la Catedral de Colonia, Alemania, donde se encuentra el llamado Relicario de los Tres Reyes Magos.
Cuatro reyes magos: Otras leyendas, indican que además de los tres Reyes Magos nombrados anteriormente, había un cuarto Rey Mago, el cual en algunas leyendas se le da el nombre Artabán. Este rey mago tampoco tiene fundamento bíblico. En la leyenda rusa este cuarto rey recibiría el nombre de Ogamyer Otraucle.
Arqueta gótica con supuestas reliquias de los Reyes Magos.
Doce reyes magos: Los armenios suponen que fueron 12, por lo que les asignan doce nombres diferentes. Estos nombres tampoco se mencionan en la Biblia
Algunas leyendas
La tradición más difundida cuenta que vinieron de Oriente, en número de tres, y que iban guiándose por una estrella (celebérrimamente conocida como La estrella de Belén) que les condujo hasta Belén. Allí buscaron al Niño Jesús recién nacido y le adoraron, ofreciéndole oro (representando su naturaleza real, como presente conferido a los reyes), incienso (que representa su naturaleza divina, empleado en el culto en los altares de Dios) y mirra (un compuesto embalsamador para los muertos, representando el sufrimiento y muerte futura de Jesús). Antes de llegar, encontraron al rey Herodes el Grande en la ciudad de Jerusalén, quien astutamente les conminó a que, de regreso, hablaran con él para darle noticia del sitio exacto donde se encontraba dicho niño; y, así, poder ir él también a adorarle. (En realidad, lo que quería era darle muerte, por eso ordenó la matanza de los inocentes).
La historia sigue contando cómo un ángel se apareció a los tres reyes magos y les advirtió del peligro que corría Jesús si ellos obedecían el deseo de Herodes. Así pues, no volvieron por el mismo sitio. Parece ser que, sólo por el hecho de que el relato evangélico indicara que trajeron tres dones (oro, incienso y mirra), se dio por sentado que eran tres los personajes que los traían. Aunque también en algún momento las distintas tradiciones han señalado que eran cuatro, siete y hasta doce.
La primera vez que surge el nombre con que hoy conocemos a los Reyes Magos es en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia). El friso de la imagen está decorado con mosaicos de mediados del siglo VI que representan la procesión de las Vírgenes. Esta procesión está conducida por tres personajes vestidos a la moda persa, tocados con un gorro frigio y su actitud es la de ir a ofrecer lo que llevan en las manos a la Virgen que está sentada en un trono y tiene al Niño en su rodilla izquierda. Encima de sus cabezas se pueden leer tres nombres, de derecha a izquierda: Gaspar, Melchior, Balthassar...
Mosaico de San Apolinar Nuovo (Rávena, Italia)
Poco a poco la tradición ha ido añadiendo otros detalles a modo de simbología: se les ha hecho representantes de las tres razas conocidas en la antigüedad, representantes de las tres edades del hombre y representantes de los tres continentes (Asia, África y Europa).
La llegada de los Reyes Magos es un tema tratado también en los Evangelios apócrifos. Según la tradición esotérica aplicada al cristianismo, estos personajes procedían del lugar donde se encontraba el Preste Juan.
Otra leyenda cuenta que, después de la resurrección de Jesús, el apóstol Tomás los halló en Saba. Allí fueron bautizados y consagrados obispos. Después fueron martirizados en el año 70 y depositados en el mismo sarcófago. Los restos fueron llevados a Constantinopla por Santa Elena. Posteriormente, Federico I Barbarroja, en el siglo XII, los trasladó a Colonia, donde hoy reposan con las coronas que supuestamente llevaron durante su existencia. Miles de peregrinos empezaron a llegar a Colonia, lo que propició que en 1248 se iniciara la construcción de la catedral de Colonia, que llevaría más de 600 años terminarla. Hoy día es uno de los monumentos góticos más impresionantes de Europa. Colonia se ha convertido junto con Roma y Santiago de Compostela en uno de los grandes centros de peregrinación. Igualmente, existen leyendas que hablan de un cuarto rey mago .
Mas Info
En España, Alemania y en algunos países de Latinoamérica, existe la costumbre de que los niños, y por extensión los mayores, reciban regalos de los Reyes Magos la noche del día 5 de enero. Es constumbre que los niños escriban una carta dirigida a los reyes solicitando los regalos que desean así como asegurando su buen comportamiento durante el año ya que, según la tradición, los niños que se portan mal reciben carbón dulce en vez de regalos.
Al igual que la costumbre anglosajona en torno a Santa Claus, es frecuente que los reyes magos aparezcan en tiendas de regalos y centros comerciales, donde los niños tienen la oportunidad de tomar una foto sentados en sus rodillas y entregar la carta con sus peticiones directamente. En algunos lugares, las autoridades organizan la llamada Cabalgata de Reyes el día 5 de enero. El día siguiente, el 6 de enero, es festivo nacional. Ese día los niños disfrutan sus obsequios.
En España, los Reyes Magos acostumbraban poner los regalos en el balcón, sobre los zapatos que previamente se habían colocado allí. A veces se dejaban allí mismo dulces para obsequiar a los dignos visitantes y agua para los camellos, que se supone era o es el medio de transporte. En Puerto Rico, la noche del 5 de enero los niños corren por el patio recogiendo grama. Ponen la grama en una caja de zapatos y colocan la caja junto a su cama. La grama es usada para alimentar a los camellos. Los reyes entonces dejan regalos en las cajas.
Confirmado, los Reyes Magos son buenos. Al menos así lo aseguran los especialistas que argumentan que ese mito ayuda a estructurar la mente infantil y a que los niños adquieran valores como el de la recompensa por el esfuerzo.
Así lo explicó Mónica Cruppi, integrante de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), quien señaló que la leyenda de Melchor, Gaspar y Baltazar "es una representación social que se viene transmitiendo a lo largo de siglos, que a partir de su origen se transformaron en algo mítico y llega a nuestros días con una suerte de ritual como el de poner los zapatos o juntar pasto para los camellos" en los que vienen los reyes que dejan regalos a los niños.
En ese sentido, la psicoanalista que es especialista en chicos y adolescentes puntualizó que "como toda tradición, la de los Reyes Magos sirve para ir estructurando la mente infantil" y acotó que "también encierra una enseñanza moral porque los chicos van advirtiendo que, a través del esfuerzo y el portarse bien, son recompensados".
Por eso, insistió en la importancia de mantener esa ilusión "hasta que el chico perciba la realidad y empiece a preguntar sobre la misma". Además remarcó que "los niños captan lo que sucede a su alrededor y uno de los dolores que sufren es la incomprensión del adulto sobre la realidad que está viviendo", por lo que aconsejó: "Cuando el niño percibe la realidad sobre los Reyes Magos es el momento en que se está en condiciones de hablar sobre ella" y estimó que "ocurre alrededor de los 6 años".
"No hay que mentir ante las preguntas que hacen los chicos, ni tampoco decir las cosas antes de que surja la interrogación", puntualizó.
En cuanto a la elección del juguete para regalar en la fiesta de Reyes, indicó que "los padres tienen que tener criterio de la realidad y que hay juguetes para cada edad. Los chicos no tienen en cuenta el valor del juguete sino la funcionalidad, por eso es importante conocer lo que desean y lo que verdaderamente necesitan".
"Por eso es muy importante tener en cuenta la etapa emocional que atraviesa el niño a la hora de comprar un regalo", destacó el especialista, que luego detalló que entre "los 3 a los 4 años es común que el chico atraviese la etapa de la diferenciación sexual y pida algún muñeco o una muñeca, mientras que alrededor de los 5 años los juegos suelen ser de dramatización porque les encanta representar roles como el del padre o de la madre".
Cruppi señaló que "a partir de los 6 y 7 años empiezan a desarrollar la habilidad psicomotora y piden triciclos y bicicletas, así como también juegos de habilidades básicas", mientras que "de los 9 a los 12 es cuando se recomiendan regalos de tipo tecnológico y juegos de habilidades más complicados, pero siempre teniendo en cuenta la necesidad del momento"
Algunas costumbres
La siesta
La siesta es una costumbre presente en algunas partes de Latinoamérica y España, pero también en otras partes del mundo.Consiste en, después de haber ingerido el almuerzo, descansar algunos minutos (entre veinte y treinta, por lo general) entablando un corto sueño con el propósito de reunir energías para el resto de la jornada.El tiempo estimado es de entre 15 y 30 minutos, sin superar nunca una hora.Dormir la siesta en la cantidad, calidad, armonía y forma adecuada ayuda a aumentar la productividad en el trabajo, reduce el absentismo y los accidentes derivados de la escasez de horas que una persona dedica al día a descansar.Ésta es la conclusión de numerosos especialistas del mundo que entienden que la siesta además de una costumbre, es una necesidad fisiológica.Para disfrutar de una buena siesta es muy importante tomarla después de comer con la familia o con amigos, teniendo en cuenta que la verdadera siesta tiene lugar en la cama y con el pijama puesto.Pero también puede echarse en un confortable sofá, si no hay una cama disponible.
La vida familiar
Los españoles somos amistosos y deseosos de demostrarlo. Una prueba de fuego es conocer a una familia española. El saludo implica una demostración añadida de afecto. Entre familiares de uno y otro sexo es habitual el abrazo, el beso o una buena ración de besos si quien te besa es tu abuela. Aunque tú seas un desconocido no te salvarás de un apretón de manos bien fuerte, quizá de algunos golpecitos en la espalda, brazo u hombro y las mujeres te darán dos besos en las mejillas. El contacto físico entre nosotros es una forma de comunicación antes que una intromisión en la privacidad de los demás.
Al visitar una casa será conveniente que no permanezcas en silencio y que expreses la agradable sensación que te produce. No importa que el papel pintado no combine con el resto del mobiliario o que las flores sean de plástico. Te contestarán "¿De verdad?" o "¿Tú crees?" y a continuación insistirán en mostrarte toda la casa. Lo mismo debes hacer si te muestran fotos familiares o el coche que está en el garaje. Si has recibido una invitación para comer o cenar, y a no ser que haya mucha confianza, será un acierto hacer un regalo a los anfitriones, una botella de vino o unos dulces será todo un detalle.
Si compartes vivienda con una familia española, comprobarás algunos
aspectos que pueden ser desconcertantes para tí, pero que aquí se ven como normales. Llevar zapatos en casa es habitual. A la hora de comer, verás que, si bien el pan nunca falta, es considerado de tontos comerlo acompañando a la sopa. Además en tu plato es posible que te encuentres con una pieza de carne y, en especial, de pescado con cabeza incluyendo los ojos (que generalmente no se comen) como síntoma de su frescura.
La televisión siempre está presente en todas las viviendas españolas y, a menudo, un aparato por habitación. Muchos españoles la conectan al llegar a casa, realizan diversas actividades en otras habitaciones mientras el aparato se mantiene encendido. A menudo la llamada pequeña pantalla preside reuniones entre familiares y amigos, incluso comidas y cenas, sin que nadie le preste demasiada atención.
La vida en la calle
Para todo el que llega salta a la vista que nos gusta la calle a los españoles. Nos gusta pasear, ver y que nos vean. Por eso sorprende lo arreglados que vamos siempre, incluso para bajar o hacer pequeños recados cerca de casa. Nos gastamos una cantidad estimable de nuestros ingresos en mejorar nuestro aspecto exterior. Sobre lo de ver y ser vistos hay un asunto de no poca importancia. Mientras que nos movemos por las calles, paseos y avenidas de nuestras ciudades nos sentiremos observados. Es más, comprobaremos que otros transeúntes desconocidos nos miran fijamente a los ojos. De nuevo no debemos interpretarlo como un allanamiento de nuestra intimidad.
El templo de nuestras relaciones sociales es el bar. Alternar o tomar vinos es una costumbre típicamente española. España es quizá el único país del mundo donde una buena parte de la gente sale a la calle todos los días para reunirse con los amigos e ir a tomar varios vinos por los diferentes bares de la localidad. Son el centro de reunión con los amigos para jugar la partida de cartas o al dominó, para tomar unas tapas, para charlar un rato, para ver un partido de fútbol o simplemente para hacer un alto en nuestras obligaciones diarias. En el bar el suelo debe estar cubierto de preferentemente de servilletas usadas aunque tampoco es descartable encontrar otros objetos como huesos de aceitunas, colillas o conchas. Todo bar que se precie debe incorporar este elemento a su decoración. Si no lo encontramos en un bar es una de dos, no es recomendable o no estamos en España.
Del mismo modo que en todos los pueblos de España se sale a tomar vinos, es una costumbre muy española que las zonas viejas de las ciudades sean los lugares típicos donde se instalan bares y mesones para el chiquiteo o alterne. Cada región tiene un vocabulario propio para designar los distintos tamaños y formatos de las diferentes comidas y bebidas que suministran. En este caso se recomienda observar los modos de actuación de otros clientes antes de actuar. A la hora de pagar es de vital importancia saber que raramente pagamos nuestras consumiciones individualmente. Siempre hay alguien que se adelanta a pagar toda la ronda a la espera de que en otra ocasión dicha tarea recaiga sobre otro de los presentes. A veces se hace un fondo común para pagar o se paga "a escote" todos a partes iguales. Al entrar y salir de estos establecimientos es costumbre saludar y despedirse de los camareros con cierta familiaridad aunque sea esta nuestra primera y última visita.
Costumbre muy española es la celebración de las fiestas de verano, y en todos los pueblos se organizan verbenas nocturnas gratuitas montando grandes y pequeños escenarios al aire libre donde se toca todo tipo de música de baile para que la gente se divierta.
En nuestras conversaciones hablamos y opinamos de todo, quizá porque creemos que sabemos de todo. La discusión acalorada más que síntoma de enfrentamiento lo es de deseo de mostrar la solidez de nuestras opiniones. Sobre el tratamiento tú/usted basta decir que los españoles siempre hemos sido, y cada vez más lo somos más, pocos amigos de las formalidades y si empezamos una conversación con un desconocido tratándolo de usted en cuanto podemos nos pasamos al tú. Conservamos el usted para los desconocidos, las personas de más alto rango en el trabajo y para las personas de edad avanzada.
Algunos de los temas más recurrentes en las conversaciones de los españoles son, junto al fútbol y la vida de los famosos y de los vecinos (el popular cotilleo), la falta de dinero y las enfermedades. Nos gusta la comunicación oral y directamente más que la escrita o a través de contestadores automáticos. A veces las sugerencias por escrito son mal acogidas. Eso sí, en la época navideña nos encanta recibir y enviar felicitaciones.
La puntualidad de los españoles es siempre un tema espinoso. Cierto es que posiblemente no es el rasgo que más valoramos en una persona o para el éxito de una relación comercial pero a buen seguro no es patrimonio exclusivo de los españoles.Siempre damos unos minutos de "cortesía" al otro.
La comida
Equivocados o no, todos los españoles estamos convencidos de que nuestra comida es la mejor, y tan orgullosos estamos de nuestro bacalao al pil-pil como de la paella valenciana, la fabada asturiana, el lechazo de Castilla, el jamón serrano, etc, etc... Y todo ello sin olvidar la famosa tortilla de patata (también llamada española) y que sólo se consume de un modo habitual en España.
En España solemos desayunar poco, almorzar mucho y cenar también mucho. En la mayor parte de los países occidentales no se distribuyen las comidas de este modo y quizá no sea una buena costumbre, pero lo cierto es que así lo hacemos casi todos en toda España.
El desayuno
Muchas personas toman el desayuno a media mañana en un bar o cafetería y es simplemente café y bollos. El zumo de naranja natural es también popular y se puede pedir en la mayoría de las cafeterías. No te sorprendas si te ofrecen el zumo con una bolsita de azúcar. En las familias, el desayuno consiste en un vaso de café, de leche o de leche con chocolate, acompañado con galletas, magdalenas, pan tostado o bollos. Muchos aprovechan el descanso de media mañana para tomar el segundo desayuno en la cafetería porque la hora de la comida es bastante más tarde en España que en otros países. El desayuno español más tradicional es "churros" o "porras" con chocolate caliente.
El almuerzo
Se come entre las 13:30 y las 16:00 h. y es la comida principal del día para los españoles. Casi todos los restaurantes ofrecen "menú" a la hora de la comida que sale más económico que elegir a la carta y puede incluir platos excelentes. Un "menú" normalmente consiste en un primer plato, un segundo y el postre. Es posible elegir entre 2 ó 3 opciones para cada plato, y también incluye pan y vino u otro tipo de bebida.
El primer plato puede ser tan ligero como una sopa o ensalada, o tan fuerte como lentejas con chorizo. El segundo plato puede ser pescado, carne o pollo. El postre puede ser fruta del tiempo, flan o tarta. El vino, que suele estar incluido en el menú, no es de las mejores marcas y muchas veces los españoles lo toman mezclado con 'gaseosa', bebida ligeramente dulce y refrescante con gas. Por supuesto es posible pagar más y pedir una botella de vino de mejor calidad
.
La cena
Los españoles cenan bastante tarde en comparación con otros países -entre las 21:00 y las 23:00 h. especialmente en verano o durante los fines de semana. Mientras algunos cenan fuerte, otros sólo toman algo ligero como unas tapas, ensalada o un bocadillo.
Los horarios
En España tenemos unas costumbres horarias muy diferentes a las del resto de los países de nuestro entorno. Todos los españoles hacemos la comida del mediodía sobre las dos o las tres de la tarde, cenamos y nos acostamos mucho después que el resto de países europeos y nuestros horarios de trabajo varían con respecto a los demás países.
Las llamadas telefónicas a los domicilios particulares a partir de las 22:00 ó 22:30 no son bien vistas por lo general, salvo que haya gran confianza o la llamada esté motivada por razones de urgencia.
Horario Comercial
Tiendas: los horarios comerciales de la mayoría de las tiendas de todo el país son desde las 9:30 h. hasta las 14:00 h. y desde las 17:00 h. hasta las 20:00 h., de lunes a sábado. Desde las 14:00 h. hasta las 17:00 h. las tiendas están cerradas. Los sábados, muchas tiendas pequeñas, por ejemplo los estancos, están abiertos sólo hasta las 14:00 h. Los centros comerciales, los almacenes grandes y los supermercados se mantienen abiertos desde las 10:00 h. hasta 21:00h. ó 22:00 h.
Restaurantes: los restaurantes están abiertos desde las 13:00 h. hasta 16:00 h. para la comida y desde las 20:00 h. hasta las 23:00 h. para la cena. En los restaurantes pequeños y los bares, es posible tomar algunos menús a cualquier hora.
Bancos: los bancos están abiertos desde las 8:30 h. hasta las 14:30 h. de lunes a viernes, excepto de octubre a abril, que están abiertos una tarde a la semana o el sábado por la mañana, según comunidades autónomas.
Servicios públicos: la mayoría de los servicios públicos como los ayuntamientos y centros de salud están abiertos desde las 9:00 h. hasta las 14:00 h. de lunes a viernes.
Aquí les dejo algunas imágenes
Espero sus comentarios..
Felices reyes para todos!!
Definición
Los Reyes Magos (también conocidos como los Reyes Magos de Oriente) es el nombre por el que la tradición católica denomina a los visitantes (tres según la consideración más extendida) que, tras el nacimiento de Jesús, habrían acudido desde países extranjeros para rendirle homenaje y entregarle regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra.
Estos "magos", según la creencia Católica, eran representantes de religiones paganas de pueblos vecinos y por eso ve en el Evangelio, las primicias de las naciones que acogen, por la Encarnación, la Buena Nueva de la salvación.[1]
En algunos países (normalmente hispanohablantes) existe la tradición de representar a los reyes trayendo los regalos que los niños les han pedido en sus cartas durante la noche anterior a la Epifanía. Pero en otros países se le llama "Pesebre" a toda esta representación.
La palabra “Mago”, proviene del elamita (Ma-ku-ish-ti) que pasando por el persa (Ma-gu-u-sha) y por el acadio(Ma-gu-shu)[2] llegó al griego como Μαγός (Magós, plural: μαγοι, magï) y de ahí al latín Magi (Cf. Magíster) de donde llegó al español. Eran los miembros de la casta sacerdotal medo-persa de la época aqueménide y durante todo el reinado de Darío el Medo (521-486 APVM)(Para otras connotaciones, véase: otras interpretación abajo en este mismo artículo).
La figura católica de los Reyes Magos tiene su origen en los relatos del nacimiento de Jesús, algunos, fueron integrados de los evangelios canónicos que hoy conforman el Nuevo Testamento de la Biblia. Concretamente el Evangelio de Mateo es la única fuente bíblica que menciona a unos magos (aunque no especifica el número ni el título de "Reyes" ) quienes, tras seguir una supuesta estrella, buscan al «Rey de los Judíos que ha nacido» en Jerusalén, guiándoles dicha estrella hasta Jesús nacido en Belén, y a quien ofrecen ofrendas de oro, incienso y mirra. Las tradiciones antiguas que no fueron recogidas en la Biblia, como por ejemplo el llamado Evangelio del Pseudo Tomás (o Evangelios de la infancia de Tomás) del siglo II, sin embargo, dan su número y les asignan nombre: Melchor, Gaspar y Baltasar, posiblemente sacerdotes zoroastristas provenientes de Persia. Los nombres son además diferentes según la tradición siriaca. Según posteriores interpretaciones los Magos fueron considerados originarios de Europa, Asia, y de África respectivamente.
Nombres
Según las diversas tradiciones de los reyes magos, el número de ellos varía; así se puede encontrar los siguientes reyes magos:
Tres Reyes Magos: Si bien la Biblia explica que fueron tres los regalos otorgados por los magos al niño Jesús, la primera referencia concreta respecto al número de Reyes Magos la da Origenes, un conocido escritor eclesiástico, en el siglo IV. En el siglo V, el Papa León I el Magno estableció oficialmente su número en 3 para toda la cristiandad. A mediados del siglo VI, en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia) se les asignaron los nombres de "Melchor", "Gaspar" y "Baltasar", que supuestamente equivalen en griego a "Appellicon", "Amerín" y "Damascón" y en hebreo a "Magalath", "Serakin" y "Galgalath". Según una leyenda, sus restos se encuentran en la Catedral de Colonia, Alemania, donde se encuentra el llamado Relicario de los Tres Reyes Magos.
Cuatro reyes magos: Otras leyendas, indican que además de los tres Reyes Magos nombrados anteriormente, había un cuarto Rey Mago, el cual en algunas leyendas se le da el nombre Artabán. Este rey mago tampoco tiene fundamento bíblico. En la leyenda rusa este cuarto rey recibiría el nombre de Ogamyer Otraucle.
Arqueta gótica con supuestas reliquias de los Reyes Magos.
Doce reyes magos: Los armenios suponen que fueron 12, por lo que les asignan doce nombres diferentes. Estos nombres tampoco se mencionan en la Biblia
Algunas leyendas
La tradición más difundida cuenta que vinieron de Oriente, en número de tres, y que iban guiándose por una estrella (celebérrimamente conocida como La estrella de Belén) que les condujo hasta Belén. Allí buscaron al Niño Jesús recién nacido y le adoraron, ofreciéndole oro (representando su naturaleza real, como presente conferido a los reyes), incienso (que representa su naturaleza divina, empleado en el culto en los altares de Dios) y mirra (un compuesto embalsamador para los muertos, representando el sufrimiento y muerte futura de Jesús). Antes de llegar, encontraron al rey Herodes el Grande en la ciudad de Jerusalén, quien astutamente les conminó a que, de regreso, hablaran con él para darle noticia del sitio exacto donde se encontraba dicho niño; y, así, poder ir él también a adorarle. (En realidad, lo que quería era darle muerte, por eso ordenó la matanza de los inocentes).
La historia sigue contando cómo un ángel se apareció a los tres reyes magos y les advirtió del peligro que corría Jesús si ellos obedecían el deseo de Herodes. Así pues, no volvieron por el mismo sitio. Parece ser que, sólo por el hecho de que el relato evangélico indicara que trajeron tres dones (oro, incienso y mirra), se dio por sentado que eran tres los personajes que los traían. Aunque también en algún momento las distintas tradiciones han señalado que eran cuatro, siete y hasta doce.
La primera vez que surge el nombre con que hoy conocemos a los Reyes Magos es en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia). El friso de la imagen está decorado con mosaicos de mediados del siglo VI que representan la procesión de las Vírgenes. Esta procesión está conducida por tres personajes vestidos a la moda persa, tocados con un gorro frigio y su actitud es la de ir a ofrecer lo que llevan en las manos a la Virgen que está sentada en un trono y tiene al Niño en su rodilla izquierda. Encima de sus cabezas se pueden leer tres nombres, de derecha a izquierda: Gaspar, Melchior, Balthassar...
Mosaico de San Apolinar Nuovo (Rávena, Italia)
Poco a poco la tradición ha ido añadiendo otros detalles a modo de simbología: se les ha hecho representantes de las tres razas conocidas en la antigüedad, representantes de las tres edades del hombre y representantes de los tres continentes (Asia, África y Europa).
La llegada de los Reyes Magos es un tema tratado también en los Evangelios apócrifos. Según la tradición esotérica aplicada al cristianismo, estos personajes procedían del lugar donde se encontraba el Preste Juan.
Otra leyenda cuenta que, después de la resurrección de Jesús, el apóstol Tomás los halló en Saba. Allí fueron bautizados y consagrados obispos. Después fueron martirizados en el año 70 y depositados en el mismo sarcófago. Los restos fueron llevados a Constantinopla por Santa Elena. Posteriormente, Federico I Barbarroja, en el siglo XII, los trasladó a Colonia, donde hoy reposan con las coronas que supuestamente llevaron durante su existencia. Miles de peregrinos empezaron a llegar a Colonia, lo que propició que en 1248 se iniciara la construcción de la catedral de Colonia, que llevaría más de 600 años terminarla. Hoy día es uno de los monumentos góticos más impresionantes de Europa. Colonia se ha convertido junto con Roma y Santiago de Compostela en uno de los grandes centros de peregrinación. Igualmente, existen leyendas que hablan de un cuarto rey mago .
Mas Info
En España, Alemania y en algunos países de Latinoamérica, existe la costumbre de que los niños, y por extensión los mayores, reciban regalos de los Reyes Magos la noche del día 5 de enero. Es constumbre que los niños escriban una carta dirigida a los reyes solicitando los regalos que desean así como asegurando su buen comportamiento durante el año ya que, según la tradición, los niños que se portan mal reciben carbón dulce en vez de regalos.
Al igual que la costumbre anglosajona en torno a Santa Claus, es frecuente que los reyes magos aparezcan en tiendas de regalos y centros comerciales, donde los niños tienen la oportunidad de tomar una foto sentados en sus rodillas y entregar la carta con sus peticiones directamente. En algunos lugares, las autoridades organizan la llamada Cabalgata de Reyes el día 5 de enero. El día siguiente, el 6 de enero, es festivo nacional. Ese día los niños disfrutan sus obsequios.
En España, los Reyes Magos acostumbraban poner los regalos en el balcón, sobre los zapatos que previamente se habían colocado allí. A veces se dejaban allí mismo dulces para obsequiar a los dignos visitantes y agua para los camellos, que se supone era o es el medio de transporte. En Puerto Rico, la noche del 5 de enero los niños corren por el patio recogiendo grama. Ponen la grama en una caja de zapatos y colocan la caja junto a su cama. La grama es usada para alimentar a los camellos. Los reyes entonces dejan regalos en las cajas.
Confirmado, los Reyes Magos son buenos. Al menos así lo aseguran los especialistas que argumentan que ese mito ayuda a estructurar la mente infantil y a que los niños adquieran valores como el de la recompensa por el esfuerzo.
Así lo explicó Mónica Cruppi, integrante de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), quien señaló que la leyenda de Melchor, Gaspar y Baltazar "es una representación social que se viene transmitiendo a lo largo de siglos, que a partir de su origen se transformaron en algo mítico y llega a nuestros días con una suerte de ritual como el de poner los zapatos o juntar pasto para los camellos" en los que vienen los reyes que dejan regalos a los niños.
En ese sentido, la psicoanalista que es especialista en chicos y adolescentes puntualizó que "como toda tradición, la de los Reyes Magos sirve para ir estructurando la mente infantil" y acotó que "también encierra una enseñanza moral porque los chicos van advirtiendo que, a través del esfuerzo y el portarse bien, son recompensados".
Por eso, insistió en la importancia de mantener esa ilusión "hasta que el chico perciba la realidad y empiece a preguntar sobre la misma". Además remarcó que "los niños captan lo que sucede a su alrededor y uno de los dolores que sufren es la incomprensión del adulto sobre la realidad que está viviendo", por lo que aconsejó: "Cuando el niño percibe la realidad sobre los Reyes Magos es el momento en que se está en condiciones de hablar sobre ella" y estimó que "ocurre alrededor de los 6 años".
"No hay que mentir ante las preguntas que hacen los chicos, ni tampoco decir las cosas antes de que surja la interrogación", puntualizó.
En cuanto a la elección del juguete para regalar en la fiesta de Reyes, indicó que "los padres tienen que tener criterio de la realidad y que hay juguetes para cada edad. Los chicos no tienen en cuenta el valor del juguete sino la funcionalidad, por eso es importante conocer lo que desean y lo que verdaderamente necesitan".
"Por eso es muy importante tener en cuenta la etapa emocional que atraviesa el niño a la hora de comprar un regalo", destacó el especialista, que luego detalló que entre "los 3 a los 4 años es común que el chico atraviese la etapa de la diferenciación sexual y pida algún muñeco o una muñeca, mientras que alrededor de los 5 años los juegos suelen ser de dramatización porque les encanta representar roles como el del padre o de la madre".
Cruppi señaló que "a partir de los 6 y 7 años empiezan a desarrollar la habilidad psicomotora y piden triciclos y bicicletas, así como también juegos de habilidades básicas", mientras que "de los 9 a los 12 es cuando se recomiendan regalos de tipo tecnológico y juegos de habilidades más complicados, pero siempre teniendo en cuenta la necesidad del momento"
Algunas costumbres
La siesta
La siesta es una costumbre presente en algunas partes de Latinoamérica y España, pero también en otras partes del mundo.Consiste en, después de haber ingerido el almuerzo, descansar algunos minutos (entre veinte y treinta, por lo general) entablando un corto sueño con el propósito de reunir energías para el resto de la jornada.El tiempo estimado es de entre 15 y 30 minutos, sin superar nunca una hora.Dormir la siesta en la cantidad, calidad, armonía y forma adecuada ayuda a aumentar la productividad en el trabajo, reduce el absentismo y los accidentes derivados de la escasez de horas que una persona dedica al día a descansar.Ésta es la conclusión de numerosos especialistas del mundo que entienden que la siesta además de una costumbre, es una necesidad fisiológica.Para disfrutar de una buena siesta es muy importante tomarla después de comer con la familia o con amigos, teniendo en cuenta que la verdadera siesta tiene lugar en la cama y con el pijama puesto.Pero también puede echarse en un confortable sofá, si no hay una cama disponible.
La vida familiar
Los españoles somos amistosos y deseosos de demostrarlo. Una prueba de fuego es conocer a una familia española. El saludo implica una demostración añadida de afecto. Entre familiares de uno y otro sexo es habitual el abrazo, el beso o una buena ración de besos si quien te besa es tu abuela. Aunque tú seas un desconocido no te salvarás de un apretón de manos bien fuerte, quizá de algunos golpecitos en la espalda, brazo u hombro y las mujeres te darán dos besos en las mejillas. El contacto físico entre nosotros es una forma de comunicación antes que una intromisión en la privacidad de los demás.
Al visitar una casa será conveniente que no permanezcas en silencio y que expreses la agradable sensación que te produce. No importa que el papel pintado no combine con el resto del mobiliario o que las flores sean de plástico. Te contestarán "¿De verdad?" o "¿Tú crees?" y a continuación insistirán en mostrarte toda la casa. Lo mismo debes hacer si te muestran fotos familiares o el coche que está en el garaje. Si has recibido una invitación para comer o cenar, y a no ser que haya mucha confianza, será un acierto hacer un regalo a los anfitriones, una botella de vino o unos dulces será todo un detalle.
Si compartes vivienda con una familia española, comprobarás algunos
aspectos que pueden ser desconcertantes para tí, pero que aquí se ven como normales. Llevar zapatos en casa es habitual. A la hora de comer, verás que, si bien el pan nunca falta, es considerado de tontos comerlo acompañando a la sopa. Además en tu plato es posible que te encuentres con una pieza de carne y, en especial, de pescado con cabeza incluyendo los ojos (que generalmente no se comen) como síntoma de su frescura.
La televisión siempre está presente en todas las viviendas españolas y, a menudo, un aparato por habitación. Muchos españoles la conectan al llegar a casa, realizan diversas actividades en otras habitaciones mientras el aparato se mantiene encendido. A menudo la llamada pequeña pantalla preside reuniones entre familiares y amigos, incluso comidas y cenas, sin que nadie le preste demasiada atención.
La vida en la calle
Para todo el que llega salta a la vista que nos gusta la calle a los españoles. Nos gusta pasear, ver y que nos vean. Por eso sorprende lo arreglados que vamos siempre, incluso para bajar o hacer pequeños recados cerca de casa. Nos gastamos una cantidad estimable de nuestros ingresos en mejorar nuestro aspecto exterior. Sobre lo de ver y ser vistos hay un asunto de no poca importancia. Mientras que nos movemos por las calles, paseos y avenidas de nuestras ciudades nos sentiremos observados. Es más, comprobaremos que otros transeúntes desconocidos nos miran fijamente a los ojos. De nuevo no debemos interpretarlo como un allanamiento de nuestra intimidad.
El templo de nuestras relaciones sociales es el bar. Alternar o tomar vinos es una costumbre típicamente española. España es quizá el único país del mundo donde una buena parte de la gente sale a la calle todos los días para reunirse con los amigos e ir a tomar varios vinos por los diferentes bares de la localidad. Son el centro de reunión con los amigos para jugar la partida de cartas o al dominó, para tomar unas tapas, para charlar un rato, para ver un partido de fútbol o simplemente para hacer un alto en nuestras obligaciones diarias. En el bar el suelo debe estar cubierto de preferentemente de servilletas usadas aunque tampoco es descartable encontrar otros objetos como huesos de aceitunas, colillas o conchas. Todo bar que se precie debe incorporar este elemento a su decoración. Si no lo encontramos en un bar es una de dos, no es recomendable o no estamos en España.
Del mismo modo que en todos los pueblos de España se sale a tomar vinos, es una costumbre muy española que las zonas viejas de las ciudades sean los lugares típicos donde se instalan bares y mesones para el chiquiteo o alterne. Cada región tiene un vocabulario propio para designar los distintos tamaños y formatos de las diferentes comidas y bebidas que suministran. En este caso se recomienda observar los modos de actuación de otros clientes antes de actuar. A la hora de pagar es de vital importancia saber que raramente pagamos nuestras consumiciones individualmente. Siempre hay alguien que se adelanta a pagar toda la ronda a la espera de que en otra ocasión dicha tarea recaiga sobre otro de los presentes. A veces se hace un fondo común para pagar o se paga "a escote" todos a partes iguales. Al entrar y salir de estos establecimientos es costumbre saludar y despedirse de los camareros con cierta familiaridad aunque sea esta nuestra primera y última visita.
Costumbre muy española es la celebración de las fiestas de verano, y en todos los pueblos se organizan verbenas nocturnas gratuitas montando grandes y pequeños escenarios al aire libre donde se toca todo tipo de música de baile para que la gente se divierta.
En nuestras conversaciones hablamos y opinamos de todo, quizá porque creemos que sabemos de todo. La discusión acalorada más que síntoma de enfrentamiento lo es de deseo de mostrar la solidez de nuestras opiniones. Sobre el tratamiento tú/usted basta decir que los españoles siempre hemos sido, y cada vez más lo somos más, pocos amigos de las formalidades y si empezamos una conversación con un desconocido tratándolo de usted en cuanto podemos nos pasamos al tú. Conservamos el usted para los desconocidos, las personas de más alto rango en el trabajo y para las personas de edad avanzada.
Algunos de los temas más recurrentes en las conversaciones de los españoles son, junto al fútbol y la vida de los famosos y de los vecinos (el popular cotilleo), la falta de dinero y las enfermedades. Nos gusta la comunicación oral y directamente más que la escrita o a través de contestadores automáticos. A veces las sugerencias por escrito son mal acogidas. Eso sí, en la época navideña nos encanta recibir y enviar felicitaciones.
La puntualidad de los españoles es siempre un tema espinoso. Cierto es que posiblemente no es el rasgo que más valoramos en una persona o para el éxito de una relación comercial pero a buen seguro no es patrimonio exclusivo de los españoles.Siempre damos unos minutos de "cortesía" al otro.
La comida
Equivocados o no, todos los españoles estamos convencidos de que nuestra comida es la mejor, y tan orgullosos estamos de nuestro bacalao al pil-pil como de la paella valenciana, la fabada asturiana, el lechazo de Castilla, el jamón serrano, etc, etc... Y todo ello sin olvidar la famosa tortilla de patata (también llamada española) y que sólo se consume de un modo habitual en España.
En España solemos desayunar poco, almorzar mucho y cenar también mucho. En la mayor parte de los países occidentales no se distribuyen las comidas de este modo y quizá no sea una buena costumbre, pero lo cierto es que así lo hacemos casi todos en toda España.
El desayuno
Muchas personas toman el desayuno a media mañana en un bar o cafetería y es simplemente café y bollos. El zumo de naranja natural es también popular y se puede pedir en la mayoría de las cafeterías. No te sorprendas si te ofrecen el zumo con una bolsita de azúcar. En las familias, el desayuno consiste en un vaso de café, de leche o de leche con chocolate, acompañado con galletas, magdalenas, pan tostado o bollos. Muchos aprovechan el descanso de media mañana para tomar el segundo desayuno en la cafetería porque la hora de la comida es bastante más tarde en España que en otros países. El desayuno español más tradicional es "churros" o "porras" con chocolate caliente.
El almuerzo
Se come entre las 13:30 y las 16:00 h. y es la comida principal del día para los españoles. Casi todos los restaurantes ofrecen "menú" a la hora de la comida que sale más económico que elegir a la carta y puede incluir platos excelentes. Un "menú" normalmente consiste en un primer plato, un segundo y el postre. Es posible elegir entre 2 ó 3 opciones para cada plato, y también incluye pan y vino u otro tipo de bebida.
El primer plato puede ser tan ligero como una sopa o ensalada, o tan fuerte como lentejas con chorizo. El segundo plato puede ser pescado, carne o pollo. El postre puede ser fruta del tiempo, flan o tarta. El vino, que suele estar incluido en el menú, no es de las mejores marcas y muchas veces los españoles lo toman mezclado con 'gaseosa', bebida ligeramente dulce y refrescante con gas. Por supuesto es posible pagar más y pedir una botella de vino de mejor calidad
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La cena
Los españoles cenan bastante tarde en comparación con otros países -entre las 21:00 y las 23:00 h. especialmente en verano o durante los fines de semana. Mientras algunos cenan fuerte, otros sólo toman algo ligero como unas tapas, ensalada o un bocadillo.
Los horarios
En España tenemos unas costumbres horarias muy diferentes a las del resto de los países de nuestro entorno. Todos los españoles hacemos la comida del mediodía sobre las dos o las tres de la tarde, cenamos y nos acostamos mucho después que el resto de países europeos y nuestros horarios de trabajo varían con respecto a los demás países.
Las llamadas telefónicas a los domicilios particulares a partir de las 22:00 ó 22:30 no son bien vistas por lo general, salvo que haya gran confianza o la llamada esté motivada por razones de urgencia.
Horario Comercial
Tiendas: los horarios comerciales de la mayoría de las tiendas de todo el país son desde las 9:30 h. hasta las 14:00 h. y desde las 17:00 h. hasta las 20:00 h., de lunes a sábado. Desde las 14:00 h. hasta las 17:00 h. las tiendas están cerradas. Los sábados, muchas tiendas pequeñas, por ejemplo los estancos, están abiertos sólo hasta las 14:00 h. Los centros comerciales, los almacenes grandes y los supermercados se mantienen abiertos desde las 10:00 h. hasta 21:00h. ó 22:00 h.
Restaurantes: los restaurantes están abiertos desde las 13:00 h. hasta 16:00 h. para la comida y desde las 20:00 h. hasta las 23:00 h. para la cena. En los restaurantes pequeños y los bares, es posible tomar algunos menús a cualquier hora.
Bancos: los bancos están abiertos desde las 8:30 h. hasta las 14:30 h. de lunes a viernes, excepto de octubre a abril, que están abiertos una tarde a la semana o el sábado por la mañana, según comunidades autónomas.
Servicios públicos: la mayoría de los servicios públicos como los ayuntamientos y centros de salud están abiertos desde las 9:00 h. hasta las 14:00 h. de lunes a viernes.
Aquí les dejo algunas imágenes
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Felices reyes para todos!!